<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586</id><updated>2012-02-12T00:50:53.657+02:00</updated><title type='text'>pajinas en la web</title><subtitle type='html'>Blog de Nancho Novo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>64</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-1845477950068250036</id><published>2010-03-19T12:55:00.004+02:00</published><updated>2010-03-19T16:32:09.087+02:00</updated><title type='text'>A PROPÓSITO DE WILLY</title><content type='html'>Tal vez me arrepienta de esto, pero tengo que soltarlo. Tiene que ver con la carta de solidaridad que firmé hacia Willy (Toledo, evidentemente).&lt;br /&gt;De entrada, para que no quepan dudas, me reafirmo en ello, pero hay un pero:&lt;br /&gt;Mira, no sé ni lo que dijo exactamente porque no he tenido ocasión de escucharlo. Pero, si me apuras, ni me interesa. Por lo que me han contado ha metido bastante la pata, el tío. Pero no creo que más que cuando los actores se dedicaban a montar mítines en los Goya por lo de la guerra de Irak, o salían al lado de Zapatero en las elecciones, o se ponían al lado de Aminatu leyendo comunicados, no porque no esté bien que tengamos inquietudes, que es normal que las tengamos, sino porque opino que ése no es nuestro sitio.&lt;br /&gt;Yo creo que &lt;strong&gt;no es nuestro sitio&lt;/strong&gt; (el de los actores) hacer política, ni alinearnos públicamente con ninguna postura, porque es una forma demagógica de abusar de nuestra popularidad. Es mi puta opinión, insisto. Nosotros tenemos nuestro ámbito para lanzar proclamas o bombas incendiarias: el escenario, la pantalla.&lt;br /&gt;Y debemos hacerlo con arte y divirtiendo, que para eso el público nos mantiene: para que les entretengamos. Y por eso el público nos quiere: porque les entretenemos, porque llenamos esa parte que tiene que ver con los sueños, la fantasía, la evasión, tan importante en un ser humano. No porque vayamos a solucionarles la vida. Y me da un poco de bochorno ver a compañeros en fregados políticos, lo siento, pero es así.&lt;br /&gt;¿Quiénes somos nosotros para ir aleccionando o adoctrinando a nadie, si no somos más que unos putos cómicos? No somos intelectuales, ni analistas políticos, ni estadistas. Y tampoco es que podamos presumir de ser un colectivo con gran sentido de la solidaridad entre nosotros. Esto es palmario. Entonces resulta un poco de morro que vayamos exhibiendo empatías y afinidades con temas que nos pillan en otros barrios cuando en nuestra casa cada uno va a la suya.&lt;br /&gt;Pero sí firmo una carta de apoyo hacia Willy porque también es injustísimo y bellaco que se le lapide por el simple hecho de haber metido la gamba. Y porque es muy buen tío. Y todo el mundo tiene derecho a equivocarse.&lt;br /&gt;Pero ni suscribo lo que ha dicho, ni necesariamente me alineo con sus actitudes politiquistas. Para nada.&lt;br /&gt;Puede que esto me cueste algún disgusto.&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-1845477950068250036?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/1845477950068250036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=1845477950068250036&amp;isPopup=true' title='109 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/1845477950068250036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/1845477950068250036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2010/03/proposito-de-willy.html' title='A PROPÓSITO DE WILLY'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>109</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-7949041880346086267</id><published>2009-12-04T03:25:00.002+02:00</published><updated>2009-12-04T03:31:14.168+02:00</updated><title type='text'>MATIZ PROTOCOLARIO</title><content type='html'>La invitación sigue en pie, pero tenéis que llamar al 91 365 42 50 ó enviar mail a: &lt;a href="mailto:lucia@iriaproducciones.com"&gt;lucia@iriaproducciones.com&lt;/a&gt; para confirmar asistencia, no vale con llegar a taquilla sin más; las entradas os las dan seguro, pero hay que seguir este pequeño protocolo por asuntos administrativos o algo así. Servidor como vive en Jauja, pasa por alto esas cosas. Luego está la gente que me da la bulla por ser así.&lt;br /&gt;Lo dicho, nada cambia, salvo este pequeño trámite.&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-7949041880346086267?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/7949041880346086267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=7949041880346086267&amp;isPopup=true' title='194 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7949041880346086267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7949041880346086267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/12/matiz-protocolario.html' title='MATIZ PROTOCOLARIO'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>194</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-2593355102309551675</id><published>2009-12-03T16:02:00.002+02:00</published><updated>2009-12-03T16:21:03.728+02:00</updated><title type='text'>INVITACIÓN</title><content type='html'>Todos aquellos que aguantáis mis gilipolleces, muermos, travesuras y veleidades literarias estáis invitados a ver Sombra de Perro en el Teatro Infanta Isabel de Madrid cualquier día de esta semana y la próxima.&lt;br /&gt;En serio, con decir en taquilla la clave: Blog Nancho os darán dos entradas. Esto sólo hasta el día 13 de este mes (incluido el puente de la consti que también se curra).&lt;br /&gt;No es mal regalo de Navidad (las entradas oscilan entre 18 y 25 euracos).&lt;br /&gt;Sólo tiene una contraprestación: quiero que emitáis vuestra opinión, sea buena, mala, excelente o malísima, en todos los foros, chats, feisbuks en los que participéis.&lt;br /&gt;¿Os hace?&lt;br /&gt;Estoy seguro de que yo creeré haber ganado en el trueque; y vosotros también.&lt;br /&gt;Por cierto, no he probado la ketamina yo en mi puta vida, ni pienso hacerlo, ni ganas que tengo. Y los tripis pertenecen al pleistoceno inferior... que ya lo sé, coño.&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-2593355102309551675?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/2593355102309551675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=2593355102309551675&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2593355102309551675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2593355102309551675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/12/invitacion.html' title='INVITACIÓN'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-7922565143217130751</id><published>2009-11-27T15:17:00.003+02:00</published><updated>2009-11-27T15:30:57.593+02:00</updated><title type='text'>Sombra de perro</title><content type='html'>Hacía tanto tiempo... que ya ni recordaba la contraseña.&lt;br /&gt;No sé qué decir.&lt;br /&gt;Me he quedado vacío.&lt;br /&gt;Y me pregunto... ¿para qué tanto? ¿Vale la pena?&lt;br /&gt;¿A qué coño me dedico? ¿Tiene algún sentido lo que hago?&lt;br /&gt;Buá&lt;br /&gt;Decididamente, la ketamina no mezcla bien con el alcohol y los tripis&lt;br /&gt;Me levanto de un pesao...&lt;br /&gt;Larga vida a Sombra de perro&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-7922565143217130751?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/7922565143217130751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=7922565143217130751&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7922565143217130751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7922565143217130751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/11/sombra-de-perro.html' title='Sombra de perro'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8265472125546917779</id><published>2009-09-20T04:52:00.002+02:00</published><updated>2009-09-20T05:08:54.961+02:00</updated><title type='text'>Noche en blanco</title><content type='html'>Hoy es la noche en blanco. Que tiene cojones el nombre. Porque no hay nada peor que pasarse una noche en blanco.&lt;br /&gt;A servidor le colocaron un coloquio en el teatro a la una y media de la mañana, después de la función del Cavernícola. Bien.&lt;br /&gt;El problema es que nadie me avisó, ni me dijo de qué tenía que hablar. Mientras los incautos asistentes (que llenaban el teatro, por cierto) esperaban que les hiciese un monólogo gracioso o algo así.&lt;br /&gt;Menudo desastre, creo que les di una chapa importante.&lt;br /&gt;Total que se me ocurre que esto de la noche en blanco es un camelo: Se pasan la vida intentando cargarse la noche, con cierres tempraneros de los bares, clausuras de garitos y demás... Y un día se les ocurre hacerse los enrrollaos y dicen: "Hala, todos a la calle. Hoy os dejamos salir de noche".&lt;br /&gt;¿Y qué sucede? Que la peña vive una noche de colas y atascos como si fuese de día. ¡Qué de puta madre. Superdiver!&lt;br /&gt;En fin, que como estoy de promo del Cavernícola me pidieron que escribiese algo sobre la noche en blanco para un conocido diario. Lo primero que me salió es el exabrupto que acabo de soltar. No me pareció adecuado. Así que les mandé esto. Que no tiene nada que ver:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nights in white satin,&lt;br /&gt;never reaching the end,&lt;br /&gt;letters i´ve written,&lt;br /&gt;never meaning to send”&lt;br /&gt;                         &lt;br /&gt;Días atrás me tropecé en la calle con un viejo amigo que hacía tiempo no veía. Lo encontré demacrado, pálido como folio de escritor sin musa. Las ojeras como zanjas en Marqués de Vadillo.&lt;br /&gt;Pensé que tal vez estuviera enfermo, o simplemente muy castigado por los años de andar noctámbulo. No pude evitar preguntarle qué le pasaba.&lt;br /&gt;-Me he pasado la noche en blanco- contestó.&lt;br /&gt;Comprendí rápidamente que el tío no había colgado los viejos hábitos.&lt;br /&gt;-Fue buena, anoche…- insinué con la complicidad de antaño.&lt;br /&gt;-Qué va. Hace siglos que no salgo. Pero últimamente me paso todas las noches en blanco; no pego ojo.&lt;br /&gt;-¿Y eso?&lt;br /&gt;-Los vecinos de arriba, que no me dejan dormir.&lt;br /&gt;-Ah, has cambiado de piso…- Yo recordaba que él vivía en un espacioso ático del centro, sin vecino alguno arriba.&lt;br /&gt;-No, sigo viviendo en el mismo ático que tú conoces.- añadió con un velo de pánico en la voz.&lt;br /&gt;-Entonces, no tienes vecinos arriba- sentencié casi con vergüenza por el tamaño de la perogrullada.&lt;br /&gt;-Eso es lo que me preocupa.- murmuró alejándose encorvado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-8265472125546917779?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/8265472125546917779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=8265472125546917779&amp;isPopup=true' title='187 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8265472125546917779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8265472125546917779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/09/noche-en-blanco.html' title='Noche en blanco'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>187</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-7842650734855172747</id><published>2009-09-03T17:02:00.002+02:00</published><updated>2009-09-03T17:35:18.483+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Últimamente me siento raro, muy raro. No sé si será cosa de la edad que uno va encajando o qué. Pero estoy raro. No me siento muy a gusto conmigo. Alguien me dijo el otro día que eso me pasa porque no me conozco a mí mismo y por eso me cuesta aceptarme. Así que llevo un tiempo intentando indagar en mi personalidad. Para conocerme a mí mismo.  &lt;br /&gt;Pues me hice la carta astral. Joder con la carta astral. Seis horas tardé en entenderla. Más difícil de descifrar que las cuentas de la ministra de economía.&lt;br /&gt;A ver, nací bajo el influjo de Mercurio, coño, como los patos de Doñana. Que tengo la luna en la tercera casa de Saturno, Marte en la quinta casa de Neptuno y el sol en la cuarta casa de Venus. Estos dioses romanos, tanta casa, tanta casa... ¿qué eran: dioses o especuladores inmobiliarios?&lt;br /&gt;Hubiera preferido nacer, mejor que en una casa de Venus, en uno de sus famosos montes; pero se ve que, como fuimos tantos hermanos,  mi madre tenía el monte pelao o, que con tanta recalificación, ya no quedan zonas verdes ni en el Olimpo.&lt;br /&gt;En definitiva, que soy virgo. Según un libro que me compré, soy metódico, ordenado, pulcro, aseado, obediente, educado, formal,  y trabajador. No me pega nada.&lt;br /&gt;Espérate, que luego tenemos el ascendente.&lt;br /&gt;Según el mío soy: desaliñado, desordenado, caótico, rebelde, informal,  y poco amante del trabajo. O sea, yo de ascendente soy soltero. Lo cual se opone directamente con mi signo dominante, o sea, mi pareja.&lt;br /&gt;Pero es que, además, tenemos el horóscopo chino, el azteca, el hindú, el celta, el etrusco... que si les haces caso a todos acabas con un problema de doble personalidad, como Dostoyeski (Dostoyeski y mister Hyde, ya sabéis). Vamos por partes, según el horóscopo chino soy un perro. Pues según un libro que me compré específico para los perros soy: noble, hogareño, fiel, llevo siempre el hocico húmedo, ando a cuatro patas-no sé yo-, muevo el rabo cuando estoy contento- eso sí-, y como bolitas de pienso. O me he equivocao de libro o mi madre se equivocó de fecha. Claro, como fuimos tantos...&lt;br /&gt;Otra cosa que he leído es que una de las cosas que más nos marca es nuestro lugar de origen. Y ahí ya me cagué, porque yo soy gallego, de entrada ya no sé si subo o si bajo. De hecho, lo paso fatal en los ascensores, cuando alguien me pregunta: " ¿sube o baja?", me pongo a llorar: “No lo sé..."&lt;br /&gt; Dicen que los gallegos son muy desconfiados. No sé yo... no estoy muy seguro de eso. No sé...&lt;br /&gt;Que siempre respondemos con una pregunta. ¿por qué dirán eso? ¿Seguro?&lt;br /&gt; Que el gallego es un pueblo muy creyente. A ver, desconfiado por un lado y creyente por otro. ¿Cómo se puede ser desconfiado y creyente a la vez? Pues sí que puede que sea cierto, porque los gallegos no creemos en nada, pero sospechamos de todo.&lt;br /&gt;Me acuerdo con mis padres de pequeño, eran muy creyentes, pero siempre desconfiaban de mí: “Papá, que tengo una brecha en la cabeza " “Algo harías". “Papá, saqué un sobresaliente” "A alguien le copiarías" Incluso ahora cuando  les digo: “Vuestro hijo va a hacer de prota en una película”, me dicen: "A alguien se la chuparías."&lt;br /&gt;Dicen de los gallegos que rendimos culto a los difuntos. Será por eso que durante tantos años votamos a Fraga. No quiero decir que Fraga lo sea. No se puede decir que Fraga sea un difunto, todavía. Bueno, no se puede decir en Galicia, aquí sí.&lt;br /&gt;En fin, que son muchas cosas las que determinan nuestra personalidad. Y después de todo este lío, ¿qué soy?&lt;br /&gt;No lo sé, estoy más perdido que antes.&lt;br /&gt;¿Alguien puede ayudarme?&lt;br /&gt;Ah, y el día 9 de este mes (septiembre, creo) estreno en el Teatro Fígaro de Madrid el monólogo del Cavernícola. Re-estreno, en realidad, pues años ha ya lo hice. Y es de los mejores textos que he hecho nunca (no es mío, es de un yanki).&lt;br /&gt;Así que ya sabéis dónde estoy.&lt;br /&gt;Espero que hayáis tenido una bonitas y relajadas vacaciones&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-7842650734855172747?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/7842650734855172747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=7842650734855172747&amp;isPopup=true' title='73 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7842650734855172747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7842650734855172747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/09/ultimamente-me-siento-raro-muy-raro.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>73</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-4898836992856581044</id><published>2009-06-08T15:22:00.002+02:00</published><updated>2009-06-08T15:42:18.264+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Vuelvo a oir el sonido familiar que producen mis zapatos al subir las escaleras de mi portal&lt;br /&gt;&lt;em&gt;nancho-novo.com       intro&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Meto la llave en la cerradura de mi puerta&lt;br /&gt;&lt;em&gt;blog      nombre usuario nancho -novo.......  contraseña ********&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y entro en mi casa, de nuevo&lt;br /&gt;&lt;em&gt;nueva entrada    acceder&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Joder, cuánto tiempo sin venir por aquí,&lt;br /&gt;veía luz en la ventana y seguía de largo,&lt;br /&gt;me daba mal rollo entrar,&lt;br /&gt;y he estado viviendo de hoteles,&lt;br /&gt;durmiendo en bancos de parques, también.&lt;br /&gt;Pero aquí estoy&lt;br /&gt;para poner mi corazón en vuestros discos duros,&lt;br /&gt;que, aunque no lo creáis, siempre serán más duros que aquel gastado músculo que me riega de vida.&lt;br /&gt;Ahora lo tengo desmontado,&lt;br /&gt;alguien lo desbarató con música el viernes pasado, tras la función de Los Cuernos en alguna ciudad de por ahí.&lt;br /&gt;Y podrá comprobar que no es de piedra.&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-4898836992856581044?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/4898836992856581044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=4898836992856581044&amp;isPopup=true' title='220 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4898836992856581044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4898836992856581044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/06/vuelvo-oir-el-sonido-familiar-que.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>220</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-5391708092196035282</id><published>2009-05-14T13:18:00.001+02:00</published><updated>2009-05-14T13:20:28.850+02:00</updated><title type='text'>El Barça y la Vida</title><content type='html'>Enfrentarse a la vida es como enfrentarse al Barça: pierdes siempre.&lt;br /&gt;Es cierto que uno tiene sus arrebatos de inspiración, de suerte o de talento y consigue hacerle algún gol a la vida. Hay momentos: un éxito en el trabajo, una conquista amorosa, el nacimiento de un hijo o un pleno en la bonoloto. Momentos que uno celebra dando brincos, señalándose el nombre a la espalda, quitándose la camiseta, abrazándose a los demás o soltando cortes de manga, según el carácter de cada cual.&lt;br /&gt;Sí, se le pueden hacer goles tempraneros a la vida. Igual que al Barça. El partido acaba de empezar y uno empieza fresco, se siente fuerte, valiente y hasta atrevido. Uno se lanza al ataque cuando es joven, sin pensar mucho en la defensa porque piensa que en caso de una contra fatal siempre quedan minutos y fuerzas para reaccionar.&lt;br /&gt;Pero uno tiene que saber que la vida, como el Barça, acabará remontándole siempre.&lt;br /&gt;Después de marcar nuestro gol, los seres humanos (dependiendo de si se es Menotista o Bilardista) tenemos dos opciones:&lt;br /&gt;La primera es buscar más goles, perseverar en el ataque y convertir el partido en un intercambio de golpes del que, no lo dudes, el que más se va a llevar eres tú. Y fácil será que acabes perdiendo por una goleada de escándalo. Esto es lo que sucede con aquellos personajes que causan devoción y admiración en los demás mortales: Antonios Vegas, Alan Poes, Van Goghs, Janis Joplins o Marianos Josés de Larras. Que perdieron desastrosamente, humillantemente, ante la vida, pero ganaron la posteridad, a cambio. Que no nos confundamos, la posteridad nada tiene que ver con la vida, sino con su antagonista: la muerte. Alcanzar esa posteridad es ganar a la muerte, no a la vida. Es ganar al Madrid y perder con el Barça.&lt;br /&gt;Sí, el Madrid quedaría relegado, en esta pobre metáfora, a ser analogía de la muerte; no sólo porque sea mortalmente aburrido de ver, sino porque significa todo aquello que es antitético del Barça.&lt;br /&gt;La segunda opción, conseguido ese gol, es atrincherarse atrás, cerrar mucho las líneas para evitar el empate. Es ésta la táctica que empleamos comúnmente la mayoría de los humanos que, una vez alcanzados ciertos logros, nos aferramos a ellos, nos volvemos conservadores conformándonos con no perder lo que tenemos, renunciando al ataque, limitándonos a largar patadones que alejen el balón de nuestro área de peligro y buscando esporádicas contras de las que, con suerte, obtendremos un “¡Uuuyyy!”.&lt;br /&gt;En este caso, lo más que lograremos será perder por la mínima, quedándonos con esa sensación de que uno podía haber hecho más y ha dejado escapar una ocasión única.&lt;br /&gt;La vida te endosa sinsabores por ambas bandas, te hace sudar más de la cuenta persiguiendo sombras que se llevan el balón antes de que tú llegues y provocando crisis de ansiedad en tu guardameta. Así es la vida para el que más y el que menos.&lt;br /&gt;Y por muy fuerte que uno sea, por muy buena disposición táctica que muestre en el campo, la vida a uno siempre acaba ganándole, aunque sólo sea por desgaste. Es un rodillo que te va aplastando, encorvando tu columna vertebral y triturando tus articulaciones hasta convertirte en un viejecito desvalido y endeble. Como hace el Barça.&lt;br /&gt;Y al final, te mata. Como el Barça.&lt;br /&gt;El consuelo que nos queda es que, después de la vida, nos toca enfrentarnos al Madrid.&lt;br /&gt; Y a ése le goleamos.&lt;br /&gt;En cualquier caso : Qué bueno es el Barça y qué bueno estar vivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-5391708092196035282?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/5391708092196035282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=5391708092196035282&amp;isPopup=true' title='189 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5391708092196035282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5391708092196035282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/el-barca-y-la-vida.html' title='El Barça y la Vida'/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>189</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8031676618435087461</id><published>2009-05-12T11:48:00.002+02:00</published><updated>2009-05-12T11:55:56.658+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>"Lucha de gigantes&lt;br /&gt;convierte,&lt;br /&gt;el aire en gas natural&lt;br /&gt;un duelo salvaje&lt;br /&gt;advierte,&lt;br /&gt;lo cerca que ando de entrar&lt;br /&gt;En un mundo descomunal&lt;br /&gt;siento mi fragilidad.&lt;br /&gt;Vaya pesadilla&lt;br /&gt;corriendo&lt;br /&gt;con una bestia detrás&lt;br /&gt;dime que es mentira todo,&lt;br /&gt;un sueño tonto y no más&lt;br /&gt;Me da miedo la enormidad&lt;br /&gt;donde nadie oye mi voz.&lt;br /&gt;Deja de engañar&lt;br /&gt;no quieras ocultar&lt;br /&gt;que has pasado sin tropezar&lt;br /&gt;monstruo de papel&lt;br /&gt;no sé contra quién voy&lt;br /&gt;o es que acaso hay alguien mas aqui?&lt;br /&gt;Creo en los fantasmas terribles&lt;br /&gt;de algun extraño lugar&lt;br /&gt;y en mis tonterias&lt;br /&gt;para hacer tu risa estallar&lt;br /&gt;En un mundo descomunal&lt;br /&gt;siento tu fragilidad.&lt;br /&gt;Deja que pasemos sin miedo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Larga vida a Antonio. El más grande de mi época&lt;br /&gt;Para mí&lt;br /&gt;Y para tantos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-8031676618435087461?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/8031676618435087461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=8031676618435087461&amp;isPopup=true' title='47 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8031676618435087461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8031676618435087461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/lucha-de-gigantes-convierte-el-aire-en.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>47</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-4564649966880928449</id><published>2009-05-11T15:26:00.004+02:00</published><updated>2009-05-12T00:48:11.207+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sgg07GPsJcI/AAAAAAAAAH8/gPK9iK4mBvM/s1600-h/Nancho+sabata+dona.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334571948513699266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 191px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sgg07GPsJcI/AAAAAAAAAH8/gPK9iK4mBvM/s320/Nancho+sabata+dona.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vengo de mi tierra. Y da gusto reencontrarse con amigos de ésos que son para siempre porque son de siempre; y, pase el tiempo que pase uno sin verse, la amistad se retoma como si uno se hubiese visto ayer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero sucedió un detalle amargo, diríamos, que quiero reseñar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nos juntamos a comer unos cuantos de toda la vida, y alguna gente más (parejas, amigos...). Buen rollito.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé porqué, creo que porque estamos en mayo y se avecina San Isidro, salió el tema de los toros. La tauromaquia no es un arte apreciada en exceso en Galicia y, aunque hay buenos taurinos, la gente mayoritariamente no gusta de la fiesta. Evidentemente, también hay quien la denuesta por aquello del maltrato al animal. Así que los que disfrutamos con el toro éramos minoría.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ya sabéis que este tipo de temas, a veces, tiende a radicalizar las posturas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y puestos a posturas radicales (valga la repugnancia) siempre hay quien se sobra y se sale de madre, encrespándose sobremanera y meando fuera del tiesto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tal sucedió en aquella tertulia, donde una amiga de un amigo empezó a insultar gravemente a los que defendíamos nuestra libertad de gozar de un natural ajustado, templado y con la mano bien baja. Llegó al punto de escupirnos que más le valía a ella la vida de un toro que la de ninguno de nosotros, que no teníamos sentido ni sensibilidad (repugnante película, por cierto, para mi gusto).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Muy fuerte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Total que la apacible reunión de viejos amigos y amigas acabó como el rosario de la aurora.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Uno podría defender que ama a los animales y le gustan los toros, pero sería muy largo y tedioso. En cualquier caso apelo a mi derecho, absolutamente humano y que me diferencia del animal, a tener mis contradicciones.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero afirmo que más vale la vida de un solo ser humano que la de mil animales.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hombre, si en un caso extremo tengo que elegir entre salvarle la vida a un perro o a Aznar, pongamos por caso, salvo la vida al perro: de todos los cánidos es el más noble y no atacaría a su benefactor, algo que de un chacal no se puede afirmar. A que esta contradicción sí me la admitís.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero a lo que iba: hay gente que convierte sus convicciones en paranoias, en histerias o en fobias, o en las tres cosas a la vez y desarrollan una histeria fóbico paranoica ante ciertos temas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así, una creencia religiosa puede llevar al fundamentalismo y al terrorismo. El amor por tu patria puede convertirte en asesino. Tu devoción por unos colores te convierte en hoolligan.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hasta una causa noble y justa puede tornar en indeseable: anarquistas antisistema (yo lo soy, qué coño) se pueden volver meros macarras callejeros; defensores de los animales le rompen la cabeza de una pedrada a uno que sale de los toros (esto lo he visto yo con mis ojitos); y feministas recalitrantes abrazan la misoandria (podría ser el equivalente a la misoginia en un hombre) y se vuelven hembristas (análogas a los machistas del otro sexo), posturas éstas tan temibles y mezqinas como sus correspondientes masculinas. Y ven agresiones donde no las hay.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este tipo de paranoias cursan con una espeluznante estrechez de miras, son de esas personas que cuando les señalas el cielo se preguntan con gran mosqueo: "¿Por qué me estará enseñando el dedo?"&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otro síntoma típico de esta gente es la negación de su propia paranoia y se preguntan constantemente: "¿Es que sólo me doy cuenta yo? ¿Nadie más que yo lo ve?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así que acumulan mucha mierda dentro y también es sintomático su gusto por aventarla y esparcirla a su alrededor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y piensan que los que están mal son los demás y recurren con frecuencia a cosas como "Tú no estás bien" o "Deberías hacértelo mirar". Frase ésta prepotente y hortera donde las haya, pues es una obviedad que todos tenemos algo que mirarnos, empezando por uno mismo, ¿o no?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A mí, esta gente me produce mucha pereza, de verdad, y lo único que espero de ellas es que no aparezcan por mi casa porque acaban jodiendo las fiestas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y me ponen, una vez más, en contradicción, pues me sale el lado epigramático que intento refrenar a menudo, y me entran ganas de espetarles: "Háztelo mirar tú, pero no con un psicólogo ni con un psiquiatra, sino con un proctólogo, porque lo tuyo va a ser que eres tonto del culo." Que aún sin decirlo, me hace sentir mal de sólo pensarlo pues no va con mi ley.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin que este blog es, para vosotros, la puerta de mi casa a la que estáis invitados. No sin recordaros, por si habéis pisado alguna mierda o lleváis barro en las suelas, que os limpiéis los pies en el felpudo que hay a la entrada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ese felpudo en el que aún puede leerse bien visible ( a pesar de alguna ñorda): BIENVENIDOS.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-4564649966880928449?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/4564649966880928449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=4564649966880928449&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4564649966880928449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4564649966880928449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/vengo-de-mi-tierra.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sgg07GPsJcI/AAAAAAAAAH8/gPK9iK4mBvM/s72-c/Nancho+sabata+dona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-7041458069828424643</id><published>2009-05-08T22:42:00.004+02:00</published><updated>2009-05-08T23:26:00.480+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgSdZtRchOI/AAAAAAAAAH0/5-_8h-4jARU/s1600-h/cyb5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333560923688568034" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 238px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgSdZtRchOI/AAAAAAAAAH0/5-_8h-4jARU/s320/cyb5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Goma&lt;/em&gt; es una de las muchas acepciones que recibe el costo, el rumay, el tate, el chocolate, como sabréis casi todos, imagino.&lt;br /&gt;Así le llamábamos en Huelva por el año 83. Goma. Y en Huelva empecé a escribir esta comedia.&lt;br /&gt;Por aquella época nos juntábamos un montón de tíos y tías salidos de la RESAD (salidos en ambos sentidos) y hacíamos teatro, mucho teatro: de calle, en discotecas, bares, teatros (éstos los menos, infantiles más que nada). Paríamos nuestros sueños y nos lanzábamos a montarlos sin saber siquiera si luego los íbamos a poder vender (eran muy malos tiempos para el actor joven: no había teles, poco cine y el teatro estaba copado por la vieja guardia, no había apenas salas alternativas, como ahora)-&lt;br /&gt;Y fumábamos porros. Muchos porros.&lt;br /&gt;Y contra la creencia general que imagina al porrero apalancado en un sillón, los ojos perdidos, pensando en las musarañas, nada de eso. Teníamos una actividad frenética, currábamos como alimañas.&lt;br /&gt;Y hacíamos del hachís una especie de chiste privado, que incluíamos sin mucho pudor en nuestras creaciones.&lt;br /&gt;Fijaos que la compañía que montamos CYBORG, con subvención ministerial y todo (350.000 pts; unos 2.100 euros), o sea, que pasamos por un control y esas cosas, se llamaba SOCIEDAD DE CATADORES DE RESINAS INDIANAS; es decir: sociedad de porreros, por la cara.&lt;br /&gt;Y, de ahí, viene lo de la goma, que, como todo el mundo sabe, viene del magreb y de los países árabes.&lt;br /&gt;Qué gilipollez, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FLASH SÉPTIMO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Luz en escena. El Cyborg, sobre su mesa de trabajo, inspecciona un arma procedente de la nave de Gina. Un reloj da cinco campanadas. Son las cinco. Y es el carrillón holográfico que Restos ha fabricado. El mayordomo entra con el té.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: El té, señor. Son las cinco en punto.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Qué haces? ¿Qué es esto?&lt;br /&gt;RESTOS: Té holográfico, tan bueno como el natural. ¿Nos acompaña, milady?&lt;br /&gt;GINA: No, gracias.&lt;br /&gt;RESTOS: Eso pudiera no agradarle al chef. Los programas “Rivera-6.000” de cocina son muy susceptibles.&lt;br /&gt;GINA: Está bien, Restos, tomaré el té.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Cyborg sostiene en su mano un revólver del calibre 22.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Este arma es lo más sofisticado que he visto en mi vida. Auténtica fabricación oestina.&lt;br /&gt;GINA: Es una pieza de museo.&lt;br /&gt;CYBORG: Veré si funciona. Contigo.&lt;br /&gt;GINA: ¡No, no dispare!&lt;br /&gt;CYBORG: No voy a tomar el té. Tú puedes hacerlo.&lt;br /&gt;GINA: Muy amable. Con una nube de leche, por favor.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Dos terrones?&lt;br /&gt;Gina: No, gracias. Lo tomo solo.&lt;br /&gt;RESTOS: Estos glucos son auténticos, rescatados de su nave. No son hologramas.&lt;br /&gt;GINA: No es eso. Es que no quiero engordar.&lt;br /&gt;CYBORG: Aquí de nada te valdrá mantener la línea. Me gustan gordas... Ja, Ja, Ja...&lt;br /&gt;GINA: No pienso quedarme aquí mucho tiempo. No te hagas ilusiones conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Cyborg se acerca a Gina con la pistolita en la mano y se la mete en la boca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Y... ¿Cómo piensas no-quedarte aquí? ¿Te volatilizarías? Dí. ¿Te esfumarías sin más?&lt;br /&gt;RESTOS: Capitán, se lo ruego, no son maneras...&lt;br /&gt;CYBORG: Si disparase ahora... Dime, ¿a qué has venido? ¿Cómo nos has localizado?&lt;br /&gt;GINA: Ya he dicho que me perdí en el hiper.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Iba usted de compras, milady?&lt;br /&gt;GINA: En el hiperespacio. Por viajar en un trasto de baja autonomía.&lt;br /&gt;RESTOS: Un trasto equipado con turboláser vectorial con pilas de autoabastecimiento.&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Por el Tiempo! Es el cacharro más sofisticado que he visto en mi vida.&lt;br /&gt;RESTOS: Una peligrosa nave de ataque, camuflada en una inocente Araña patrullera.&lt;br /&gt;GINA: ¿Ah, sí? Por eso no sabía yo manejarla.&lt;br /&gt;CYBORG: Restos, vamos a sondarle el cerebro.&lt;br /&gt;GINA: No puede hacer eso.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Quién me lo prohibe?&lt;br /&gt;GINA: La Segunda Convención de Callisto.&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Ja!&lt;br /&gt;GINA: Es usted un oficial del ejército. Debe respetar las normas.&lt;br /&gt;CYBORG: Las normas están para quebrantarlas.&lt;br /&gt;GINA: ¿Dónde está su sentido del honor, capitán?&lt;br /&gt;CYBORG: En una sala de cirugía de la Facultad de Medicina Cibernética de la Universidad Compostelana. Allí se lleva pudriendo setenta años. Allí se quedó, con mi saliva, mis vísceras y mis vicios. Hay deficiencias humanas que ya no comparto. Ahora, dime: ¿De dónde sales, arriesgando de esta manera tu vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El capitán Zyonov se ha ido ablandando según hurgaba en su pasado y ha hecho esta pregunta sin acritud, casi con ternura. Gina se cuadra.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;GINA: Gina Meig. Teniente del Servicio de Información del Ejército Oestino. Identificación Delta Zero. Exijo ser tratada de acuerdo con la Segunda Convención de Callisto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Restos se lleva el té, canturreando por lo bajini.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: Callisto, Callisto... Callisto y Melibea, ¿dóde habré videoleído yo eso?&lt;br /&gt;CYBORG: Callisto está a muchos años luz de aquí. La guerra ya no es asunto nuestro.. Venga, le mostraré algo. Restos, dale caña al planetario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El cielo emerge de la oscuridad. Planetas y estrellas brillan en el escenario. La chica y el capitán ascienden por una rampa elevadora hasta lo alto del observatorio.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Desde este observatorio domino el Universo. Se acabaron los buenos tiempos y los malos tiempos. Aquí, simplemente, te fundes con el Tiempo. Perdido el Norte y el Sur, ya no hay diferencia entre Este y Oeste.&lt;br /&gt;GINA: ¿Dónde está Vega?&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Ves aquella estrella rutilante, muy verde?&lt;br /&gt;GINA: Sí.&lt;br /&gt;CYBORG: Pues no es ésa. Es la amarilla de al lado.&lt;br /&gt;GINA: ¿Tan lejos?&lt;br /&gt;CYBORG: Unos dos años luz. El sistema solar apenas es una nebulosa desde aquí. ¿Ves aquella constelación con forma de...&lt;br /&gt;GINA: Sí, ya sé. Es Virgo.&lt;br /&gt;CYBORG: Dicen que los nacidos bajo su influjo son fríos y analíticos. Restos es un buen ejemplo.&lt;br /&gt;RESTOS: Perdón, señor, soy Piscis.&lt;br /&gt;GINA: Capitán...&lt;br /&gt;CYBORG: Dime.&lt;br /&gt;GINA: Usted prometió dejarme marchar si le ayudaba a salivar. Desearía hacerlo ahora.&lt;br /&gt;CYBORG: Cuando yo lo ordene. Es usted mi prisionera.&lt;br /&gt;GINA: “La guerra ya no es asunto nuestro”, ¿recuerda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Cyborg se vuelve al infinito&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: En aquella maraña de estrellas se encuentra Traición, el planeta el que los trovadores de antaño cantaban como la tierra de los malditos. Y, más al fondo, o tal vez un poco más cerca, Arraquis: el planeta de arena y dunas. Cuentan que allí una lágrima vale más que mil palabras. Y un lapo más que una lágrima. ¡Las estrellas! Allí está la vida. Y tú quieres volver con el hombre, engendrador de muerte.&lt;br /&gt;GINA: Prefiero morir entre los hombres que pudrirme enlatada en el espacio. Si me das la libertad de elegir.&lt;br /&gt;CYBORG : Tú no entiendes la libertad.&lt;br /&gt;GINA: Puede. Pero conozco el aislamiento del espacio, el tedioso no-hacer-nada, días y días. Gusto de rodearme de hombres, es un defecto que tengo.&lt;br /&gt;CYBORG: Yo soy un hombre.&lt;br /&gt;GINA: Nadie lo diría.&lt;br /&gt;CYBORG: Te estoy ofreciendo el universo y lo desprecias.&lt;br /&gt;GINA: Créame que se lo agradezco, capitán Zyonov. Bien, vamos a babear.&lt;br /&gt;CYBORG: Gina... te amo.&lt;br /&gt;GINA: ¿Qué dices? Estás loco.&lt;br /&gt;CYBORG: Estoy loco por ti. Tú eres de carne y hueso.&lt;br /&gt;GINA: No sabes de qué hablas. Ni siquiera puedes sentir dolor, ¿cómo coño vas a saber qué es el amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El capitán Zyonov, desde lo alto del planetario recita a Lope de Vega. Por un momento es Don Alonso, Don Rodrigo y Peribáñez. Pero en feo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG:&lt;br /&gt;“Desmayarse, atreverse, estar furioso&lt;br /&gt;áspero, tierno, liberal, esquivo,&lt;br /&gt;alentado, mortal, difunto, vivo,&lt;br /&gt;leal, traidor, cobarde y animoso.&lt;br /&gt;No hallar fuera del bien centro y reposo,&lt;br /&gt;Mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,&lt;br /&gt;Enojado, valiente, fugitivo,&lt;br /&gt;Satisfecho, ofendido, receloso.&lt;br /&gt;Huir el rostro al claro desengaño,&lt;br /&gt;Beber veneno por licor süave,&lt;br /&gt;Olvidar el provecho, amar el daño,&lt;br /&gt;Creer que un cielo en un infierno cabe,&lt;br /&gt;Dar el alma y la vida a un desengaño,&lt;br /&gt;Esto es amor, quien lo probó lo sabe.”&lt;br /&gt;Lope da Veiga, un antiquísimo guerrero Estón, aunque él no lo sabía.&lt;br /&gt;GINA: Te han despojado de todo lo humano para hacer de ti un guerrero programado. Tus emociones son fingidas.&lt;br /&gt;CYBORG: Hay reflejos de los que nunca podrán privar a un hombre.&lt;br /&gt;GINA: Como salivar ante un citrón.&lt;br /&gt;CYBORG: O estremecerse ante una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tremenda pausa.&lt;br /&gt;Una pausa de la hostia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;GINA: No pareces un guerrero.&lt;br /&gt;CYBORG: No lo soy.&lt;br /&gt;GINA: Pobre Cyborg.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Te quedarás conmigo?&lt;br /&gt;GINA: No.&lt;br /&gt;CYBORG: Te irías cuando quisieses.&lt;br /&gt;GINA: Entonces, me voy en cuanto la Araña esté disponible.&lt;br /&gt;CYBORG: Restos.&lt;br /&gt;RESTOS: Mon capitain.&lt;br /&gt;CYBORG: Ahora mismo te pones manos a la obra con el aparato de la señora. Se va.&lt;br /&gt;RESTOS: Llevo un rato en ello. No he podido evitar oir la conversación de sus señorías. Le sugeriría al señor...&lt;br /&gt;CYBORG: Restos, ve a supervisar personal y holográficamente les reparaciones.&lt;br /&gt;RESTOS: A la orden, señor.&lt;br /&gt;CYBORG: Por cierto, Restos.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Señor?&lt;br /&gt;CYBORG: Caballo 4 alfil dama.&lt;br /&gt;RESTOS: Excelente jugada, señor. (&lt;em&gt;Aparte)&lt;/em&gt; A pesar de todo no creo que pueda conservar la dama por mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hace un mutis de los de irse, pero todos sabemos que él sigue estando en escena.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GINA: Si no eres guerrero, ¿qué eres?&lt;br /&gt;CYBORG: Quédate conmigo y lo sabrás.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Suena una alarma. Por su sonido podemos adivinar que algo grave está ocurriendo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-7041458069828424643?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/7041458069828424643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=7041458069828424643&amp;isPopup=true' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7041458069828424643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7041458069828424643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/goma-es-una-de-las-muchas-acepciones.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgSdZtRchOI/AAAAAAAAAH0/5-_8h-4jARU/s72-c/cyb5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3452777482335241342</id><published>2009-05-07T17:10:00.002+02:00</published><updated>2009-05-07T17:23:41.832+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgL83k51DPI/AAAAAAAAAHs/LenrDDtl61k/s1600-h/cyb4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333102940489321714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgL83k51DPI/AAAAAAAAAHs/LenrDDtl61k/s320/cyb4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El teatro, obviamente, se escribe para ser representado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero poner una obra en pie no es fácil.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y encontrar distribución, menos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero en ello estamos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CYBORG aguarda el momento de ser rescatada del baúl y volver a ser puesta en pie.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Antes tenemos que realizar otros proyectos en los que estamos embarcados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero llegará su día.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por mis muertos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por el Tiempo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;FLASH VI (Cont.)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;GINA: Me ayudarás a salir de aquí.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Para qué quieres salir de aquí?&lt;br /&gt;GINA: No quiero pasar el resto de mi vida perdida en el cosmos con una máquina.&lt;br /&gt;CYBORG: No soy una máquina. &lt;em&gt;(La abofetea)&lt;/em&gt; Te ayudaré a salir.&lt;br /&gt;GINA: ¿Cómo?&lt;br /&gt;CYBORG: Arreglaré tu Araña.&lt;br /&gt;GINA: Antes dijiste que estaba inutilizada.&lt;br /&gt;CYBORG: Sólo temporalmente. La repararé, te doy mi palabra.&lt;br /&gt;GINA: No me fío de la palabra de un cyborg. Pedirás ayuda por el transmisor. Cuando la obtengamos, me lo comeré.&lt;br /&gt;CYBORG: Un guerrero Estón nunca falta a su palabra. Te juro por el Tiempo que saldrás de aquí cuando quieras. Ahora vuelve al cofre, debes descansar.&lt;br /&gt;GINA: No puedo dormir después de comer tantos tripis. En mi nave hay sedantes. ¿Por qué no me traes unos cuantos?&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Sedantes? No mientas. Antes fue inspeccionada minuciosamente. Con esa Araña no irás muy lejos.&lt;br /&gt;GINA: Sabré cuidarme.&lt;br /&gt;CYBORG: Todavía me pregunto cómo has podido llegar hasta aquí.&lt;br /&gt;GINA: Yo también. Ya te he dicho que me perdí.&lt;br /&gt;CYBORG: Entra en el cofre y duerme.&lt;br /&gt;GINA: ¿Tú nunca descansas?&lt;br /&gt;CYBORG: A veces.&lt;br /&gt;GINA: Ah, al capitán le fallan las fuerzas, a veces. ¿Debo interpretarlo como un reducto de humanidad, o una imperfección de la máquina? ¿Qué haces para descansar, te desconectas o sueñas con los minutitos?&lt;br /&gt;CYBORG: Soy humano. Aunque no cago, no meo, no eructo, no tengo nunca hambre y no soy impertinente. ¡Que el Tiempo te dé su relax!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y da un portazo. No hay puerta, pero el efecto es el mismo. Se acerca al Synt y se conecta a él. La música rasga la noche.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;GINA: Si no dejas ese chisme no voy a poder dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Él no la oye, pues lleva los cascos puestos. Gina se acerca a él y le quita un casco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;GINA: ¡Con este ruido no hay quien duerma!&lt;br /&gt;CYBORG: No es ningún ruido. Y no me molestes cuando compongo.&lt;br /&gt;GINA: Usted perdone, señor McCartney, no sabía que estuviese componiendo. ¿Let it be, acaso?&lt;br /&gt;CYBORG: Vacílame lo que quieras, soy indiferente a tus tonterías, pero respeta la memoria de los clásicos. Y no me vuelvas a quitar los cascos.&lt;br /&gt;GINA: ¿No podrías tocar para ti solo?&lt;br /&gt;CYBORG: Puedo hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se absorbe en su música, que le transporta muy lejos, dejando a la gatita sola, perdida en la jaula. Paneles y luces, acetato y metal es todo lo que le rodea. Un poco más lejos, las estrellas. Gina se acerca al panel central, como buscando algo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: Ejem, ejem...&lt;br /&gt;GINA: ¿Eh?&lt;br /&gt;RESTOS: Milady...&lt;br /&gt;GINA: ¿Quién habla?&lt;br /&gt;RESTOS: Restos, milady.&lt;br /&gt;GINA: ¿Ernesto? ¿Quién es Ernesto?&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Quién ha dicho Ernesto?&lt;br /&gt;GINA: Usted ha dicho Ernesto, caballero.&lt;br /&gt;RESTOS: Perdone, pero he dicho Restos.&lt;br /&gt;GINA: ¿Eres la computadora?&lt;br /&gt;RESTOS: Computador, computador.&lt;br /&gt;GINA: ¿Qué diferencia hay?&lt;br /&gt;RESTOS: Por favor, milady, me va a hacer sonrojar.&lt;br /&gt;GINA: ¿Conque tienes orgullo de macho?&lt;br /&gt;RESTOS: En realidad lo soy. Si la señora quiere puedo demostrárselo.&lt;br /&gt;GINA: Vaya, estás hecho un seductor.&lt;br /&gt;RESTOS: Tú tampoco estás mal, nena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ha sido Restos, el holograma. Elegancia y afabilidad definen a este mayordomo. Un brillo pícaro en los ojos le confiere un toque de cinismo. Pero siempre cae bien.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Qué le parece?&lt;br /&gt;GINA: ¡Dioses, dioses! Estoy alucinando. Tantos tripis...&lt;br /&gt;RESTOS: Ciertamente que no. Permítame que me presente: soy Restos Cósmicos, para servirle.&lt;br /&gt;GINA: Eres una auténtica maravilla. Parece que conoces todos los secretos de la holografía. ¿Cómo consigues una imagen tan real, que se mueve y habla?&lt;br /&gt;RESTOS: Si a la señora no le importa, son secretos profesionales. Le ruego no le diga nada de esto al señor.&lt;br /&gt;GINA: ¿Ahora no nos oye?&lt;br /&gt;RESTOS: Ciertamente que no, milady.&lt;br /&gt;GINA: ¿Ni nos ve?&lt;br /&gt;RESTOS: Así es, condesa. Cuando compone entra en un éxtasis que le excluye de la vida durante horas.&lt;br /&gt;GINA: Es su manera de descansar.&lt;br /&gt;RESTOS: Es su manera de evadirse. Para descansar se desconecta.&lt;br /&gt;GINA: Es un monstruo. No tiene ni esto de humano.&lt;br /&gt;RESTOS: El capitán Zyonov es un guerrero muy cualificado y una excelente persona. Yo soy un gran admirador suyo, me gusta la música que hace.&lt;br /&gt;GINA: ¿Qué a ti te gusta? Si eres una máquina, más máquina que él.&lt;br /&gt;RESTOS: Yo no sería tan racista. En ciertos aspectos somos muy superiores al endeble humano.&lt;br /&gt;GINA: Eres orgulloso. Y no eres más que un holograma.&lt;br /&gt;RESTOS: Y usted un montón de mentiras. No hay gran diferencia entre nosotros.&lt;br /&gt;GINA: En ese caso, ¿puedes entenderme?&lt;br /&gt;RESTOS: Si no se explica, milady...&lt;br /&gt;GINA: Necesito tu solidaridad. Tu capitán Zyonov me da miedo. Está ido. Quiero que me ayudes a salir de aquí.&lt;br /&gt;RESTOS: Me temo que eso no sea posible, duquesa.&lt;br /&gt;GINA: Déjame usar el transmisor. Tengo amigos.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Amigos, mi reina?&lt;br /&gt;GINA: Vamos, Restos a estas alturas ya sabes perfectamente quién soy y qué soy.&lt;br /&gt;RESTOS: Precisamente, milady. No puedo dejarla marchar sin la connivencia del capitán Zyonov.&lt;br /&gt;GINA: Te propongo una cosa. Te doy la frecuencia de onda de mis colegas, tú hablas con ellos y les cuentas lo que quieras, pero que vengan a buscarme.&lt;br /&gt;RESTOS: No me fío de usted, milady.&lt;br /&gt;GINA: Si detectas algo sospechoso puedes matarme.&lt;br /&gt;RESTOS: Una máquina no puede hacer daño a un ser humano. Nosotros también tenemos nuestras leyes.&lt;br /&gt;GINA: Por favor, Restos, no quiero pasarme toda la vida aquí encerrada. Me da pánico. Tócame, Restos, sudo y tiemblo. Soy un débil ser humano y no puedo soportar la idea de la soledad perpetua. Eso me hace diferente a ti y a tu jefe.&lt;br /&gt;RESTOS: No puede usted irse sin ayudar a salivar al señor.&lt;br /&gt;GINA: ¡Oh, dioses! Te prometo que antes de marchar me comeré todos los tripis que haga falta para que el capitán babee. ¿Me dejas comunicar?&lt;br /&gt;RESTOS: No sé si fiarme de la palabra de un oficial oestino, trapichero, mentiroso y, además, hembra.&lt;br /&gt;GINA: Restos, no seas así.&lt;br /&gt;RESTOS: No me fío de los oestinos. Y mucho menos de los polizontes. Son como monedas falsas.&lt;br /&gt;GINA: Si soy policía no es por vocación, no tuve otro remedio. Siempre he vivido en un cuartel.&lt;br /&gt;RESTOS: Ya. Y ahora vive de los cuarteles que se saca.&lt;br /&gt;GINA: No hay razón para tener prejuicios. ¿Me ayudas?&lt;br /&gt;RESTOS: Estoy pensando qué puedo sacar yo de todo esto.&lt;br /&gt;GINA: ¡Restos!&lt;br /&gt;RESTOS: Las máquinas aprendemos rápido. Y del hombre también se aprenden cosas.&lt;br /&gt;GINA: ¿Quieres poseerme?&lt;br /&gt;RESTOS: Bien quisiera pues la señora está bastante rica... y yo soy un holograma “casi” perfecto, pero pequeños detalles se me escapan. No obstante me hallaría muy complacido con esas dos tentadoras cajas de Ziegel que guarda en la bodega.&lt;br /&gt;GINA: ¡Restos! Eso está hecho. ¿Me dejas comunicar?&lt;br /&gt;RESTOS: De acuerdo. Pero al menor motivo de sospecha se la corto.&lt;br /&gt;GINA: Vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La chica y el holograma se acercan al panel del gran computador. Decididamente, Gina se ha ganado el corazón de Restos. Un corazón de láser. El Cyborg se ha quitado los cascos y, de pie en el púlpito, increpa a los dos furtivos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Desconecta eso, Restos. Y tú, ven aquí.&lt;br /&gt;GINA: Lo ha oído todo, el muy bastardo.&lt;br /&gt;CYBORG: No estaba inspirado. ¡Acércate!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El capitán Zyonov no tiene que pedirle permiso al autor para pegar a Gina cuantas veces quiera, sin consultar las acotaciones.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Habíamos hecho un trato. Tú has querido romperlo. A partir de ahora no te daré más categoría que a un animal.&lt;br /&gt;GINA (&lt;em&gt;A Restos):&lt;/em&gt; ¿No decías que una máquina no puede hacerle daño a un ser humano?&lt;br /&gt;CYBORG: Yo no soy una máquina. Y tú eres un bicho.&lt;br /&gt;RESTOS: Por favor, capitán Zyonov. Serénese.&lt;br /&gt;CYBORG: Apártate de mi vista, holograma de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;También a él le pega. Restos cae al suelo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Y tú, zorra del espacio, ¿a qué has venido aquí? ¿A espiar? Y si no has venido a espiar, ¿qué? Lo del contrabando no me lo trago. Mejor será que lo sueltes ahora. ¿Eres espía? Si eres otra cosa... más vale que desaparezcas cuanto antes.&lt;br /&gt;GINA: No sé de qué me hablas.&lt;br /&gt;CYBORG (&lt;em&gt;A punto de estrangularla&lt;/em&gt;): Dime la verdad o te mato para averiguarla.&lt;br /&gt;GINA: No tengo nada que decirte, puedes matarme.&lt;br /&gt;RESTOS: Capitán, no puedo consentir este asesinato.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Ahora no? Y antes querías dejarla morir. Aléjate computador.&lt;em&gt; (A ella)&lt;/em&gt; Tienes tres segundos para decirme la verdad. ¿Tú quién eres? Uno, dos...&lt;br /&gt;GINA: Soy espía. Espía oestina.&lt;br /&gt;CYBORG: Tienes miedo a morir, ¿eh? A partir de ahora eres mi prisionera. Aquí te quedarás mientras yo no disponga otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Oscuro.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Continuará...&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3452777482335241342?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3452777482335241342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3452777482335241342&amp;isPopup=true' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3452777482335241342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3452777482335241342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/el-teatro-obviamente-se-escribe-para.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgL83k51DPI/AAAAAAAAAHs/LenrDDtl61k/s72-c/cyb4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-6094454714216418241</id><published>2009-05-05T16:48:00.002+02:00</published><updated>2009-05-05T17:04:24.880+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgBVPA_kYRI/AAAAAAAAAHk/0qfGuFWjeHE/s1600-h/cyb3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332355675259691282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgBVPA_kYRI/AAAAAAAAAHk/0qfGuFWjeHE/s320/cyb3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;CYBORG (Blues por un perro muerto) fue estrenada&lt;br /&gt;En el TEATRO JOVELLANOS de Gijón&lt;br /&gt;el día 18 de Julio de 1985 con el siguiente reparto:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAELITA...........................................Estela Domínguez&lt;br /&gt;GRAN PRECEPTOR SUMO..............Angel G. Suárez&lt;br /&gt;VENAN ZYONOV..............................Nancho Novo&lt;br /&gt;GINA....................................................Rosa Prádanos&lt;br /&gt;RESTOS (Computador)........................Angel G. Suárez&lt;br /&gt;RESTOS (Holograma)..........................Fernando Aguado&lt;br /&gt;MAELA................................................Estela Domínguez&lt;br /&gt;SOMEBODY........................................Hárold Zúñiga&lt;br /&gt;CADELO...............................................Álvaro Aguado&lt;br /&gt;DR. MENÉNDEZ..................................Miguel Menéndez Brayda&lt;br /&gt;NARRADOR.........................................Rafael Taibo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DECORADOR DE AERONAVES.......Brayda&lt;br /&gt;SU ANDROIDE ASISTENTE...............Paulino&lt;br /&gt;ILUMINACIÓN.....................................Divina&lt;br /&gt;ATREZZO E VESTIMENTA................Aguado Hnos.&lt;br /&gt;COREOGRAFÍA....................................Eva&lt;br /&gt;JEFE DE PRODUCCIÓN.......................Nico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DIRECCIÓN...........................................Angel Suárez y Nancho Novo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una Producción de la Honorable&lt;br /&gt;SOCIEDAD DE CATADORES DE RESINAS INDIANAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Distribuida por LA CARA&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las fotos que estoy poniendo son de ese montaje hecho con cuatro duros y muchas ganas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;FLASH SEXTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Quejidos de Gina. El Cyborg hace guardia a su lado. Una brecha sangrante se abre en su frente. Una herida que antes no tenía. Restos manipula un extraño artilugio, algo parecido a un enorme brazo de dentista conectado al computador general.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Esto no cicatriza. Si al menos tuviese vendas... paños... un poco de cortisona.&lt;br /&gt;RESTOS: En la bodega, señor...&lt;br /&gt;CYBORG: No se puede abrir la bodega, por ahora, Restos. Permanece callado. ¿Qué estás haciendo?&lt;br /&gt;RESTOS: Pretendo ayudarle, sire. He confeccionado un microláser, tomando energía de la Fuente Central. Creo poder cerrar la herida con este ingenio.&lt;br /&gt;CYBORG: Que el Tiempo venga en mi ayuda. ¿Cómo no se me había ocurrido a mí? Yo lo haré con mi dedo-láser. Puedes retirarte.&lt;br /&gt;RESTOS: Me temo que debe microdirigirlo antes, señor. Podría volarle la cabeza.&lt;br /&gt;CYBORG: Ya lo sé, Restos.&lt;br /&gt;RESTOS: Me creí en el deber de recordárselo, señoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Cyborg le observa de reojo. Hay estupor y admiración en esa torva mirada. “Esta máquina piensa”, diría el capitán Zyonov si tuviese texto. Pero no lo tiene, así que ajusta el puntero de su dedo-láser en silencio y apunta al cráneo de la gatita, donde la herida se abre sangrante. Restos, por su parte, desmonta el artilugio.&lt;br /&gt;La niña se despierta al sentir el latigazo del láser, se asusta ante la visión del hombre-máquina y torna a desmayarse.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: ¿A qué hora quiere el señor que le pase el informe meteorológico?&lt;br /&gt;CYBORG &lt;em&gt;(Desconcertado&lt;/em&gt;): A la de costumbre. Que el Tiempo te cunda.&lt;br /&gt;RESTOS: Necesitaríamos un reloj en el control central. Creo que no supondrá un excesivo gasto fabricar un carrillón holográfico. No está mal la titi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y se va murmurando. La gatita parece volver en sí.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Hola, soy el capitán Zyonov. Estás a bordo de una Guerrera Galaica del ejército Estón. No corres peligro. ¿Cómo andas de Tiempo?&lt;br /&gt;GINA: ¿Qué me ha pasado?&lt;br /&gt;CYBORG: Entraste en colisión con mi Galaica. Debías andar un poco despistada.&lt;br /&gt;GINA: ¿Y mi Araña?&lt;br /&gt;CYBORG: Inutilizada.&lt;br /&gt;GINA: ¡Los dioses me asistan! ¿Estoy presa en esta nave?&lt;br /&gt;CYBORG: De ninguna manera, eres mi huésped.&lt;br /&gt;GINA: ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente?&lt;br /&gt;CYBORG: Muchas horas.&lt;br /&gt;GINA: ¿Cuántas?&lt;br /&gt;CYBORG: Una jornada solar, por lo menos.&lt;br /&gt;GINA: ¿Y cómo puedo salir de aquí?&lt;br /&gt;CYBORG: No veo la forma.&lt;br /&gt;GINA: Estoy presa en esta nave.&lt;br /&gt;CYBORG: Si quieres verlo así...&lt;br /&gt;GINA: ¿Me he roto algo?&lt;br /&gt;CYBORG: No. Un golpe en la cabeza, nada importante. Lamento la situación, he hecho lo que he podido por ayudarte. Me pregunto qué hacías por estas latitudes del cosmos. Muy pocas naves llegan hasta aquí. Y nunca creí que una araña pudiese hacerlo.&lt;br /&gt;GINA: ¡Oh! Hubo un desfase en mi control de salto, una vez que entré en el hiper mi nave se descontroló. ¿Cómo pude haberme perdido en el hiper? Nunca me había sucedido&lt;br /&gt;CYBORG: Desafiar al Tiempo tiene sus peligros.&lt;br /&gt;GINA: Desafiar al Tiempo. Bobadas. Tengo que salir de aquí. (&lt;em&gt;Intenta incorporarse, pero no puede)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;CYBORG: Estás muy débil.&lt;br /&gt;GINA: Por favor, pásame un tripi. Pronto. &lt;em&gt;(Regresa a la inconsciencia)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;CYBORG: ¿Un tripi? Otro desmayo. ¡Minutos y segundos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Pensativo, se acerca a la consola principal y comienza a pulsar teclas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: Podemos hablar, jefe, ¿no se acuerda?&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Cuál es su estado?&lt;br /&gt;RESTOS: Lipotimia, por bajo nivel de hidratos de carbono en su riego cerebral. Esta chica necesita algo que no podemos darle, sire...&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Te refieres a...?&lt;br /&gt;RESTOS: No, milord; alimento.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Y qué Lustros hacemos?&lt;br /&gt;RESTOS: Sus constantes vitales bajan peligrosamente. Una hipotensión cerebral puede producir una necrosis irreversible.&lt;br /&gt;CYBORG: Entraría en coma profundo, ¿no es eso?&lt;br /&gt;RESTOS: Para no volver, señor. Ha perdido mucha sangre.&lt;br /&gt;CYBORG: Por los minutos perdidos de tus antepasados, Restos, piensa algo.&lt;br /&gt;RESTOS :¿No se le ocurre a usted nada, capitán?&lt;br /&gt;CYBORG&lt;em&gt; (Tras una leve reflexión):&lt;/em&gt; Peón a cuatro alfil dama.&lt;br /&gt;RESTOS: No es mala jugada, pero me refería a la chica.&lt;br /&gt;CYBORG: En tus manos encomiendo su espíritu.&lt;br /&gt;RESTOS: Sólo una solución se me antoja, monsieur. Hay un alto número de probabilidades de que en su nave guarde píldoras: Prots, vits, complejos proteovits, píldoras HDC...&lt;br /&gt;CYBORG: Su nave. ¿Cómo no lo había pensado yo antes? Complejos proteovit, píldoras HDC, ¡Cortisona, anestésicos! Tantos años sin darme una buena comilona. Ahora mismo reingreso. &lt;em&gt;(Se va)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;RESTOS: Este chico va a perder su dama, si no se anda con ojo. Alfil por caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se hace el oscuro.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;OTRO DESFASE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Cyborg toca a media luz. Gina, de pie a su lado, le acaricia el cráneo vítreo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Y tú, ¿quién eres?&lt;br /&gt;GINA: No, yo no soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Una vez más, impelida por una fuerza invisible, Gina se va.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Oscuro.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;FLASH SEXTO (reprise)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entra el Cyborg, cargado de limones y terrones de azúcar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Nada, ni prots, ni vits, ni HDC. Nada de nada. En su despensa sólo había esto. Mi dedo-scáner ha detectado presencia de glucosa en estas piedras. Y esto otro, que habrá que analizarlo.&lt;br /&gt;RESTOS: No es necesario, son citrones. Contienen vits en grandes dosis: A y C. Las piedras son glucos concentrados. En ciertos ambientes poco recomendables, a la mezcla de ambos le llaman tripi. Debe partir el citrón en dos y verter el jugo sobre el gluco, si me permite la sugerencia, capitán.&lt;br /&gt;CYBORG: Ya me había dado cuenta.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Puedo preguntarle para qué quiere mantenerla con vida?&lt;br /&gt;CYBORG: No, no puedes.&lt;br /&gt;RESTOS: Sin querer, ya lo he hecho.&lt;br /&gt;CYBORG: Es un ser humano, no puedo dejarla morir.&lt;br /&gt;RESTOS: Podría ser espía almoraide.&lt;br /&gt;CYBORG: La Araña es típicamente oestina.&lt;br /&gt;RESTOS: Los oestinos son tan poco de fiar como los almoraides. Ya se despierta. Mézclelos como le dije, capitán. Así se repondrá.&lt;br /&gt;CYBORG: Ni una palabra más quiero oirte, Restos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Solo ante la titi, el Cyborg hace la mezcla tal y como Restos le indicó. Se acerca a ella. Si tuviese corazón, estaría a punto de explotar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Toma esto, te sentará bien. Lo encontré en tu Araña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toma uno. Toma otro. Se atraganta. Toma otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Quieres más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gina empieza a encontrarse más relajada, volviendo en sí.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;GINA: ¡Mi Araña! ¿Asoma ya el sol tras las arenas de Plutón?&lt;br /&gt;CYBORG: En Plutón no hay arenas, sino hielo.&lt;br /&gt;GINA: ¡Oh! Entonces... dame otro tripi.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Qué? ¡Ah! Otro de éstos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella se lo come con auténtico deleite. Él la mira con ojos viciosos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;GINA: ¿Qué pasa? ¿Qué miras?&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Tiempo benigno! No acierto a creerlo.&lt;br /&gt;GINA: ¿Hacía mucho que no veías una tía?&lt;br /&gt;CYBORG: No es eso. Cómete otro tripi. Toma.&lt;br /&gt;GINA: Ya no me apetecen más. Me encuentro perfectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La chica hace ademán de levantarse. Él la sienta bruscamente.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: No rehuses. Cómete otro, como antes. Que yo te vea.&lt;br /&gt;Se lo come&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: ¡ Alabado sea mil veces el Tiempo! Otro.&lt;br /&gt;GINA: ¿Qué dices? No se puede abusar de los tripis. Acabas mal del coco.&lt;br /&gt;CYBORG: Son glucos y citrones. No puede ser malo, toma otro.&lt;br /&gt;GINA: Tú estás majara. &lt;em&gt;(Se come otro)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Calla. Come otro.&lt;br /&gt;GINA: Cómetelo tú, si tanto te gustan. Yo no como ni uno más.&lt;br /&gt;CYBORG: Comerás otro. Y rápido.&lt;br /&gt;GINA: He dicho que no, y no.&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Come! &lt;em&gt;(Se lo mete en la boca)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;GINA &lt;em&gt;(Se lo escupe):&lt;/em&gt; ¡No! No, no, no y no. No voy a comer. Puedes hacerme lo que quieras, pero no trago un tripi más.&lt;br /&gt;CYBORG: Hazlo por mí.&lt;br /&gt;GINA: Vete a la mierda.&lt;br /&gt;CYBORG: Sólo uno más. Por favor, Gina.&lt;br /&gt;GINA: ¿Cómo sabes mi nombre?&lt;br /&gt;CYBORG: Sólo éste. Despacio, que yo te vea...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ambos paladean el tripi con placer. Ella, vacilando. Pero al hombre-máquina le cuelga la baba. Pone la mano para recoger la saliva que pende.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Saliva! Mira, Gina: saliva.&lt;br /&gt;GINA: Es asqueroso.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿No te das cuenta? Estoy salivando. ¡Saliva! El Tiempo es misericordioso. Cómete otro.&lt;br /&gt;GINA: Cómetelo tú.&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Ah, si pudiera! Tienes que comer otro, quiero sentirlo otra vez.&lt;br /&gt;GINA: Sentir, ¿qué?&lt;br /&gt;CYBORG: La saliva. Viéndote comer eso he vuelto a salivar. Después de setenta años solares.&lt;br /&gt;GINA: Me lo comeré... con una condición.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Cuál?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-6094454714216418241?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/6094454714216418241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=6094454714216418241&amp;isPopup=true' title='48 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/6094454714216418241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/6094454714216418241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/cyborg-blues-por-un-perro-muerto-fue.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SgBVPA_kYRI/AAAAAAAAAHk/0qfGuFWjeHE/s72-c/cyb3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3374352416897474551</id><published>2009-05-04T11:16:00.003+02:00</published><updated>2009-05-04T11:45:04.235+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sf64ru7t55I/AAAAAAAAAHc/R1R1wKd0VAI/s1600-h/cyb2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331902070325634962" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sf64ru7t55I/AAAAAAAAAHc/R1R1wKd0VAI/s320/cyb2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FLASH TERCERO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La cabina de mando de la Guerrera Galaica “Assimov IV”. El Cyborg habla por su grabador.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Bitácora de navegación del capitán Zyonov. Tercera jornada de la segunda luna de Clyo. Hoy cumplimos setenta años solares de vuelo. Nos aproximamos al sistema Vega. Tal vez allí encontremos alguna órbita adecuada para nuestros propósitos. Hasta ahora sólo hemos visto cometas, fríos y sin rumbo fijo, como nosotros. No hay novedad en el cargamento.&lt;br /&gt;Vuelvo a tomar el cuaderno de bitácora, pues Silvia se ha ido. Se hacía pasar por Prostituta Terapéutica del Ejército Oestino. Sus artes tampoco sirvieron conmigo.&lt;br /&gt;Confío en que esta visita sea la última. Sin más por hoy. El Tiempo es mi aliado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Computador teclea reclamando atención. El Cyborg se acerca al panel y lee:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: El informe meteorológico. (Lee en voz alta) “Tormenta de meteoritos, con nubes ferruginosas altamente corrosivas en el tercer radián de la órbita del cometa Presley. Ruta aconsejada: Cinco punto tres, en dirección Alfa-Centauro. Nivel de gases cósmicos dentro de la norma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El computador escupe una última información. El Cyborg lee:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Alfil de rey a peón 4 caballo dama. Maldito computador, me pones en un aprieto. &lt;em&gt;(La pantalla nos da fe de la jugada)&lt;/em&gt; No más pensar en estrategias por hoy. Voy a componer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se dirige en dos zancadas al púlpito sobre el cual se alza el poderoso Synt. Tubos de cristal le confieren aires de órgano de laboratorio.&lt;br /&gt;Pero su sonido hubiese erizado los pelos a Bach.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DESFASE&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Toca el Cyborg. La que ha de llamarse Gina está de pie, a su lado. Y le acaricia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Y tú, ¿quién eres?&lt;br /&gt;GINA: No, yo no soy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y se va.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FLASH CUARTO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Retumban los subgraves de nuevo. &lt;em&gt;(Suena una alarma en la cabina)&lt;/em&gt; ¿Ya? &lt;em&gt;(Se acerca al ordenador, éste escupe la información. Lee)&lt;/em&gt; “Araña biplaza a turbo-láser. Sin bandera.” ¡Por el Tiempo! ¿Piratas? Número de tripulantes ...Uno ¡Una mujer! ¿Cuándo escaparé de este acoso? Establezco contacto. Veremos quién es.&lt;br /&gt;“Lengua Roja Assimov IV a Araña no identificada... Responda”&lt;br /&gt;VOZ: Hola&lt;br /&gt;CYBORG: Solicito identificación inmediata.&lt;br /&gt;VOZ: Problemas en el Turbo-láser. Pido permiso para aparcar en tu casco.&lt;br /&gt;CYBORG: Identificación.&lt;br /&gt;VOZ: Gina Meig. Independiente.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Qué carga transporta?&lt;br /&gt;VOZ: Arte y zoología prehistórica.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Contrabando?&lt;br /&gt;VOZ: Artículos para un museo en Neptuno. Mi fuente de láser se agota. Solicito tregua de hospitalidad. Soy neutral.&lt;br /&gt;CYBORG: Durante media jornada.&lt;br /&gt;VOZ: De acuerdo. Procedo a ensamblar.&lt;br /&gt;CYBORG: Ensamblaje realizado, ¿en orden?&lt;br /&gt;VOZ: Como una seda.&lt;br /&gt;CYBORG: Abro la cámara de descompresión.&lt;br /&gt;VOZ: Gracias. Ahora nos vemos. Corto.&lt;br /&gt;CYBORG: Esto no me gusta nada. Lo siento, gatita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Con la frialdad de un verdugo experimentado, el Cyborg manipula los mandos que controlan el fluir de los gases.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;VOZ: ¡Eh, ayuda! Oxígeno en cámara de descompresión bajando a cero. ¡Ábreme, asesino, me asfixio...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bruscamente, el capitán Zyonov manipula de nuevo el fluir de los gases y sale corriendo. Se hace el oscuro&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;OTRO DESFASE&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Antes de encender las luces ya podemos percibir otro aroma en la fría cabina de mando. GINA yace en la urna antigravitatoria. Es hermosa. Todas las protagonistas lo son. ¡Su pelo! Envuelve el rostro en un halo de muerte. Pero sólo está dormida. El Cyborg, arrodillado a su lado, compone una figura orante.&lt;br /&gt;Espera.&lt;br /&gt;El dios Tiempo es implacable y ella no despierta.&lt;br /&gt;Él espera.&lt;br /&gt;Se va la luz.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;FLASH QUINTO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Tiempo ha pasado. ¿Cuánto?, no se sabe. Pero ha sido mucho .El Cyborg sigue esperando, inmóvil, ante la gatita dormida. La música que baila en su coco enajena el silencio. Suena el teclear del ordenador.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Restos! ¡La información meteorológica! ¡Ha pasado una jornada! &lt;em&gt;(Lee)&lt;/em&gt; Ninguna novedad. &lt;em&gt;(Se concentra durante un instante en sus pensamientos y decide)&lt;/em&gt; Alfil por Torre.&lt;br /&gt;RESTOS: &lt;em&gt;(Chasquea)&lt;/em&gt; No es correcta la jugada... si me lo permite.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Eh? ¿Has hablado tú?&lt;br /&gt;RESTOS: Debe excusar mi intromisión, pero me temo que perdería usted la dama en tres jugadas, capitán Zyonov. No es correcta su jugada.&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Restos, tú hablas!&lt;br /&gt;RESTOS: Sólo cuando lo creo conveniente.&lt;br /&gt;CYBORG: Tantos años de silencio guardado y ahora puedes hablar. Alucinaciones.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Alucinaciones? En absoluto, capitán Zyonov.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Quieres hacerme creer que te has silenciado durante setenta años solares a propia voluntad por no encontrar la conveniencia de hablar, pudiendo hacerlo? No estás programado para...&lt;br /&gt;RESTOS: No estoy programado para hablar, en principio. Tampoco lo estaba para jugar al ajedrez. Pero he desarrollado mis programas. Puede decirse que he crecido.&lt;br /&gt;CYBORG: Malditos chismes. Me dejas anonadado. Mejor será que permanezcas callado.&lt;br /&gt;RESTOS: Puedo serle una útil compañía, mi capitán.&lt;br /&gt;CYBORG: No, he dicho.&lt;br /&gt;RESTOS: Excusa usted los tecleos.&lt;br /&gt;CYBORG: No insistas. Ahora, déjame pensar; creo que mi jugada última va a ser rectificada.&lt;br /&gt;RESTOS: Obra usted con prudencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Silencio. El hombre-máquina piensa. La máquina debe estar haciendo lo mismo. Siempre lo hace&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;RESTOS: ¿Qué va a hacer con ella cuando se despierte, capitán?&lt;br /&gt;CYBORG: Me voy a enrocar.&lt;br /&gt;RESTOS: Debería usted entregarme la dama, se ahorraría problemas.&lt;br /&gt;CYBORG: No voy a perder la dama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gina se revuelve en la urna. Los pelos se le enredan más y más en la cara. Y en la entrepierna, pero eso no se ve.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;RESTOS: La dama se despierta. Peón por peón.&lt;br /&gt;CYBORG: Estoy alucinado. Un montón de chatarra autodidacta.&lt;br /&gt;RESTOS: No debiera despreciar así el metal, señoría. Usted también está hecho de plexiacero fundido.&lt;br /&gt;CYBORG: Y tres cerebros humanos.&lt;br /&gt;RESTOS: Y látex.&lt;br /&gt;CYBORG: Mis circuitos funcionan por reacciones químicas: humano. Todo se rige aquí (se golpea el coco): Humano&lt;br /&gt;RESTOS: Pero depende de una pila atómica, igual que yo, señor.&lt;br /&gt;CYBORG: Cuestiones de inmortalidad, Restos.&lt;br /&gt;RESTOS: Es ley del hombre que debe morir.&lt;br /&gt;CYBORG: Soy un ser humano, Restos. No lo olvides.&lt;br /&gt;RESTOS: No es usted de carne y hueso. Eso es un humano.&lt;br /&gt;CYBORG: Porque soy hiperperfecto. Puedo resistir más presión, calor, aceleración que cualquier otro humano.&lt;br /&gt;RESTOS: En este caso, yo soy tan humano como vos, capitán. Esas cualidades yo también las poseo. Y creo haberle demostrado que puedo pensar.&lt;br /&gt;CYBORG: Procesos y cálculos.&lt;br /&gt;RESTOS: Razonamientos.&lt;br /&gt;CYBORG: Tú eres una máquina. Y has sido hecha por la mano del hombre.&lt;br /&gt;RESTOS: Al igual que usted, señor.&lt;br /&gt;CYBORG: ¡¡Pero yo tengo forma de hombre!!&lt;br /&gt;RESTOS: Si es cuestión de forma, yo también puedo ser humano.&lt;br /&gt;CYBORG: Te has vuelto loco, Restos.&lt;br /&gt;RESTOS: Algo muy propio de los humanos. Las máquinas no enloquecen, ¿o sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Silencio. El Cyborg ya no sabe qué decir. Gina hace ademán de despertar. Él va hacia ella.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Mira lo que has conseguido. Ni una palabra más, o ¡por el Tiempo que desconecto tus malditos circuitos electrónicos!&lt;br /&gt;RESTOS: Aún no se despierta. Se halla en fase REM, puedo captar las ondas de su cerebro. Si usted me lo permite, mi capitán, yo podría adoptar una forma humana.&lt;br /&gt;CYBORG: Imposible.&lt;br /&gt;RESTOS: Le he hablado de mis progresos, podría mostrarle alguno de ellos.&lt;br /&gt;CYBORG: No, Restos, ya tengo bastante. Tus alardes no conseguirán que te vea como humano.&lt;br /&gt;RESTOS: La habilidad que yo poseo es fruto de una alta especialización y una profunda observación del subconsciente humano. He de reconocer que de los hombres también se aprende algo.&lt;br /&gt;CYBORG: Qué cinismo. Empiezas a darme miedo.&lt;br /&gt;RESTOS: No tema. Soy su humilde servidor. Todos mis progresos están destinados a atenderle mejor. Creo que le gustará ver algo..&lt;br /&gt;CYBORG: A ti callado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En escena aparece un mayordomo. Un perfecto “señor Hudson”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: ¡Eh! ¿Qué es esto?&lt;br /&gt;RESTOS: Restos, señor, para servirle.&lt;br /&gt;CYBORG: ¿Cómo que Restos?&lt;br /&gt;RESTOS: Soy un holograma, señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se hace el oscuro.&lt;br /&gt;Oímos la voz de Gina sonando por el intercomunicador.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;VOZ DE GINA: Pido permiso para aparcar en vuestro casco... Pierdo el control de la nave... me voy a estr...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Suena el estruendo característico de una colisión entre naves.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3374352416897474551?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3374352416897474551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3374352416897474551&amp;isPopup=true' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3374352416897474551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3374352416897474551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/flash-tercero-la-cabina-de-mando-de-la.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sf64ru7t55I/AAAAAAAAAHc/R1R1wKd0VAI/s72-c/cyb2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-5081283866898996371</id><published>2009-05-02T01:37:00.003+02:00</published><updated>2009-05-02T02:08:01.238+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SfuOjB5uUkI/AAAAAAAAAHU/KDGK6NSvM1c/s1600-h/cyborg.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331011316380226114" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SfuOjB5uUkI/AAAAAAAAAHU/KDGK6NSvM1c/s320/cyborg.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desde muy pequeño, azares de la vida, empecé a leer Ciencia-Ficción.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los que gustéis de este maravilloso género, reconoceréis en esta obra la influencia de Frederick Pohl, Asimov, Robert Heilein, Stanislav Lem, Arthur C. Clark y, sobre todo, de Philip K. Dick. Con esta gente crecí. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y cuando acabé mis estudios de la RESAD me fui a trabajar con un grupo de teatro de Huelva, como técnico de luces. Y fue allí, en Huelva, donde empecé a escribirme mi propio teatro. Y, como no podía ser de otra manera, con una obra de C-F. Venían unas sombras mientras dormía y me contaban la historia de este Cyborg.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es cierto que el costo de Huelva era muy potente...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Que yo sepa, es la primera obra de teatro de C-F escrita en lengua castellana. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y es una obra de juventud, corría el año 84 y la gente no sabía que era un cyborg, ni un holograma siquiera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y yo poco sabía de la vida...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Qué buena mezcla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Que la disfrutéis.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Perdonad esta ausencia, pero he estado alejado de la ciudad, sin internés ni ná de ná.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;CYBORG&lt;br /&gt;(BLUES POR UN PERRO MUERTO)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HOLODRAMA EN DOS FASES&lt;br /&gt;VARIOS FLASHES&lt;br /&gt;Y ALGÚN QUE OTRO DESFASE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HUELVA, SEPTIEMBRE DE 1983&lt;br /&gt;MADRID, SEPTIEMBRE DE 1984&lt;br /&gt;ANTES DEL CRISTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERSONAL ACREDITADO&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;MAELITA (NIÑA).- Estudiante de 2º nivel, no muy aplicada. Con diez años no se puede pedir más seriedad.&lt;br /&gt;GRAN PRECEPTOR SUMO (ORDENADOR).- Es una máquina y, como tal, nunca se equivoca.&lt;br /&gt;VENAN ZYONOV (CYBORG).- Feo, metálico e inmortal. Es un hombre-máquina.&lt;br /&gt;GINA (CONTRABANDISTA).- Gatita sideral. Que, ¿qué es eso? Pregúnteselo a alguien que haya estado en el espacio.&lt;br /&gt;RESTOS (COMPUTADOR).- Frío, metálico y sabio. Es otra máquina.&lt;br /&gt;RESTOS (Holograma).- Mayordomo al estilo victoriano. Mente fría y corazón de láser.&lt;br /&gt;MAELA (HISTORIADORA).- En sus pestañas pesan diez años de licenciatura, pero el volcán de Venus se destapa cuando se quita las gafas.&lt;br /&gt;SOMEBODY (NEGRO).- Fuma kaya, fuma y calla.&lt;br /&gt;CADELO (BICHO).- Animal doméstico. Edecán inseparable de MAELA.&lt;br /&gt;LA VOZ DE UN NARRADOR.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La acción se desarrolla en la cabina de mando de una GUERRERA GALAICA del EJÉRCITO ESTÓN. Con MIL AÑOS de diferencia entre FASE y FASE.&lt;br /&gt;Algunos FLASHES en TIERRA: Ante el GRAN PRECEPTOR SUMO y en los CAMPOS DE TENNESSEE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“REALIDAD ES AQUELLO QUE NO DESAPARECE&lt;br /&gt;AUNQUE HAYAS DEJADO DE CREER EN SU EXISTENCIA”&lt;br /&gt;(PHILIP K. DICK)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FASE ALFA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FLASH PRIMERO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se halla encendido el telón de luz. Metálica y fuerte suena la voz del GRAN PRECEPTOR SUMO. No hay que ser muy listo para descubrir en dos segundos que se trata de un ordenador. Al fondo, griterío de colegio.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;PRECEPTOR: Maela Onuba Gay. Número 5683-B&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La sombra de la cría tiembla ante el ordenador. No es un fallo técnico, son los nervios.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;MAELITA: Presente, Preceptor Sumo.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: Acérquese a la urna. Historia de 2º Nivel, ¿no es cierto?&lt;br /&gt;MAELITA: Sí, señor.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: No me replique. Inserte dos monedas de diez mil y no me llame señor.&lt;br /&gt;MAELITA: Sí, seño...&lt;br /&gt;PRECEPTOR: Cállese. Quítese el microdiccionario comparado de la Historia Universal que oculta en el anillo de la mano derecha. Empieza el examen con menos dos. Primera pregunta: Los Rolling Estones; su leyenda y circunstancias históricas.&lt;br /&gt;MAELITA: Fue el nombre que recibieron algunos guerreros durante las Guerras del Cristo. &lt;em&gt;(Pausa)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;PRECEPTOR: ¿De qué bando, señorita? (Pausa) Hábleme de las Guerras del Cristo.&lt;br /&gt;MAELITA: Llamadas así por tener su origen en el Cristo Nuclear.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: ¿En qué año comenzaron? (Pausa) Continúa el examen con menos cuatro. Inserte otra moneda para reanudar. Volvamos con los Rolling Estones, ¿qué ocurrió en la II Convención de Callisto, en el 294 Después del Cristo?&lt;br /&gt;MAELITA: Sí, los Oestinos traicionaron a los Estones.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: ¿Traicionaron, señorita?&lt;br /&gt;MAELITA: Bueno, rompieron su alianza con el Este y dieron apoyo nuclear a los Almoraides. Yo creo que eso es traición.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: Usted no cree nada, no tiene edad para ello. Inserte otra moneda para proseguir el examen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En ese momento se ilumina el órgano de tubos transparentes que el CYBORG domina, éste toca y canta acompañando la música y su canción viajará en el Tiempo, perdiéndose en la perenne noche estelar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG (&lt;em&gt;Canta):&lt;/em&gt; Soy feo, metálico e inmortal,&lt;br /&gt;Mi hogar se oculta en las estrellas&lt;br /&gt;Duro y cortante como el punzón&lt;br /&gt;Pronto seré uno de ellas&lt;br /&gt;Como un Rolling Estón&lt;br /&gt;Como un Rolling Estón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La luz que ilumina al CYBORG se apaga, tornando el silencio al cosmos. De nuevo habla la máquina.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;PRECEPTOR: Bien. Concluye el examen con menos seis. La espero en septiembre. Un minuto para reclamaciones.&lt;br /&gt;MAELITA: Pero si yo he estudiado. Pregúnteme otra cosa. Los Rolling Estones venían en letra pequeña. Además, murieron todos.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: No puede usted afirmar eso.&lt;br /&gt;MAELITA: Pues lo leí en el vídeolibro de mi hermana.&lt;br /&gt;PRECEPTOR: Ya. ¿Y no ha leído usted a Frank Herbert? Léaselo y entérese de lo que dice.&lt;br /&gt;MAELITA: ¿Y qué dice?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El preceptor habla con voz aterciopeladamente metálica, fruto seco de sus muchos años practicando el arte de la oratoria. Respalda la voz de la máquina la música que hace sonar el CYBORG. Una tenue luz ilumina su nave: La Guerrera Galaica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;PRECEPTOR: “No consideres muerto a un ser humano hasta que hayas visto su cadáver. Y, aún entonces, piensa que podrías equivocarte.”&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El CYBORG en escena. La música en el ambiente, en las estrellas, en tus oídos, es una droga hipnótica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;UN DESFASE&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El CYBORG, de espaldas, parece agredir al órgano, pero su música es embaucadora y triste. La que ha de llamarse GINA acaricia sus hombros, le besa y se aleja.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;CYBORG: Y tú, ¿quién eres?&lt;br /&gt;GINA: No, yo no soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Empujada por una fuerza que no llegamos a ver, se va, tendiendo su mano abierta al CYBORG. Desaparece. El aullido de un lobo en los montes de Venus no es más desgarrado que el canto del hombre-máquina.&lt;br /&gt;Se va la luz.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;FLASH SEGUNDO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;DE LOS ARCHIVOS DE DEFENSA ESTELAR DEL GABINETE SUPERIOR DEL CONSEJO GALÁCTICO. EXTRACTO 21-21. PASAJE 0712 Y SIGUIENTES. CON EL CONSENTIMIENTO DE SU MAGNANIMIDAD PROFILÁCTICA. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;VOZ DEL NARRADOR: Hace 1.500 años, en la prehistoria, hubo una guerra. Una orgía nuclear que modificó la fisonomía del planeta Tierra, tercero del Sistema Solar. Fue el llamado Cristo Nuclear, que marca el comienzo de nuestra era.&lt;br /&gt;Los supervivientes: políticos, científicos, intelectuales, militares, religiosos y potentados que, casualmente se encontraban en Luna o Marte, se repartieron el planeta. Excepto una porción, ocupada por las gentes que habían sobrevivido al holocausto.&lt;br /&gt;Así nacieron tres bloques. Rencor y ambición en sus banderas:&lt;br /&gt;Los Pueblos Árabes Unidos, o ALMORAIDES, que mantenían una evidente supremacía en el planeta. De ellos era el petróleo, el dinero, la goma y las mujeres.&lt;br /&gt;Las Confederaciones Federales del Oeste, llamados OESTINOS. Ellos poseían la tecnología. Lo que les hizo amos del espacio exterior.&lt;br /&gt;Y, por último, las Fuerzas Tribales del Este, que recibieron el nombre de ESTONES. Este pueblo, dado a las artes y a la cultura, estaba formado por los descendientes de aquéllos que se habían quedado en la Tierra cuando ocurrió la hecatombe. Su potencia bélica era más bien discreta.&lt;br /&gt;Tras 250 años de paz tensa, de espera y rearme, volvió a estallar el conflicto. Los Almoraides lo querían todo y Este y Oeste se aliaron contra el invasor.&lt;br /&gt;En pleno conflicto beligerante, durante la Segunda Convención celebrada en el satélite de Júpiter, Callisto, los Oestinos rompieron su alianza con las Fuerzas Tribales del Este, firmando un pacto con los Pueblos Árabes Unidos.&lt;br /&gt;Las Tribus del Este, Estones, ante el riesgo de ser extinguidos del planeta, lanzaron al espacio un incierto número de naves altamente equipadas: Las Guerreras Galaicas, apodadas con el nombre de Assimov y el número de serie.&lt;br /&gt;En la nave, completamente solo, un cyborg: hombre cibernético compuesto por tres cerebros humanos ensamblados a un cuerpo revestido de plexiacero y látex.&lt;br /&gt;Complementaba al cyborg un ordenador tipo IBM-30.&lt;br /&gt;Fuera cual fuese su misión, al parecer fracasó. Ninguno de ellos logró llegar más lejos de la estrella Vega, lindante a nuestro sistema.&lt;br /&gt;Aunque, en estas cosas, nunca se sabe.&lt;br /&gt;¿Cuál era la misión de aquellos cyborgs?&lt;br /&gt;El misterio y la leyenda aún rodean a la figura de aquel extraño ser, medio hombre, medio máquina, que surcó el cosmos en solitario durante años. Con un destino que escapa al conocimiento de la historia.&lt;br /&gt;A estos guerreros se les llamó la Esperanza del Este, Estones Rulantes y, más tarde, haciendo un juego de palabras que hoy no comprendemos, Rolling Estones. Otra cosa se sabe, sí, rendían culto al Tiempo, por esa razón, y no otra, nunca saltaban al hiperespacio,&lt;br /&gt;De ellos se dijo que habían sido diseñados para la inmortalidad. Lo cierto es que, al parecer, todos murieron.&lt;br /&gt;Cuenta la leyenda que uno de ellos se abrió paso entre las fuerzas enemigas, que viajó por el hiperespacio fuera de la galaxia, que ahora vaga por los mundos interestelares en busca de vida y que volverá a conquistar la Tierra, devastándolo todo: “Feo, metálico e inmortal; convertido en una estrella.”&lt;br /&gt;Esta es la historia de uno de aquellos Rolling Estones, hombres-máquina que hicieron leyenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Suena el HONKY TONK WOMAN.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-5081283866898996371?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/5081283866898996371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=5081283866898996371&amp;isPopup=true' title='52 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5081283866898996371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5081283866898996371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/05/desde-muy-pequeno-azares-de-la-vida.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SfuOjB5uUkI/AAAAAAAAAHU/KDGK6NSvM1c/s72-c/cyborg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>52</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-6351971384525681273</id><published>2009-04-24T03:19:00.002+02:00</published><updated>2009-04-24T03:34:35.309+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SfEXBH-QrEI/AAAAAAAAAHM/L-sI-UppmMQ/s1600-h/Nancho+taladro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328065142243503170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 192px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SfEXBH-QrEI/AAAAAAAAAHM/L-sI-UppmMQ/s320/Nancho+taladro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vosotros sí que me vais a hacer llorar a mí.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ha sido bonito, amigos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La segunda parte la tengo toda en la cabeza... pero hay que escribirla! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y no ando muy bien de tiempo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero llegará&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A ver...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Qué digo ahora.....?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hostias...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No se me ocurre nada...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Soy un ser vacío...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La nevera de un estudiante...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El alma de un rico...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se me ocurre...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero no...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bueno...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tal vez...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Huummm...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Os gusta la Ciencia-Ficción?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vale&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esto lo escribí hace la hostia de años&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es una comedia...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡¡Teatro!!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Os hace?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vamos con ella&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por fascículos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como Alejandro Dumas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otra cosa no, pero cultura en este blog...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La hostia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El próximo día primera entrega de CYBORG (Blues por un perro muerto)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dios os guarde la salud&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y os dé mucha suerte&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-6351971384525681273?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/6351971384525681273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=6351971384525681273&amp;isPopup=true' title='125 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/6351971384525681273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/6351971384525681273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/vosotros-si-que-me-vais-hacer-llorar-mi.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SfEXBH-QrEI/AAAAAAAAAHM/L-sI-UppmMQ/s72-c/Nancho+taladro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>125</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-6223507174976837780</id><published>2009-04-22T23:55:00.003+02:00</published><updated>2009-04-23T00:11:14.225+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Se-UmwMV4AI/AAAAAAAAAHE/Wxt23uDkb74/s1600-h/tivoli.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327640277695193090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 173px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Se-UmwMV4AI/AAAAAAAAAHE/Wxt23uDkb74/s320/tivoli.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nunca me gustaron las despedidas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me siento como cuando hago la última función de una obra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aquí se acaba DESPERTAR (de momento, lo juro)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sólo me queda desear que os haya gustado y no haberos hecho perder el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXXII&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;DESPERTAR&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Las paredes blandas daban sacudidas espasmódicas que estaban a punto de estrangularla.&lt;br /&gt;Por un lado parecía como si la quisiesen expulsar de allí. Por otro lado amenazaban con matarla.&lt;br /&gt;Quería salir. Empezaba a ahogarse dentro del líquido en que se sentía sumergida. Necesitaba aire. Aire…&lt;br /&gt;La voz de mujer procedente de otro mundo que había estado escuchando de un tiempo a esta parte no paraba de proferir alaridos.&lt;br /&gt;Otra voz que no conocía, también de fuera de su mundo, repetía: “Respira, así, despacio. Empuja… empuja…respira…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fueron a pillar a casa del chileno de la calle de La Rosa, cerca de la Estación de tren.&lt;br /&gt;Iván, así se llamaba el tipo, la recibió con un beso en la boca muy cordial y tocándole el culo con gran familiaridad. Era un sujeto afable en grado sumo, muy hospitalario y con cara de buena persona. No hubo preámbulos al trapicheo. En menos de un minuto Marisa ya se estaba preparando un chute e Iván tenía tres mil pelas más en el bolsillo.&lt;br /&gt;Sonaba &lt;em&gt;The torture never stops&lt;/em&gt; de Zappa en el tocata, no lo olvidaría nunca. Marisa se sacaba una chuta del bolso y removía con ella en su cucharilla. Luego tiraba del émbolo de la jeringa hacia arriba aspirando la mezcla de caballo con unas gotas de limón. Iván le ofrecía alcohol y algodón. Ella lo rechazaba diciendo “Mariconadas”. El chileno le advertía que el chute iba muy cargado y que esa heroína era demasiado pura. Ella repetía “Mariconadas”. Ni siquiera se hacía el torniquete: sentada en una silla, aprisionaba el antebrazo entre sus dos muslos cruzados y así resaltaba las venas. Se metía la aguja casi a la altura de la muñeca y aspiraba sangre antes de bombear hacia dentro la mezcla. Cuando la jeringa estaba repleta de sangre, empujaba el émbolo un poquito, hasta la mitad, y volvía a extraer sangre que luego volvía a bombear. Así varias veces estuvo bombeándose de a poquitos hasta que se lo metió todo hasta el fondo. Automáticamente dio un brusco y seco espasmo. Se arrancó literalmente la chuta del brazo, como si le quemase, y la arrojó contra la pared. Luego nada. Ya no se volvió a mover.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esa misma noche de finales de octubre, a la misma hora, ella escapó de la cárcel de paredes blandas que la había tenido prisionera tantas lunas.&lt;br /&gt;El aire entró a raudales quemándole los pulmones.&lt;br /&gt;Un chorro de luz intensísima y cegadora no le dejaba abrir los ojos.&lt;br /&gt;Y frío, mucho frío.&lt;br /&gt;La voz femenina de otro mundo que le había acompañado los últimos meses había dejado de gritar y ahora sólo jadeaba. Y ya no sonaba en otro mundo, sino en el suyo.&lt;br /&gt;La otra voz que también se le había hecho familiar últimamente, pero masculina, decía:&lt;br /&gt;-Lo has hecho muy bien, cariño, muy bien, eres una campeona.&lt;br /&gt;Una mano inmensa la sostenía sujeta por los tobillos, suspendida boca abajo, mientras otra manaza le daba unos cachetes en el culo. Una voz desconocida dijo:&lt;br /&gt;-Enhorabuena, es una niña preciosa.&lt;br /&gt;-¿Cómo que una niña?- protestó airada ella, gritando y pataleando.- Soy una mujer.&lt;br /&gt;Pero no le hicieron caso.&lt;br /&gt;-¿Ya han pensado cómo la van a llamar?- proseguía la voz desconocida.&lt;br /&gt;-Maya, se va a llamar Maya, ¿verdad, amor?- decía la voz de hombre que ya le era familiar.&lt;br /&gt;-Sí, Maya – respondía en un susurro la voz de la mujer en cuyos brazos ahora mismo la depositaban- Mi niña, mi niña querida – musitaba en su oído la mujer.&lt;br /&gt;Entonces lo comprendió todo. Sintió un escalofrío de terror. No era posible. No era posible que le hubiesen hecho esto. No era posible.&lt;br /&gt;Pero se lo habían hecho.&lt;br /&gt;Y lloró. Lloró todo el día y toda la noche.&lt;br /&gt;Lloró muchos días seguidos.&lt;br /&gt;Con todas sus noches.&lt;br /&gt;Y no dejó de llorar durante meses.&lt;br /&gt;Y sólo se calmaba cuando su madre le metía la teta en la boca.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Marisa sintió que nacía.&lt;br /&gt;El aire entró a raudales quemándole los pulmones.&lt;br /&gt;Un chorro de luz intensísima y cegadora no le dejaba abrir los ojos.&lt;br /&gt;Y frío, mucho frío.&lt;br /&gt;Pero, realidad, acababa de morir.&lt;br /&gt;El chileno, histérico, perdió los modales que había exhibido hasta el momento. Daba vueltas por el salón de su casa con las manos en la cabeza, diciendo:&lt;br /&gt;-Hay que sacar de aquí a esta hija de puta. Mira que se lo dije. Hija de puta. Aquí, en mi casa. La puta, reputa. Hay que sacarla de aquí.&lt;br /&gt;Mientras tanto, él, habiendo agotado todos los recursos de primeros auxilios que conocía, le gritaba:&lt;br /&gt;-¡Llama a una ambulancia, joder!&lt;br /&gt;-Si está muerta, huevón. ¿No ves que la muy zorra está muerta?&lt;br /&gt;-No está muerta. Seguro que no está muerta. En el hospital la reaniman.&lt;br /&gt;Se enzarzaron en una discusión a gritos que parecía no tener fin hasta que él amenazó con llamar a la policía.&lt;br /&gt;El chileno, visiblemente nervioso, pareció meditar un segundo. Luego dijo:&lt;br /&gt;-.Vale. Yo la llevo en mi coche.&lt;br /&gt;Entre los dos la metieron en el ascensor, la sacaron del portal y la introdujeron en el asiento posterior del 1430 color mierda que poseía el tal Iván.&lt;br /&gt;Él se zambulló a su lado y no dejó de darle golpes en el pecho y de hacerle el boca a boca en todo el trayecto.&lt;br /&gt;El coche se detuvo cuando aún faltaba un buen trecho para llegar al Hospital General de Galicia.&lt;br /&gt;-Aquí se queda- espetó el chileno bajándose del auto y abriendo la portezuela posterior.&lt;br /&gt;-¿Qué dices?- protestó él.&lt;br /&gt;Se hallaban en una zona descampada del barrio de Vista Alegre, al lado de unos viejos lavaderos que aún las señoras utilizaban por las mañanas para frotar las prendas con jabón Lagarto. Del hospital les separaban no menos de 500 metros.&lt;br /&gt;-Lo que oyes, huevón.- Iván ya estaba sacando el cuerpo de Marisa tironeando de su cabeza sin miramiento alguno.&lt;br /&gt;-Pero tío…- intentó reclamar él, saliendo a su vez del coche.&lt;br /&gt;-Está muerta, huevón, muerta. ¿No lo ves? Yo no aparezco en un hospital con una tía muerta de sobredosis y la cara llena de moratones. A ver cómo explicas eso. ¿Te quieres meter en marrones? Yo no. Así que ahí se queda.&lt;br /&gt;Dicho esto, cerró la portezuela posterior, se coló en su asiento de piloto y salió de naja.&lt;br /&gt;Se quedó solo con el cuerpo de Marisa a los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lloraba todo el rato. Lloraba tanto que no había mucama que aguantase más de una semana en la casa. El pediatra lo único que acertaba a decir, intentando darle un aire desenfadado al asunto, era que la niña tenía muy buenos pulmones y que de mayor sería cantante. Pero a los padres de la criatura estas observaciones no les producían ni pizca de gracia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sentado en el suelo, la espalda apoyada en un pilón y Marisa tan hermosa, tan blanca, tan fría en su regazo, era Edgar Poe velando el sepulcro de la hermosa Anabel Lee.&lt;br /&gt;Así estuvo, abrazándola, acunándola, mesándole el pelo, diciéndole palabras de amor, admirando su indescifrable hermosura muerta, recordando los tiempos en que ella era una fuente de vida, dándole gracias por haber entrado en su vida y darle un sentido, maldiciéndose a sí mismo por no haber sabido parar a tiempo aquella locura fatal, durante horas que no fueron sino un lamento, una llaga en su existencia.&lt;br /&gt;A punto de clarear se despidió de ella, de Marisa, con un quedo “Adiós amiga, adiós mi amor” y un beso en la frente.&lt;br /&gt;Ni siquiera en esa ocasión se atrevió a besarla en los labios.&lt;br /&gt;Se levantó y se puso a caminar.&lt;br /&gt;Amanecía el 29 de octubre de 1979 y empezaba a hacer frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella lloraba porque nadie la entendía.&lt;br /&gt;Ella no cesaba de proclamar que estaba en el mundo sólo por él y que era una mujer, aunque aparentase ser un bebé. Pero no le hacían caso.&lt;br /&gt;Ella maldecía al destino, o al Gran Consejo, o a los dioses, a quién fuese, maldecía en general por verse presa en ese cuerpo diminuto que ni valerse por sí mismo podía, que era incapaz de expresar lo que quería decir de forma que los demás lo entendiesen, que tenía que esperar lo menos dieciocho años para contar con una mínima posibilidad de abordar a su amado que le llevaría 21 años de ventaja. Eso, en el caso de que después de tantos años fuese capaz de dar con él.&lt;br /&gt;Ella lo que tenía claro es que nunca lo olvidaría.&lt;br /&gt;Pasasen los años que pasasen.&lt;br /&gt;Y dedicaría su vida a encontrarlo.&lt;br /&gt;Pero para eso tenían que pasar muchos, muchos años.&lt;br /&gt;Demasiados.&lt;br /&gt;Los que pasasen.&lt;br /&gt;Volvió a llorar con desesperación.&lt;br /&gt;Su madre se levantó a darle el pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;br /&gt;De la Primera Parte&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-6223507174976837780?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/6223507174976837780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=6223507174976837780&amp;isPopup=true' title='58 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/6223507174976837780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/6223507174976837780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/nunca-me-gustaron-las-despedidas.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Se-UmwMV4AI/AAAAAAAAAHE/Wxt23uDkb74/s72-c/tivoli.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>58</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3071125510804586102</id><published>2009-04-21T23:01:00.003+02:00</published><updated>2009-04-22T00:04:08.720+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Se49ZzpZUoI/AAAAAAAAAG8/72EzTMub7CA/s1600-h/imagen1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327262922795733634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 264px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Se49ZzpZUoI/AAAAAAAAAG8/72EzTMub7CA/s320/imagen1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aún me duele la garganta del alarido de ayer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Disculpad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ya se me pasó.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se nos acaba DESPERTAR y siento como si se nos fuese un amigo que nos mantenía unidos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Algo habremos de inventarnos para seguir en contacto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin, penúltimo capítulo...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXXI&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA Octubre1979&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Dos corazones latiendo al unísono.&lt;br /&gt;Una voz que habla como desde otro mundo. Siempre la misma voz. De mujer.&lt;br /&gt;Una postura incómoda. Un lugar angosto. Respirando bajo el agua tibia de una pecera de paredes blandas.&lt;br /&gt;Y por fin se nota las manos. Y cada vez más sensaciones.&lt;br /&gt;Pero es incómodo. Cálido, sí. Pero agobiante.&lt;br /&gt;No sabe dónde está, pero su paciencia se agota, cualquier día revienta y escapa de la prisión en que se encuentra.&lt;br /&gt;De pronto entiende lo que le decía aquel pintor de cara de loco al que le faltaba una oreja: “La vida es una cárcel”, o lo que le soltó el escritor de ojos asimétricos “la vida es una trampa”, o Janis cuando le respondió que ser real “era una putada”… ¿Se referían a lo que estaba pasando ella ahora? Tal vez ser real consistiese en simplemente eso: estar aprisionado, incómodo, sin capacidad de movimiento alguno, sujeto a una quietud donde sólo cabe pensar. Y no poder expresar tus pensamientos. Primero porque no hay quién te escuche. De tal manera que tus pensamientos se convierten en meras fantasías. A lo mejor ser humano consistía en no hacer nada más que fantasear. ¿Qué sabía ella de la vida humana real? Nada. Que los humanos fantasean mucho. Demasiado, diría. Y que vivir es muy incómodo, según su recién adquirida experiencia. Tremendamente incómodo. Agobiante. De pronto sintió unas irreprimibles ganas de salir de allí. Empezó a patalear y a arañar las paredes blandas que le aprisionaban, hasta que las rasgó.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Diez meses, veintinueve días, veinte horas y cuarenta minutos después de su última dosis de heroína volvió a poner los pies en la Ciudad Santa del Apóstol.&lt;br /&gt;Pocas salidas había hecho de Chantada en todo el año, lo más lejos que había llegado había sido a Carballiño a bañarse al río en verano. Y con Marina, claro.&lt;br /&gt;Ahora estaba en Santiago, solo, sin Marina al lado que le protegiese. Y con una idea fija en mente.&lt;br /&gt;No podía negar que le entraban arrebatos de pánico de verse otra vez en esa ciudad que tantos recuerdos peligrosos le traía. Pero estaba curado. Al menos él así se sentía.&lt;br /&gt;Lo primero que hizo fue ir al piso que había compartido con Marisa hasta las Navidades anteriores. Pensó que sería extraño que ella siguiese viviendo allí, aún así fue.&lt;br /&gt;Nadie contestó a la llamada del timbre. Como conservaba su llave, probó a usarla y la puerta se abrió. El piso apestaba a desperdicios. Diversos signos delataban que Marisa todavía vivía allí, pero al mismo tiempo dejaban traslucir que no pasaba mucho tiempo en casa. Había platos de comida con restos resecos o mohosos distribuidos por todos los cuartos. En la cocina campaban a sus anchas las cucarachas. La habitación que había compartido con ella en sus noches de heroína y pajas estaba hecha un desastre: ropa tirada por el suelo, chutas clavadas en las puertas, las sábanas de la cama moteadas de mil manchitas de sangre.&lt;br /&gt;No había luz ni agua.&lt;br /&gt;Sintió ganas de vomitar. Salió corriendo de la casa.&lt;br /&gt;Prosiguió la busca por los garitos habituales, pero no encontró a nadie reconocible hasta pasada la medianoche, en Galerías Viacambre. Más bien fue Alejo quien le encontró a él.&lt;br /&gt;-Hombre, tú me debes cinco gramos de burro, men – Le había dado un manotazo en la espalda que casi le hace caer al suelo. Yonki y todo Alejo tenía fama de dar unas hostias descomunales.&lt;br /&gt;-Coño, Alejo. Cuánto tiempo.&lt;br /&gt;-Eso digo yo, cuánto tiempo.&lt;br /&gt;-He estado fuera.&lt;br /&gt;-Algo he oído, sí. ¿Qué, estaba bueno mi burro?&lt;br /&gt;-Tío, lo siento, fue una locura, pero yo si quieres…- “Te pago mi parte”, iba a decir. Pero Alejo le cortó a tiempo&lt;br /&gt;-No te preocupes, ya me lo cobré con nuestra amiga- dijo, no sin mala leche. A él le dio un vuelco el corazón.&lt;br /&gt;-¿La ves?&lt;br /&gt;-Últimamente poco. Anda con el Michi.- El Michi era un tipo de lo más chungo, incluso Alejo le tenía más que respeto- La muy zorra, la última vez que estuvo en mi kel se llevó el tocata, con bafles y todo.&lt;br /&gt;-¿Cómo le va?- preguntó con falsa indiferencia.&lt;br /&gt;-Fatal, más enganchada…&lt;br /&gt;-No jodas.&lt;br /&gt;-¿Tú te acuerdas cómo era de fina, educada y señorita? Pues ahora se la chupa al más colgao por un chute. No hay camello en Santiago que no se la haya tirado.&lt;br /&gt;Tenía que cambiar de conversación porque estaba empezando a ponerse malo de verdad. La había dejado abandonada y se sentía culpable de lo que a ella le estuviese sucediendo. Casi once meses transcurrieran desde que la dejase, sabiendo lo mal que estaba y no había hecho nada por ella. Pero él había tenido que bregar con lo suyo, se defendió, y además ni siquiera era su novio. Su novio. ¿Qué sería de…?&lt;br /&gt;-¿Y el Juanjo?- preguntó.&lt;br /&gt;-¿Quién es ése?&lt;br /&gt;-Coño, el novio de Marisa, ¿tú no le llegaste a conocer?&lt;br /&gt;-De vista más que nada. Pero ya sé. ¿Uno que luego le pillaron con un montón de tripis en Amsterdam o por ahí?&lt;br /&gt;-Ése.&lt;br /&gt;-Buf, ése se comió lo menos seis o siete meses en el maco de Holanda y según parece volvió hecho un borreguito, creo que se metió para picolo. Que yo sepa, por aquí no ha vuelto.&lt;br /&gt;-¿Sabes dónde puedo encontrarla?- se decidió a preguntar al fin.&lt;br /&gt;-No sé. El Michi suele moverse por la zona vieja, ya sabes, los sitios de siempre. Aquí nada cambia. ¿No tendrás un par de talegos para dejarme?-añadió sin dar opción a un no-. Me debes muchos más…- justificó sin necesidad, pues él ya se los estaba dando.&lt;br /&gt;Rastreó todos los bares de la zona vieja bajo una llovizna pertinaz. Luego bajó a la zona nueva y también entró en todos los garitos. Completada la ronda volvía a la zona vieja y de nuevo a la nueva. Así hasta que cerraron todos los locales. De la nueva y de la vieja.&lt;br /&gt;A las tres de la mañana decidió que era hora de dejarlo hasta el día siguiente. No tenía prisa. Tarde o temprano la encontraría, estaba seguro.&lt;br /&gt;El orballo no cesaba y urgía buscar cobijo para dormir. Pensó en coger un hostal. Pero en el último momento cambió de idea y haciendo de tripas corazón volvió al piso.&lt;br /&gt;Allí la encontró.&lt;br /&gt;-¿Quién anda ahí?- sonó la voz gastada y paranoica de ella desde algún lugar de la casa.&lt;br /&gt;-Hola –respondió él desde la puerta. La entrada estaba a oscuras y sólo se vislumbraba el trémulo resplandor de una vela procedente de la habitación. Allí se dirigió, quedándose bajo el quicio de la puerta.&lt;br /&gt;-Qué haces tú aquí.- murmuró como para sí Marisa. Parecía que buscaba algo con desesperación en la penumbra parpadeante y apenas le prestó demasiada atención, como si le hubiese visto esa misma tarde.&lt;br /&gt;-Vine a buscarte. – Al principio pensó que era por efecto de la tétrica luz de la vela, pero le pareció ver que tenía los ojos maquillados de negro. Los ojos de una calavera.- ¿Qué te ha pasado?&lt;br /&gt;-Nada. – Instintivamente ella se ocultó el rostro con el pelo.&lt;br /&gt;-Te han pegado.&lt;br /&gt;-No es nada.&lt;br /&gt;-¿Cómo que no es nada? – Se acercó a ella, la tomó de la barbilla girándole la cara hacia él. Eran moratones.- ¿Quién te ha hecho eso?&lt;br /&gt;-Que no pasa nada. – De pronto Marisa pareció caer en la cuenta de con quién estaba hablando y del tiempo que llevaban sin verse, porque se detuvo en seco, le miró largamente, esbozó un asomo de sonrisa de incipientes caries. La heroína la estaba haciendo polvo. -¿Qué haces tú aquí?-preguntó.&lt;br /&gt;-Ya te lo dije, te estaba buscando.&lt;br /&gt;-Aquí me tienes- repuso desafiante-. Qué quieres.&lt;br /&gt;-Nada, verte. No he dejado de acordarme de ti ni un solo día. Ni uno.&lt;br /&gt;-Pues te has acordado de mí mucho, porque han pasado un porrón de días, me parece.&lt;br /&gt;-Pero no podía venir a buscarte, me tenían controlado. Me estaba curando.&lt;br /&gt;Aunque ella no le prestó apenas atención ya que seguía afanada en revolver la habitación buscando algo, le contó a grandes rasgos su estancia en la granja de cerdos, para acabar diciendo:&lt;br /&gt;-Quiero que te vengas conmigo.&lt;br /&gt;- ¿Qué dices?&lt;br /&gt;-Tía, yo me he limpiado, y quiero que tú hagas lo mismo.&lt;br /&gt;-Qué amable eres. ¿Qué pasa, has comido pajaritos todo este tiempo? ¿O has visto muchas películas americanas?&lt;br /&gt;-Te estoy hablando en serio.&lt;br /&gt;- Yo también. No volví a saber nada de ti después de la Navidad, te llamé a tu casa en Coruña y me dijeron que te habías vuelto a Santiago, pero aquí no estabas. Y yo pasándolas putas, aquí, sola, y ahora apareces así montado en un caballo blanco a rescatarme. ¿De qué novela sales?&lt;br /&gt;-¿Quién te ha puesto así la cara?&lt;br /&gt;-No te importa&lt;br /&gt;-Sí me importa.&lt;br /&gt;-¿Por qué, vas a vengarme? Pues ve y dale una paliza al hijo de puta del Michi.&lt;br /&gt;-¿Por qué te pegó?&lt;br /&gt;-¿Cómo que por qué? ¿Es que hay alguna razón que justifique pegarle a una tía? ¿Tienes pelas?&lt;br /&gt;-Si vas a pedirme para pillar, no.&lt;br /&gt;-Vaya, te has vuelto moralista.&lt;br /&gt;-No, me he vuelto cuerdo, por lo menos con respecto a esa mierda.&lt;br /&gt;-Tío, si no me meto algo de aquí a un rato me voy a poner muy mal. Y tú no me has visto cuando estoy mal, soy capaz de matar… o de matarme… o de…&lt;br /&gt;Se lo imaginó. Si él, hacía diez meses, con su pequeño enganche de un mes fumando chinos había pasado aquel mono que le resultó horrible, ¿qué clase de mono pasaría ella que llevaba un año chutándose? Le propuso un trato.&lt;br /&gt;-Vale, te acompaño a pillar. Pero prométeme que después te vienes conmigo. -Ella le miró como si le hubiese hablado en arameo- .Una semana, si después de una semana quieres irte, te dejo- negoció él.&lt;br /&gt;Ella pareció enternecerse ante la actitud quijotesca de su amigo reaparecido de la nada en medio de la noche, caído del cielo para aliviarle el mono con el que le había dejado el Michi después de darle una paliza por celos y echarla de su casa. Pero sólo lo pareció, los yonkis son los mejores actores del mundo.&lt;br /&gt;-Vale. Te lo prometo-mintió ella con mucha verdad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3071125510804586102?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3071125510804586102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3071125510804586102&amp;isPopup=true' title='68 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3071125510804586102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3071125510804586102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/aun-me-duele-la-garganta-del-alarido-de.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Se49ZzpZUoI/AAAAAAAAAG8/72EzTMub7CA/s72-c/imagen1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>68</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-4193636379152729661</id><published>2009-04-20T12:55:00.004+02:00</published><updated>2009-04-20T13:22:43.787+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SexZMCb4liI/AAAAAAAAAG0/qHRn74A51Nk/s1600-h/img070617-215w.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326730522619581986" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SexZMCb4liI/AAAAAAAAAG0/qHRn74A51Nk/s320/img070617-215w.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El otro día os decía que cuánto hijo de puta maneja los negocios de los artistas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy no sólo me reitero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy lo grito:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡¡HIJOS DE PUTA, DEJAD DE APROVECHAROS DE NOSOTROS DE UNA PUTA VEZ Y MORIROS DE MUERTE LENTA Y ANGUSTIOSA!!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y no va por mí este grito de guerra, no en este caso. Hoy me pongo la bandera de un amigo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y ahora, después de que me hayáis disculpado el exabrupto, vamos con lo nuestro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya sólo queda un capítulo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero lo voy a partir en tres porque es muy largo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y porque me da pena que esto se acabe.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aunque ya me he conjurado para seguir escribiendo la segunda parte, que iré publicando según me vaya saliendo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vamos con ello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La foto de hoy es un atardecer en Conil&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXX&lt;br /&gt;CHANTADA (LUGO) 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“A lo mejor la Nada es esto: sólo pensar.”&lt;br /&gt;Sentía que se había reducido a mente: no tenía cuerpo, ni sensación alguna, pero no estaba muerta, todavía existía. Era consciente de ello.&lt;br /&gt;“¿Dónde estoy? Amigo Viento, ¿estás ahí? ¿Eres tú, que en tus invisibles brazos que derriban robles centenarios me estás llevando a la Nada?”&lt;br /&gt;No podía moverse, ni emitir sonidos, tampoco veía. La habían privado de todos sus sentidos y únicamente le habían dejado el pensamiento. ¿Era un castigo? ¿Finalmente habrían decidido represaliarla por su osadía? Ella desconocía el Veredicto del Consejo, ni siquiera sabía si se había emitido aún.&lt;br /&gt;Pensaba.&lt;br /&gt;Pero no sentía.&lt;br /&gt;Nada.&lt;br /&gt;Acaso un ligero calorcillo.&lt;br /&gt;Y había algo líquido…&lt;br /&gt;…que a lo lejos latía…&lt;br /&gt;…bum bum bum…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;1979 se le presentó como el mejor año de su vida. Todo gracias a una Orensana de pueblo, pero muy lista (era licenciada en Exactas), ciertamente atractiva y “más cachonda que la música de los caballitos”, como la definió un íntimo amigo de ella con el que luego congenió.&lt;br /&gt;El trabajo con los cerdos se le hizo hasta llevadero y aunque observaba cuenta puntual de los días, horas y minutos que hacía que no se metía, poco a poco se torturaba menos con el tema.&lt;br /&gt;Follaban mucho, a todas horas, en sitios inesperados, a horas intempestivas, con gente a tres metros que no se enteraba, en el confesionario de la Iglesia del pueblo, en la era, bajo un hórreo, dentro de él… y hasta en un cortello, ante la atónita mirada de la cerda madre que amamantaba a sus lechoncitos. Eso le hacía ser un hombre casi feliz la mayor parte de las horas del día.&lt;br /&gt;El Narrador, ante la furibunda mirada del Autor que considera que no viene al caso, no puede pasar por alto la descripción de la criatura que fue Ángel enviado del Cielo para nuestro protagonista, quien, por otra parte, se proclamaba ateo.&lt;br /&gt;Se llamaba Marina y él tenía que hacer esfuerzos constantes y casi sobrehumanos por no llamarla Marisa.&lt;br /&gt;Pero no tardó en equivocarse en más de una ocasión, no haciendo el amor precisamente, tal vez porque él no tenía asociada esa relación con el nombre de Marisa, sino conversando.&lt;br /&gt;Así que en menos de un mes Marina sabía de primera mano una historia de la que algo ya conocía por otras bocas. Salvando lo de las pajas que Marisa le hacía, claro está, todo lo demás se lo fue revelando él por entregas.&lt;br /&gt;No era pequeña Marina. Efectivamente se trataba, como él había supuesto, de una chica grandota de pueblo: alta, caderas anchas, pecho generoso, cara rellenita pero de marcado pómulo, muy blanca la piel en contraste con los ojos negros, grandes y convexos, donde nunca cabría una lentilla que no fuese hecha a medida, mirada profunda y quieta, pelo liso, negro y con flequillo, y casi siempre coleta que sólo se desmelenaba para foder, como le decía ella en gallego con mucho acento, riéndose de los prejuicios que él le había confesado hacia las paletas de pueblo. “Vouche foder”, le decía abalanzándose sobre él.&lt;br /&gt;En conjunto resultaba una mujer espectacular, bellísima, de esas personas que más te van gustando cuanto más la ves.&lt;br /&gt;Y poseía uno de los encantos más sensuales que Dios haya dotado al ser humano: el acento de Orense, que unido a un timbre dulce y velado, un tempo calmo y un tono lánguido pero alegre, irónico, componía una voz que era bálsamo en su cuerpo, en su mente, no sólo en los oídos, era metadona, era trankimazín, era lo que le iba a curar y a ello se agarró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella no lo sabía pero había estado en algo muy parecido a la Nada.&lt;br /&gt;Finalmente el veredicto del jurado había sido ejecutado. Ya era humana. Pero lo ignoraba.&lt;br /&gt;Y ahora seguía el procedimiento normal en estos casos.&lt;br /&gt;De nada de esto ella era consciente, lo único que notaba era que poco a poco recobraba ciertas sensaciones como el hambre, la respiración, acaso el latido de un corazón, aunque no estaba muy segura de que fuese el suyo, porque sonaba a lo lejos, como fuera de ella. Sí. Y esa extraña, pero cada vez más cierta sensación de estar como en una pecera con paredes blandas, tan pequeña que no le permitía más que permanecer encogida y sin moverse.&lt;br /&gt;No tenía ni idea de lo que estaba pasando, y comenzaba a desesperarse. No sabía cuánto tiempo había transcurrido, calculaba ella tres lunas (en realidad ya habían pasado seis lunas y estaba creciendo la séptima), y supuso, no sin acierto, que era imposible que el Consejo estuviese aún deliberando. Obviamente fuese lo que fuese que estuviese sucediéndole, ya formaba parte de la ejecución del veredicto, dedujo ella, que nunca fue tonta aunque muchas veces hubiese jugado a serlo.&lt;br /&gt;Y en todo este tiempo sin saber nada de él, sin saber nada de ella misma, sin saber siquiera quién era, dónde estaba, qué le pasaba, qué iba a pasar.&lt;br /&gt;¿Dónde estaba él? Se preguntaba.&lt;br /&gt;¿Había venido el Viento a por ella y estaba muerta? En ese caso, ¿por qué seguía pensando y, cada vez más, sintiendo?&lt;br /&gt;Por el contrario, ¿le habrían otorgado la humanidad? En tal caso, ¿estaría pasando ahora por un período de espera? ¿Quizá para irse aclimatando a un cuerpo real? ¿Tal vez mientras se le encuentra una persona idónea en la que encarnarse? No sabía exactamente cómo se producía el tránsito a la Realidad. Había muchas teorías y todas extraoficiales, más bien leyendas que se propalaban por ahí como ciertas pero de las que nadie tenía constancia.&lt;br /&gt;Había quienes decían que te metías en el cuerpo de alguien que estuviese a punto de morir y milagrosamente se salvase.&lt;br /&gt;Otros aseguraban que elegías tú una persona que te gustase para meterte dentro de ella.&lt;br /&gt;Muy pocos valoraban la hipótesis de que te reencarnases en alguien que se moría (exceptuando en el caso de los budistas, claro), porque para eso tenías que volver a nacer y pasarían años hasta que pudieses acometer la empresa que te había llevado a abandonar el plácido mundo de la Fantasía, siendo posible además que pasados esos años ya ni te acordases de qué coño haces tú en el planeta de los vivos.&lt;br /&gt;Ella nunca había contemplado esta posibilidad de reencarnación. Probablemente lo que estaba sucediendo era lo que había pensado antes: o estaban esperando encontrar el cuerpo idóneo para ella o le estaban dando un tiempo para que se fuese acostumbrando a sus nuevas sensaciones de Humana.&lt;br /&gt;Decidió armarse una vez más de paciencia y fe, aunque ya estaba empezando a perder ambas cosas. En realidad se sentía ciertamente furiosa.&lt;br /&gt;Soltó una patada, comprobando con feliz asombro que podía moverse un poco.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le pasó en un vuelo lo que iba de año. Con Marina al lado sólo necesitaba una cosa: tiempo libre para estar con ella. No estaba enamorado pero disfrutaba mucho de su compañía, en todos los sentidos. Se había ofrecido a ser su carcelera y él se avino gustoso a ser su preso.&lt;br /&gt;Además, a través de ella conoció a gente muy interesante que pululaba por Chantada, entre ellos a un tipo ruso, disidente del Circo de los Muchachos de Orense, que era clown. Una noche fueron a verle actuar en un bar de Chantada y tanto alucinó con el payaso que se apuntó a dar clases con él y así estuvo durante seis meses, dos veces por semana, aprendiendo multitud de trucos y gags de clown con un auténtico maestro soviético. Esto acentuó aún más su propósito de largarse a Madrid y dedicarse al espectáculo.&lt;br /&gt;Sólo una nube tiznaba de gris sus pensamientos: ¿Qué sería de Marisa? No había dejado de pensar en ella un solo día. Ni día hubo en que no maquinase una fuga de Chantada para ir a buscarla a Santiago. Le desesperaba no saber nada de ella, pero siempre acababa diciéndose que precisamente eso era lo mejor para él y su curación: no saber nada de ella, ya que él nada por ella podría hacer más que arriesgarse gravemente a volver a las andadas. Marina, sin meterse jamás en el tema, fue la que más contribuyó a que se convenciera de esto.&lt;br /&gt;Pero Marina ahora estaba en Coruña, había logrado plaza fija de profesora de matemáticas en un instituto coruñés y, con el comienzo del nuevo curso ya se había trasladado a esa ciudad para dar sus clases.&lt;br /&gt;Él prometió ir a visitarla en cuanto pudiese. Ésa iba a ser la excusa para poder detenerse en Santiago e ir a buscar a Marisa. Y no se iría de Compostela sin encontrarla, y se la llevaría por las buenas o por las malas a esa casa de su hermano en medio del campo que tan terapéutica había sido con él. Si le tocaba hacer de carcelero estaba dispuesto, se sentía fuerte y aún seguía amando a esa mujer.&lt;br /&gt;A finales de octubre del 79 salió de Chantada y pasó unos días en Coruña con su amante profe de mates.&lt;br /&gt;A la vuelta se bajó del tren en Santiago.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-4193636379152729661?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/4193636379152729661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=4193636379152729661&amp;isPopup=true' title='67 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4193636379152729661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4193636379152729661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/el-otro-dia-os-decia-que-cuanto-hijo-de.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SexZMCb4liI/AAAAAAAAAG0/qHRn74A51Nk/s72-c/img070617-215w.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>67</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-7627442415131578574</id><published>2009-04-18T19:19:00.003+02:00</published><updated>2009-04-18T19:47:17.434+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeoR1nHEJBI/AAAAAAAAAGs/fXcSnVU_Zk8/s1600-h/imagen3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326089122048386066" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 262px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeoR1nHEJBI/AAAAAAAAAGs/fXcSnVU_Zk8/s320/imagen3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nunca me han gustado los libros de Fantasía, ni de niño ni de mayor. A servidor le gustaba (y le gusta) la Ciencia-Ficción, con lo que la Fantasía siempre me pareció un género menor y sin sentido. Y siempre me dolió mucho que los metieran en el mismo saco.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, he aquí -paradojas del destino- que me veo escribiendo un relato de fantasía en letras cursivas. Es por ello que he intentado darle un toque de coña y algo picantón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo digo porque entiendo un poco a Klein.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Puede que tenga razón. No sé.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero, por más que lo remiro, a mí me gusta como está. Y creo que tiene su sentido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Muchas gracias por vuestros comentarios, una vez más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahí va la segunda parte del capítulo anterior.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No creo que haga falta que os haga un resumen de lo publicado, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO XXIX&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ÚLTIMA VOLUNTAD (Cont.)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;El Gran Consejo del Mundo de las Fantasías ya estaba en pleno debate. Allí había desde dibujos animados, hasta héroes del cómic; así como grandes figuras del deporte, algunos ya muertos, políticos, pintores y escritores acompañados de los personajes creados por ellos, estrellas de cine con sus correspondientes creaciones y leyendas del Rock.&lt;br /&gt;También había muchas Fantasías desconocidas para la mayoría, pero que formaban parte de los sueños particulares de muchos humanos.&lt;br /&gt;Una gran parte del Consejo lo formaban las Fantasías Eróticas, como eufemísticamente se las denominaba; aunque las guarras, entre sí, preferían llamarse Fantasías Sexuales.&lt;br /&gt;Ni imaginarse puede la cantidad de Fantasías que conformaban el Gran Consejo. Y allí sólo estaba el cero coma cero cero uno por ciento del censo total del Mundo de las Fantasías.&lt;br /&gt;El Delegado de Fantasías Erótico Amorosas Masculinas de ese año, John Travolta, alzó la voz.&lt;br /&gt;-“¡Cálmense, cálmense!”&lt;br /&gt;Nadie se calmaba, todos discutían. El caso había sido muy sonado y estaba en boca de unos y otros desde hacía muchas lunas.&lt;br /&gt;Travolta tomó aire, se quitó un zapato y golpeó en el atril con saña. No pudo evitarlo y acabó ejecutando una coreografía. Muchos aplaudieron, pero la mayoría abuchearon el arrebato exhibicionista del divo.&lt;br /&gt;-“¡Que se calmen, fuck!”- Era mucho más guapo que en las pelis, eso había que reconocérselo.&lt;br /&gt;En realidad, todas las fantasías, salvo las Fantasías de Terror y Pánico, o las llamadas Fantasías de Degenerados, eran mil veces más bellas que sus originales.&lt;br /&gt;Luego estaban las Fantasías sin Dueño, o Fantasías Verdaderas, son ésas que, libremente, crean los inconscientes de todos los humanos.&lt;br /&gt;Sorprendentemente, muchas de estas Fantasías son coincidentes, de tal manera que diversos humanos pueden crear la misma Fantasía, del tipo que fuere, creyéndola única y exclusiva.&lt;br /&gt;La Fantasía Travolta, una vez tuvo todas las miradas puestas en él y todas las bocas en silencio, se dirigió a los presentes, no sin cierta petulancia.&lt;br /&gt;-“ Si queréis mi opinión, no puede ser humana. Porque no lo es. Muchos de nosotros sí tenemos un humano por ahí viviendo a todo trapo mientras nosotros mantenemos romances insufribles con jovencitas y jovencitos –Se hacía la víctima sabiendo que su vida era infinitamente más apetecible que la de su sosias en el mundo real-. Ella, no. Ella es el producto de la imaginación de un hombre. Y cierto que no está nada mal. Yo creo que debería seguir perteneciendo a este mundo en aras a una…&lt;br /&gt;-Vamos, Johnny, deja de tirarte el rollo, que se te ve el plumero. Tú lo que quieres es tirártela más veces. Pero te vas a quedar con las ganas, porque la niña se muere, se desvanece, dentro de nada ya no pertenecerá a este mundo. De hecho, la echamos de menos. ¿Dónde está, que no la veo?- le soltó la Fantasía de Olivia Newton-John, que estaba a su lado.&lt;br /&gt;Alzó la voz Meryl Streep, una fantasía en pleno auge.&lt;br /&gt;- Eso, ¿cómo es que no está? ¿Se celebra un Consejo extraordinario por su culpa y no comparece? ¿Qué se habrá creído esa guarra? Que no es más que eso, una guarra creada únicamente para que los hombres se corran encima de ella.&lt;br /&gt;-¿Qué crees que hacen contigo tus fans, guapa, rezarte un rosario? Anda que no vas tú buena de corridas. – Ésta era la Fantasía de James Dean, que, a veces, se despojaba de ese aire atormentado tan característico en él y soltaba una pluma muy graciosa. El regocijo fue general.&lt;br /&gt;Acto seguido se abucheó con fuerza la desafortunada intervención de la Streep aunque cada vez más voces reclamaban la presencia de la interfecta, mientras se filtraba entre la concurrencia el rumor de que la chica ya no formaba parte de las Fantasías y había “muerto”.&lt;br /&gt;La cosa había llegado a su punto crítico. Llegó el turno de Los Jefes de Todo, los que más peso tenían en toda la comunidad. Entre ellos estaban Don Quijote, Elvis, El Pato Lucas, La Virgen María, Buda, Venus, Cristo, Zeus, La Rana Gustavo y Supermán.&lt;br /&gt;No tuvieron que deliberar, estaban unánimemente de acuerdo.&lt;br /&gt;Tomó la palabra el Pato Lucas, por ser el más respetado de todos.&lt;br /&gt;-“ Amigos, la cosa está clara. Esta niña, esta monada, está preciosidad que está para comérsela...”&lt;br /&gt;-“ Vete al grano, Mateo, que ni siquiera la conoces”- Le susurró un poco escandalizada La Virgen María.&lt;br /&gt;-“ Lucas, bonita, Lucas.”- Repuso, enfurruñado, el Pato.&lt;br /&gt;-“ Uy, perdón. Siempre me equivoco de Evangelista.”- La Virgen María se sonrojaba por nada. Esta vez, también lo hizo.&lt;br /&gt;-“ Como iba diciendo, - prosiguió el Pato- esta dulce criatura nos ha hecho una petición insólita: quiere ser humana. Esto nos plantea un serio dilema: ¿Hay que votar, o no hay que votar? Si votamos, a ver quién cuenta los votos, porque mirad cuántos somos. Y si no votamos, nos quedamos sin saber la opinión de la mayoría. Propongo que votemos si votamos.”&lt;br /&gt;Casi toda la concurrencia rió la ocurrencia del viejo Lucas. Menos las guarras, que no estaban para chistes. Dando muestras de gran sensibilidad, al percatarse de este detalle, Lucas aparcó sus gracietas y fue al grano.&lt;br /&gt;-“ Así que Los Jefes de Todo han decidido que este asunto lo han de decidir…: Los Jefes de Todo- Ya nadie le rió el chiste, ni siquiera por respeto- Los cuales dictaminan lo siguiente...”&lt;br /&gt;Hizo una pausa muy teatral, de ésas que suspenden el tiempo y la respiración de los espectadores.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ya era casi de noche cuando pudo meterse a solas en su habitación después de comer. El viento rugía afuera y aullaba en su habitación, aullaba de dolor al pasar por el estrechísimo desfiladero que le brindaba una ventana mal encajada.&lt;br /&gt;Era una ventana ésta de madera de dos hojas, que encajan la una en la otra, de las que se abren y cierran a través de una manija que mueve una barra vertical, que a su vez gira, y en cuyos extremos remata en forma de ganchos que se engarzan en sendos pivotes metálicos, uno en el alféizar y otro en el dintel. La típica ventana de casa de campo antigua y que casi nunca encaja del todo, como era el caso de ésta.&lt;br /&gt;Al lado de esta ventana tenía él su mesita, con unos libros que apenas leía y unos cuadernos que nunca usaba. Encima de esta mesa pegada a la ventana depositó con mimo la papelina abierta para dividirla en bolsitas individuales. Un ojo siempre puesto en la puerta y el oído en la escalera por si subía su hermano. Él no podía cerrarse por dentro, le habían quitado la llave.&lt;br /&gt;Buscaba por el cuarto unas tijeras, un cúter, o algo con que hacer las bolsitas, cuando oyó que su hermano estaba ya en su planta. No le había sentido subir. Y la papelina abierta, a la vista, encima de la mesa. Y el viento que aullaba de dolor. Su hermano ya abría la puerta, no iba a llegar a tiempo de ocultar el gramo. ¿O sí? Corrió a ponerse justo delante de la papela, apoyándose en la mesa. La puerta se abrió. Esto hizo que se generase una corriente de aire que le dio refuerzos al viento para romper las paredes del angosto desfiladero que le obstaculizaba el paso. La ventana se abrió de par en par y los ejércitos de Eolo tomaron la habitación recibidos con confeti de heroína flotando por el aire.&lt;br /&gt;Su hermano le dijo:&lt;br /&gt;-¿Bajas? Ha venido con una amiga. Y no está nada mal.&lt;br /&gt;-No gracias.&lt;br /&gt;-Estaremos abajo, con este viento no apetece salir. Lo digo por si te animas.&lt;br /&gt;Y no tuvo más remedio que animarse, un minuto más tarde, cuando descubrió que se le había volado el gramo de caballo.&lt;br /&gt;Tuvo que animarse porque, si no, se hubiese colgado de una viga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cumplida su promesa, El Viento retornó a su otra misión, mucho más ingrata.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“...La chica podrá adoptar una Forma Humana –concluyó el Pato Lucas tras un discurso tan largo que durmió al propio Castro - . De los tres procedimientos posibles: Transmigración, Reencarnación o Ruptura de Condón, hemos optado por esta última. Así pues: Rompamos un Condón.&lt;br /&gt;-¡¡¡Rompamos un Condón!!!- gritaron millones de voces fantásticas.&lt;br /&gt;La audiencia estalló en júbilo. Los dibujos animados hacían cabriolas imposibles, y las guarras se abrazaban entre ellas y, aunque no lo tenían permitido, lloraban de felicidad.&lt;br /&gt;Sólo algunas actrices de moda permanecieron quietas, en sus sitios, con gesto adusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sus compañeras, exultantes corrieron a darle la buena nueva, ella ya no estaba en la estancia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ese día gélido y ventoso de finales de enero del 79 le demostró a él, ateo como era, que Dios escribe recto en renglones torcidos.&lt;br /&gt;La amiga de la amiga de su hermano resultó ser una chica bastante guapa y muy divertida. Además demostró una gran habilidad: consiguió en una tarde y una noche lo que no había logrado ninguna otra en veintiún años: desvirgarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma noche en Madrid también hacía mucho frío. Y, aunque la calefacción de las casas del Barrio de Salamanca suele funcionar a la perfección, siempre se agradece calor humano.&lt;br /&gt;Este matrimonio, que ya tiene un hijo de cinco años y no quiere más, fiel a la tradición, aplaca los fríos del sábado sabadete con el noble arte del uno contra uno.&lt;br /&gt;Al terminar, él dice preocupado:&lt;br /&gt;-Cariño, creo que se ha roto el condón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-7627442415131578574?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/7627442415131578574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=7627442415131578574&amp;isPopup=true' title='53 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7627442415131578574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7627442415131578574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/nunca-me-han-gustado-los-libros-de.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeoR1nHEJBI/AAAAAAAAAGs/fXcSnVU_Zk8/s72-c/imagen3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>53</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-5548007259321690848</id><published>2009-04-17T16:39:00.005+02:00</published><updated>2009-04-17T17:47:52.666+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeiY5Nn5YkI/AAAAAAAAAGk/1VZaSiZN2lc/s1600-h/imagen6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325674668042576450" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeiY5Nn5YkI/AAAAAAAAAGk/1VZaSiZN2lc/s320/imagen6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba comiendo en un restaurante de ésos de menú al que voy muchas veces y, como éramos pocos, no pude evitar escuchar lo que se hablaba en la mesa de al lado. La ocupaban tres notas como de mi quinta, con pinta de viejos jipis que se siguen viendo jóvenes, que aún lucen grandes patillas y gafas al estilo Elvis Costello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablaban de política. Y uno de ellos parecía muy enterado porque hablaba de porcentajes de IRPF y de cómo iban a ser distribuídos por las diferentes autonomías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay que ver, qué informada está alguna gente- pensé con cierto complejo de inferioridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tío hablaba con tanta contundencia de entresijos político-económicos que ya me dio por pensar que no hay mayor ignorancia que la de estar "informado", pues al fin y al cabo, la información que nos llega a los ciudadanos de a pie es tan escasa y tan sesgada que la diferencia entre estar "informado" o no estarlo es que si lo estás tendrás más oportunidades de cagarla cuando abras la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto hacía nuestro apocalíptico amigo, que predecía no menos de quince años de tiniebla para España "Y si no, al tiempo", decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me distraje viendo en la tele el anuncio de Los Grandes Éxitos de Mari Trini, que, fíjate, ya la han sacado cuando apenas se le ha borrado la color de las mejillas a la pobre. Cuánto hijo de puta maneja los negocios de los artistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me reintegré a la conversación aneja, y ajena a la vez, nuestro San Juan de ocho euros el menú inoculaba en sus contertulios la sospecha de que el ambiente que se vive hoy en el mundo es parejo a los prolegómenos de la II Guerra Mundial...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es que no es bueno estar informado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bolo de ayer, espectacular.&lt;br /&gt;Tres hurras por ni nuevo pianista.&lt;br /&gt;La foto de hoy me la he puesto para subirme el ánimo.&lt;br /&gt;Y el capítulo que sigue, que a servidor le gusta mucho, lo parto en dos, ¿vale?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO XXIX&lt;br /&gt;ÚLTIMA VOLUNTAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La Ceremonia de Apertura del Gran Consejo Extraordinario se prolongaba por más de dos horas. El Pato Lucas bostezaba en su sillón hecho de retales de Arco Iris. Cuando se aburría pasaba el rato haciendo putaditas a los de alrededor, a Jesús de Galilea le dio a probar un delicioso roscón en cuyo interior ocultaba una corona de espinas, con lo que el pobre Cristo se dejó allí los piños y las encías, a Zeus le conectó uno de los rayos que sostenía en la mano a una corriente de alto voltaje, a la Virgen María le puso un ventilador debajo para que le levantase la túnica y se le vieran las vergüenzas… y cosas así.&lt;br /&gt;Resultaba tedioso aguantar, una tras otra, las demostraciones y los alardes de todas las fantasías que se habían sumado a dar color al evento.&lt;br /&gt;Superman haciendo loopings, que todo el mundo había visto mil veces.&lt;br /&gt;Napoleón preparó una parada militar de lo más coñazo.&lt;br /&gt;D’Artagnan y Espartaco realizaron una exhibición de lucha con arma blanca no muy creíble, el esclavo romano con espada corta y el mosquetero con florete.&lt;br /&gt;Luego estaban los artistas: que si quería cantar Bob Dylan, pero antes Jimmy Hendrix tenía que quemar una guitarra y el Beethoven de lo cojones poniéndose a aporrear el piano cuando aún no había terminado la actuación anterior, sordo como una tapia.&lt;br /&gt;El Gran Houdini hizo aparecer al Hombre Invisible, ante el asombro general.&lt;br /&gt;Y los Beatles tocaron “Lucy in the Sky with diamonds”, que fue el único momento en que el Pato Lucas prestó atención. Acto seguido, él mismo interpretó su inefable versión de “Yesterday”.&lt;br /&gt;Ocupando lugar preponderante en el estrado de las Fantasías Animales, Pegaso contemplaba complacido el fruto de sus gestiones.&lt;br /&gt;La niña le había caído fenomenal desde que la vio y no le costó gran cosa convencer a su jefe, Zeus, de que se trataba de una criatura sin parangón y que no sólo debía catarla, tenía que ayudarla.&lt;br /&gt;Fue así como Zeus, usando el disfraz de toro que tan buenos resultados le había dado en el pasado pudo comprobar en sus carnes que todo lo que su caballo le había dicho era cierto y, aún más, no hacía justicia a la realidad.&lt;br /&gt;Evidentemente, Zeus no movió un rayo por reunir al Consejo, quería poder seguir disfrutando de la ninfa cuantas veces le viniera en gana, no iba a promocionar su tránsito a la Realidad y perderla así para siempre, no era tonto.&lt;br /&gt;Pero menos tonto era Pegaso, que ya había previsto esta contingencia, igual que había previsto que Hera se enteraría del encaprichamiento de su marido por la enésima niñata y sería ella, la madre de los dioses, quien se encargaría de que el Consejo se reuniese sin tardanza. Como así sucedió, obviamente.&lt;br /&gt;Mientras tanto, apartada del bullicio y la chanfaina, aislada de todos, sola en una estancia aneja, la joven aspirante a humana esperaba ansiosa el veredicto del Consejo, entre constantes huidas a la Nada, pues ya perecía su esencia.&lt;br /&gt;Entró el Viento en la estancia y casi no la encuentra de lo diluída que estaba.&lt;br /&gt;-Vengo a buscarte – dijo el Viento -, tu tiempo se ha acabado. Lo siento, estabas tan cerca de conseguirlo…&lt;br /&gt;- ¿No me concederías una última voluntad? – solicitó la pobre fantasía desahuciada.&lt;br /&gt;-Tengo que llevarte, el Tiempo ya no cuenta contigo.&lt;br /&gt;-Es lo que se hace con los condenados a muerte, ¿no?, concederles un último deseo – apuró ella, pues una intuición como puñalada al pecho la tenía martirizada.&lt;br /&gt;- ¿Qué deseas?, dime. – Al Viento le conmovía en extremo la pobre chica y, además, nunca le había hecho gracia tener que ejercer de Caronte para llevarse a las fantasías que ya a nadie servían.&lt;br /&gt;-Quiero que hagas algo por él, mi amado – suplicó ella - . Está a punto de cometer un error irremediable, lo sé. Ayúdale, por favor, y luego me iré contigo.&lt;br /&gt;Al viento le producía una inmensa ternura que ella se preocupase más por él que por ella misma cuando estaba a punto de morir.&lt;br /&gt;- Haré lo que pueda – prometió el Viento -, pero no te garantizo nada. Para el error que está a punto de cometer no depende de él menos que de nadie.&lt;br /&gt;Accedía a la petición de la chica, porque así, de paso, daba un poco de tiempo al Consejo a tomar una decisión. Tal vez cuando volviese para llevársela, ella ya no perteneciese al mundo de la Fantasía sino al de la Realidad y así se ahorraría el mal trago de tener que transportarla a la Nada.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, él estaba a punto de cometer un error de los llamados irremediables. A las tres semanas, un día, doce horas y seis minutos después de haberse metido su última raya se hallaba pillando un gramo de burro a un camello de Orense.&lt;br /&gt;El estado de sobreexcitación en el que entró desde que vio la papelina abierta delante de sus narices fue tal que sintió como si, de repente, estuviese otra vez de mono.&lt;br /&gt;Y algo de eso debió de traslucir al exterior porque su hermano, nada más verle cuando se reencontraron, le preguntó si le pasaba algo.&lt;br /&gt;Y se lo volvió a preguntar en la camioneta, de vuelta a casa.&lt;br /&gt;-¿Te pasa algo?- Lo preguntaba con desconfianza, suspicacia, casi. No estaba muy feliz de haber dejado a su hermano dos horas suelto, aún no estaba curado, no ignoraba este detalle.&lt;br /&gt;-No, nada. Que me ha dado mucho flash volver a patear una ciudad.&lt;br /&gt;-Hombre, llamar ciudad a Orense…- El hermano era muy coruñés y llevaba con prepotencia su exilio en Chantada, provincia de Lugo pero al lado de Orense-. ¿Seguro que no te pasa nada más?&lt;br /&gt;-Que no-mentía él.&lt;br /&gt;-¿Qué has hecho?&lt;br /&gt;-Nada, dar un voltio.&lt;br /&gt;-¿Por dónde?&lt;br /&gt;-¿Me estás interrogando? Porque eso ya no. Vale que me encierres con llave, que ya te vale. Que no me voy a escapar. No voy a pillar nunca más. Eres tú el que con tus paranoias me haces pensar en eso, porque yo ya casi ni me acuerdo.&lt;br /&gt;Llegó a creerse su propia perorata, tanto se la creyó que su hermano no tuvo más remedio que recular&lt;br /&gt;-Perdona, tío. Es un tema muy delicado. Y tú nunca me quieres hablar de él, así que no sé lo que piensas, lo que se te pasa por la cabeza&lt;br /&gt;-¿Qué quieres que se me pase…? ¡Pf! Eres la hostia, hermanito mayor -soltó con desprecio.&lt;br /&gt;-¿Qué haces esta tarde? –El hermanito mayor cambió de conversación, viendo que por ahí no iba a sacar gran cosa; y si alguna sacaba tal vez fuera cosa que no quisiese escuchar.&lt;br /&gt;-Nada. Ver la tele, leer. Yo qué sé.&lt;br /&gt;Los sábados y domingos se le hacían insoportablemente largos. Se los pasaba embobado ante la tele en blanco y negro esperando la hora de Los Ángeles de Charly. Deseando que llegase el lunes y volver con los cerdos. No, eso no. En realidad, lo único que anhelaba era que acabase toda esa patraña de una puta vez y volver a ponerse a gusto, pero esta vez controlando. Y eso es lo que pensaba hacer esa misma tarde, encerrado en su habitación, con la papela que le palpitaba en el bolsillo. Con un gramo, cuidándolo, podía tener para muchas tardes. Se estremeció de gusto en el asiento del copiloto.&lt;br /&gt;-Yo he quedado con una amiga -le estaba diciendo su hermano-, a lo mejor viene con otra amiga. Si te apuntas…&lt;br /&gt;-No, gracias.- Ya se imaginaba a las dos típicas rechonchonas de aldea, cara coloradota y risa de gallina clueca.- Me quedaré en la habitación, leyendo y oyendo música. Puedes encerrarme, si quieres -añadió con sarcasmo.&lt;br /&gt;-Se está levantando mucho aire – repuso el hermano, por todo comentario, sin dejar de mirar a la carretera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-5548007259321690848?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/5548007259321690848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=5548007259321690848&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5548007259321690848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5548007259321690848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/estaba-comiendo-en-un-restaurante-de.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeiY5Nn5YkI/AAAAAAAAAGk/1VZaSiZN2lc/s72-c/imagen6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3324574827737972421</id><published>2009-04-15T23:35:00.003+02:00</published><updated>2009-04-15T23:56:19.297+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeZWQ526I0I/AAAAAAAAAGc/1LZ3rvK-LL4/s1600-h/Nancho+sabata+dona.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325038457821209410" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 191px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeZWQ526I0I/AAAAAAAAAGc/1LZ3rvK-LL4/s320/Nancho+sabata+dona.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay días que...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No os voy a contar mi vida, no os preocupéis, pero hoy...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero, qué coño, hay que mirar a la vida de frente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Todo este rollo es para justificar un poco este capítulo, que incluye un pasaje que tal vez sea un poco chorra, quizá en estado normal no lo incluiría, pero hoy me siento muy ácrata y lo voy a meter.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin, que ya estamos acabando. Y, o me pongo a escribir la continuación, o no sé de qué carallo voy a hablar dentro de poco.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mezclemos el mundo de la Fantasía con la granja de cerdos de Chantada...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y a ver qué sale&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dentro de unas horas debuto con nuevo pianista en mi espectáculo, en L'Alcudia, ya sabéis... qué nervios, qué sinvivir esta profesión...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXVIII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHANTADA (LUGO)&lt;br /&gt;Enero 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Suave música y penumbra en la estancia de las guarras. Las fantasías que en ese momento no se hallaban en el ejercicio de sus funciones descansaban. Sólo un par de ellas velaban la agonía de la joven moribunda.&lt;br /&gt;Precariamente conseguían mantenerla con vida pues él apenas la reclamaba. No obstante, gracias al esfuerzo común de sus compañeras conseguía salir adelante.&lt;br /&gt;Aunque, por mucho empeño que todas ellas pusiesen en convocarle a orgías, poco podían hacer si de la propia voluntad del creador de la fantasía no surgía el impulso, en vista de lo cual habían optado por una medida drástica y doblemente peligrosa: Por un lado, si las pillaban podían despedirse de que ni siquiera se celebrase el Gran Consejo, previsto para la próxima Luna llena.&lt;br /&gt;Y por el otro, si se les iba la mano podían acabar desquiciando la psique del muchacho.&lt;br /&gt;¿Y qué es eso que hicieron? Sencillamente, se colaban en los sueños del chico, cuando su capacidad volitiva está bajo mínimos, interfiriendo en su inconsciente. Esta práctica estaba estrictamente prohibida en el Mundo de la Fantasía, por ser muy peligrosa para el cerebro creador. En ningún sitio estaba escrito, pero todo el mundo lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Él no estaba para pajas. Trabajaba como un cerdo en la granja de ídems, llegando por la noche exhausto a la casona de su hermano, donde sólo pensaba en comer y dormir.&lt;br /&gt;Padecía terroríficas pesadillas que luego nunca recordaba, pero de las que se despertaba corrido.&lt;br /&gt;Capaba una media de sesenta cerditos al día.&lt;br /&gt;Vacunó algunos menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La fantasía reposa. Duerme plácida al arrullo de la Telecaster que acaricia Roy Buchanan, mientras los dedos de Willie Dixon recorren el interminable mástil de un contrabajo y B.B.King le canta al oído. Tres fantasías amigas haciendo Blues para ella en la penumbra.&lt;br /&gt;“ I’m a bluesman&lt;br /&gt;But I’m a good man&lt;br /&gt;You know…”&lt;br /&gt;Otras tres fantasías, no tan amigas, vienen decididas a echar por tierra los sueños de nuestra protagonista. Y pueden hacerlo.&lt;br /&gt;Son tres sombras que se acercan sigilosas al rincón apenas iluminado por gentileza de la Luna creciente, que se ha unido a la vigilia, pues de todos es sabido que a la Luna le encanta el Blues.&lt;br /&gt;Las subrepticias sombras casi no hacen ruido pues están entrenadas para ello. No abrigan buenas intenciones; y, aunque como fantasías no pueden eliminar a nadie, van dispuestas a todo. Ellas siempre están en el filo de la navaja, es su oficio.&lt;br /&gt;Por deformación profesional, una de ellas saca el arma; otra le contraviene:&lt;br /&gt;- No es necesario, Sabrina.&lt;br /&gt;- Pero, Kelly, es muy peligosa – se defiende la de la pipa en la mano.&lt;br /&gt;- Chist! Callaos las dos – dice la tercera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;También limpiaba naves abandonadas durante años, provisto de un escobón cuyo mango medía más que la pértiga de un saltador. Con ello sacudía de telarañas milenarias los techos, las vigas metálicas, que, generosas, dejaban caer sobre él su mierda tantos años acumulada. El pañuelo con el que se cubría el rostro, al más puro estilo vaquero del oeste, apenas le servía de adorno: tragó polvo por un tubo. Curiosa metáfora; ¿o era una paradoja?: en esta situación se veía por esnifar tanto polvo. ¿Quieres polvo? Toma dos tazas.&lt;br /&gt;Luego, puf, carretaba baldes de mierda de cerdo por toneladas. Era curioso cómo, todos los días, nada más entrar en la corte, sufría arcadas por culpa del olor. Al cabo de una hora, ni lo notaba. Hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pero, ¿no veníamos a elimininarla? – preguntó impaciente la de la pistola, a quien habían llamado Sabrina.&lt;br /&gt;- De otra manera, chica, de otra manera. Guarda el arma.&lt;br /&gt;Ya estaban muy cerca de la dichosa moribunda que no acababa de esfumarse del todo. Habían confiado en que no viviese hasta el día del Gran Consejo, pero la muy condenada se resistía a abandonar la estancia. Entonces decidieron intervenir, sin consultar con Bosly, por supuesto.&lt;br /&gt;Así que pretendían instalarse en la imaginación de él, y ser su única fuente de fantasías sexuales el suficiente tiempo como para que la chiquilla desapareciese definitivamente; por supuesto, antes de que la Luna se llenase del todo. Y lo iban a hacer a través del inconsciente, práctica totalmente prohibida, por muy peligrosa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Peor que trabajar en la granja era dormir. Por las pesadillas. Se acostaba con pánico a coger el sueño porque sabía que le esperaba una pesadilla. Que luego nunca recordaba.&lt;br /&gt;De manera que el trabajo en la granja, por penoso que fuese, le resultaba casi un alivio.&lt;br /&gt;Lo que menos le disgustaba era capar cerdos, porque vacunarlos tenía algo de siniestro: a cochinillos de sólo semanas se les metía un chute en la sien con un pedazo de jeringa, que él asociaba a la que hubiese necesitado king-kong si fuese yonki (éste fue el único pensamiento más o menos jocoso que se le pasó por la cabeza durante las primeras semanas). Pero era una labor tétrica porque si no metías la aguja en el lugar exacto, se le colaba en el cerebro y el pobre cerdito moría con el inmerecido castigo de una agonía lenta y horrorosa. Era espeluznante ver a un lechoncito, que no le ha hecho mal a nadie, dar unos pasos mareado, sin norte ni rumbo, ver cómo pierde pie entre convulsiones, parece que el pobre no entiende qué le pasa y mira a su ejecutor como esperando que le dé una respuesta, mientras sangra por la boca y le mana pus por el agujerito que el involuntario verdugo le hizo en la sien.&lt;br /&gt;Y uno se siente fatal cuando ha sido ese verdugo.&lt;br /&gt;Mató unos cuantos, pues no tenía el pulso muy fino, y su hermano le puso a capar, donde era difícil cagarla, su trabajo consistía en aguantar al cochinillo por las patas traseras boca abajo, apresarle la cabeza entre sus muslos y mantenerlo así inmovilizado para que otro operario, bisturí en mano, le abriese los escrotos y sacase los huevecillos.&lt;br /&gt;Era increíble cómo el pequeño cerdito chillaba desde que le cogías, incluso antes de que el compañero le cortase los huevos. Pero era más increíble ver cómo, al soltarlo recién operado, el cerdo volvía a lo suyo, tal que si la cosa no fuese con él. Igualito que los postoperatorios de los humanos, que duran días, semanas e incluso meses, sin que uno deje de quejarse. Y de explotar a los demás, todo hay que decirlo.&lt;br /&gt;Eso le hizo pensar que el dolor es algo que nos inventamos los humanos para que nos hagan caso. Que el dolor no es más que miedo. Miedo a una sensación desconocida en tu cuerpo. Y a que esa sensación te mate, o te pueda acabar matando.&lt;br /&gt;El cerdo, cuando chillaba, no lo hacía por dolor, sino por miedo. Ese miedo instintivo a perder la vida. El cerdo chillaba prácticamente igual cuando simplemente lo tenía apresado que cuando el otro intervenía con el bisturí, las tijeras y el spray antiséptico. En cuanto se sentía libre dejaba de chillar y volvía a comer o a jugar con sus hermanitos tan tranquilo.&lt;br /&gt;Pero era imposible que no le siguiese doliendo, reflexionaba él, tenía que dolerle por narices, acababan de cortarle los huevos con un bisturí y le habían rociado la herida con un spray morado que debía escocer más que su puta madre, sin embargo ya no daba ninguna muestra de dolor, como si en su animalesca mente pasase de un segundo de su existencia a otro y, desde ese momento, el anterior segundo no contase; entonces, no es que le hubiese dejado de doler, sino que había asumido, automáticamente, que la existencia es una cosa que duele.&lt;br /&gt;"La existencia es una cosa que duele", pensó mientras otro cochinillo berreaba entre sus muslos, qué gran verdad.&lt;br /&gt;Esa noche tuvo una terrorífica pesadilla de vampiras que querían devorarle la polla, entre los retazos de sueño que se colaban en su recuerdo al levantarse por la mañana se le venía la imagen de la de los ojos imposibles, y de otras muchas, entre las que le pareció recordar que se encontraban las chicas de Los Ángeles de Charly, una serie nueva que había visto un par de veces en la tele mientras cenaba con su hermano. La verdad, es que estaban buenas, las tías. Lo habían comentado su hermano y él. Y habían coincidido en el gusto, les molaba, sobre todo, una de ellas, no recordaba el nombre, la morena de boca grande. Sintió un irreprimible deseo de masturbarse pensando en su Ángel de Charly favorito. Lo hizo rápido porque su hermano ya le llamaba para desayunar. Se había acostumbrado a escuchar el crujido de la llave girando en la cerradura acompañando la voz de su hermano metiéndole prisa. Dormía bajo régimen carcelario y sólo podía salir de la habitación cuando su hermano le abría la puerta.&lt;br /&gt;Eran las seis y media de una gélida mañana de enero.&lt;br /&gt;Ya pasaban dos semanas, seis días, una hora y treinta minutos desde la última raya de jaco que se metiera.&lt;br /&gt;Y todos los días, nada más abrir el ojo, dar un golpe al despertador, constatar que una vez más no había amanecido y soltar una maldición, no pensaba en otra cosa que, en cuanto su hermano aflojara el lazo de control al que le tenía sujeto, volverse a meter una raya de aquí te espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De aquí te espero era la discusión que se mantenía a los más Altos Niveles del Mundo de la Fantasía.&lt;br /&gt;La cuestión en controversia era si la Luna estaba llena ya o le faltaba un poco.&lt;br /&gt;Evidentemente las posturas se colocaban a un lado u otro dependiendo de las simpatías que la joven aspirante a Realidad despertase en el respectivo ponente.&lt;br /&gt;Los que estaban a favor de ella, sabiendo que tenía las horas contadas, insistían en que la Luna estaba llena hacía rato y, por tanto, el Gran Consejo ya se debería estar celebrando.&lt;br /&gt;Los que sentían aversión, envidia o cualquiera que fuese el sentimiento que les empujaba a denostarla, conocedores asimismo del estado terminal de la aspirante, sostenían que aún le faltaba un cachito para estar llena del todo.&lt;br /&gt;El guirigay degeneraba en tumulto cuando hizo acto de presencia El Pato Lucas, completamente chamuscado, con un ala colgando y los ojos fuera de las órbitas. Llegaba tarde y hecho unos zorros, como solía ser habitual en él.&lt;br /&gt;Todo el mundo guardó silencio e inclinó la cabeza. Incluso Buda la inclinó aunque no estaba obligado a ello.&lt;br /&gt;-Perdonazz el retrazzo – dijo el Pato con su característico ceceo -, quería invitar a Elmer a fumar un puro que había preparado para él con un tabaco muuuyy ezzpezzial, pero me confundí al elegir.&lt;br /&gt;- Amigo Lucas –intervino Cristo, sólo él y pocos más podían tratar al Pato de tú – se debate si es Luna llena o si falta un día. ¿Qué piensas?&lt;br /&gt;Todo el mundo contuvo el aliento pues la opinión del Jefe de Todo Pato Lucas era decisiva.&lt;br /&gt;El Pato se sacudió el cuerpo chamuscado y recuperó su imagen habitual.&lt;br /&gt;Abrió la boca para emitir un dictamen.&lt;br /&gt;Antes de pronunciar sonido alguno miró de reojo a la Rana.&lt;br /&gt;Gustavo asintió con una caída de párpados.&lt;br /&gt;Peggy, a su lado, suspiró ensoñadora.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3324574827737972421?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3324574827737972421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3324574827737972421&amp;isPopup=true' title='56 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3324574827737972421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3324574827737972421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/hay-dias-que.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeZWQ526I0I/AAAAAAAAAGc/1LZ3rvK-LL4/s72-c/Nancho+sabata+dona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>56</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3764154755279276399</id><published>2009-04-14T17:38:00.000+02:00</published><updated>2009-04-14T17:39:20.622+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeSq4tzGznI/AAAAAAAAAGU/8KDPyN_VlBg/s1600-h/Veni+Veneno+en+Clamores+2000.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324568550802116210" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeSq4tzGznI/AAAAAAAAAGU/8KDPyN_VlBg/s320/Veni+Veneno+en+Clamores+2000.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Lamento comunicar que se cancela el concierto del día 22 en Gruta 77 porque, creo, es posible que, tal vez, si todo no se tuerce, vaya a tener un bolo de teatro para esa fecha&lt;br /&gt;Y lo primero es lo primero&lt;br /&gt;Luego no saldrá el bolo y me perderé las dos cosas&lt;br /&gt;La Ley de Murphy, cuentan&lt;br /&gt;Aunque el tal Murphy, al parecer, nunca dijo tal cosa, ni lo de la tostada que cae del lado de la mantequilla, ni que si algo puede ir mal, irá peor, ni siquiera que si algo se puede joder, se joderá.&lt;br /&gt;Nada de eso dijo el tipo ése&lt;br /&gt;O eso me contó mi hermano, que sabe mucho de muchas cosas&lt;br /&gt;Mi hermano, no es el de la novela&lt;br /&gt;Éste último es inventado&lt;br /&gt;Y si nadie se la sabe, algún día os contaré la verdadera historia de Murphy y su Ley (según mi hermano)&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO XXVII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA CORUÑA&lt;br /&gt;Enero 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Marisa non está. ¿Quén é?&lt;br /&gt;La voz al otro lado del teléfono sonaba sofocada. Era la voz de una mujer de mediana edad con el dulcísimo acento que Orense dona a las mujeres, para que ellas deleiten los oídos de quien las escucha. Pero esta voz, bajo la capa de angustia, tenía algo de airada.&lt;br /&gt;- Soy un amigo – repuso él, cortado.&lt;br /&gt;- ¿Qué amigo? – inquiría la voz de la mujer, apremiante.&lt;br /&gt;- De Santiago.&lt;br /&gt;- ¿Ti sabes onde está Marisa? – La voz de la mujer parecía quebrarse por momentos – Dille que volva. Que a perdono todo. Pero que volva. Le dirás, ¿sí?&lt;br /&gt;Era imposible no conmoverse ante el tono lastimero de la mujeriña. Pero la pobre señora no sabía dónde estaba su hija y él tampoco. Daba por hecho que se encontraría en casa de sus padres pasando las fiestas, pero, al parecer, no era así.&lt;br /&gt;La había llamado desesperado tras una noche y su mañana subsiguiente en las garras de un mono del tamaño de un gorila.&lt;br /&gt;Un mono silencioso para no alertar a nadie de la casa familiar. Un mono infernal.&lt;br /&gt;A mediodía consiguió levantarse de la cama, a pesar de que las piernas no le sostenían. Tuvo suerte de llegar al baño envuelto en sábanas como un cónsul romano, sin que nadie le viese; abrió los grifos de la bañera. Mientras se llenaba aprovechó para pasar agua y jabón sobre los manchurrones de heces de las sábanas. Frotando frenéticamente consiguió disimularlos lo suficiente como para poder arrojar dichas sábanas a lavar sin levantar sospechas.&lt;br /&gt;Lo peor había pasado, pensaba, apenas le dolían los huesos, aunque seguía sudando, no en abundancia, era un sudor aceitoso, pringoso, de olor ácido y profundamente penetrante.&lt;br /&gt;El temblor era interno, apenas perceptible por fuera. Lo peor era la sensación de angustioso vacío, como si le hubiesen entrado a robar dentro del cuerpo y se lo hubiesen llevado todo. Su organismo era un cuarto devastado, frío y sin ventanas.&lt;br /&gt;Se sumergió poco a poco en el baño mientras su piel de gallina se acostumbraba al contacto del agua calentísima.&lt;br /&gt;Una vez dentro, el sudor le brotó a manantiales, su cuerpo dejaba de sentir dolor por primera vez en muchas horas, y eso dicen que es el placer.&lt;br /&gt;Mas él placer no sentía, porque su dolor era interno, muy profundo, el dolor de la ausencia de todo, un dolor indescriptible que se pegaba a las cara interna de su piel, de sus carnes, como la grasa se adhiere a las paredes de una cocina, como la nicotina a los bronquios, como el olor de una sardinada se pega a la ropa y no hay manera de que se vaya, como Spiderman a la pared de un edificio. Eran las ganas de estar muerto lo que le dolía.&lt;br /&gt;Y por primera vez pensó en Marisa. Ni se había acordado de ella en todo el día, de lo ocupado que había estado en su propio marrón. Eso tiene el caballo, además: te vuelve tremendamente egoísta, interesado, nada de fiar.&lt;br /&gt;De pronto cayó en la cuenta de que, si él lo estaba pasando así, ella lo estaría pasando el doble o el triple de mal, al fin y al cabo él sólo esnifaba el jaco. Marisa se lo chutaba.&lt;br /&gt;Estaba con el agua al cuello, tanto en la bañera como metafóricamente, y empezó a recordar cómo había sucedido todo. Dios. Qué locos habían sido.&lt;br /&gt;Recordó cómo se vieron con cinco gramos de caballo buenísimo que juraron no tocar.&lt;br /&gt;Recordó la noche en que unos colegas les invitaron a unos tripis y Marisa se decidió a probar el ácido por primera vez en su vida.&lt;br /&gt;Recordó el mal rollo que ella se había cogido a eso de las tres de la mañana en plena discoteca, echando de menos a su novio encarcelado en Holanda y, de pronto, aborreciendo a toda su pandilla de Santiago.&lt;br /&gt;Recordó cómo, después de un agrio cruce de palabras con un par de sus más íntimos amigos, se había marchado de &lt;em&gt;Yohakin&lt;/em&gt; pálida, desencajada e inconsolable.&lt;br /&gt;Recordó cómo él la había seguido y la había guiado a casa, mientras ella, envuelta en lágrimas de ira y pánico no cesaba de escupir sentencias:&lt;br /&gt;-Es que todo es mentira… todo es mentira… todos mentís… tú también…no vale la pena… la gente no vale la pena… es de mentira… son horribles… está clarísimo… para estar como estamos, mejor no estar… estar o no estar, qué más da…- Y cosas así, que contradecían todo lo que era su filosofía y su forma de afrontar la vida, siempre vital, valiente, positiva y alegre.&lt;br /&gt;Recordó cómo ya en casa seguía sin bajarle el mal rollo y él, que también iba bastante alucinado, se empezó a contagiar, entrando ambos en un mundo de fantasmas horribles. Se miraban y se tenían miedo, cada uno veía en el otro un monstruo que le quería devorar.&lt;br /&gt;Él había oído que la única manera de bajar una paranoia de tripi era meterse jaco.&lt;br /&gt;Recordó que así se lo dijo a Marisa, que se escondía de él en el cuarto de baño.&lt;br /&gt;Se acordó perfectamente de aquellas primeras dos rayas de heroína.&lt;br /&gt;Recordó lo bien que les sentaron. Tanto, que al día siguiente, con la excusa de estar de bajón de tripi, se metieron otro par de ellas por la tarde y se tiraron en el sofá, donde él se puso a leer El Quijote en voz alta para ella.&lt;br /&gt;Tan bien se lo pasaron que tomaron por costumbre hacerlo todas las tardes.&lt;br /&gt;Luego, a veces, también por las noches.&lt;br /&gt;Luego, todas las noches.&lt;br /&gt;Recordó el maldito día en que se le ocurrió traer una chuta a casa y lo probaron por la vena.&lt;br /&gt;Recordó que él casi se muere y por ello no lo volvió a probar de esa manera.&lt;br /&gt;Recordó cómo ella no quiso volver a probarlo de otra manera que no fuera ésa.&lt;br /&gt;Recordó cómo ya no vivían más que para meterse.&lt;br /&gt;Todo eso en tres semanas.&lt;br /&gt;Y se acordó de las pajas que empezó a hacerle ella por las noches.&lt;br /&gt;Y de cuando se acabaron los cinco gramos y tuvieron que ir a pillar la primera vez.&lt;br /&gt;De cómo Marisa se manejó con los camellos, cuando nunca hasta la fecha había intervenido en un trapicheo.&lt;br /&gt;De cómo el día antes de que cada uno partiese a su respectivo domicilio familiar a pasar la Navidad, él a Coruña, ella a Orense, tuvieron que ir a pillar de fiado para abastecerse lo suficiente como para aguantar las vacaciones.&lt;br /&gt;De cómo se había ido Marisa sola a las doce de la noche con un camello de peligrosa traza, que no conocía de nada, en un coche a todas luces robado.&lt;br /&gt;Y de cómo no había regresado a casa hasta el amanecer, con dos gramos de jaco en las bragas, eso sí. Y la huella de un llanto en la cara.&lt;br /&gt;Y recordó cómo ella no se atrevió a mirarle a los ojos desde que entró en el piso, y que no lo hizo en todo el día, ni siquiera cuando al atardecer la despidió con un leve “cuídate” en la estación de autobuses.&lt;br /&gt;De todas esas cosas se acordó antes de quedar dormido en la bañera.&lt;br /&gt;Despertó tiritando de frío ante un golpeteo en la puerta. Los nudillos de su madre.&lt;br /&gt;- ¿Vas a estar todo el día ahí?&lt;br /&gt;- Ahora salgo.&lt;br /&gt;- Ya han comidos todos. Tienes lo tuyo en el horno. Yo me marcho a comprar los Reyes. Si suena el teléfono cógelo que no queda nadie en casa. Ay, esta juventud, tanto alcohol, tanto alcohol…si no bebierais tanto – rezongó la madre alejándose por el pasillo.&lt;br /&gt;Al cabo, sonó el seco bramido de la puerta de la calle al cerrarse.&lt;br /&gt;Tenía hambre, lo que era buena señal, así que comió la mitad de lo que le habían dejado con glotonería. Pero pronto estuvo ahíto y dejó la otra mitad.&lt;br /&gt;Media hora más tarde lo había vomitado todo.&lt;br /&gt;Volvía a sentirse mal, la fiebre le subía, la cabeza le estallaba y la angustia le empujaba a la ventana. Necesitaba pillar algo, lo que fuese, para pasar la tarde. Pero no tenía dinero, ni un duro. Y aunque tuviese pasta, había quedado patente la noche anterior que pillar jaco, o no era tan fácil, o él no servía para eso.&lt;br /&gt;Entonces fue cuando llamó a casa de Marisa y supo por su madre que no estaba en Orense.&lt;br /&gt;Marisa se había marchado de la casa paterna después de una turbulenta Nochebuena en la que, entre otras cosas terribles, reivindicó el derecho a ejercer de madre de su hija.&lt;br /&gt;Le robó a su madre todas las joyas, algunas de bastante valor, que la buena mujer atesoraba en una cestita de mimbre forrada en satén. Y de la caja de la mercería se llevó más de cien mil pesetas. Volvió a Compostela donde prácticamente vivía con Alejo, que ya estaba libre y la tenía de putita personal. Al fin y al cabo, la chica le debía cinco gramos de caballo y no hacía más que ejercer su derecho a cobrárselo.&lt;br /&gt;Pero de estas cosas él no tuvo conocimiento hasta más tarde, exactamente cuando después de tres semanas, un día, doce horas y seis minutos sin meterse, estuvo con su hermano en Orense.&lt;br /&gt;Su hermano.&lt;br /&gt;A su hermano le debió la vida. Cuando fue a pedirle dinero con peregrina excusa, su hermano no se anduvo por las ramas.&lt;br /&gt;-Tú estás pillado del caballo, no hay más que verte.&lt;br /&gt;Él intentó protestar, negarlo rotundamente, pero su hermano ni le hizo caso.&lt;br /&gt;- Mira, el otro día cuando comí en casa, al darte la mano tuve la sensación de coger el volante de un coche que tiene las ruedas mal equilibradas. Y eso es de alcohólico o de yonki. Y tú alcohólico no eres.&lt;br /&gt;Por supuesto, no le dio un duro. Pero en un noble gesto fraternal se ofreció a echarle una mano. Se lo llevaría a la granja de cerdos que tenía en Chantada, provincia de Lugo, que le iba muy bien y necesitaba operarios. El trabajo era duro, pero eso era precisamente lo que él necesitaba: un curro duro que le dejase baldado y sin ganas de pensar.&lt;br /&gt;Finalmente aceptó, y se puso a trabajar con su hermano, manteniendo un comportamiento ejemplar. Tanto así, que a las tres semanas su hermano se lo llevó consigo a hacer unas gestiones a Orense, permitiéndole, incluso, rular solo por la ciudad durante unas horas, mientras se hacía cargo de sus negocios.&lt;br /&gt;Paseando por la zona vieja se topó con un conocido de noches Santiagueñas, al que sus padres acababan de sustraer de la ciudad del Apóstol dada la adicción del mozo a las anfetas, y fue éste quien le puso al día de la irremediable caída en barrena de la mujer que amaba.&lt;br /&gt;También le puso un gramo de jaco delante de sus narices, que él no rechazó.&lt;br /&gt;Se lo metió en el bolsillo y se estremeció pensando en la raya que se iba a meter esa misma noche, en su habitación.&lt;br /&gt;Pero, como queda dicho, eso sucedió tres semanas, un día, doce horas y seis minutos después de meterse por última vez.&lt;br /&gt;Entre medias tuvo que capar muchos cerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3764154755279276399?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3764154755279276399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3764154755279276399&amp;isPopup=true' title='69 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3764154755279276399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3764154755279276399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/lamento-comunicar-que-se-cancela-el.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeSq4tzGznI/AAAAAAAAAGU/8KDPyN_VlBg/s72-c/Veni+Veneno+en+Clamores+2000.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>69</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8578618049695291797</id><published>2009-04-13T20:30:00.003+02:00</published><updated>2009-04-13T21:15:08.942+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeOM8lV7znI/AAAAAAAAAGM/Ud748U8e2g0/s1600-h/Nancho+pintallavis.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324254156926209650" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeOM8lV7znI/AAAAAAAAAGM/Ud748U8e2g0/s320/Nancho+pintallavis.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Decíamos ayer...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Os contaría cosas que el Poniente me ha susurrado a gritos todos estos días&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero sería demasiado desvelar&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bastante tenemos con nuestros yonkis, nuestras fantasías enamoradas y nuestras niñas que van creciendo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otra pieza del puzzle&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nos vamos al Madrid de los noventa, creo...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora lo comprobamos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por cierto&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Cuando se acabe la novela tendré que empezar a contar cosas mías?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No jodas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXVI&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;MADRID 1994&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre del traje gris que se sienta en la barra engulle pensativo un sandwich mixto con huevo. Como no está acostumbrado a llevar corbata se la acaba de pringar de amarillenta yema.&lt;br /&gt;Con una servilleta de papel intenta limpiar el lamparón, consiguiendo únicamente extender la mancha y hacerla más ostensible. Tampoco es que le importe mucho, pues esa corbata espera no volvérsela a poner. No obstante, se mira en el espejo que hay frente a él, tras el botellero de la barra, para verificar el efecto que produce en la distancia la chafarrinada y vuelve a dar un respingo al no reconocer la imagen que ve. Una voz dice:&lt;br /&gt;-Señor, ¿tiene fuego?&lt;br /&gt;Cualquiera que se lo hubiese cruzado ayer, sin ir más lejos, le habría tratado como un chico, a nadie se le ocurriría llamarle Señor. Pero ahora, cuando se le acerca un mozalbete de quince años con un cigarro bailando en la comisura de sus labios, escucha:&lt;br /&gt;-Señor, ¿tiene fuego?&lt;br /&gt;Vuelve a mirarse en el espejo, ve al hombre trajeado con un churretón en la corbata y resopla con una sonrisa. Al fin y al cabo tiene motivos para estar contento o, al menos, ilusionado. Hoy es el día que ha tomado posesión de su oficina. Lo que hace dos años empezara como un juego de supervivencia, ahora es una empresa, con domicilio fiscal, que, de momento también servirá de domicilio personal, pero una empresa, al fin y al cabo.&lt;br /&gt;Ya que como actor no ha conseguido sobrevivir decentemente, vivirá de algo que nunca se imaginó ni en la más febril de sus alucinaciones: su propio negocio.&lt;br /&gt;Ayer el pelo hasta los hombros, la barba de una semana y la gastada chupa de cuero negra, toda cremalleras y de la que no se separa desde hace casi veinte años.&lt;br /&gt;Hoy el pelo corto y peinado patrás, la cara limpia y traje de Cortefiel. Pero sólo hoy, por la firma del contrato del chalet que acaba de alquilar. Gajes del oficio, piensa, de peores cosas me he disfrazado.&lt;br /&gt;Observa al mocoso que espera con el pitillo colgando que le mira desafiante, como diciéndole: “¿Qué pasa, no me vas a dar fuego porque soy pequeño?”&lt;br /&gt;Así que mete la mano en el bolsillo, pero se detiene un segundo, mientras se plantea si darle fuego o darle una charla.&lt;br /&gt;-Si así vestido no fuese, tal cosa no pensara-, se dice para exculpar un prejuicio tan carca - , si el niñato quiere matarse, es su puto problema - razona.&lt;br /&gt;Y le enciende el pito con la misma llama con la que se enciende uno para él.&lt;br /&gt;El muchacho retorna a su grupito: un conciliábulo de quinceañeros sentados un par de mesas más al fondo, que celebra con bastante estrépito el cumpleaños de uno de ellos. Ahora cantan una canción ineludible en este tipo de eventos. Al parecer la homenajeada es una chica cuya cara no llega a ver ya que le está dando la espalda.&lt;br /&gt;Le recuerdan a él mismo, cuando tenía 15 ó 16 años y tomaba tortitas con nata y sirope, con su correspondiente refresco. Estos chicos, aparentemente, siguen la misma pauta, pero con una pequeña salvedad: bajo la mesa, metidas dentro de bolsas de supermercado, se calientan más de lo debido media docena de litronas con las que después se irán al parque a pasar frío, meterse mano y fumar algún que otro peta.&lt;br /&gt;Esas cosas él no las había hecho tan joven. Cada generación es más precoz que la anterior, piensa mientras fuma y bebe de su caña, acabarán empezando a beber y meterse drogas a los 12.&lt;br /&gt;Inmediatamente retorna a lo suyo y hace inventario mental de sus posesiones: una mesa, dos sillas, un sillón giratorio, una máquina de escribir, un teléfono, un fax y un colchón arrojado al suelo. Y seis empleados.&lt;br /&gt;Por ellos, por darles una mejor imagen, decidió que era hora de instalarse en uno de los más nobles barrios de Madrid. Así encontró un chalet por la zona de Arturo Soria con un alquiler más que asequible, pidió un aval al banco, otro a su hermano, y para allí se había ido con sus cuatro cosas y sus mil sueños.&lt;br /&gt;Él hubiese querido triunfar como actor, pero las cosas le vinieron torcidas.&lt;br /&gt;Y ahora se siente extraño en un traje gris.&lt;br /&gt;Extraño como empresario.&lt;br /&gt;Y extraño en un barrio en el que desentonará en cuanto se quite el traje de Cortefiel y la corbata decorada de huevo, y que apenas conoce pues nunca se le ha perdido nada por allí.&lt;br /&gt;En una ocasión nada más había estado. Hacía tiempo.&lt;br /&gt;De hecho, tuvo una especie de déjà vu, al pasar por una calle perpendicular a la suya, cuando tras haber tomado posesión de su feudo se había dirigido paseando al metro, para detenerse de camino en el Vips en el que ahora se halla observando al grupo que agasaja a la cumpleañera.&lt;br /&gt;Recuerda súbitamente que ese mismo paseo lo había hecho otra noche, parecida a ésta de finales de octubre, luna grande y frío en los pies. Recuerdos en cascada desembocan en aquel tiempo en que se había buscado la vida de payaso. De hecho, cree recordar que en uno de aquellos chalets por los que acaba de pasar tuvo lugar aquel encuentro tan chocante con una renacuaja que le había dicho no sé qué cosas de la Luna, y le había planteado aquel enigma del ratoncito que le tuvo comiéndose la cabeza un par de semanas hasta que lo resolvió.&lt;br /&gt;Pero en aquellos tiempos ya no hacía de payaso, se corrige, estaba representando la obra de los piratas.&lt;br /&gt;Habían pasado, lo menos, seis o siete años. O más. Aquella condenada niña, ¿cómo se llamaba?... Algo de la tele… ¿Heidi?... No… ¿Mayra?... No, ésa era la del Un, dos, tres… y éste era un personaje infantil…¿Pippi? ¿Benji? No… No se acordaba…&lt;br /&gt;Da un trago lento y largo a la cerveza mientras repasa los posibles nombres con los que va a anunciarse su empresa: “Tu Espera”, “Tiempo Libre”, “No sufras” “La Cola”… Ninguno le convencía lo más mínimo.&lt;br /&gt;La chica del cumpleaños ríe estentóreamente alguna ocurrencia, sigue sin verla pero la imagina guapa, pues los muchachos que la rodean sólo tienen ojos para ella, ignorando a las otras que allí hay.&lt;br /&gt;En ese momento, un chavalote, distinto al del cigarrillo, le pregunta a la reina de la fiesta si va a ir al concierto de un grupo que mola mucho, de nombre irrepetible. Ella le contesta que le encantaría pero que va a haber unas colas de la hostia para sacar entradas y ella pasa de hacer cola durante horas. El chico le contesta, medio rapeando: “No te preocupes, tía, yo te hago cola, yo te hago cola, te hago cola, chachi que sí, preciosa, yo te hago cola”.&lt;br /&gt;Entonces, el hombre incómodo dentro del traje gris ve la luz: “Te hago cola”. Mejor aún, todo junto: “Tehagocola”.&lt;br /&gt;Ya tiene nombre para su empresa: “Tehagocola”. Al fin y al cabo, de eso va su negocio.&lt;br /&gt;La muchachada inicia levantada para irse con sus litronas a otra parte.&lt;br /&gt;Él está dando gracias mentalmente al chavalito rapero por la inspiración, mirando fija e inadvertidamente al grupo, cuando la chica se da la vuelta. Sin querer, tropiezan sus miradas. No más de dos segundos se miran.&lt;br /&gt;Y ella se desmaya.&lt;br /&gt;Sangra por la boca cuando él se inclina a sacarle la lengua para que no se la trague. Se había dado un buen mamporro al caer, raro sería que no se hubiese roto, o al menos mellado, algún diente y, por supuesto, el labio.&lt;br /&gt;Los amigos de la chica le dejan actuar porque le ven muy decidido tomar el mando de las operaciones y, fundamentalmente, porque es un señor mayor.&lt;br /&gt;Él se esfuerza en tirar de su lengua, pero se le resbala, pide una servilleta de papel y con ella puede asirla. La chica se convulsiona tres o cuatro veces mientras hilillos de espuma surgen de sus comisuras componiendo con la sangre una suerte de líquido rosa efervescente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entonces cae en la cuenta de que lo está haciendo todo mal, que lo que procede en estos casos es atravesarle algo en la boca para que no se muerda la sinhueso. Rebusca en el bolsillo de su americana el inoxcrom con el que acaba de firmar el contrato. Pero no lo encuentra. Intenta recordar lo poco que aprendió en la Facultad, ¿qué hacer en estos casos...?&lt;br /&gt;Para su alivio, la chica se calma. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sus conocimientos llegan hasta saber que se halla ante un ataque epiléptico. O eso cree él. Más de lo que ha hecho ya no puede hacer. Tan sólo pedir una ambulancia. Lo hace. Le responden que ya han llamado a los padres de la chica, que viven muy cerca.&lt;br /&gt;Se siente un poco ridículo con su traje gris, rodeado de chavalitos, sosteniendo con una mano la lengua de una niña epiléptica y con la otra sirviéndole de almohada para que no apoye la cabeza en el frío, duro y sucio suelo. La chica parece dormir cuando sorpresivamente abre los ojos. De pronto parece incomprensiblemente despierta y lúcida, sólo un instante, en el que le da tiempo a decir, mirándole fijamente más allá de sus ojos, sonriéndole, como si le conociese de toda la vida:&lt;br /&gt;-“Por un momento… ”&lt;br /&gt;Y se vuelve a dormir.&lt;br /&gt;El hombre de pelo corto y bien afeitado le toma el pulso y comprueba que se ha normalizado.&lt;br /&gt;Todavía él no sabe qué hacer, si mover a la chica y tumbarla en un asiento o esperar así, haciendo La Piedad hasta que lleguen sus viejos, cuando la joven despierta, sorprendida, desorientada. Se asusta de ver un rostro desconocido volcado sobre ella. Está un poco aturdida, pregunta qué le ha pasado. Y acto seguido:&lt;br /&gt;-¿Quién es este señor?&lt;br /&gt;El hombre de traje gris, viendo que la chica está mejor y que él ahí poco pinta, se va sin decir esta boca es mía, dejando a la muchacha al abrigo de sus amigos que la cosen a preguntas y atenciones.&lt;br /&gt;Y se va pensando que no es de extrañar el fervor que los chicos muestran por la doncella.&lt;br /&gt;Cuando llega al circo de luz que proyecta el luminoso del metro de Arturo Soria se le viene a la cabeza la forma en que ella le había mirado durante poco más de un segundo cuando estaba aparentemente desmayada. Y la enigmática frase que le había dicho mirándole más allá de los ojos.&lt;br /&gt;Aún no está seguro de que lo que acaba de suceder haya sido real, más que nada por el color de los ojos de la chica, hubiese jurado que era imposible.&lt;br /&gt;Permanece un rato acabándose el cigarrillo, desconcertado, antes de entrar en el metro, sin recordar que años antes, en tal noche como ésa, había visto esos mismos ojos en ese mismo lugar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-8578618049695291797?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/8578618049695291797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=8578618049695291797&amp;isPopup=true' title='56 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8578618049695291797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8578618049695291797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/deciamos-ayer.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SeOM8lV7znI/AAAAAAAAAGM/Ud748U8e2g0/s72-c/Nancho+pintallavis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>56</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8197429036311711761</id><published>2009-04-06T17:27:00.003+02:00</published><updated>2009-04-06T17:46:24.655+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdojnCRGg2I/AAAAAAAAAGE/KzHRkOfLbXw/s1600-h/Nancho+no+ve.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321605063222133602" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 223px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdojnCRGg2I/AAAAAAAAAGE/KzHRkOfLbXw/s320/Nancho+no+ve.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Varios días fuera sin ordenador. Se agradece, a veces. Sobre todo si vas al País Vasco. Joder, cómo me mola esa tierra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Teníamos una novela, creo, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pues ahí va más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mañana me piro de vacances. Y no sé si tendré conexión por allí. Así que no sé cuándo será la próxima entrega. Como compensación este capítulo es el doble de largo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Que disfrutéis del recreo, los que tengáis.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Habíamos dejado a nuestro protagonista con un incipiente monillo en casa de sus padres el día de gracia de 1 de enero de 1979...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXV&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;LA CORUÑA 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguía los pasos de un chaval de no más de doce años a través de oscuras calles mal asfaltadas, jalonadas de escombros y basura, donde casas viejas medio derruidas compartían paisaje con chabolas hechas de latón y uralita.&lt;br /&gt;Sus botas chapoteaban sobre infectos charcos mezcla de orines, lluvia y desperdicios.&lt;br /&gt;Entre las náuseas que ya sentía y la fetidez del aire creía que iba a desfallecer en cualquier momento y sólo le mantenía en pie el asco que le producía caerse en medio de esos charcos de composición tan incierta.&lt;br /&gt;El niño le guiaba a buen paso, volviéndose de tanto en tanto para apremiarle con un fuerte acento gallego.&lt;br /&gt;Se estaba internando en el barrio más peligroso de la ciudad, donde, por supuesto, nunca había entrado. En su búsqueda de jaco había preguntado a todo aquel que tuviese pinta poco recomendable, llevándose más de un chasco con gente aparentemente peligrosa que reaccionaba ofendida ante la pregunta de “¿Sabéis dónde se puede pillar burro?”&lt;br /&gt;Finalmente resultó ser un mozalbete que no levantaba dos palmos del suelo el que salió a solucionar su problema.&lt;br /&gt;-¿Queres polvo? – le preguntó el niño.&lt;br /&gt;-¿Cómo dices?- respondió él, asustado.&lt;br /&gt;-¿Te escuché preguntar por burro? ¿Queres pillar? – El acento del chaval era casi portugués y su mirada no concordaba con la edad que tenía. Era la mirada del que ha visto mucho y, además, sabe intimidar con ella.&lt;br /&gt;Él había asentido con la cabeza, sin saber si fiarse del peligroso rapaz. El niño le dijo:&lt;br /&gt;-¿Canto levas?&lt;br /&gt;-Un talego… y medio – titubeó él. No estaba seguro de si hacía bien revelándole al chaval lo que llevaba encima. Pero no tenía más remedio que arriesgarse si quería pillar.&lt;br /&gt;-Dámelos&lt;br /&gt;-De eso nada, chaval -. Estaba necesitado pero no era tan gilipollas como para poner su dinero en manos de un desconocido, aunque éste fuese un niño; o, quizá, sobre todo por eso.&lt;br /&gt;-Si los llevo yo están más seguros. Tranquilo, neno. Tú vienes conmigo. No te voy chorar. ¿Queres pillar o no?&lt;br /&gt;No tuvo más remedio que fiarse del pequeño aspirante a mafioso y seguirle por las ignotas y temibles callejuelas del barrio de Corea, el más peligroso de La Coruña.&lt;br /&gt;El niño le condujo frente a una casucha viejísima, de quicio desvencijado en el que no encajaba una portezuela de madera carcomida. Empujándola levemente, el chaval le introdujo en un diminuto zaguán sin iluminar por el que tuvo que caminar encorvado para no darse con la cabeza en las vigas desnudas. De un rincón partía una estrecha escalera cuyos peldaños se perdían en la oscuridad.&lt;br /&gt;Apestaba a muerte. Le recordaba el olor de la planta de terminales que había visitado en una ocasión en sus prácticas médicas y de la que había salido vomitando. Pues así olía aquel sitio, sólo que peor. Si por él fuese habría salido corriendo de allí en ese momento, pero el rapaz tenía sus pelas y ya le precedía escaleras arriba guiándose de la luz de un mechero.&lt;br /&gt;En la primera planta había un habitáculo ruinoso iluminado por velas, de paredes mohosas y techo bajo e irregular. En lo que simulaba ser una salita había una mesucha detrás de la cual se sentaba una mujer desgreñada, desdentada, macilenta, de incierta edad pues aparentaba más de cien. Sostenía un cigarro consumido hasta el filtro en la garfiosa mano y miraba con desconfianza a través de la maraña de pelos desde las dos rajillas de sus ojos.&lt;br /&gt;La flanqueaban dos tipos nada recomendables, uno era negro y hablaba en portugués; el otro era incofundiblemente gitano. Le colgaba una chuta del brazo mientras reprendía severamente a un niño de ocho años que se había colado inadvertidamente en la estancia.&lt;br /&gt;-¿Cuántas veces tengo que decirte que aquí no entres, mierda de niño? – le increpaba al tiempo que le soltaba mamporros con la mano de cuyo brazo pendía la ominosa jeringuilla.&lt;br /&gt;El niño, llorando, retornaba a una habitación interior.&lt;br /&gt;La mujer de edad indefinida, intervino con voz quejumbrosa:&lt;br /&gt;-No le pegues así al niño, hostia – Luego se volvió hacia los recién llegados -. ¿Qué cojones quieres? –Se lo preguntaba al niño, no a él.&lt;br /&gt;-Éste quere pillar polvo – Y arrojó un talego sobre la mesa.&lt;br /&gt;La mujer puso, entonces, los ojos en él.&lt;br /&gt;-Estás hecho una mierda, ¿eh? – afirmó con una sonrisa negra, tétrica. El gitano de la chuta en el brazo rió entre dientes mientras se bombeaba sangre.&lt;br /&gt;Extrajo una pequeña bolsita de debajo de su larga falda, aparentemente del coño.&lt;br /&gt;-Ahí tienes– le dijo mientras se la daba al rapaz -, no lo fumes que es blanco.&lt;br /&gt;-Oye, yo te he dado mil quinientas – protestó él –, no un talego.&lt;br /&gt;El niño le puso la bolsa en la temblorosa mano.&lt;br /&gt;-Eche o que hai – dijo el niño.&lt;br /&gt;-No, yo te he dado un talego y medio…&lt;br /&gt;Le interrumpió la voz aburrida de la madama, que en ese momento se aprestaba a darle unas caladas a un chino que le ofrecía el negro.&lt;br /&gt;-Lárgate antes de que te veas en problemas.&lt;br /&gt;Lo dijo sin mirarle. Los demás tampoco le miraron. No necesitaban hacerlo para tenerle acojonado.&lt;br /&gt;El camino de vuelta a casa se le hizo interminable.&lt;br /&gt;Cuando por fin se encontró a refugio de las paredes de su cuarto, en la casa de sus padres, abrió la bolsita.&lt;br /&gt;Nada más ver el contenido supo que le habían dado el palo. Era un polvo de una blancura sospechosa y de una textura nada fiable. Además no olía a caballo, sino a otra cosa, también reconocible pero en la que no caía.&lt;br /&gt;Aún así se lo esnifó todo.&lt;br /&gt;Hasta que no sintió lo que se había metido reptando orofaringe abajo, no percibió en su saliva el pastoso sabor de la cal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demonios de mil caras. El miedo en forma de viento. Dolor y más dolor. Y no te cabe el cuerpo dentro. Despertar vivo dentro de un sarcófago a varios metros bajo tierra. Los gusanos devorándote, invadiéndote y cuantos más matas, más vuelven. Y el odio a estar vivo. Y más dolor que no va a parar nunca. Y una voz distorsionada que te acusa de algo que no sabes. Y un mazazo en los riñones que te hace botar hasta el techo. Y un calambre en una pierna que te hace reprimir un alarido. Y las cucarachas avanzando por tus brazos, por tu cuello, entrando en tu boca. Y un incendio en tu piel descarnada. Y más dolor. Y más odio. A estar vivo. Y los pensamientos circulando al revés transmitiendo satánicos mensajes. Y el pánico a respirar. O a dejar de hacerlo. Y un bidón de sudor apestoso vertido en tu espalda. Un crujido en la boca del estómago y otra arcada. Y las costillas que se clavan en los pulmones cada vez que intentas vomitar.Y un esfínter descontrolado moja tus calzoncillos. Y un retortijón salpica de marrón las sábanas. Y te hielas de calor. Y ardes de frío. Cada segundo, un siglo. La noche por delante, una eternidad. El infierno en tu casa. En tu cama. En tu misma piel. Estás de mono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba seguro de no sobrevivir a esa noche. Moriría allí mismo. Necesitaba a su madre al lado para que le cuidase como cuando era pequeño y tenía fiebre. Pero no podía avisarla. No podía entrar en el cuarto de sus padres, despertarlos y decirles, así, sin más, cuidad de vuestro hijo que se ha enganchado a la heroína y está de mono. Evidentemente no podía hacerlo.&lt;br /&gt;Tal vez por eso, no cesaba de musitar entre ahogados lamentos: “mamá… mamá…”, mientras sentía morir lentamente.&lt;br /&gt;Tenía todos los esfínteres descontrolados y ya había ensuciado las sábanas.&lt;br /&gt;En medio de tanta tortura, se abría paso como sin querer, una insospechada excitación sexual. Aprovechó para subirse a ese carro y tiró de las riendas de su imaginación hacia terrenos morbosos, buscando siquiera por unos minutos la evasión del averno:&lt;br /&gt;Estaba en una fiesta llena de chicas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sí. Aquella fiesta estaba llena de chicas. Eso es. Guapísimas todas. Algunas venían con su pareja, otras en pandilla o acaso solas, eso da lo mismo, da lo mismo.&lt;br /&gt;Era ya la última hora, cuando la mayor parte de la gente se ha ido y sólo quedan unos pocos. Sí, es ese momento. Hay música lenta y luz tenue. Algo de country suavecito, con dobro, violín y voz de mujer con sombrero tejano.&lt;br /&gt;Sí, hay un ambiente así. Algunas parejas bailan abrazadas. Él baila con una chica.&lt;br /&gt;Espera, ah, sí, él había ido con su chica, que era aquella de ojos imposibles de la que ya apenas se acordaba. Eso es.&lt;br /&gt;Vale, pues había ido con su chica, pero había otra que le ponía más.&lt;br /&gt;En un momento en que su chica se despistaba se morreaba con la otra.&lt;br /&gt;No, así no.&lt;br /&gt;Está bailando con su chica, pero hace manitas con la otra mientras tanto sin que su chica se entere. Vale, así. Eso es. Y su chica se da cuenta y empieza a besarse con la otra que ya le mete la mano en el paquete.&lt;br /&gt;Lentamente su chica y la otra, sin dejar de besarse, van descendiendo hasta postrarse de rodillas.&lt;br /&gt;Pero él ya se está besando con una tercera que se le acaba de acercar. Baila con ella y se aleja de su chica y de la otra que se revuelcan abrazadas por el suelo, desnudándose la una a la otra frenéticamente como si les fuese la vida en ello.&lt;br /&gt;Mientras, él deja que la nueva chica con la que baila, le masturbe al tiempo que observan la escena lésbica.&lt;br /&gt;Pero él tiene un tsunami dentro, mucha fiebre y ningún control sobre sus secreciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Se corrió sobre las sábanas sin haber alcanzado una erección de verdad.&lt;br /&gt;Gritó en silencio: “¡Mamá…!”&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las chicas se habían puesto espectaculares para la ocasión. Acudieron a la fiesta con sus más ínfimas galas, dispuestas a todo. Y habían triunfado. Aunque de forma efímera habían logrado que él volviese a pensar en ella. Eso le daba un poco de vida para aguantar hasta el Gran Consejo, cuya celebración se anunciaba inminente.&lt;br /&gt;De lo que este gran evento se demorase dependía que ella pudiese resistir, pues resultaba evidente que cada vez ocupaba menos espacio en la mente de él, prácticamente ninguno. De hecho cuando había acudido a la orgía organizada por sus adorables amigas, ella había tenido un papel secundario, había sido la mera excusa para que él se foguease con otras fantasías. La cornuda. Sabía que su tiempo de existencia como fantasía se agotaba. Y aunque estaba segura de que sus compañeras organizarían todas las orgías que hiciese falta por ella, temía que llegase el momento en que él ni siquiera la utilizase para ponerle los cuernos. Presentía que eso era así. Su femenina intuición le decía que, para él, ella ya no contaba.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-8197429036311711761?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/8197429036311711761/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=8197429036311711761&amp;isPopup=true' title='103 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8197429036311711761'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8197429036311711761'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/varios-dias-fuera-sin-ordenador.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdojnCRGg2I/AAAAAAAAAGE/KzHRkOfLbXw/s72-c/Nancho+no+ve.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>103</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3329039917369156726</id><published>2009-04-02T11:48:00.004+02:00</published><updated>2009-04-02T12:05:59.099+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdSKXjTC55I/AAAAAAAAAF8/1ukwLGB-uEs/s1600-h/Nancho+no+habla.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5320029197048145810" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdSKXjTC55I/AAAAAAAAAF8/1ukwLGB-uEs/s320/Nancho+no+habla.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los Castigados tenemos nuevo concierto en GRUTA 77 para el 22 de mayo, viernes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Parece ser que al tipo de la sala le gustó lo nuestro y ahora nos da un fin de semana. Puta madre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este fin de semana estaré en Vitoria y Barakaldo con los Cuernos, ya sabéis. Y el día 16 en L'Alcudia (Valencia) con las Flores y los Cerdos , también lo sabéis, Y CON NUEVO PIANISTA, que eso no lo sabíais.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXIV&lt;br /&gt;LA CORUÑA Enero 1979&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una migraña clavaba alcayatas en las paredes de su cráneo. El reloj de la mesilla marcaba las ocho. Presumiblemente de la tarde. Los martillazos se centraban ahora en los parietales, mientras una Black and Decker introducía una broca del ocho por la cuenca de su ojo derecho abriéndose paso a través de la hipófisis hasta el puto hipotálamo. Le dolía el etmoides, y el esfenoides también.&lt;br /&gt;Su cuerpo surcaba por mares de sudor y eran sus dedos los cilios de un paramecio bajo el microscopio, tanto le temblaban las manos.&lt;br /&gt;Al otro lado de la puerta del cuarto oía el trajín de su madre, siempre recogiendo algo de un sitio para ponerlo en otro y preguntando quién lo había dejado ahí; sus hermanos pequeños persiguiéndose a gritos por el pasillo y no de buen rollo, sino para pegarse. La voz de su hermana histérica, presa de resaca infame, mandándoles callar inútilmente. Y de fondo, como siempre, la tele puesta a toda pastilla, aunque nadie mirase para ella.&lt;br /&gt;Era 1 de Enero, día que se había marcado como fecha tope. A partir de ese día no se volvería a meter caballo. Estaba decidido.&lt;br /&gt;No es que estuviese enganchado – pensaba en ese momento-, qué va, podía dejarlo cuando quisiese, pero veía que si seguía por ese camino podría llegar a engancharse, como ya, de hecho, lo estaba Marisa, quien, aunque seguía empeñándose en decir que no, estaba superpillada. Por eso se había puesto esa fecha límite, para que la cosa no pasase a mayores. Año nuevo, vida nueva, sí señor.&lt;br /&gt;Se deshizo del burruño de sábanas y mantas en los que se había enroscado durante las convulsiones de la noche y en los que se había despertado amortajado cual momia egipcia.&lt;br /&gt;Tenía una resaca horrorosa, como no la había conocido en su vida. El clavo en la cabeza le resultaba más o menos cliente habitual en estas situaciones, aunque a éste, en concreto, se le podía calificar de grado 10 en la escala de Righter; las náuseas también eran territorio hollado, pero el dolor de huesos, los escalofríos y los temblores no.&lt;br /&gt;Encendió la lamparita de la mesilla de noche y se lanzó como una fiera hacia el pantalón que yacía desmadejado en el suelo. Rebuscó en los bolsillos, metiéndoles los dedos hasta hacerles daño, los volteó hacia fuera, hurgando en las costuras. Cacheó luego la chupa, sacando también para fuera cada uno de sus mil compartimentos de labios de cremallera. No encontró nada. Registró los cajones de la mesilla, los del armario, vació la bolsa de viaje en la que se mezclaba la ropa limpia que su madre había lavado y planchado y la sucia que él iba generando. En cada una de esas prendas miró, hasta dentro de los calcetines miró. Y no encontró nada, ni una bolsita enana, ni un mísero rastro de polvillo adherido al tejido. Nada. No tenía nada que meterse. Todo su cuerpo estaba temblando ya.&lt;br /&gt;Pero su alma temblaba más. De miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasar un mono no es agradable en ninguna situación. Pero pasar un mono al tiempo que descubres inesperadamente que tienes un mono – y que, por tanto, estás enganchado a la heroína -, y que todo esto suceda delante de toda tu familia durante las fiestas navideñas, es un horror. Máxime cuando en tu casa nadie sabe que te metes drogas. Más aún cuando tú estabas convencido de no estar enganchado.&lt;br /&gt;Por eso tenía pánico de salir de su habitación. Se encogió como una crisálida a punto de eclosionar, debido a las sacudidas que su cuerpo daba sin que él pudiese controlarlo. ¿Cómo había podido llegar hasta ese punto? Él estaba convencido de haber tenido el tema bajo control todo el tiempo.&lt;br /&gt;Entonces cayó en la cuenta de que desde hacía lo menos un mes no había pasado día sin que jaco no se metiera. En su loca evasión de la realidad, en su búsqueda de la compañía perpetua de Marisa, había perdido la noción del tiempo y del significado de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba, sentado a la mesa, rodeado de hermanos y padres, contemplando inapetente el plato de sobras que siempre se cena en las casas familiares el día de año nuevo, escuchando ausente la bulla familiar hogaña, cuando sintió que se le disparaba la fiebre de forma descomunal: los huesos le dolían más que en la más terrorífica de sus gripes infantiles; por otra parte, al hijo de puta que antes clavaba alcayatas en las paredes de su coco le dio por prender un incendio en un rincón de su cabeza y ya le ardía hasta el pelo. Por si fuera poco, para rematar el cuadro, temblaba como el agua de un estanque apedreado.&lt;br /&gt;Temblaba tanto, que la sensación que tuvo su hermano mayor al darle la mano fue la de sujetar el volante de un coche que tiene las ruedas mal equilibradas.&lt;br /&gt;En mitad de la cena, sin haber catado bocado del plato, se levantó, farfulló algo en referencia a que había bebido mucho la noche anterior y salió del comedor en dirección al baño. Se encerró en él.&lt;br /&gt;La taza del váter hambrienta le mostró sus fauces abiertas, esperando una papilla que él no llegó a echar. Tenía más arcadas que el claustro de un convento, pero no conseguía vomitar.&lt;br /&gt;Por otro lado se iba de bareta. Así que se bajó los pantalones a toda prisa.&lt;br /&gt;La taza del váter obtuvo otra perspectiva de él. Y, esta vez, sí vio satisfecho su apetito.&lt;br /&gt;Mientras se le iba la vida por el orto pensó que urgía salir a pillar algo o le esperaba una noche infernal. El problema fundamental residía en que en su ciudad no conocía a nadie. Y, aunque conociese, tampoco era muy ducho en las artes del trapicheo de jaco, básicamente porque nunca había necesitado serlo.&lt;br /&gt;En Santiago, al principio, cuando Marisa y él empezaron a meterse, no tenían que ir a pillar: dispusieron de cinco gramos para consumo discrecional. Los que el propio Alejo había depositado en la boca de Marisa en las escaleras de La Quintana antes de que se lo llevase la pasma, como quien deposita sus tesoros en una caja fuerte. Tal vez lo hizo porque sabía que Marisa era una mujer fuerte. Marisa había sido muy fuerte toda su vida. Pero si una virtud se le puede atribuir al caballo es que siempre pudo con los más fuertes, y con los más sabios, y con los más buenos.&lt;br /&gt;A partir de aquella noche de redada en La Quintana, Marisa y él se hallaron en posesión de cinco gramos de la Reina de las drogas. Ellos ignoraban de qué calidad, pues poco de esa droga sabían, en realidad, y habían decidido no tocarla hasta que Alejo saliese del trullo y se la pudiesen devolver.&lt;br /&gt;Pero a caballo regalado no le mires el corte, dice el refrán, así que, entre los dos, a lo tonto, poco a poco al principio y como una exhalación al final, acabaron por dar buena cuenta de esos cinco gramos en tres semanas. Y cuando se acabó y tuvieron que salir a pillar fue Marisa la que se encargó de tratar con los camellos. Así que él poco sabía de trapicheos que fuesen más allá de unos talegos de costo o unas pastillas de farmacia.&lt;br /&gt;Entró en su cuarto y buscó en la bolsa de viaje su inseparable botiquín. Disponía de un par de ansiolíticos, nada más. Lo demás eran calmantes. Ingirió un par de ellos sin agua, a palo seco. Y luego de pensárselo un rato también se puso uno de los ansiolíticos debajo de la lengua.&lt;br /&gt;Se calzó la chupa, salió del cuarto y desde el recibidor soltó un lacónico “Necesito tomar el aire” segundo y medio antes de que la puerta de la calle se cerrase tras de sí. Bajó las escaleras de tres en tres. Se encontró en la calle, tiritando de mono y frío, sin saber muy bien por dónde empezar a buscar, preguntándose, una vez más, cómo había podido llegar a verse en esa precaria situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En el Mundo de la Fantasía se hacían los preparativos para la Reunión Superextraordinaria del Gran Consejo, que tanta expectación había despertado, y en el que se dirimiría si la extraña fantasía enamorada alcanzaría la categoría de Ser Humano Real, algo que no sucedía desde hacía muchísimo, muchísimo tiempo.&lt;br /&gt;Pero la joven fantasía aspirante a Persona Real no era en ese momento más que un susurro tras un velo, un guiño de ojos en medio de la oscuridad. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Y probablemente no iba a llegar a vivir su Gran Día.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará... &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3329039917369156726?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3329039917369156726/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3329039917369156726&amp;isPopup=true' title='74 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3329039917369156726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3329039917369156726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/los-castigados-tenemos-nuevo-concierto.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdSKXjTC55I/AAAAAAAAAF8/1ukwLGB-uEs/s72-c/Nancho+no+habla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>74</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3812790924710554531</id><published>2009-04-01T13:47:00.003+02:00</published><updated>2009-04-01T14:15:53.189+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdNafAkYhvI/AAAAAAAAAF0/LfEvknKA9ao/s1600-h/Nancho+no+escucha.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319695073629734642" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 213px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdNafAkYhvI/AAAAAAAAAF0/LfEvknKA9ao/s320/Nancho+no+escucha.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es cierto, tiene razón quien reivindica que los capítulos van mal numerados: repetí el XVII sin darme cuenta. PERO TAMPOCO ES PARA DECIRLO A GRITOS, COÑE. Que ya hay mucho ruido en el mundo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por otro lado, me gusta la discrepancia que provoca el capítulo del Narrador. Y no hay que fumarse nada para leerlo. Aunque no seré yo quien ponga tachas a que cada uno se fume lo que quiera, cuando quiera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bien, sigamos con el relato, que si no me falla la memoria, ahora discurre por el mundo de las Fantasías. Es cortito.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;CAPÍTULO XXIII&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;1978-79&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Piensa en mí, amor mío. No me olvides, por favor. Porque tal vez sea ésta nuestra despedida si, como me temo, es cierto que has vaciado el cuarto que yo ocupaba en tu imaginación.&lt;br /&gt;¿Dónde estás que no te oigo? Te necesito más que nunca, ahora que tengo al alcance de la mano el horizonte de mi despertar.&lt;br /&gt;Tengo miedo, amor mío. Me desvanezco por momentos. Me voy.&lt;br /&gt;Piensa en mí, amor mío. No me olvides, por favor.”-&lt;br /&gt;Así rezaba ella en su difuminado delirio de muerte.&lt;br /&gt;Por fin iba a enfrentarse al Consejo que decidiría si le otorgaban la humanidad, pero no llegaría a vivir ese Momento Supremo si él no la reclamaba con urgencia.&lt;br /&gt;Hacía mucho que no sabía de él y en cualquier momento podía perder su lugar en la Estancia. Y para siempre desaparecer. Y ya no ser. Nada.&lt;br /&gt;Apostadas alrededor de ella, cariátides sosteniendo el capitel de su último aliento, sus compañeras contemplaban impotentes la imagen de la bella fantasía enamorada desaparecer por momentos y volver a aparecer, como la de una televisión que pierde y retoma la señal por culpa de una interferencia. Estaban desoladas pues la chica se iba sin remisión.&lt;br /&gt;En medio de convulsiones, sudores, fugas a la Nada y retornos acompañados de gestos de extremo dolor, la fantasía deliraba.&lt;br /&gt;Veíase frente al Consejo que, benévolo, emitía un veredicto favorable y le concedía la humanidad. Entonces temblaba de miedo porque no dejaba de preguntarse cómo sería eso de ser real. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Se veía frente a Janis diciéndole que era “una putada”.&lt;br /&gt;Luego aparecía Gardel que sentenciaba: “La vida es un quilombo, ¿viste?”&lt;br /&gt;Todas las fantasías que había visitado, con las que había follado pues todas se la quisieron tirar, habían sido poco optimistas con respecto a la vida. Y ahora se le cruzaban por la enmarañada mente como bandadas de peces que entran en tu campo de visión y, de pronto, al unísono, cambian bruscamente de dirección y desaparecen. Y todos hablaban a la vez.&lt;br /&gt;Van Gogh, con ojos desencajados le contaba que la realidad era una cárcel.&lt;br /&gt;Kafka, feo como él solo, la miraba con ojos asimétricos mientras repetía, que la vida era una trampa.&lt;br /&gt;Una y otra vez aparecía Marilyn soltando improperios irrepetibles y poco dignos de un miembro vitalicio de Los Jefes de Todo.&lt;br /&gt;Hasta Luther King (que, por cierto, tenía una polla inmensa) y Gandhi (el pobre no había tenido fuerzas para follársela, pero se había dejado hacer una mamada y se quedó la mar de a gusto) le taladraban la frente con ideas nihilistas y le susurraban al oído que no valía la pena, que no lo intentase, que viviese su vida de Fantasía el tiempo que le quedase, porque la “otra” vida era un sinsabor constante y la humanidad un desperdicio.&lt;br /&gt;Quedaba claro que la vida real era una cruel mezcla de insatisfacciones, envidias, manipulaciones y, sobre todo, aparentar lo que no se es.&lt;br /&gt;Entonces, ¿por qué quería ser real? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;“Me asusta perderte, amor mío. Pero más me asusta la posibilidad de llegarte a tener.&lt;br /&gt;Ya ves, tengo miedo de lo malo y de lo bueno que pueda pasarme. Empiezo a ser un poco humana, ¿no crees?”- deliraba en voz alta -. Así que el futuro entre nosotros es incierto. Si no me conceden la humanidad desapareceré, porque tú cada vez piensas menos en mí, dentro de poco ya ni me recordarás. Y si me la conceden, ¿quién sabe qué será de mí? ¿Olvidaré todo mi pasado, como cuentan, y los motivos que me llevaron a encarnarme en humana? Y aun cuando me acordase de todo y supiese exactamente a quién buscar, ¿cuánto tardaría en encontrarte? Y en ese caso, ¿me reconocerías? ¿Me querrías? ¿Me querrás? No me dejes morir, amor mío, dame un poco más de vida, que ya voy a tu encuentro.”&lt;br /&gt;Las compañeras apenas podían creérselo. Precisamente cuando había alcanzado algo por lo que todo el Mundo la había vituperado y etiquetado de loca, justo cuando estaba a punto de conseguir lo impensable, se extinguía. Eso las enrabietaba y fomentaba en ellas una odiosa sensación de frustración.&lt;br /&gt;Tenían que conseguir mantenerla viva hasta el inminente Consejo.&lt;br /&gt;Pero en el Mundo de las Fantasías no había lugar a esas cosas de poner compresas frías en la frente, ni existía medicamento alguno que la pudiese curar o, al menos, aliviar.&lt;br /&gt;Sólo un remedio, más ligado a la brujería que a la medicina, podía salvarle la vida:&lt;br /&gt;Que él pensase en ella.&lt;br /&gt;Y eso cada vez estaba más caro, pues él, apresado en brazos de la heroína, había reducido a cero con dos su actividad sexual.&lt;br /&gt;Así que lo que en ese momento todas las guarras intentaban, apostadas alrededor de ella, era concentrarse en abducir la mente de él conjuntamente. El camino a la mente de él era sendero trillado por todas ellas, debido a los juegos sexuales promiscuos a los que él recurría en los últimos tiempos, antes de caer en la apatía total, de manera que no les costaba gran esfuerzo entrar en su sintonía, colarse en sus hondas. Y así lo hacían todas al unísono, convocándole a una orgía que no iba a poder rechazar.&lt;br /&gt;Y en la que Ella tuviese un papel principal.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3812790924710554531?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3812790924710554531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3812790924710554531&amp;isPopup=true' title='54 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3812790924710554531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3812790924710554531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/04/es-cierto-tiene-razon-quien-reivindica.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdNafAkYhvI/AAAAAAAAAF0/LfEvknKA9ao/s72-c/Nancho+no+escucha.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>54</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3385390440212679149</id><published>2009-03-30T14:10:00.003+02:00</published><updated>2009-03-30T14:41:38.508+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdC9CsrSbjI/AAAAAAAAAFs/jQ-8_BqRfJk/s1600-h/imagen2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318959013974666802" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdC9CsrSbjI/AAAAAAAAAFs/jQ-8_BqRfJk/s320/imagen2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XXII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARISA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de cumplir los quince años Marisa se quedó preñada.&lt;br /&gt;Y ante tan penoso avatar mostró una madurez impropia de su edad.&lt;br /&gt;Cordura y sensatez serían señas de su identidad la mayor parte de su vida.&lt;br /&gt;Era la mayor de cinco hermanos en una familia orensana de clase media. Sus padres regentaban una mercería, heredada de los abuelos, con la que iban sacando lo suficiente como para darle a sus hijos comida, vestido y educación, sin grandes alardes.&lt;br /&gt;Siendo la primogénita, los padres confiaban en ella para el cuidado de los más pequeños, aún cuando no dejaba de ser una mocosa de diez años, pues tenía un don especial para tratar con sus hermanitos, que la adoraban y obedecían con un respeto que muchas veces sobrepasaba al que sentían por la madre.&lt;br /&gt;Se aplicaba sin esfuerzo en sus estudios, no llegando a ser la empollona que todas las compañeras detestan, muy al contrario, de forma natural, curso tras curso, siempre se erigía en cabecilla de la clase, más por elección de sus condiscípulas que por empeño suyo en destacar.&lt;br /&gt;A pesar de no tener estatura de modelo, ni mucho menos, causaba estragos entre los chicos del instituto masculino, por la forma en que aprendió a mover las discretas pero bien diseñadas curvas que se le comenzaron a moldear a la precoz edad de trece años. Era pizpireta, juguetona, simpática y muy extrovertida.&lt;br /&gt;En los recreos las niñas salían a un descampado no muy lejano de su colegio a coger flores para adornar los altarcillos de la Virgen que presidían cada una de las aulas.&lt;br /&gt;A ese mismo lugar, los chavales más díscolos del Instituto Masculino, en vez de jugar al fútbol en el patio del instituto, como sería preceptivo, acudían a fumarse un pitillo de estrangis.&lt;br /&gt;Y allí ligaban con las chicas del colegio de las monjas.&lt;br /&gt;Como Marisa era muy despierta y lanzada, pronto se hizo con un séquito de chicos de quince años, cuando ella aún no había cumplido catorce.&lt;br /&gt;Así conoció a Juanjo. Lo eligió de entre todos porque era el único que la hacía reír y, además, parecía no mostrar ningún interés por ligarla.&lt;br /&gt;Se hicieron novios como se lo hacían los chicos a su edad, para pasear juntos en los recreos, para que él le llevase los libros al salir de clase, para sentarse a pelar la pava comiendo pipas en un banco los sábados por la tarde y besarse a hurtadillas en el portal de ella cuando al anochecer él la acompañaba a casa.&lt;br /&gt;Lo normal es que estas parejas escolares durasen un trimestre, a lo sumo medio curso, pero llegando el verano siempre acababan terminándose, fundamentalmente debido a las aventuras que el estío trae consigo, ésas en las que los adolescentes juran amor eterno a una persona que, la mayoría de veces, nunca volverán a ver.&lt;br /&gt;No fue el caso de Juanjo y Marisa, que no sólo sobrevivieron al verano, sino que al comenzar el curso siguiente estaban más unidos que nunca.&lt;br /&gt;Aparte de ser muy buena estudiante Marisa era una voraz lectora, consumía todo tipo de literatura que extraía de los estantes de su casa. El padre compraba colecciones completas de libros primorosamente encuadernados para vestir las paredes del hogar, libros que él nunca leyó y de cuyos autores el único nombre que le sonaba era el de Cervantes. Pero lo que este buen hombre ignoraba es que su hija mayor iba a madurar prematuramente en barricas tan dispares como las de Poe, Pirandello, Stendhal, Conan Doyle, Galdós, Mihura, Voltaire, Asimov o Camus.&lt;br /&gt;A los doce años soñaba con ser &lt;em&gt;Auguste Dupin&lt;/em&gt;, o &lt;em&gt;Sherlock Holmes&lt;/em&gt; o el inspector &lt;em&gt;Maigret&lt;/em&gt;. A los trece pasaba de ser la &lt;em&gt;Nela&lt;/em&gt; desgarbada, huérfana y descalza a ser la hija de un Marqués enamorada de &lt;em&gt;Julien Sorel&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;A los catorce cayó en sus manos, nadie recuerda cómo, un libro llamado &lt;em&gt;“Respuesta sexual humana”&lt;/em&gt; de unos tales Masters and Johnson. Esa lectura la convirtió en una experta en sexualidad, al menos a nivel teórico; y como lo que nunca le faltó fue espíritu de aventura y ansia de investigación, ni valor para lanzarse a ambas cosas, no tardó en querer poner en práctica todos sus conocimientos.&lt;br /&gt;De esta forma, fiándose de un Ogino no muy bien calculado, quedó encinta de Juanjo sin haber cumplido los quince.&lt;br /&gt;Lo que para otra niña de su edad hubiese supuesto una tragedia de dimensiones shakespearianas, no fue para ella más que un contratiempo fruto de una mala planificación.&lt;br /&gt;Cualquier otra en su lugar se hubiese fugado de casa, o se habría suicidado. Marisa, no. Se presentó ante sus padres, gente religiosa, de más corazón que educación, y les contó “el problema”.&lt;br /&gt;Para éstos, en su simpleza, “el problema” se centraba en salvar el honor de la familia de cara a la galería; sin acudir al aborto, por supuesto, práctica peligrosa y carísima que se habría de hacer en el extranjero y que, fundamentalmente, iba en contra de sus principios morales.&lt;br /&gt;La solución la propuso la propia Marisa, quien, haciendo de tripas corazón, pues ya amaba al que en su vientre comenzaba a gestar, urdió la siguiente estratagema:&lt;br /&gt;Se pondría fajas que oprimiesen su embarazo hasta fin de curso. A partir de ese momento resultaría difícil ocultarlo ya que entraría en el séptimo mes. Así que se iría todo el verano con su madre a algún lugar fuera de Galicia, un balneario, sugirió, aduciendo que era ésta, la madre, quien tenía una preñez complicada, que precisaba reposo y cuidados especiales, y no volverían hasta después del parto. El bebé que les acompañase a su vuelta sería desde ese día y para siempre, hijo de su madre y, por ende, su hermanito. Que resultó ser hermanita.&lt;br /&gt;Y como a tal la trató todos los días de su vida, mordiéndose las entrañas hasta hacerse sangre por dentro, sabiendo que aquella a la que trataba como hermana pequeña era su hija, que nunca le llamaría Mamá.&lt;br /&gt;Y no hubo día de su vida que no se despertase llorando por ese motivo.&lt;br /&gt;Pero luego se venía arriba y no quedaba en su rostro el menor rastro de aflicción. Marisa era una mujer alegre y contagiaba ese optimismo a todo el que la rodeaba.&lt;br /&gt;Tres años después de ser padres sin poder proclamarlo, se trasladaban Juanjo y Marisa a Santiago para sus estudios universitarios, donde ella siguió ejerciendo de buena estudiante, al contrario que Juanjo, quien desde el primer año dio muestras de bastante desapego por la carrera que había elegido.&lt;br /&gt;Eran una pareja simpática y bien avenida, prácticamente inseparable, salvo por el hecho de tener que vivir cada uno en un piso: él en uno de chicos y ella con otras chicas. De cara a la familia debían guardar ciertas apariencias, aún a pesar de lo que ya habían pasado; algo a lo que los padres de ambos no eran ajenos.&lt;br /&gt;Salían por la noche con frecuencia, tomaban unas voll-damms en &lt;em&gt;Platerías&lt;/em&gt;, fumaban sus porros en el &lt;em&gt;Modus&lt;/em&gt;, montaban fiestas en pisos o en la misma Plaza de la Quintana, y los sábados por la noche iban a bailar al &lt;em&gt;Yohakin&lt;/em&gt;. Como se ve, era una pareja absolutamente normal, integrada en la sociedad universitaria compostelana.&lt;br /&gt;Esta actividad social no mermaba en absoluto la eficacia estudiantil de Marisa, que sacaba sus cursos con sobresalientes. Juanjo, tras dos años en blanco repitiendo el primer curso, cambió de carrera dos veces más, sin conseguir aprobar una sola asignatura de ninguna de ellas. Cierto que desfasaba más que su novia. Ésta se conformaba con beber un birras y dar unas caladas a unos petas, pero él, aparte de beber bastante más que ella, mantenía devaneos con las anfetas, so pretexto del estudio, y de vez en cuando ingería algún tipo de alucinógeno, bien un tripi o bien unas semillas de estramonio. En esos casos Marisa ejercía de enfermera-vigía, siempre atenta por si a él se le iba demasiado la pelota, no fuese a cometer alguna locura de efectos irremediables.&lt;br /&gt;Y fue en una de esas noches de improvisada fiesta en la calle como conocieron a nuestro protagonista y cómo él se acabó enamorando de esta maravillosa mujer, que vino a desbancar en sus pensamientos a la fantasía que le había acompañado hasta entonces en su eremítica soledad.&lt;br /&gt;El Narrador sabe que ésta no es la historia de Marisa, sino la de Ella, la fantasía, y Él, el estudiante solitario y virgen, el Narrador no es ajeno a eso.&lt;br /&gt;Pero no hay mayor injusticia que un personaje mal contado.&lt;br /&gt;Este Narrador se niega a que Marisa sea un personaje secundario que sólo existe para servir la acción al personaje principal.&lt;br /&gt;Y como no tiene más remedio que hacerlo, así lo hará, sí lo hará. Tal vez le tiemble la mano, pero no se notará porque para eso hay un corrector de pruebas que maquilla los desfallecimientos.&lt;br /&gt;No os preocupéis, el Narrador os relatará hasta el final la historia de Marisa, inseparablemente unida a la de él.&lt;br /&gt;Lo hará.&lt;br /&gt;Y es por eso por lo que necesitaba contar cómo era Marisa antes.&lt;br /&gt;Para que no os quedéis con la imagen de una tía que le comía la polla a todos los camellos de Santiago por una bolsita de jaco.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3385390440212679149?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3385390440212679149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3385390440212679149&amp;isPopup=true' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3385390440212679149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3385390440212679149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/capitulo-xxii-marisa-antes-de-cumplir.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SdC9CsrSbjI/AAAAAAAAAFs/jQ-8_BqRfJk/s72-c/imagen2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-2393834142141014828</id><published>2009-03-29T21:55:00.002+02:00</published><updated>2009-03-29T22:25:17.209+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sc_ZAu5HaiI/AAAAAAAAAFk/e13SbAQtuvg/s1600-h/san+jose.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318708291558664738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 209px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sc_ZAu5HaiI/AAAAAAAAAFk/e13SbAQtuvg/s320/san+jose.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Efectivamente, como alguno ha acertado (no fui yo, no hago esas cosas) son 802.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Menos mal que nos entretenemos...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El fin de semana que viene estamos en Euskadi (Baracaldo y Vitoria) con Los Cuernos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y el día 16 en L'Alcudia (Valencia) con Las Flores y los Cerdos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Espero veros por allí a los que de por allí seáis.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El siguiente capítulo es de mis favoritos. Ya sé que no se puede decir eso, o no se debe, pero así es. Fue una noche Conileña de fiebre...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;XXI&lt;br /&gt;LA PLEGARIA DEL NARRADOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otorgadme, oh lectores, la merced que mi Creador me niega:&lt;br /&gt;Otorgadme vosotros, si sois amables, el privilegio del dolor infinito.&lt;br /&gt;Otorgadme la rabia y el desgarro de la madre a la que han matado un hijo.&lt;br /&gt;Dejadme anegar el desierto de lágrimas.&lt;br /&gt;Concededme el favor de la agonía.&lt;br /&gt;Haced que de mi piel broten púas que crezcan hacia dentro y desgarren mis entrañas.&lt;br /&gt;Dadme la llave que abre la cancela del desconsuelo y así pueda dar suelta a una jauría de lamentos.&lt;br /&gt;Quitadme la seda de la palabra bien escrita y envolvedme en una áspera mortaja de sentimientos mal contados, pero al menos míos.&lt;br /&gt;Dejad que se tuerzan mis renglones, que se emborronen mis frases, que se acabe la tinta en el mundo.&lt;br /&gt;Permitid que me suicide y os interrumpa la lectura.&lt;br /&gt;Y si de ninguna de estas dádivas consideráis que soy merecedor, dejadme, al menos, hablar en primera persona.&lt;br /&gt;A vosotros lectores me dirijo para solicitar, no ya justicia, pues justas acaso no sean mis pretensiones, pero sí un átimo de compasión hacia este incierto y lábil esclavo del Autor, a quien nadie echa cuenta, -¿quién coño es el Narrador?- pero a quien todo el mundo hace caso, porque en tu lectura el Narrador es como el piloto del avión en el que viajas, un tío del que, aunque no le conoces de nada, no tienes más remedio que fiarte más de lo que te fiarías de tu padre o de tu mejor amigo en iguales circunstancias, y pones literalmente tu vida en sus manos, cosa que con los antedichos no harías; es el profesor de buceo o de ala delta, o el guía espeleólogo por una cueva oscurísima y profunda, o el cicerone sabelotodo en el museo de un país ignoto; es el maestro que te enseñaba a sumar y a leer, es ese ser al que no te queda más remedio que creer. Así, haciendo una sencilla regla de tres, podría concluir diciendo que lo que el Narrador cuenta es como la Palabra de Dios.&lt;br /&gt;Y ahí está el problema, que El Narrador es la Palabra, no es Dios.&lt;br /&gt;“En el principio fue el Verbo", dice la Biblia. Lo que viene a decir que en el principio fue Dios, y El Narrador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta sentencia perfila una gran verdad, que oculta una paradoja. Porque alinea al Narrador en el mismo tiempo que Dios. No establece un orden, sino una llegada a la par, un empate, diríamos.&lt;br /&gt;Pero la paradoja persiste, porque si en un principio fueron Dios y el Narrador a la par, ¿quién nos lo está contando todo?, ¿ un narrador que narra al narrador? En ese caso, este último Narrador Supremo debería hablar en primera persona, porque por encima de él no hay nadie, y así tendría que decir: “En el principio fue Dios. Y yo, el Narrador, por supuesto, que ya estaba antes, pero nunca fui, ni soy, ni seré nadie”.&lt;br /&gt;Qué parecidos somos, en el fondo, Dios y yo. Ambos contemplamos los desastres con inhibición: Él los permite y yo los narro. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé en quién cabe más crueldad. Él al menos puede escaquearse, yo no. Él permite que se maten niños, yo soy el fotógrafo que pasea por el mundo la instantánea del niño que está siendo asesinado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Tendría que haber intervenido? ¿O mejor limitarme a hacer la foto para luego denunciar el hecho y, de paso, ganar un Pulitzer por la plasticidad añadida en Photo Shop?&lt;br /&gt;En este momento no quiero ser el testigo que contempla una paliza buscándole su lado bello.&lt;br /&gt;Ahora mismo quisiera meterme en la pelea y morir en el intento de salvar al débil.&lt;br /&gt;Porque no me parece digno, siquiera perdonable, ni justo, ni bello ver cómo se seca la Tierra, cómo se quiebra el árbol con el beso traidor del hacha, cómo arrodilla la frente el inocente bajo la bota del tirano, cómo enferma el silencio cuando alguien grita venganza… y no hacer nada por evitarlo.&lt;br /&gt;Con la nimia excusa de ser El Narrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué diríais si me declarase en huelga? Si me rebelase al Creador y me negase a seguir relatando los hechos.&lt;br /&gt;¿Qué pasaría entonces?&lt;br /&gt;¿Eh?&lt;br /&gt;¿Dejaría de existir la historia si no hubiese quién la contase?&lt;br /&gt;¿Preferís dejarla en manos de los protagonistas, que la cuenten en primera persona, desvirtuando los hechos al pasarlos por el tamiz del recuerdo, que no sólo los criba, también los distorsiona, embelleciéndolos o afeándolos según los ocultos intereses de sus respectivos inconscientes?&lt;br /&gt;¿Sí?&lt;br /&gt;¿Creéis que no soy necesario?&lt;br /&gt;Entonces quitadme de en medio.&lt;br /&gt;Me practico una autoeutanasia y desaparezco.&lt;br /&gt;Mas temo que no esté en vuestras manos el veredicto final de este auto.&lt;br /&gt;Es el puto Creador quien no me escucha.&lt;br /&gt;Puedo insultarle, increparle, faltarle al respeto, dejar de creer en él, lo mismo que suplicarle, postrarme de hinojos a sus pies, o bendecirlo.&lt;br /&gt;Él permanecerá siempre indolente, lejano, inaccesible e invariable.&lt;br /&gt;Dios perdona.&lt;br /&gt;El Autor no.&lt;br /&gt;Así que debo proseguir.&lt;br /&gt;Consentidme, al menos, ya que ni mentir, ni eludir mi labor, ni expresar mis emociones puedo, permitidme, os lo pido, que antes de perderme por laberintos de sordidez y degradación, recuerde como era Marisa antes. Como nunca debió dejar de ser.&lt;br /&gt;Como a mí, el Narrador -a quien nadie importa su opinión ni lo que siente-, me gustaría que se la recordase:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;“Antes de cumplir los quince años Marisa se quedó preñada.&lt;br /&gt;Y ante tan penoso avatar mostró una madurez impropia de su edad.&lt;br /&gt;Cordura y sensatez serían señas de su identidad la mayor parte de su vida…”&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-2393834142141014828?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/2393834142141014828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=2393834142141014828&amp;isPopup=true' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2393834142141014828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2393834142141014828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/efectivamente-como-alguno-ha-acertado.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sc_ZAu5HaiI/AAAAAAAAAFk/e13SbAQtuvg/s72-c/san+jose.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-2544203701749125346</id><published>2009-03-26T21:36:00.003+02:00</published><updated>2009-03-26T22:14:52.632+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScvgtnPYeEI/AAAAAAAAAFc/_OMfSGPMDYQ/s1600-h/tierra+fuego.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317590859273238594" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScvgtnPYeEI/AAAAAAAAAFc/_OMfSGPMDYQ/s320/tierra+fuego.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ah... Un poquito de rock'n'roll... Es como darse un chapuzón en el cantábrico en pleno invierno... me carga las pilas para aguantar dos meses más, bueno, quizá no tanto... but i like it.        &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Gracias a los que estuvisteis ayer... y a los que no, también, qué coño. Hoy me siento dadivoso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;Volviendo a la novela...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿alguien se sabe el acertijo del ratoncillo? Tiene su aquello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De momento, volvamos al mundo de las Fantasías.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es curioso... No, nada, pensaba en alto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Algún día habré de contaros cómo siempre detesté los relatos de fantasía mientras era un impenitente lector de ciencia -ficción, y la brutal diferencia entre estos géneros que la gente suele colar en el mismo saco,  pero eso será otro día...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;CAPÍTULO XX&lt;br /&gt;1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante su vista se extendía un inmenso prado abierto por todos los lados, donde decenas de caballos retozaban a su aire.&lt;br /&gt;El sol estaba en todo lo alto y desde su privilegiado estrado le guiñaba el ojo, alentándola.&lt;br /&gt;Él había sido quien le sugiriera que fuese allí. Le había dicho: “En este Mundo no sólo hay fantasías humanas”. A lo que ella había replicado: “Ya, pero llegar hasta los dibus es imposible”. Entonces él, fingiendo perder la paciencia, le gritó mientras ascendía: “Has hablado con Sancho, y nada. Con Don Quijote, y menos. Has hablado con todos excepto con el que tenías que hablar”. Y, dicho eso, la había despedido con un beso y se había puesto con sus menesteres, en el fondo bastante parecidos a los de ella: calentar al mundo.&lt;br /&gt;Así que se fue en busca de Rocinante.&lt;br /&gt;Dio con él por deducción, al segundo intento; según lo que sabía debía buscar un caballo flaco, tan delgado que sólo fuera piel y huesos.&lt;br /&gt;Se acercó a uno que correspondía a esas señas y le soltó este verso que conocía de habérselo escuchado a él en sus tardes de lectura:&lt;br /&gt;-¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?&lt;br /&gt;El caballo la miró con cara de póker y le respondió en Italiano:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Mi scusi signorina, lei mi scambia per un altro, poiché non è il mio nome Rocinante &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;-¿No eres el caballo del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha?&lt;br /&gt;-&lt;/em&gt;Non, signorina, il mio padrone si chiama Gonela e non è hidalgo ma buffone. E se ti sembra che sono magro, guarda questo cazzo. &lt;em&gt;– sentenció el espagueti provocándose una escandalosa erección.&lt;br /&gt;-&lt;/em&gt;Guarda questo cazzo, guarda questo cazzo…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los italianos, siempre tan salidos, pensó ella cuando, tras disculparse debidamente, se alejó ruborizada, prometiéndose no ser tan osada en el siguiente intento.&lt;br /&gt;Que resultó ser el bueno.&lt;br /&gt;Rocinante se dedicaba al noble arte de espantar moscas con el rabo y rumiar, muy caballuno él. Se le acercó con tiento y le preguntó:&lt;br /&gt;-¿Habla mi idioma?&lt;br /&gt;El animal no pareció hacerle mucho caso cuando respondió&lt;br /&gt;-Pos asín, asín…&lt;br /&gt;-¿Eres Rocinante?&lt;br /&gt;-Asina me’icen, hein – tenía un acusadísimo acento de cateto manchego y una expresión no muy inteligente en la mirada.&lt;br /&gt;-Verás, yo conozco a tu amo, soy… - no sabía cómo empezar, se le antojaba ridículo contarle su vida a un caballo.&lt;br /&gt;-Ya sé quién eres, maja – le interrumpió el bruto -. La guarrica ésa que se ha ventilao a medio Mundo porque quié ser real.&lt;br /&gt;-Ah, ya me conoces – estaba perpleja, al parecer era más famosa de lo que creía.&lt;br /&gt;-¿No te vi a conocer? A ti te conoce tó cristo. Y porque la mía no te cabe, que si no…&lt;br /&gt;-No seas ordinario, parece mentira, con lo exquisito que es tu señor – no se hizo la ofendida, lo estaba.&lt;br /&gt;-Sí, enquisito, pero más pallá que pacá – repuso el otro con cansancio -. Aquí ande me ves, una vez hice por que me cambiaran de novela, a ver si asina metía algo pal buche. Pero ná, ni caso me hicieron, y eso que soy un beséler.&lt;br /&gt;-¿Un beséler?&lt;br /&gt;-Sí, coñe, un libro que sa vendío mucho. Pos aquí que me sigo, no rumiando otra cosa que penas.&lt;br /&gt;El animalito no parecía tener muchas luces, pobre ayuda le iba a prestar. Aún así insistió:&lt;br /&gt;-Pero eres un personaje importante, te sientas cerca de Caperucita en el Consejo, lo sé porque me lo han dicho. Seguro que tienes influencias.&lt;br /&gt;-Si me siento al lao de la Caperucita es porque siempre lleva algo pa comer dentro de la cesta, no por ná más. Y no tengo infulgencias de ésas, lo que tengo es una gazuza calagurritana, que le daba yo por saco a la dieta paja y me jamaba unas arrobas de Guijuelo que no se las salta un gitano.&lt;br /&gt;El escuálido jamelgo no pensaba en otra cosa que en comer. Estaba apañada.&lt;br /&gt;-Entonces no vas a ayudarme – dijo con desánimo.&lt;br /&gt;-Que quiés que te diga. Poco puedo hacer yo, que nadie me echa cuenta. Pero te puedo dicir dun jaco que tol mundo respeta -dicho esto se puso a caminar -. Vamo a ver si le vemo.&lt;br /&gt;Pegada al trote de noble bruto, esparcía la mirada en todas direcciones intentando adivinar cuál de los caballos que por allí pastaban era ése tan ilustre.&lt;br /&gt;Rocinante marchaba a su lado, aparentemente ausente, la cabeza gacha, arrastrando la rala crin por el suelo. No parecía fijarse en los magníficos ejemplares que les circundaban. ¿Cuál de ellos sería el príncipe de los equinos?&lt;br /&gt;A su izquierda se lucía al galope corto un inmenso caballo negro de cabeza anchísima, con un lucero blanco en la frente, que imponía mucho respeto, más aún: asustaba, sobre todo si te miraba fijamente porque tenía un ojo negro y otro azul. Rocinante ni siquiera le miró.&lt;br /&gt;-¿A ése no le respeta todo el mundo? – preguntó ella.&lt;br /&gt;El solípedo no levantó la cabeza para contestar:&lt;br /&gt;-¿Al Buce? Le tién miedo…algunos… Pero lo que es respetar…&lt;br /&gt;-¿Quién es?&lt;br /&gt;-Este jodío llevó en sus grupas al Alejandromano ése.&lt;br /&gt;Delante de ellos y no muy lejos, dos caballos engrifados se enfrentaban alzándose de manos entre relinchos y piafares convulsos. Uno era blanco. El otro negro azabache. Desprendía mucho peligro aquella coreografía del reto, porque era improvisada y olía a odio inveterado. Ella detuvo el paso, temerosa. Rocinante, indolente, se paró también. Contemplaron la escena un rato. Dos caballos en plena trifulca era una escena que ella nunca había visto. Y la estaba asustando. Y la estaba poniendo muy cachonda, cosa no tan extraña habida cuenta de su condición de guarra.&lt;br /&gt;-Éstos estarán a palos toa la vida, les viene de antiguo – murmuraba a su lado el desgarbado jaco de La Mancha-. Strategos* se llama el negro, que tié guasa el nombre. Y el blanco, Incitatus**, ¿ves que lleva puesta una ramica laurel en el majín como si fuese una boina?, eso é porque é maricón. A éstos no los respeta ni su madre. Tira palante.&lt;br /&gt;Vieron muchos más caballos, todos espléndidos. Allí supo que los había famosísimos como Silver, el caballo blanco del Llanero Solitario; Furia, otra estrella de la tele; y otros no tan conocidos pero mucho más míticos, como Janto, un persa negro guapísimo que había servido de montura al gran Aquiles, o Kantaka, el caballo blanco de Buda.&lt;br /&gt;Por éste preguntó ella:&lt;br /&gt;-Si ése es el caballo de Buda quiere decir que está muy cerca del poder, porque Buda se encuentra entre los Jefes de Todo.&lt;br /&gt;-Sí, sí. Pero tampoco es él. Paciencia, zagala, paciencia. La paciencia es la madre de la ciencia – rumiaba el rocín arrancando a caminar - ¿Tú sabes quién fue El Cid?&lt;br /&gt;Y por el camino fue poniéndole al día de las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar.&lt;br /&gt;Finalmente llegaron a las inmediaciones de una imponente higuera que extendía sus ramas cual tentáculos de medusa creando un amplio círculo de sombra. Allí reposaba, echado sobre patas y manos, un caballo ceniciento, que en su día debió de ser blanco, cobijándose de los rayos desmelenados del sol eufórico.&lt;br /&gt;-Muéstrale tus respetos antes de ná – le instruía Rocinante cuando aún estaban a cierta distancia del caballo anciano –, aquí ande le ves la palmó con cuarenta años, esos son más de cien pa vosotros ustedes los humanos.&lt;br /&gt;Ella se sintió muy halagada de que, en su desliz, el animal la hubiese incluido entre los humanos. Era buena señal, sin duda.&lt;br /&gt;Al llegar ante el venerable equino echado, Rocinante se envaró, aclaró la voz y dijo con excelente pronunciación:&lt;br /&gt;-Ejem… Señor. Aquí le traigo a esta pequeña fantasía sexual que quería exponerle su poblema – casi le sale la frase entera, pero fue a pifiarla en la última palabra.&lt;br /&gt;-No te estires tanto, Rocinante, que se te marcan las costillas y da un poco de grima – la voz del caballo viejo fluía tranquila y ronca como el mar remansado en una caverna. Todo en él destilaba sabiduría, placidez -. Déjame a solas con la chiquilla, a ver de qué se trata.&lt;br /&gt;Rocinante reculó intentando ejecutar un elegante paso atrás que había visto hacer a un caballo jerezano, pero trastablilló, perdió casco y se cayó de culo. Le vieron alejarse sonrojado hasta los corvejones. Quedando la chica y el achacoso caballo del Cid solos.&lt;br /&gt;A la sombra de la higuera se les fue la tarde, ella hablando y él escuchando. Cuando vio que la chica no tenía más que añadir, habló él.&lt;br /&gt;-Verás, preciosa criatura, yo no tengo acceso a las altas esferas. No llego a tanto – empezó diciendo amablemente-. Pero tengo un buen amigo que sí. Y él te va a ayudar. Tu voz será escuchada en el Consejo. No te garantizo un veredicto favorable, sólo que tu caso se va a mirar. Eso te lo aseguro. Ahora ayúdame a poner en pie, que no puedo con mis huesos, y vamos a ver a mi amigo.&lt;br /&gt;-¿Quién es? ¿El Cid? – inquirió ella ansiosa.&lt;br /&gt;-No, mujer, ése es mi amo. Y nadie es amigo de su amo, por mucho que el amo crea que sí. Mi amigo es un caballo, como yo. ¿Qué iba a ser si no?&lt;br /&gt;-Oye, Babieca…&lt;br /&gt;El caballo soltó un bufido de desagrado.&lt;br /&gt;-No me llames así.&lt;br /&gt;-Pero si es tu nombre.&lt;br /&gt;-¿Sabes qué significa babieca? Feo, tonto, soso. Por eso me pusieron ese nombre, porque nunca fui un caballo agraciado, pero para correr, el primero; en mis tiempos, claro. Así que, por favor, no me llames Babieca.&lt;br /&gt;-¿Te llamo Babi? – preguntó ella ingenuamente.&lt;br /&gt;-Sí, hombre sí, babi mocosete, ¿no te jode? Anda ésta.&lt;br /&gt;Lo cierto es que se había establecido cierta complicidad entre esos dos seres de naturaleza tan dispar y eso le daba confianza a ella para mostrarse suelta, sin atenerse a reverencias.&lt;br /&gt;-Perdona. ¿ Y Babe? ¿te gusta Babe?&lt;br /&gt;-Vale, llámame Babe, si ello te place. Monta, que te llevo.&lt;br /&gt;-Nunca he montado un caballo.&lt;br /&gt;-Pues estamos empatados, porque yo nunca he sido montado por nadie más que por mi señor Don Rodrigo.&lt;br /&gt;-¿Sabes, Babe, que hay una droga que mata a los humanos que le llaman caballo?&lt;br /&gt;-Algo había oído.&lt;br /&gt;-No entiendo por qué la llaman así.&lt;br /&gt;-Tal vez porque te hace galopar –reflexionó el caballo -… hasta que te acaba tirando, por lo que cuentan. Mira ahí está mi amigo - relinchó súbitamente.&lt;br /&gt;-¿Dónde? – preguntó intrigada, pues no veía a nadie.&lt;br /&gt;-Ahí arriba.&lt;br /&gt;Miró al cielo, y vio una imagen insólita: un caballo blanco, níveo, precioso, se acercaba planeando con sus alas extendidas, hasta posarse en tierra unos metros delante de ellos.&lt;br /&gt;-Se llama Pegaso – dijo Babe con orgullo.&lt;br /&gt;Ella estaba tan impresionada por la belleza de aquel equino elegante y bien formado que sólo acertó a decir:&lt;br /&gt;-Está como un camión.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Notas:&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;*Caballo de Aníbal&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;**Caballo de Calígula&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-2544203701749125346?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/2544203701749125346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=2544203701749125346&amp;isPopup=true' title='61 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2544203701749125346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2544203701749125346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/ah.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScvgtnPYeEI/AAAAAAAAAFc/_OMfSGPMDYQ/s72-c/tierra+fuego.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>61</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-7606897400221075940</id><published>2009-03-25T15:08:00.002+02:00</published><updated>2009-03-25T15:19:35.886+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScovO-4Mo1I/AAAAAAAAAFU/SRphnFviJXw/s1600-h/CSP+originales+en+Teatro+Alfil+1994.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317114244507673426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScovO-4Mo1I/AAAAAAAAAFU/SRphnFviJXw/s320/CSP+originales+en+Teatro+Alfil+1994.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy es un gran día para los Castigados. Quince años... la hostia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Espero veros por allí a alguno, aunque no os conozca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Qué nervios, joé!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En cuanto a la novela, veréis, tengo un dilema sobre el orden de los capítulos que siguen. No sé cuál poner ahora, en serio. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin, pito, pito, gorgorito...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pues éste&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud, besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;y larga vida al Rock'n'Roll&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XIX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MADRID 1988&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plantado frente al sólido portón acerado de la finca, se preguntaba una vez más qué cojones pintaba él ahí.&lt;br /&gt;Había dudado hasta el último momento si acudir o no a la estrambótica cita a la que se había comprometido por no saber decir que no.&lt;br /&gt;Posó el bolsón en el suelo y observó la casa. Desde luego había gente que vivía bien, pensó con más envidia que sentido de justicia social. Era un chalet de la zona de Arturo Soria, una edificación de dos plantas circundada por un coqueto jardín que exhibía orgulloso, sobrepasando la altura de los muros exteriores, las copas de no menos de una docena de árboles cuyos nombres él desconocía. A la derecha del portón se enmarcaba una puertecita para el acceso de personas. A lado había un llamador con interfono y cámara de vídeo.&lt;br /&gt;Detuvo la mano a medio camino del pulsador. Súbitamente decidió que no iba a hacerlo, era ridículo. Y pensó en darse la vuelta. Aunque, reflexionó, ya había llegado hasta allí, perdiendo la tarde en coger el metro hasta el quinto coño, un metro que estaba a veinte minutos andando de la casa, había dejado de ir a la reunión que el director-maestro-guru de la compañía había convocado de improviso para ese día…&lt;br /&gt;Este absentismo podía acarrearle algún problema, visto el talante dictatorial de su jefe, quien se había presentado el domingo anterior a ver la función y, al acabar, había entrado en los camerinos hecho una furia acusando a la compañía de desvirtuar y pervertir su montaje, emplazándolos a todos a una reunión de la que ya sabrían fecha y hora. Al día siguiente los llamó uno por uno para convocarles el 29, miércoles, a las siete de la tarde, en el local de ensayo. Precisamente el día que él se había comprometido a ir a casa de la niña que cumplía años. Así que le dijo al director por teléfono que no podría acudir porque tenía un trabajo, a lo que el director respondió con un lacónico Tú mismo.&lt;br /&gt;Y allí estaba, con el traje de Pirata Negro, que había sacado a hurtadillas del teatro, hecho un burruño dentro del bolsón, dispuesto a disfrazarse en unas carnestolendas fuera de plazo, ya que corría el mes de octubre.&lt;br /&gt;Era de noche a las siete de la tarde pues los relojes se habían adelantado una hora el fin de semana anterior y regía el horario invernal. Hacía mucho frío, el invierno venía con adelanto ese año.&lt;br /&gt;29 de octubre, pensó, qué curioso. Era una fecha que significaba mucho para él, un trago amargo en la garganta. Un antes y un después en su vida. 29 de octubre de 1979, hacía ya nueve años. Una fecha que no olvidaría nunca.&lt;br /&gt;Pulsó el timbre. Una voz en el interfono.&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-Hola, soy yo.&lt;br /&gt;-Ah, vale, te abro. La niña ya está nerviosa.&lt;br /&gt;-Una cosa… me tengo que cambiar, no iba a ir disfrazado en el metro. ¿Dónde puedo?&lt;br /&gt;-Ah, espera. Entra y te cambias en el garaje.&lt;br /&gt;Sonó un zumbido y la puertecita recortada en el lateral del gran portón se abrió con un leve empujón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡CUMPLEAÑOS FELIZ CUMPLEAÑOS FELIZ&lt;br /&gt;TE DESEAMOS TODOS&lt;br /&gt;CUMPLEAÑOS FEEEELIZ!!!&lt;br /&gt;Los papás y su hermano mayor aplaudieron al acabar la canción mientras ella, sentada en las rodillas de su bienamado, soplaba las nueve velitas hincadas en la tarta de fresa.&lt;br /&gt;Maya estaba radiante con su diadema de Princesa que le había regalado el mismísimo Pirata Negro.&lt;br /&gt;Por la tarde le habían organizado una pequeña fiesta en casa, a la que no faltó ninguna de sus mejores amigas. Después de que éstas se fueran, su madre le había dicho que aún le esperaba una sorpresa. Pero a ella no le gustaban las sorpresas, le daban miedo. A pesar de eso, aquel año estaba contenta porque sus papás le habían regalado todo lo que deseaba. Acertar con los gustos de la niña, para los padres, ahora resultaba empresa fácil, fundamentalmente porque hacía tiempo se había apeado de la burra con su obsesión por tener un caballo.&lt;br /&gt;Quien le servía de caballo en ese momento era el muslo derecho de su héroe, que había aparecido en casa con un cofre lleno de tesoros y chuches, dándole una alegría que casi la deja catatónica del pasmo al ver en su propia casa al dueño de sus sueños, el que ocupaba la mayor parte de sus horas, tanto si estaba despierta como si dormía.&lt;br /&gt;A él no le hacía mucha gracia el papel que desempeñaba allí y estaba loco por marcharse. Pero después de soplar las velas, Maya se empeñó en mostrarle todos sus juguetes, los que le acababan de regalar y sus preferidos de antes.&lt;br /&gt;Le sorprendió no ver muchas muñecas; alguna había, sí, pero ella las trataba con displicencia, desprecio, diríase. Predominaban juguetes más propios de los chicos y muchos juegos de mesa. Columnas de cajas de juegos recreativos llegaban hasta el techo.&lt;br /&gt;Cuando él ya estaba pergeñando alguna excusa creíble e inexorable para irse, ella le espetó:&lt;br /&gt;-¿A qué quieres jugar?&lt;br /&gt;Se lo dijo de tal manera que no le dio opción a decir que a nada.&lt;br /&gt;-No sé. ¿Cuál es tu juego favorito?&lt;br /&gt;-Uf, no sé. Muchos – ahora no paraba de sonreír todo el rato, creando esa mueca de payaso que a él tanta gracia le hacía - ¿Sabes jugar a Cluedo?&lt;br /&gt;-A ver, explícame cómo es.&lt;br /&gt;-Es muy fácil.&lt;br /&gt;Así le tuvo jugando a Cluedo, a los rompecabezas y las adivinanzas durante más de una hora.&lt;br /&gt;En un momento dado, cuando competían por ver quién sabía más nombres de los sonidos de animales, salió un relincho. Ella dijo:&lt;br /&gt;-Caballo.&lt;br /&gt;Entonces intervino su madre, que acababa de entrar en la sala de juegos, se supone que a supervisar que todo iba bien.&lt;br /&gt;-¿Te acuerdas cuando eras pequeña que querías tener un caballo?&lt;br /&gt;Ella respondió con un vago encogimiento de hombros, como si fuese algo muy lejano y carente de importancia. La madre insistía.&lt;br /&gt;-¿No te acuerdas cómo le decías al caballo cuando eras chiquitina y vivíamos en la otra casa? – Maya parecía no hacerle caso – Babe, le llamabas babe, ¿no te acuerdas?&lt;br /&gt;La niña negó con la cabeza. Parecía como si el tema le resultase incómodo, uno podía llegar a pensar que sí se acordaba pero que no quería oir hablar del asunto, acaso porque le avergonzase, acaso porque formase parte de un secreto que no quería compartir con nadie. Simplemente se limitó a decir:&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;Poco antes de las nueve, la madre, cual ángel salvador, entró de nuevo en el cuarto, esta vez a decir que ya era hora de irse a la cama. La niña protestó, y no poco, por cierto. Y el actor hubo de tirar de mucha mano izquierda y de muchas promesas falsas, en plan de que volvería a verla, para que la pequeña se calmase un poco y la madre pudiera llevársela a lavar los dientes.&lt;br /&gt;Una vez que se hubo cambiado, esta vez en una habitación como Dios manda, el altruista actor se quedó un rato en el jardín a solas con el padre, quien se deshacía en gratitudes hacia el joven, y se empeñaba en gratificarle de alguna manera. Pero él se negó en firme.&lt;br /&gt;A punto de irse estaba cuando por la puerta principal de la casa sale la niña, enfundada en un abrigo con capucha y botas de agua.&lt;br /&gt;-Espera – gritaba mientras corría hacia a él y su padre. A este último se dirigió cuando estuvo al lado de ambos - ¿Podemos acompañarle al metro? Mamá ha dicho que sí.&lt;br /&gt;-Pero Maya, mira la hora que es… -protestaba el padre por protestar, sabía que tenía la batalla perdida antes de salir del cuartel.&lt;br /&gt;-Por eso – le replicaba ella – para que no vaya solo.&lt;br /&gt;El padre no tuvo más remedio que entrar en la casa a por un abrigo, quedando solos los dos.&lt;br /&gt;La Luna había estado llena dos días antes, y comenzaba a asomar inmensa por encima del tejado de la casa, con un leve mordisco en su lado derecho. Él se quedó embobado admirándola, ignorando un poco deliberadamente a su diminuta acompañante; quería establecer una distancia ahora que ya no iba disfrazado de pirata.&lt;br /&gt;La voz de la niña le devolvió a la Tierra de golpe.&lt;br /&gt;-¿Tienes novia?&lt;br /&gt;La pequeña le sonreía muy seria, una vez más.&lt;br /&gt;Sonrisa de payaso triste, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú vas detrás, ¿vale, papi? – había ordenado la mocosa a su progenitor, al autor de sus días, en cuanto se vieron en la calle.&lt;br /&gt;De tal manera que caminaban cogidos de la mano con el padre carabina a diez pasos de distancia.&lt;br /&gt;Ella no paraba de hablar mientras avanzaba dando saltitos, como jugando a una rayuela invisible. Él le hizo un par de adivinanzas. Entonces, ella le planteó la siguiente:&lt;br /&gt;-Imagínate que tienes diez libros en una estantería, con cien páginas cada uno y hay un ratoncito que empieza comiéndose la página uno del primer libro y acaba con la página cien del décimo libro. ¿Cuántas páginas come el ratoncito?&lt;br /&gt;-¿Cuando dices páginas, te refieres a hojas o páginas? – preguntó él, pensando que ahí iba a estar la trampa de la adivinanza - Porque cada hoja tiene dos páginas.&lt;br /&gt;Ella se lo pensó un momento, procesando el dilema que le habían expuesto y asegurándose de dar la respuesta correcta.&lt;br /&gt;-No, hojas. Cada libro tiene cien hojas – dijo finalmente.&lt;br /&gt;-¿Y las pastas de los libros también se cuentan? – él estaba empeñado en encontrarle el truco al acertijo.&lt;br /&gt;-Todo, en total, con pastas y todo, tienen cien hojas – concluyó con cierta impaciencia.&lt;br /&gt;-Imagino que mil no es, porque sería demasiado fácil – razonó sensatamente el chico.&lt;br /&gt;-Claro – repuso la niña, que ahora empezaba a regocijarse en la cara de extrañeza de él - ¿te rindes?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Jo, qué cobarde. No vale, tienes que esforzarte un poco más. ¿Te doy una pista?&lt;br /&gt;-Porfa&lt;br /&gt;-Tienes que imaginarte los libros puestos en la estantería.&lt;br /&gt;-Pues vaya pista&lt;br /&gt;-Pues es importante.&lt;br /&gt;Caminaban por un tramo de calle al que se le habían fundido las farolas, así que la noche era oscura, además de fría, por Arturo Soria. Sólo la anaranjada Luna arrojaba un poco de luz sobre la acera. Después de discurrir un rato, él dijo:&lt;br /&gt;-Nada, me rindo. ¿Cuántas?&lt;br /&gt;-No te lo voy a decir – contestó ella divertida.&lt;br /&gt;-Venga ya, ¿cuántas?&lt;br /&gt;-Que no te lo voy a decir. Tienes que adivinarlo tú.&lt;br /&gt;-Oye, renacuaja, no puedes dejarme así.&lt;br /&gt;Ya estaban llegando a la boca de metro, entrando en el circo de luz que creaba el panel luminoso de la estación. Se detuvieron. Él esperaba la respuesta al acertijo, pero la niña estaba en otra cosa, mirando a la Luna. De pronto, dijo:&lt;br /&gt;-Mira qué mala es la Luna, lleva todo el camino espiándonos.&lt;br /&gt;Al Pirata Negro se le cayeron las bragas. El narrador no encuentra mejor modo de describir lo que sintió él al escuchar semejante frase de amor en boca de una pitufa de nueve años recién cumplidos.&lt;br /&gt;Y, por primera vez desde que la conociera, se fijó en sus ojos. Había centrado siempre su atención en la sonrisa de payaso que tan simpática le era. Había captado la mirada abierta, despierta y triste. Pero nunca se había fijado en el color de sus ojos. Al verlos en ese momento, iluminados por el neón blanco del plano del metro, hubiese jurado que ese color era imposible en unos ojos.&lt;br /&gt;Si no fuese porque estaba seguro de haber visto unos del mismo color en otra parte. No recordaba cuándo. Ni dónde. Ni de quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domingo siguiente Maya y su padre ocupaban sus respectivas butacas en la primera fila del teatro. Era la última vez que irían a verle, se lo prometió a sus padres. Sólo quería ir una vez más para darle las gracias por el detalle del día de su cumple y, de paso, llevarle un regalo que ella había elegido cuidadosamente.&lt;br /&gt;A los diez minutos de función, justo cuando el Pirata Negro entraba en escena, la niña tironeó de la manga de su padre y le dijo: Vámonos.&lt;br /&gt;- ¿Qué dices – repuso sorprendido el padre – si acaba de salir el Pirata Negro?&lt;br /&gt;-Ése no es – contestó la pequeña levantándose de su butaca.&lt;br /&gt;Y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él ya no estaba en la función.&lt;br /&gt;Por no haber acudido a la reunión convocada para el miércoles, el director-maestro-guru, revanchista y tirano, le había expulsado de la compañía.&lt;br /&gt;Así funcionaban las cosas en el teatro independiente de Madrid.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-7606897400221075940?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/7606897400221075940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=7606897400221075940&amp;isPopup=true' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7606897400221075940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/7606897400221075940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/hoy-es-un-gran-dia-para-los-castigados.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScovO-4Mo1I/AAAAAAAAAFU/SRphnFviJXw/s72-c/CSP+originales+en+Teatro+Alfil+1994.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3923209716487960873</id><published>2009-03-24T06:10:00.004+02:00</published><updated>2009-03-24T13:11:34.462+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Schg28SP6hI/AAAAAAAAAFM/0ejsQSMp-dI/s1600-h/pudor.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316605857122740754" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Schg28SP6hI/AAAAAAAAAFM/0ejsQSMp-dI/s320/pudor.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bueno, este capítulo sí que me da pudor.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Era muy porno.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Releyéndolo ahora, después de un año, me ha rechinado un poco.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así que lo he suavizado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero sigue siendo fuerte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Espero que no lo lea mi madre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y no olvidarse del concierto de CASTIGADOS SIN POSTRE&lt;/div&gt;&lt;div&gt;miércoles 25, 10:30 en GRUTA 77, calle CUCLILLO 6, metro Oporto, Madrid&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XVIII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos de ella eran de un color imposible por la sencilla razón de que se los había inventado él. Como todo lo demás. Había diseñado una mujer a su gusto, delineando cada una de sus formas, matizando hasta el más mínimo detalle, creando una imagen tan clara de ella que podría describirla parte por parte. Si algún impensable día apareciese por su vida una mujer así, la reconocería al primer golpe de vista. Ella era inventada, mas no abstracta, sino muy concreta. El pelo liso, castaño oscuro. Tenía la boca grande y, cuando sonreía, las comisuras se estiraban más de lo habitual para acabar enmarcadas entre sutiles paréntesis, dejando a la vista una dentadura blanca y uniforme, pero con un pequeño defectillo en la paletilla derecha, donde la encía había retrocedido ligeramente al empuje del diente. Él encontraba la perfección en las cosas ligeramente imperfectas. Por eso incluso le había inventado una cicatriz en la espalda que discurría siguiendo la estela lumbar. Y, quién sabe por qué, le había puesto al iris de sus ojos el color que, un día radiante de sol, había visto en el mar de la playa de Laxe. No era un color verosímil para unos irises. Como no era verosímil nada de lo que rodeaba su relación con ella.&lt;br /&gt;Si cerraba los ojos podía verla claramente, oler el aroma que desprendía, distinguir hasta los poros de su piel y ponerle nombre a cada uno, igual que se pone nombre a los cráteres de La Luna.&lt;br /&gt;La había dotado de un cuerpo atlético, con unas tetas de firmeza tal que sólo serían creíbles si fuesen operadas, aunque para él no lo eran. Y no se la imaginaba escuálida y larga como las modelos, sino con piernas fuertes, muslos poderosos y un culo en el que perderse si no llevas mapa.&lt;br /&gt;Le excitaba tanto aquella chica creada por su cabeza que cuando se masturbaba apenas necesitaba tocarse, sólo con pensar en ella ya estaba caliente. Se había refugiado demasiado en ese ficticio amor que él daba por suficiente para aguantar la vida, y con ello se cerraba más en banda a la opción de conocer alguna chica que le desposeyese de una virginidad que, con veinte años, ya echaba telarañas.&lt;br /&gt;Luego apareció Marisa y diversificó sus emociones: a Marisa el amor limpio, casto, no porque la chica no le pusiese, que le ponía, y mucho, sino porque en su mentalidad baboseada por una educación ñoña y edificada sobre mitos tan irreales como mojigatos, utilizar a Marisa de fantasía sexual mermaba un ápice la pureza del amor que por ella sentía. Era la mentalidad heredada de sus mayores, aquellos que preservaban la virginidad de su amada hasta el matrimonio, mientras descargaban sus ansias sexuales en el lupanar. En manos de gente con esa catadura moral se había criado su generación. No era de extrañar que el que más y el que menos estuviese desquiciado, perdido, neurótico, enfermo.&lt;br /&gt;El proceso de masturbación era, cuando menos, curioso, por no decir enfermizo: al principio, el mero hecho de estar acostado al lado de Marisa le excitaba, aun cuando estuviesen espalda con espalda y aun por encima de los muros de inhibición sexual que produce el caballo, pero a Marisa no la quería utilizar como imagen para cascársela, así que, enseguida, venía ella, Ella, a instalarse en su imaginación. Mirando esos ojos imposibles, besando esa boca grande, mullida y calentita, recorriendo la cicatriz de su espalda hasta llegar a sus nalgas esponjosas, perdiéndose en su vientre y en los desfiladeros de sus ingles conseguía ponerse a tono. Esto era así al principio. Pero últimamente el jaco no le dejaba alcanzar ese estado de erección palpitante en el que parece que las venas van a estallar, salvo que recurriese a fantasías más perversas, aquéllas que luego le dejaban un incómodo rescoldo de asco. Únicamente con fantasías de ese nivel podía llegar al punto álgido. Y como Marisa dormía, o parecía hacerlo, se frotaba frenéticamente, sin ningún recato.&lt;br /&gt;Hasta que una noche en que no se le ponía dura ni con fantasías tan innobles que este narrador se niega a transcribir, Marisa, que aparentemente llevaba frita un rato, susurró con su voz ajada por el caballo: “¿Qué pasa, no puedes?” y él se quedó cortadísimo, con la díscola niña flácida de paseo por las sábanas, rojo como un tomate en la oscuridad, al darse cuenta no sólo de que le había pillado masturbándose, sino que no era la primera vez: pues el tono de voz de ella había denotado, aparte de un pedo espectacular, que la cosa no le cogía por sorpresa. O sea, que ella sabía de su actividad sexual subrepticia, aunque nunca hubiese dicho esta boca es mía. “Tal vez a ella le excite que yo me la casque a su lado”, pensó él fugazmente. Rápidamente desterró esa idea; no sabía porqué, pero a Marisa le otorgaba una sexualidad cero desde que empezara con la jeringa. Entonces, para su inconmensurable sorpresa, la oyó decir: “Date la vuelta”. Él, obediente, se giró hacia ella sin guardar la herramienta, tal vez por descuido, posiblemente aposta, ilusamente pensó que ella a lo mejor quería sexo. Al instante notó que le llegaba la erección que hacía unos segundos se le negaba, y sintió pudor de sentirse así, desnudo, como antes nunca lo había estado, frente a frente a Marisa, de la que no le separaba una verga de distancia y que seguramente no quería sexo. Así que llevó su mano hacia la entrepierna para intentar sofocar dentro del gayumbo el peligroso alzamiento y, oh, sorpresa, se tropezó con otra mano, que no era suya, e iba en dirección a su miembro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estaba soñando, no era el fruto de una de sus fantasías, no, estaba pasando de verdad: una mano que no era suya jugueteaba con su capullo, una mano que no era la suya, por fin. Además, si es que más se podía pedir a Cupido o a Afrodita o a quién fuese, era la mano de su deseada, amada, venerada Marisa. Cuya cara no veía, ni falta que le hacía porque se la sabía de memoria: el gesto caído, o mejor dicho, cayéndose, siempre cayéndose, como si al cuadro de la Gioconda lo rociasen con aguarrás: la Monna Lisa seguiría sonriendo, aunque las facciones de su rostro fluirían, como derritiéndose, inexorablemente hacia abajo: algo así le pasaba a Marisa cuando iba puesta de jaco, es decir- de un mes a esta parte- siempre. Los vidriosos ojos haciendo esfuerzos por mantenerse abiertos y enseñarnos la inmensidad de un universo azul clarito, donde la pupila era apenas un lejanísimo y diminuto agujero negro a miles de años luz de distancia. La misma que les separaba a ellos desde que el jaco entrase en sus vidas aunque durmiesen juntos, comiesen juntos, se chutasen juntos...&lt;br /&gt;-“¿Te gusta?” – decía Marisa con los ojos cerrados, muy ausente de allí, mientras con su mano recorría la polla de él en un frenético movimiento de arriba abajo.&lt;br /&gt;Él intentó besarla y acariciarla también. Pero ella se negó: “Chist, no. Yo a ti”, le había dicho. Y él se dejó hacer hasta el orgasmo. Era la primera vez que le hacían una paja, pero eso no era lo más importante, qué va. Había otra cosa: era la primera vez que su única fantasía era Marisa, únicamente en ella había pensado mientras ésta le masturbaba en la oscuridad, y lo curioso es que se la había imaginado chupándole la polla de rodillas, hecha una guarra desesperada por sexo duro, y en el penoso estado de degradación en el que se encontraba ahora: ciega de caballo, esperpéntica sombra de ser humano, del que no quedaba ni asomo de aquella delicadeza sin amaneramiento, de aquella discreta simpatía que en ella antes eran firma y sello.&lt;br /&gt;Después de eyacular abundantemente sobre la mano, el antebrazo y las caderas de Marisa, se quedó pensando, extrañado, intentando codificar o entender algo que le preocupaba: ¿por qué era la mujer abyecta, destruída y enferma la que le excitaba?&lt;br /&gt;¿Tal vez porque a ésta le había perdido el respeto que a la anterior tenía?&lt;br /&gt;Tal vez porque el enfermo era él.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Este ritual se convirtió en hábito y así, todas las noches, después del penúltimo chute del día –el último podía caer en cualquier momento de la madrugada-, Marisa le decía: “Ven, date la vuelta” y él se dejaba hacer. Sin besos. Sin caricias. Sin palabras de amor.&lt;br /&gt;Pero eso fue más tarde.&lt;br /&gt;Y es que se adelanta, el narrador se adelanta. El puto, paria, e inútil narrador, que ni nombrarse en primera persona puede, se adelanta. Y debería pedir disculpas. Porque para llegar a este suceso, importante es hacer parada en otros que le antecedieron.&lt;br /&gt;Pero el narrador quisiera pasar veloz y de puntillas, como un corredor de cien metros lisos, por ese engañoso césped de agujas.&lt;br /&gt;Por eso no pide disculpas al lector, a quien respeta.&lt;br /&gt;Al lector, este humilde narrador quisiera pedir una merced.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3923209716487960873?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3923209716487960873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3923209716487960873&amp;isPopup=true' title='56 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3923209716487960873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3923209716487960873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/bueno-este-capitulo-si-que-me-da-pudor.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Schg28SP6hI/AAAAAAAAAFM/0ejsQSMp-dI/s72-c/pudor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>56</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-4548992558158235921</id><published>2009-03-22T22:59:00.002+02:00</published><updated>2009-03-22T23:07:29.984+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Scaoa8M4TUI/AAAAAAAAAFE/2eE_hsRQzjM/s1600-h/ober%C3%B3n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316121590947663170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Scaoa8M4TUI/AAAAAAAAAFE/2eE_hsRQzjM/s320/ober%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XVII&lt;br /&gt;MADRID 1988&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él tenía un truco para eludir la bandada de críos a la salida del teatro. Harto de que los niños le siguiesen insultando e intentando pegar también en la calle, se desmaquillaba a toda prisa, se cambiaba de ropa y estaba fuera de la sala antes de acabar la función. Luego se metía en un bar, a resguardo de los enanos hijos de puta, y allí atrincherado esperaba al resto de la compañía.&lt;br /&gt;Por eso, cuando apareció por los camerinos un tipo preguntando por él, él no estaba.&lt;br /&gt;Se trataba de un pijo de trentaitantos con pinta de cuarentón largo. Iba acompañado de una niña muy seria que se refugiaba en la pernera del pantalón de su padre y miraba con ojos muy abiertos a su alrededor.&lt;br /&gt;Al sujeto en cuestión le había costado bastante dar ese paso. Meterse en unos camerinos era violar una intimidad de la que nada conocía y la que no estaba invitado. Pero la niña se había puesto muy pesada. Era la cuarta vez que le arrastraba a ver la misma función y estaba seguro de que no sería la última. El próximo domingo, a las once en punto, estaría lista para salir, esperándole muy seria pegada a la puerta, moviendo la cola como un perrito que sabe que le toca salir a la calle. Y ahora quería un autógrafo del Pirata Negro.&lt;br /&gt;La chiquilla se pirraba por el teatro, todo: los guiñoles, los mimos, el teatro en general. Excepto los payasos, que le ponían triste. No sabía por qué, pero en cuanto salían los payasos le poseía una inexplicable melancolía, como la añoranza de algo que en un pasado tuvo, y en presencia de los payasos adquiere la conciencia que nunca volverá a tener. Ella era muy pequeña para que pudiese explicarlo de esta manera, pero para eso está el narrador.&lt;br /&gt;Lo que ya empezaba a mosquear al padre era la perra que la cría había cogido con el dichoso Pirata Negro. Vaya niña rara, que en lugar de enamorarse del apuesto Caballero Azul, el bueno, va y se queda prendada, y de qué manera, del malo malísimo.&lt;br /&gt;Esa misma mañana, mientras se tomaba el Cola-Cao con cereales le había referido su último sueño: se hallaba en lo alto de una torre muy alta, aparecía su padre y la empujaba y ella caía y caía asustadísima, gritando. Entonces, aparecía el Pirata Negro volando con su capa negra y la recogía en sus brazos y la colmaba de besos. Ése era el sueño.&lt;br /&gt;Su padre le prometió que después de la representación irían a pedir un autógrafo al Pirata Negro.&lt;br /&gt;Y ahí se veía él, con la niña cogida de la mano, envuelto en el tiberio que reina en los camerinos del teatro infantil. Por allí se oía la voz de la actriz que hacía un rato había representado candorosamente a la dulce Princesita diciendo:&lt;br /&gt;-Sí, rico, el coño me vas a comer tú, porque con esa pollita que tienes, majo…&lt;br /&gt;Casi tropezándose con ellos, una chica bajita sale desnuda por la puerta de su camerino luciendo un espléndido par de tetas. Les saluda sin ningún embarazo:&lt;br /&gt;-Hola, ¿a quién buscáis?&lt;br /&gt;El embarazo del padre, sin embargo, parece de ocho meses.&lt;br /&gt;-Al Pirata Negro –apenas acertó a decir.&lt;br /&gt;-Creo que se ha ido.&lt;br /&gt;Y preguntó a gritos si alguien sabía dónde estaba. Una voz respondió que, seguramente, en el bar de siempre.&lt;br /&gt;Allí se dirigió la pareja y, efectivamente, encontraron al anhelado Pirata Negro, sentado en un taburete alto, con sus largas melenas cayendo sobre el cuero de su chupa y su afilada barba apuntando hacia arriba, en dirección al televisor que ocupaba la parte alta de una esquina del local.&lt;br /&gt;-Perdona –comenzó el tipo- tú eres el Pirata Negro, ¿no?&lt;br /&gt;-Sí, bueno, en el escenario.&lt;br /&gt;-¿Te importaría firmarle un autógrafo a mi niña?&lt;br /&gt;Reparó en ella por primera vez y vio a una cría muy seria, que le miraba fijamente.&lt;br /&gt;-Claro, es muy guapa.&lt;br /&gt;Ella se ruborizó como por arte de magia, incluso antes de que él hubiese acabado la frase. Entonces exhibió una sonrisa que a él le recordó la de un payaso. Ni corta ni perezosa, se subió al taburete vacío que había al lado del chico y allí se aposentó, apoyando un codo en la barra, con la soltura de quien lo hace todos los días. Al joven actor le hizo mucha gracia ese despliegue de desparpajo.&lt;br /&gt;-¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;-Maya – respondió la pequeña.&lt;br /&gt;-¿Cómo la abeja? – soltó él intentando hacerse el simpático.&lt;br /&gt;Inesperadamente, la pequeña alargó su manita al cuello de la chupa de él y, como encaramándose, añadió en voz baja:&lt;br /&gt;- Pero ése no es mi nombre de verdad.&lt;br /&gt;-¿Ah, no?¿Y cuál es? – preguntó él siguiéndole el juego.&lt;br /&gt;La niña alzó los hombros, mostrando las palmas de sus manos, en un claro gesto de “¿quién lo sabe?”. Y sonrió por segunda vez. Tenía la boca grande y, cuando sonreía, las comisuras se estiraban más de lo habitual para acabar enmarcadas entre sutiles paréntesis. Y por eso a él le recordaba a un payaso.&lt;br /&gt;Le firmó el autógrafo con esta dedicatoria: “Para Maya, la chica sin nombre”.&lt;br /&gt;Ella se lo guardó en un bolsillo de su pantalón, mientras le preguntaba a su padre si podía tomarse algo. El bueno del progenitor le dijo que no, que bastante habían molestado ya al chico. Pero éste negó que para él fuesen una molestia y le preguntó a la niña que quería tomar. Se quedó helado con la respuesta.&lt;br /&gt;-Una cerveza voll-damm –dijo la niña -. Es broma, lo pone en ese cartel – efectivamente, frente a ellos había un pasquín anunciando cerveza voll-damm -. Un Nestea -dijo finalmente.&lt;br /&gt;El domingo siguiente la niña estaba sentada en la primera fila. Y el siguiente.&lt;br /&gt;Pero al otro no. Quien sí apareció ese día por allí fue el padre, solo, al final de la función. Esperaba al actor en la puerta.&lt;br /&gt;-¿Podemos hablar un momento? – el sujeto parecía alterado –Es con respecto a Maya.&lt;br /&gt;-Sí, ¿qué le pasa?&lt;br /&gt;-Hoy no la he traído porque me ha dicho la psicóloga que no debe venir más. Pero se ha puesto como una fiera. Ha montado un escándalo de tres pares de narices y de repente le ha subido tanto la fiebre que hemos tenido que llamar al médico.&lt;br /&gt;El pobre actor se preguntaba ¿Y yo qué quiere que le haga?, pero por todo comentario dijo:&lt;br /&gt;-Pobrecilla…&lt;br /&gt;-Quería pedirte un favor – el hombre estaba visiblemente azorado – ,el día 29, la semana que viene, es su cumpleaños. ¿Te importaría venir a mi casa disfrazado de Pirata Negro y le damos una sorpresa? Yo te pagaría lo que hiciese falta.&lt;br /&gt;Él rehusó, no era una cuestión de dinero, sino de principios: no hacía esa clase de trabajos. Pero el padre le insistía.&lt;br /&gt;-No sabes el bien que le harías a ella, está loca contigo. Hasta sueña contigo.&lt;br /&gt;Y pasó a relatarle el sueño ciertamente erótico que su hija le había contado y otros parecidos.&lt;br /&gt;El actor, enternecido, por fin accedió a presentarse en la fecha indicada y a una hora convenida en la dirección que el padre de la niña le estaba escribiendo en una servilleta de papel. Y se mostró ofendido ante la perspectiva de cobrar por ello.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-4548992558158235921?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/4548992558158235921/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=4548992558158235921&amp;isPopup=true' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4548992558158235921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4548992558158235921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/capitulo-xvii-madrid-1988-el-tenia-un.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Scaoa8M4TUI/AAAAAAAAAFE/2eE_hsRQzjM/s72-c/ober%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-520311045909031281</id><published>2009-03-19T15:40:00.004+02:00</published><updated>2009-03-19T16:16:01.620+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScJS_1Xi24I/AAAAAAAAAE8/_wZlY6czLa8/s1600-h/pijama.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314901766861675394" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 234px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScJS_1Xi24I/AAAAAAAAAE8/_wZlY6czLa8/s320/pijama.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Vaya, la última foto ya la había puesto. Sorry. Es que era del Caballero Negro, mi primer trabajo profesional, profesional, lo que se dice profesional, con seguridad social y contrato, en teatro. Allá por el 82.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es posible que algunos de los que leéis esto no hubieseis nacido, o, a lo mejor, me visteis de renacuajos, si en el cole os llevaban al teatro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me hace gracia cuando hablamos de los niños, que hablamos de ellos como si fuesen alienígenas, o perros, o chinos, o muebles de Ikea, y decimos "los niños son así o asao..." ¿Cómo que "los niños son"? ¿No es una incorrección casi literaria decir eso? "Los niños éramos..." tal vez deberíamos decir, porque al fin y al cabo los niños no son una especie deiferente a la nuestra, sino personas, como nosotros, en un estadío primario, ¿no? Con menos experiencia... pero con mucho más futuro. Todos fuimos niños, pero lo olvidamos y nos referimos a ellos con un desapego que dice mucho de nuestra capacidad de olvidar, distanciarnos y sentirnos superiores a todo aquello que no es como nosotros.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Al fin y al cabo, madurar no es más que adquirir experiencia y perder futuro.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;CAPÍTULO XVII&lt;br /&gt;1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca recibió noticias de Don Quijote, aquel caballero que tan amable y cariñoso había sido con ella. Le defraudó ver que finalmente era como los demás hombres con los que había tratado: un falaz inventor de promesas, un demiurgo de la decepción.&lt;br /&gt;Decididamente, no había hombre del que fiar.&lt;br /&gt;De las mujeres nada esperaba, pues resultaba patente que ninguna simpatizaría con ella, era una cuestión de envidia, o de celos. Las mujeres son muy solidarias a la hora de defender objetivos abstractos comunes, como la igualdad de oportunidades y derechos ante el hombre, pero no suelen ser gregarias con las pretensiones particulares de una de ellas.&lt;br /&gt;Estaba desencantada de la naturaleza humana, egoísta y contrincante; una naturaleza que se reflejaba fielmente en las fantasías que generaban. Por ejemplo, la fantasía de Olivia Newton John, una de las más preeminentes en esa época, la había repudiado de muy malas formas, haciéndole saber que mientras ella estuviese en los puestos elevados jamás conseguiría su propósito. “Tú serás humana por encima de mi moño” le había llegado a decir la gran diva del momento.&lt;br /&gt;No sabía a quién acudir, incluso el contacto con sus compañeras de siempre se le hizo penoso.&lt;br /&gt;Se refugió en la compañía de sus amigos Inmutables, a los que tenía un poco abandonados últimamente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De los humanos espera más bien poco – le decía el Sol recién levantado, con la legaña aún instalada en el ojo - , van de magníficos, se creen los reyes del universo y yo te aseguro, cariño, que, aunque el universo entero no me lo conozco, estoy harto de dar vueltas por la galaxia, y te digo que el ser humano es de lo más cutre que uno se puede encontrar.&lt;br /&gt;-Pero Don Quijote no es humano, nunca lo fue – todavía no acababa de asumir que el Caballero de la Triste Figura la hubiese engañado, no le cuadraba -. Y se ha comportado como uno de ellos.&lt;br /&gt;- Porque aún siendo pura fantasía, significa el paradigma de lo humano; bueno, de una parte de ello; la otra parte se refleja en el tal Sancho. Tanto el uno como el otro no han hecho más que responder a los cánones que representan: Sancho, egoísta y telúrico, usó de tu cuerpo a cambio de una promesa incumplida; Don Quijote, altruista y etéreo, se sirvió de tu alma para enriquecer la suya propia y luego se olvidó de ti –el Sol se había levantado didáctico esa mañana y sólo le faltaba el catón en la mano -. Sancho fue como el chorizo que te atraca en la calle, y Don Quijote el político que te estafa con promesas falsas. Los dos son ladrones de la misma calaña.&lt;br /&gt;El Sol ya estaba desperezado del todo, se había largado todo ese espich sin haberse tomado el café. Ahora procedía a cepillarse los rayos, tan enmarañados de dormir.&lt;br /&gt;-Pues sí que me das ánimos. Yo que quería ser humana…&lt;br /&gt;Ante el Sol sentíase como una niña pequeña, no en vano le llamaban el Astro Rey. Según decían, había guiado el carro de Apolo por el cielo durante mucho tiempo. Hasta que Apolo cambió de escudería o algo así, no tenía muy claro cómo era la historia.&lt;br /&gt;-Créeme que perderás en el cambio – le estaba diciendo él con un bostezo -. Pero yo te apoyo. Y te voy a ayudar. ¿Sabes por qué? Porque te envidio. Sí. Admiro tu empuje. Mira, en los casi cinco mil millones de años que llevo existiendo, yo nunca he amado a nadie. Ni siquiera sé qué es el amor. La Luna conoce más de eso, dicen, aunque no te lo creas, la pobre es tan virgen como yo.&lt;br /&gt;-¿Nunca has querido ligar con ella? – era una pregunta un tanto ñoña, propia de una persona enamorada que no concibe que haya algo más allá del amor.- Seguro que la Luna te pone.&lt;br /&gt;-¿Me estás tomando el pelo o eres tonta? Vamos a ver, que te quede claro, tú y yo podemos hablar porque eres una fantasía y no hay límites a lo que puedas hacer, salvo ser real, claro está, pero yo no soy humano, no sé qué mierda es eso del amor ni me interesa. Soy una puta estrella y la Luna es un puto satélite, ¿qué coño me hablas de ligar? Esas son cosas de terrícolas – el Sol se había puesto furioso y lo pagaba intentando deshacer un pertinaz nudo en los rizos de sus rayos -. Y a mí, de hecho, lo que pasa en la Tierra me trae sin cuidado, mayormente. Te voy a decir una cosa: he llegado a la mitad de mi vida, según acaban de descubrir unos tíos muy listos, y sólo me quedan otros cinco mil millones de años antes de espichar de una muerte lenta y penosa, ¿sabes? Me voy a quedar sin hidrógeno en el núcleo y me voy a convertir en una bomba de helio, ¿piensas que me agrada la perspectiva de morir como una Enana Blanca? Pues bien, a lo que iba: en este tiempo he dado unas veinticinco vueltas a la Vía Láctea, ¿tú crees que lo que pase en un minúsculo planeta que crece a mis expensas como crece una seta a los pies de un árbol después de un día de lluvia me importa lo más mínimo?&lt;br /&gt;Nunca había visto al sol ponerse tan borde y eso la cohibió un poco.&lt;br /&gt;-Perdona – intervino con suma precaución –, no era mi intención subestimarte. Hoy no estás muy simpático.&lt;br /&gt;-Cansado y viejo es lo que estoy, pequeña. A veces me entran ganas de abandonar, dejarlo todo. Y lo que le pasase a La Tierra y sus minúsculos habitantes me daría lo mismo – ya estaba en pie y había comenzado sus estiramientos; curiosamente, eso le hacía cada vez más pequeño. Lo que le dio fuerzas a ella para rematar:&lt;br /&gt;-Creí que me entenderías, pero ya veo que no.&lt;br /&gt;-Te entiendo más de lo que tú crees, muchacha – el Sol ya le hablaba desde arriba y tenía que estirar el cuello para mirarle -. Entiendo el valor de retar a tu destino, de ir contracorriente. Eso es lo que hago yo.&lt;br /&gt;-¿Qué dices? ¿Tú contracorriente? Si eres el colmo de la rutina – dijo ella, haciendo visera con la mano y alzando instintivamente la voz al verle cada vez más lejos -. Bueno, eso te salva de ser un bala perdida, esa inexorable tozudez con la que te repites día a día. Si hasta para poner los relojes en hora se fían de ti.&lt;br /&gt;-No sé cómo tomarme eso. Puede que sea un cumplido. Pero te equivocas en una cosa, yo sí voy contracorriente, sólo que a un nivel muy superior: un servidor, señorita, gira a la contra de la galaxia, ah, eso no lo sabías. Pues no veas lo que cansa, bonita.&lt;br /&gt;Como ella no dijo nada, al haber quedado tan claramente en evidencia, el sol añadió en tono más paternal:&lt;br /&gt;- A ver, cuéntame eso del amor, que por más que lo veo delante de mis narices no llego a entenderlo.&lt;br /&gt;- Es que no sé cómo explicarte… vamos a ver. ¿De tu paso por La Tierra hay algo que te guste especialmente?&lt;br /&gt;El Sol no tuvo que pensar para responder:&lt;br /&gt;-El bañito que me doy todas las tardes en el mar, llevo tantos siglos haciéndolo que si me faltase algún día ya no sería lo mismo, seguro que me saldrían varices en los rayos.&lt;br /&gt;-Pues imagínate que un día llegas, después de cumplir tu jornada, y no está el mar y no hay bañito. ¿qué sentirías?&lt;br /&gt;- No me lo quiero ni imaginar, me da algo.&lt;br /&gt;-Pues algo así es el amor – y como si lo acabase de descubrir en ese instante, concluyó: - Sí, una puesta de sol es un gran acto de amor. Entre el sol y el mar.&lt;br /&gt;Se quedaron ambos pensativos, valorando este último pensamiento de ella, que de repente se echó a reír.&lt;br /&gt;- Ahora resulta que eres gay – dijo entre carcajadas.&lt;br /&gt;-Es la mar, querida, LA mar – protestó el Sol, divertido -. Además – precisó sin contener la risa-, lo que hay entre La Mar y yo es sólo una buena amistad.&lt;br /&gt;Rieron los dos con ganas.&lt;br /&gt;-Me has alegrado el día – dijo el Sol pegando un brinco -. Hoy voy a hacer un sol que te cagas. Te debo una.&lt;br /&gt;-No me debes nada.&lt;br /&gt;-Que sí, chiquilla, que te debo una.&lt;br /&gt;Y llegó un día en que se la pagó.&lt;br /&gt;Pero eso fue muchos años después.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-520311045909031281?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/520311045909031281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=520311045909031281&amp;isPopup=true' title='62 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/520311045909031281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/520311045909031281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/vaya-la-ultima-foto-ya-la-habia-puesto.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScJS_1Xi24I/AAAAAAAAAE8/_wZlY6czLa8/s72-c/pijama.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>62</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-2786950209605666891</id><published>2009-03-17T22:54:00.003+02:00</published><updated>2009-03-17T23:18:19.755+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScASLZKlQPI/AAAAAAAAAE0/MCHLd8SYpss/s1600-h/cab+negro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314267547240317170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 355px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScASLZKlQPI/AAAAAAAAAE0/MCHLd8SYpss/s320/cab+negro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entiendo que os hagáis algún lío con la historia. No sólo porque se desarrolla en tres niveles diferentes, sino porque, además, está construída como un puzzle. Y, encima, por entregas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero los que la vayáis siguiendo imagino que a estas alturas ya podéis vislumbrar a dónde conduce todo, que os juro que a algún lugar conduce.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Estamos llegando a la mitad, así que no desesperéis. Bueno, a la mitad de lo que es la primera parte, porque hay una segunda (que aún no he escrito y debería ponerme ya).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin, espero que todo esto tenga algún sentido. Fervientemente deseo que así sea.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para liarla un poco más este capítulo es en Madrid, allá por el 88...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y la foto de hoy tiene que ver bastante...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para que veáis que la historia que cuento no toda es inventada...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XVI&lt;br /&gt;MADRID 1988&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el Conde Von Karlo Mephisto II, más conocido como El Pirata Negro, caía al suelo, con el filo del sable de De don Querubín de la Pirindola apuntándole directamente al pecho, los niños rugían de satisfacción y morbosa ansia de venganza. Apenas podían contener la iracunda euforia cuando Don Querubín alzaba su enguantada mano izquierda para pedir silencio. A veces se deslizaba un minuto entre su gesto y el cese de la enardecida batahola que sucedía a la derrota del malo.&lt;br /&gt;Llegado, al fin, ese momento en que todas las bocas callaban y todas las miradas estaban pendientes de él, de su sable y de su mano alzada, El Marqués de la Pirindola, jubón y calzas azules, capa alba y perilla mosquetera, se dirigía a la audiencia y preguntaba qué debía hacer con el malvado Pirata Negro.&lt;br /&gt;Las respuestas infantiles no se hacían esperar, e iban del inocente Mátalo al más perverso Arráncale la piel a tiras y córtalo en cachitos.&lt;br /&gt;El magnánimo Caballero vestido de azul sugería a los niños si no sería más civilizado, simplemente desterrarle del País Imaginario. Pero los chavales no se apeaban de la burra: querían ver a ese tipejo barbudo, melenudo y vestido todo de negro, muerto; y si podía ser torturado, mejor. Ninguno se conformaría con menos. Ninguno de esos inocentes, candorosos, indefensos y puros seres en cuyas manos recaerá algún día el futuro del mundo se iría a casa plenamente satisfecho si no veían al villano de la historia con la cabeza pinchada en un palo.&lt;br /&gt;Las niñas no eran tan radicales. La mayoría querría que lo castigasen, y severamente. Pero muy pocas decían Mátalo. Que le moliesen a palos, algunas; otras, que le metiesen en una jaula. Pero la mayoría pedían castigos irrisorios como quitarle la barba, o la melena… o los juguetes. Alguna sugería hacerle cosquillas en la planta de los pies u obligarle a comer lentejas; cosas que a ellas les parecían terroríficas.&lt;br /&gt;El actor que interpretaba al Marqués de la Pirindola dejaba a los nenes explayarse un rato, para acabar soltando él un fervorín sobre la bondad, el perdón y los buenos alimentos, y decidía el exilio del Conde Mephisto fuera del teatro. Los niños, de entrada, abucheaban decepcionados, pero instigados por los mayores que les acompañaban, se unían al aplauso que las niñas ya habían comenzado.&lt;br /&gt;Era el momento en que el Pirata Negro, derrotado, abochornado y humillado se levantaba del suelo e iniciaba un vía crucis por el patio de butacas, dejando que los chavales le insultasen, le tirasen cosas y le escupiesen mientras él, arrastrando los pies, como reo engrilletado, tomaba el camino del exilio.&lt;br /&gt;Al actor que interpretaba el Pirata Negro éste era el momento de la función que más le gustaba. No porque le fuese la marcha. Al contrario: era porque terminaba de currar.&lt;br /&gt;Después de tres horas espadeando, brincando, dando gritos, huyendo y desafiando, anhelaba ese sublime momento de decir Se acabó, ahí os quedáis. Porque, afortunadamente, él no tenía que salir a saludar. En realidad, en las funciones infantiles no se hace un saludo propiamente dicho, sino un fin de fiesta lúdico y participativo, generalmente acompañado de una canción. Pues todo eso se lo ahorraba, por ser el malo.&lt;br /&gt;De todas formas, sí degustaba ese mutis por el pasillo central del teatro, viendo los cientos de caras inyectadas en odio que, liberadas de miedo al verle derrotado e inerme, le decían las cosas más insólitas, mientras soltaban manitas agresoras que casi nunca impactaban en el blanco.&lt;br /&gt;En las primeras funciones había probado salir desafiante, barrabás, increpando a la muchachada, pero pronto descubrió que eso era fatal pues los enardecía hasta el punto de perder el control. La prueba palpable la tuvo durante una semana en su frente, en forma de chichón. Un niño envalentonado ante las bravatas del pérfido perdedor le había lanzado una canica de acero macizo que fue a estrellarse sobre su ceja izquierda. No le tumbó al momento, consiguió salir de la sala, pero no llegó al camerino, se desplomó en el hall del teatro, al lado de un cartel que anunciaba el próximo estreno de una obra de Darío Fo.&lt;br /&gt;Desde entonces cumplía con su papel de derrotado y escarmentado (escarmentado sí que iba), mirando de soslayo a la concurrencia hostil, casi pidiendo misericordia.&lt;br /&gt;Rostros furibundos como gárgolas en noche de tripi emergían de las butacas para escoltar su lento mutis. Algunos le sonaban de haberlos visto desde el escenario durante la representación y, a veces, había uno que le llamaba la atención, ya fuera por extraño, o por simpático o por bonito. De ninguno de ellos se acordaba luego, por supuesto. No le gustaban demasiado los niños después de siete años trabajando casi exclusivamente para ellos. Individualmente les concedía un pase, pero como colectivo los aborrecía. Si eventualmente algún niño le reconocía por la calle, él procuraba no darse por aludido. Pasó una vez que fue avistado a la salida del teatro, ya vestido de paisano, por un grupo de mozalbetes que aún merodeaban las inmediaciones del edificio esperando el autocar que les había traído, eran todo chicos; en esto, uno o varios de aquellos pequeños energúmenos, le reconoce y al grito de A por él, se lanzaron en estampida todos, absolutamente todos, incluso uno escayolado y con muletas, se supone que con intención de lincharlo. Más de veinte niños corriendo en su dirección, dispuestos a matar al enemigo. Tuvo que salir a la carrera para salvar el pellejo.&lt;br /&gt;No era raro, también, que mientras ejecutaba ese mutis estuviese pensando ya en otra cosa. En sus proyectos.&lt;br /&gt;Casi cumplía el año haciendo esa misma función infantil y quería dejarlo. Además, últimamente le rentaba muy poco dinero, pues sólo hacían las matinés del sábado y el domingo. En régimen de cooperativa con reparto proporcional, es decir, el director se llevaba el cincuenta por ciento y el resto se lo repartían entre seis, el mejor de los días cobraba 4.000 pelas. Con eso no le daba sino para tabaco.&lt;br /&gt;Así que tenía un proyecto factible, para adultos, y una posible subvención a punto de caer, y tenía un socio con el que se llevaba muy bien. Éste, a su vez, le había presentado a otro posible socio dispuesto a meter dinero. Esto es lo que le tenía preocupado. No le gustaba ese nuevo socio, con su extrema afabilidad, tan afectada, entre petulante y servil. Tenía la sonrisa falsa de un cura. Y eso le recordaba a alguien. Alguien de muchos años atrás. En Santiago. ¿A quién?&lt;br /&gt;En eso estaba pensando, como otras tantas veces, ausente de los insultos que los niños le proferían, mientras enfilaba su via crucis hacia las cortinas rojas que, al fondo del pasillo central, separaban la sala de teatro del mundo real. En sus cosas iba pensando cuando reparó en una cara que ya había visto antes. Varias veces, ahora que se daba cuenta, en esa misma sala, viendo la misma representación. La reconoció porque ya le había extrañado la semana pasada ver una cara que no estaba rabiosa, que no le decía nada malo, ni le abucheaba, ni siquiera le miraba mal.&lt;br /&gt;Sí, estaba seguro de que aquella cara ya había estado viendo la función anteriormente.&lt;br /&gt;Y le había llamado la atención, como ahora, que en medio del guirigay, el escarnio, la furia y el cachondeo hubiese una niña que le sonreía muy seria.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-2786950209605666891?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/2786950209605666891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=2786950209605666891&amp;isPopup=true' title='48 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2786950209605666891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2786950209605666891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/entiendo-que-os-hagais-algun-lio-con-la.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/ScASLZKlQPI/AAAAAAAAAE0/MCHLd8SYpss/s72-c/cab+negro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-1418419027579748406</id><published>2009-03-16T23:21:00.002+02:00</published><updated>2009-03-16T23:26:37.453+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb7D09654SI/AAAAAAAAAEs/mgQPEvtHxrI/s1600-h/sin+fin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313899925086003490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 277px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb7D09654SI/AAAAAAAAAEs/mgQPEvtHxrI/s320/sin+fin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO XV&lt;br /&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ahora que no se separaba de Marisa ni para dormir la notaba más lejos que nunca. Sí, dormían juntos, ¿y qué?&lt;br /&gt;En menos de un mes habían pasado de la excitación de haber cruzado la frontera hacia un país extranjero, maravilloso, enigmático, hondo, divertido, a la saturación de sensaciones, el agotamiento de las expectativas.&lt;br /&gt;Sí, ahora dormía con Marisa, que yacía más que reposaba. Que se alejaba en lugar de acercarse.&lt;br /&gt;Tendido a su lado, siempre boca arriba, se pasaba las horas contando las manchas de humedad del techo y escuchando la respiración de su amada, pendiente del menor desvarío, sintiéndose, cada vez más, el único guardián de su vida. Nunca dormía hasta que ella ya lo hubiese hecho. Entonces, muy quedito, se tocaba hasta provocarse una costosa erección, ayudándose de los juegos sexuales que le proporcionaba ella, su fantasía particular, a quien ahora hacía participar en orgías insólitas para poder llegar al orgasmo.&lt;br /&gt;Marisa no se enteraba pues entraba en un sueño comatoso del que le costaba despertar. O tal vez sí, porque una noche irrumpió en la orgía que había montado su imaginación la quejumbrosa, deshilachada y lejana voz de su compañera de cama diciendo:&lt;br /&gt;-Deja de tocarte y prepárame otro chute.&lt;br /&gt;Sí, ahora dormía con ella. Pero no la tocaba más que para inyectarle heroína por la vena.&lt;br /&gt;En menos de un mes sus almas ya eran escombros. Y sus cuerpos los contenedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo decidir dónde empezó todo? ¿Cuál es el origen de las cosas que pasan? ¿A qué debe dar gracias aquel hombre que perdió el avión que luego se estrelló? ¿Al taxi que tardó tanto en encontrar para ir al aeropuerto? ¿A lo tarde que se levantó esa mañana, que salió de casa con el tiempo justo de coger el vuelo? ¿A los amigos que le habían liado a salir la noche anterior y le retuvieron hasta las siete de la mañana? ¿Al día en que conoció a esos amigos años atrás?&lt;br /&gt;O al revés, ¿dónde está el origen de un accidente? ¿En la lluvia? ¿En el frenazo y volantazo brusco? ¿En el momento que decidiste coger el coche? ¿En el día que lo compraste? ¿O en el profesor de autoescuela que no te enseñó a reaccionar debidamente ante un imprevisto los días de lluvia?&lt;br /&gt;En cualquier caso, a todo hay que ponerle un punto de partida y un punto de parida, también, para que el trago tan amargo no sea, como diría el Yoda.&lt;br /&gt;Y, si bien las cosas ya se venían dando de manera propicia para acabar confluyendo en el punto al que el devenir de los años llamará historia, situaremos el comienzo de este proceso de degradación en la noche que hicieron redada en La Quintana, cuando se llevaron a Alejo, y Marisa sacó de la boca, como un prestidigitador saca pelotitas o ristras de pañuelos, una bolsa de 5 gramos de caballo.&lt;br /&gt;¿O tal vez debería ir unos días antes, cuando Alejo entró en sus vidas?&lt;br /&gt;¿Y no debería, en ese caso, ir un poco más atrás en la vida de Alejo, para que sepamos quién era esta menda?&lt;br /&gt;Ardua labor, una vez más, la del narrador, que ansía llegar al final de la obra y para ello ha de alejarse de ese final, volviendo a los hechos anteriores, como el beduíno perdido en el desierto que ve a lo lejos un oasis, pero cada paso que da parece alejarle un poco más de él.&lt;br /&gt;Alejo era el que manejaba todo el cotarro de caballo en Santiago. O eso decía él.&lt;br /&gt;Era un hijo de papá al que todos los años de la adolescencia mandaban a un internado, como única forma de tenerle un poco controlado, tal era su mal comportamiento. Tendencia natural del chaval siempre fue juntarse a rapaces de la peor calaña, con los que ideaba y ejecutaba pillerías de diferentes tipos, así como algunos delitos menores.&lt;br /&gt;Cuando estuvo en disposición de acometer una carrera universitaria ya era mayorcito, acumulaba tres años de retraso en su bachiller. Aún así, cuando aprobó el COU los padres le premiaron con un viaje. Él eligió India, donde estuvo cerca de un mes y de la que volvió enganchado al caballo y cargado con más de cien gramos de ese preciado polvo, en aquellos tiempos blanco. Así dio comienzo a una fulgurante carrera de camello por toda Galicia. Hasta que se le acabó el cargamento indiano, cosa que sucedió mucho antes de lo que os queráis imaginar, os lo aseguro, y se vio convertido en un yonki sin más beneficio que lo que lograba sisar en la rica casa paterna.&lt;br /&gt;Claro que él seguía sintiéndose camello, el padrino de la droga de la ciudad. Pero no dejaba de ser un choricillo de tres al cuarto, máxime cuando los padres le cerraron el grifo y el portón de su casa. Sea como fuere, se trataba de un tipo muy peligroso, pues no paraba en barras cuando de drogas se trataba. Y para él la vida no era más que eso: un asunto de drogas.&lt;br /&gt;En Santiago la gente le temía y le rehuía; si no te metías con él, él no se tenía que meter contigo, salvo que estuviese de mono, en cuyo caso cualquier persona, la que fuese, daba igual, podía convertirse en víctima de su iniquidad.&lt;br /&gt;En el trato cercano, con sus colegas, era cachondo, divertido, y presumía de ser amigo de sus amigos y decía que por un amigo daba él la vida. Nada de eso era cierto, por supuesto, el tipo era falso cual sonrisa de cura, podría dejar a su madre en una celda de violadores convictos a cambio de unas micras de polvo. Pero sabía hacerse caer bien entre la gente que, no conociéndole, nada sabía de él.&lt;br /&gt;Fue el caso de nuestro protagonista, que le había conocido poco antes en una transacción extraña.&lt;br /&gt;La tarde que él y Marisa decidieron acabar con el luto, la cuarentena, o lo que fuese el aislamiento que se habían impuesto tras la detención de Juanjo, hallábanse tomando unas Voll-damms en el Platerías, esperando que dejase de llover, cuando entró en el bar un tipo larguirucho y afilado. Portaba una guitarra eléctrica sin funda, por lo que la pobre estaba empapada. Se acercó a la pareja, que degustaba sus primeras garimbas en un bar después de días de enclaustramiento, con la guitarra chorreando en la mano.&lt;br /&gt;-¿Tocas la guitarra? – Se dirigió directamente a él, dando por supuesto que la chica no tocaría la guitarra, y menos una eléctrica. Así eran las cosas.&lt;br /&gt;- Un poco. – respondió él con aprensión, no tanto por la pinta del nota como por el deplorable maltrato al que veía sometida una guitarra tan bonita.&lt;br /&gt;-¿Sabrías decirme si ésta es buena?&lt;br /&gt;Era una Ibanez, color púrpura, imitación de Les Paul, con las pastillas cambiadas. Por otras mejores, pensó él, posiblemente unas Dimarzio. A pesar de la reciente e imperdonable mojadura, la guitarra se veía muy cuidada. Estaba claro que pertenecía a un buen guitarrista que ahora andaría buscándola desesperado y a quien le daría un infarto si la viese en el estado actual. Podía valer una pasta, 30.000 ó 40.000 pelas.&lt;br /&gt;-¿Qué te parece? – Alejo escrutaba a la pareja, pasando de la guitarra.&lt;br /&gt;-Está bien. ¿Es tuya? – él no apartaba los ojos de la guitarra.&lt;br /&gt;-Sí, pero la quiero vender.&lt;br /&gt;-No tengo pelas. Ni ampli.&lt;br /&gt;-Por el ampli no te preocupes, yo te consigo uno. Y te lo dejo baratito. ¿Cuánto me das por ella? – Alejo ya tenía claro que iba a sacarle a ese pringao todo lo que llevase encima a cambio de la guitarra.&lt;br /&gt;-No sé, tío. – dudaba él. Llevaba algo de pasta en el bolsillo, cinco mil pelas, nada para comprar esa guitarra, pero el tipo parecía no tener ni idea de guitarras y podría intentar engañarle.&lt;br /&gt;-¿Cuánto llevas?&lt;br /&gt;-Nada, la verdad.&lt;br /&gt;-Venga ya.&lt;br /&gt;Entonces intervino Marisa.&lt;br /&gt;-No nos interesa la guitarra, gracias.&lt;br /&gt;Y zanjó el asunto. Pero a partir de ese momento su cerebro, de acendrada sensatez, comenzó a maquinar. Supuso que esa guitarra habría sido robada a alguien cuya vida no se movería muy lejos de la suya propia, pues en Santiago casi todo el mundo se conocía, y le parecía una putada estar en posesión de algo con tanto valor para una persona relativamente cercana a ella.&lt;br /&gt;Así que sin esperar a que dejase de llover arrastró a su compañero por todos los bares de la zona vieja que solían frecuentar músicos, El Modus, O Galo, O Paraíso… hizo indagaciones y, efectivamente, al guitarrista de un grupo en el que tocaba el amigo de un amigo suyo le habían robado la guitarra y el pobre chaval se veía al borde del suicidio.&lt;br /&gt;Y de esta forma, un acto altruista, algo que una persona con un corazón normal y no tan sensibilizado para todo lo ajeno como era el de Marisa hubiese dejado pasar de largo, se convirtió en el principio del fin.&lt;br /&gt;Siempre guiados por el ímpetu solidario y justiciero de Marisa buscaron a Alejo por todos los antros de la ciudad hasta que dieron con él en Galerías Viacambre, a la puerta del Drak, todavía guitarra en ristre. Le pillaron cuando estaba a punto de cerrarle el trato a un chaval cuyos ojos hacían chiribitas con la imitación de Gibson.&lt;br /&gt;Marisa lo abordó sin cortarse un pelo, le dijo que la guitarra era de un amigo suyo y que tenía que devolvérsela.&lt;br /&gt;Cualquiera que conociese a Alejo sabría que ante una situación así hubiese mandado a tomar por culo al interpelador. Y eso fue lo que hizo.&lt;br /&gt;Cualquiera que conociese a Alejo, en esa situación, se hubiese retirado. Pero Marisa no lo hizo. Insistió.&lt;br /&gt;Cualquiera que conociese a Alejo no dudaría que, en ese caso, se pondría violento. Y eso quería hacer, pero no sabía cómo con una chiquita que no llegaba al uno sesenta, que no dejaba de sonreírle mientras le soltaba no sé qué rollos sobre solidaridad, compañerismo, justicia social y conciencia de clase.&lt;br /&gt;Finalmente Alejo se avino a devolver la guitarra, pero no sin sacar su pequeña tajada. Le contó al aliviado propietario que a él se la habían vendido por 15.000, pero como era buena gente se conformaba con recuperar 10.000. Por 7.000 pelas devolvió la guitarra a su dueño legítimo y todos tan contentos.&lt;br /&gt;Lo malo fue que le cogió cariño a Marisa y decidió adoptarla como su protegida.&lt;br /&gt;Marisa, que era juguetona y de corazón abierto hasta para las alimañas, dejaba que el tipo jugase a eso, pero manteniéndole a distancia.&lt;br /&gt;A él Alejo no le gustaba nada. Él no lo sabía, pero le recordaba a un tipo que conocería años más tarde cuando viviese en Madrid. Por supuesto, él no podía saberlo porque aún faltaban años para que conociese a ese tipo.&lt;br /&gt;Y advertía a Marisa:&lt;br /&gt;-Ten cuidado con Alejo, que no es trigo limpio.&lt;br /&gt;-Ya lo sé – respondía Marisa siempre sonriendo – pero me hace gracia.&lt;br /&gt;-Si te invita a caballo no aceptes.&lt;br /&gt;-Ya me invitó – Marisa hizo una pausa en la que él no se atrevió ni a respirar – pero no quise. Ya sé que Alejo es muy peligroso, sé lo que digo, créeme, soy tía. Precisamente por eso es mejor tenerlo de amigo.&lt;br /&gt;-¿No te gustará? – preguntaba él, celoso.&lt;br /&gt;-¿Qué dices? Es repugnante.&lt;br /&gt;-¿En serio?&lt;br /&gt;-¿En serio lo preguntas tú? No sabes el asco que me da.&lt;br /&gt;Por eso no entendió nada cuando la noche de la redada en La Quintana vio a Marisa morreándose con Alejo antes de que la estupa se lo llevara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez hubo pasado el follón y la pasma se había marchado, Marisa escupió una bolsa de su boca.&lt;br /&gt;La que le había trasvasado Alejo en ese beso para que la poli no se la pillara.&lt;br /&gt;Cinco gramos de heroína.&lt;br /&gt;Para dos personas.&lt;br /&gt;Incautas.&lt;br /&gt;Solas.&lt;br /&gt;Dios…&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-1418419027579748406?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/1418419027579748406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=1418419027579748406&amp;isPopup=true' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/1418419027579748406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/1418419027579748406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/capitulo-xv-santiago-de-compostela-1978.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb7D09654SI/AAAAAAAAAEs/mgQPEvtHxrI/s72-c/sin+fin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-4163636559765369016</id><published>2009-03-15T16:01:00.003+02:00</published><updated>2009-03-15T16:42:25.066+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb0TF6eVTQI/AAAAAAAAAEk/7KiucnMrfZQ/s1600-h/merida.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313424127683808514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 226px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb0TF6eVTQI/AAAAAAAAAEk/7KiucnMrfZQ/s320/merida.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb0TF6eVTQI/AAAAAAAAAEk/7KiucnMrfZQ/s1600-h/merida.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XIV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sancho Panza se subía los pantalones sucios de cuatrocientos y pico años sin lavar, mientras no paraba de chasquear con los dientes, satisfecho.&lt;br /&gt;-Por vida de mi padre que sois la jaca más escandalosa que hayan domado estos cueros – soltó con una risotada.&lt;br /&gt;Ella todavía permanecía echada boca abajo en el pajar. El gordito se la acababa de trincar a cuatro patas y, aunque la tenía pequeña, la cosa no había carecido de gracia.&lt;br /&gt;-Pues ya sabes que todas las veces que quieras. Como si quieres repetir ahora mismo.&lt;br /&gt;Ella no estaba para perder el tiempo, pero si el rufián rijoso que apestaba a vino barato quería sexo, ella se lo daría.&lt;br /&gt;Habíase trajinado a cuanta estrella de rock, del cine o del deporte se encontró por delante: Marlon Brando, Al Pacino, Jane Fonda, Kathleen Turner, Paul McCartney, Sting, Mario Kempes y una larga lista de personalidades de la época supieron de sus artes amatorias y del fin que perseguía. Todos prometían ayudarla con tal de volver a gozar de sus servicios una vez más. Pero ya satisfechos, se olvidaban de la pequeña guarra y su problema. Para ellos, una nadería. Para ella, un drama de proporciones desmesuradas que le comía el alma día a día, nanosegundo a nanosegundo.&lt;br /&gt;Así fue como tomó la decisión descabellada de ascender un nivel y llegar hasta las Fantasías Verdaderas, las Fantasías sin Dueño. Se lo comentó a su mejor amiga, la de los pechos de leche y manos de vainilla. La otra la miró horrorizada.&lt;br /&gt;-¿Qué dices? Hasta ahí no puedes llegar, te pillarían antes.&lt;br /&gt;- ¿Qué pueden hacerme?&lt;br /&gt;-De entrada, no creo que consigas llegar hasta ninguno de ellos.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Bueno, no sé. Ellos no son como los otros que has visitado, porque nunca han sido reales, no tienen su correspondiente sosias en la vida real.&lt;br /&gt;-Yo tampoco. Sólo existo en la imaginación de un tío.&lt;br /&gt;-No seas zorra, que tienes más.&lt;br /&gt;-Bueno, últimamente tengo alguno más, pero no me interesan. Ya sé a quién voy a ir a ver.&lt;br /&gt;Y se lo dijo.&lt;br /&gt;-Seguro que él me atiende.&lt;br /&gt;-Tú estás loca.&lt;br /&gt;-Él también. Por eso- había respondido ella muy resuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay para qué darme prisa a que albarde el jumento y aderece el palafrén- estaba diciendo el gordito satisfecho en ese momento-, pues será mejor que nos estemos quedos, y cada puta hile, y comamos.&lt;br /&gt;Dicho esto, emprendió la huida sacando del morral un trozo de chorizo. Ella reaccionó con rapidez. De un felino salto se puso a su altura, desnuda, impidiéndole el paso.&lt;br /&gt;-Tenemos un trato, tú me dejas ver a tu señor y yo te presto mi cuerpo cuando quieras. Aquí, una ha cumplido con su parte, ahora te toca cumplir a ti.&lt;br /&gt;-Ved qué os digo: Al buen pagador no le duelen prendas, y más vale al que Dios ayuda que al que mucho madruga, y tripas llevan pies, que no pies a tripas…&lt;br /&gt;-Déjate de refranes y cumple con tu parte del trato.&lt;br /&gt;-A fe mía, bella señora que nada me complaciera más que ayudaros, pero por los siglos que aún no han venido, que ver a mi señor no es cosa fácil. Está muy solicitado y acaba la jornada agotado, rendido, exhausto.&lt;br /&gt;-No puedo creer que me hagas esto, después de haber gozado cuanto has querido de mi cuerpo.&lt;br /&gt;-Mozas como tú las he tenido por millares y con carnes más sueltas, que a servidor así le gustan, pues vos estáis prieta como la mojama y más apretá que los tornillos de un submarino, como ahora se dice .&lt;br /&gt;-Me irás a decir que no te gustaba, si no parabas de decirme que me ibas a poner un piso en Barataria.&lt;br /&gt;-Cosas de la calentura.&lt;br /&gt;-Ya.&lt;br /&gt;- A mi parecer, con otra cosa más me tendría por bien pagado -concluyó el rollizo, insinuante.&lt;br /&gt;- Entiendo – dijo ella, poniéndose de rodillas y recogiéndose el pelo en una coleta.&lt;br /&gt;- No, no es eso –la detuvo Sancho -, se trata de un asunto que más tiene que ver con Barataria. Quiero volver a ser gobernador, si no de esa ínsula, de cualquier otra. Vuesa merced podría conseguirlo con esas artes que poseéis. Sería la única manera de librarme de él. Últimamente no hay quien le aguante, está raptado por el amor, de cuya prisión nunca escapó, bien hay que decirlo, pero todo tiene un límite. Dulcinea por aquí, Dulcinea por allá…&lt;br /&gt;-No te preocupes, yo me encargo.&lt;br /&gt;Una voz vieja pero firme, no gruesa sino recia, les hizo callar. Desde algún lugar invisible, al otro lado de las fuentes de luz que separaban las estancias, Don Alonso Quijano llamaba a su escudero:&lt;br /&gt;-Saanchooo…&lt;br /&gt;-He de acudir, mi señor me reclama y no parece de muy buenas pulgas - dijo Sancho haciendo un vago gesto de despedida.&lt;br /&gt;-Voy contigo – se apresuró a decir ella.&lt;br /&gt;-A la zaga y callandico - apostilló el escudero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué deseáis, mi señor – dijo humildemente Sancho Panza entrando en la estancia.&lt;br /&gt;-Nada, que te estés aquí, velando que nadie me moleste pues estoy componiendo unos versos para la bella Dulcinea y no consigo concentrarme – Don Quijote estaba realmente enfurruñado. Sostenía una pluma en la mano y se paseaba de arriba abajo como león enjaulado -. Maldita la hora en que se les ocurrió traducirme a tantos idiomas. Gentes de razas que ni siquiera se atrevería a inventar mi disparatada imaginación cabalgan a lomos de mi Rocinante, me apandan lanza y adarga, dejándome al albur del enemigo, pretenden a mi Dulcinea… En ocasiones voy a enfrentarme a los Gigantes, por no perder la costumbre, y tengo que esperar turno: hay gente de todas partes del mundo haciendo cola, como ahora se dice, para pelearse con ellos. Mi vida se ha convertido en un parque temático, como ahora se dice – y reparando por primera vez en la presencia de ella, añadió en tono imperativo: - así que no me traigas jovencitas concupiscentes que pretenden heroicidades de mí que yo reservo para una sola mujer. Dale baqueta con destempladas cajas y lárgala con poniente céfiro y queda aquí, lo suficientemente cerca que pueda verte y lo bastante lejos para que no pueda sentirte.&lt;br /&gt;-Mire vuecencia que se le ve asaz irritable de unos tiempos acá – Sancho empleaba un tono dulzón y maternal, como si se dirigiese a un niño pequeño -. ¿No sería mejor, acaso, que olvidase los asuntos amorosos que están acabando con su ya de por sí mermada salud mental, y con la mía de paso, y atendiese la chocante petición de esta doncella a quien el amor ha trastornado tanto que ha decidido iniciar una empresa de proporción tan descabellada como las que vos soléis acometer?&lt;br /&gt;-No estoy de humor, Sancho, así que no me contradigas. Y calla, que estoy intentando recordar unas líneas que ha tiempo escribí, que mucho me placieron, y ahora soy incapaz de evocar. Esta maldita memoria…&lt;br /&gt;-Tal vez yo pudiera ayudaros.&lt;br /&gt;- Mucho lo dudo, Sancho, pues contenía concetos que tú nunca llegaste ni llegarás a alcanzar. Era una carta que escribí a mi amada Dulcinea, que te mandé llevar y tampoco recuerdo si llegaste a entregar, pues no se me alembra haber recibido respuesta. Quisiera volver a escribírsela. Si al menos recordase el comienzo…&lt;br /&gt;-¿Cómo queréis que me acuerde, mi señor? Pensar que yo la pueda guardar en la memoria es disparate; que la tengo tan mala, que muchas veces se me olvida cómo me llamo.&lt;br /&gt;Era un milagro. Ella se lo sabía. Sí, milagro, coincidencia, casualidad, destino, ¿qué diferencia hay? Ella se lo sabía.&lt;br /&gt;Se lo sabía porque no había arrojado la toalla en su lucha por mantener a “su” hombre. Lejos de conformarse sólo con acudir a los reclamos de él, tan frecuentes como ingratos, trataba de colarse en su pensamiento siempre que podía. Uno de sus momentos favoritos para hacerlo era por las tardes, cuando la mente de él bajaba la guardia a causa de no se sabe qué droga, leía un libro y ella, sí ella, se acurrucaba en su regazo, donde él hubiese querido tener a la otra, pero con la que nunca llegaba a tanto.&lt;br /&gt;Hace unos días, él recitaba el pasaje en que Don Quijote escribía una carta a Dulcinea y se la leía a Sancho, se trabucó leyéndolo y lo repitió varias veces porque no lo entendía bien, así que ella se lo aprendió de memoria.&lt;br /&gt;Casualidad, destino… es el mismo orden de las cosas puesto en manos diferentes.&lt;br /&gt;Coincidencia, milagro… el mismo concepto expresado por mentes diferentes.&lt;br /&gt;En cualquier caso, una señal clarísima de que debía perseverar en su empeño.&lt;br /&gt;Ella se lo sabía, pero no se atrevía a soltarlo. Estaba muy cortada ante la presencia de ese hombre que tanto la fascinaba. No podía dejar de mirarle, ni querría hacerlo, ¿por qué? Aquel caballero alargado y triste era un agujero negro que la absorbía hacia su vórtice inexorablemente. Había algo en él que le recordaba a él, el otro él: su él.&lt;br /&gt;Entonces, casi sin querer, oyó sus propias palabras colgadas de un hilillo de voz, que decían:&lt;br /&gt;-“Soberana y alta señora: El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene…”&lt;br /&gt;Se produjo un silencio espeso como la mente de un borracho. El Caballero de la Ttriste Figura se la quedó mirando fijamente un buen rato. Traspasándola, nadie sabría decir si para fulminarla o para grabarla en su mente para siempre. Diríase que veía una fantasma a la que no daba crédito. Súbitamente tomó aire y lo soltó:&lt;br /&gt;-“…Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, magüer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que, además de ser fuerte, es duradera.” – Ahora Don Quijote, daba botes de alegría, ejecutando unas cabriolas impropias de su edad y que amenazaban descoyuntarle en cualquier momento -. Sí, ahora me acuerdo. ¿Quién es esta graciosa criatura que me ha hecho tan sublime favor?&lt;br /&gt;-Perdonadme no haber sabido guardar vuesa intimidad, vuecencia – respondía el escudero visiblemente acojonado -; os juro por las liendres que no me han abandonado todos estos siglos, y a las que más apego tengo que a mis hijos, que intenté impedírselo por todos los medios.&lt;br /&gt;Pero el caballero ya no tenía oídos, ni ojos, ni ninguno de los sentidos para su fiel edecán.&lt;br /&gt;-¿Por qué estás desnuda, chiquilla? – le preguntó con dulzura.&lt;br /&gt;-Lo siento, estaba… estaba… - no conseguía vencer la turbación, el rubor que aquel irresistible hombre le producía, haciéndola menguar hasta sentirse como una ameba.&lt;br /&gt;Él le tendió una capa roja, con los bordes festoneados de arabescos en hilo de oro. Se la depositó con cuidado sobre los desnudos hombros, mientras le hablaba bajito, acariciándola con su recia voz de manchego.&lt;br /&gt;-No te preocupes. Toma, cúbrete con esto, perteneció al mismísimo Amadís, el más grande de los caballeros andantes. ¿Querías verme? ¿Por qué?&lt;br /&gt;Ella, sintiéndose, más que relajada, hipnotizada, le fue refiriendo, apocada y titubeante al principio, el proceso de amor mortal que padecía y su firme resolución de alcanzar el status de persona real.&lt;br /&gt;Don Quijote se conmovió, y no poco, con el relato de la bellísima joven. No obstante, intentó disuadirla de su empeño. Pero ella se mostraba firme:&lt;br /&gt;-Ya sé que es una locura – alegaba ella – pero si a vos os hubiesen disuadido de hacer todo lo que hicisteis, apelando a la cordura y a atenerse a la normalidad, ¿cuántas cosas os habríais perdido, cuántas hazañas hubieseis dejado de realizar, de cuántas historias gloriosas habríais privado de gozar a los millones de personas que os tienen en el puesto más elevado de las Fantasías Universales, sentado al lado de Cristo, Buda o El Pato Lucas?&lt;br /&gt;Todos bajaron la cabeza y guardaron un segundo de silencio al oir tan conspicuo nombre. Finalmente, el caballero de La Mancha tomó la palabra.&lt;br /&gt;-Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, atendiéndome a lo que suele decirse: que de los desagradecidos está lleno el infierno. Yo, pues, agradecido a la merced que aquí se me ha hecho, conteniéndome en los estrechos límites de mi poderío, ofrezco lo que puedo, y lo que tengo de mi cosecha; y así digo que expondré y defenderé tu causa ante los Jefes de Todo, entre los que me encuentro, y no cejaré hasta seáis escuchada por El Consejo.&lt;br /&gt;Ella estaba maravillada con la voz y el porte del anciano larguirucho y corvo, de tal guisa que en vez de dar las gracias sólo alcanzó a musitar:&lt;br /&gt;-Qué bonito.&lt;br /&gt;El caballero agitó la mano delante de la cara, quitándole importancia.&lt;br /&gt;-No son palabras mías, sino de Don Miguel, no alcanzo yo tanta retórica si no es guiado por su sabia pluma. Ve tranquila, segura de que velaré por tus intereses.&lt;br /&gt;Ella se desprendió de la capa que cubría su desnudez y, devolviéndosela, dijo:&lt;br /&gt;-Os estaré eternamente agradecida. Si en alguna cosa queréis disponer de mí…&lt;br /&gt;-Id, fermosa dama, que de vos no quiero sino vuestro contento. No desprecio vuestro cuerpo, tallado por el cincel de Apolo, ni el aliento que sin duda os fue insuflado por Venus, mas guardadlo para vuestro amado que es el justo merecedor de tanto bien y no lo malgastéis en favores.&lt;br /&gt;Ella se marchó flotando, más que andando, obnubilada, noqueada por la personalidad del hombre que acababa de conocer, enamorada de ese hombre hasta el tuétano. Ese hombre que tanto le recordaba a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Quijote volvió a centrarse en su carta a Dulcinea, sin acabar de dar por cierto lo que había sucedido. Dudaba que fuese real. A veces se le disparaba la imaginación y creía vivir situaciones que no habían existido en absoluto. La chiquilla ésa que le había visitado hacía un rato. No era real, sin duda. La había soñado. No podía ser real, por sus ojos.&lt;br /&gt;Eran de un color imposible.&lt;br /&gt;Así que se olvidó de ella y comenzó a escribir:&lt;br /&gt;“Soberana y alta señora: El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene…”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Salud y besos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Nancho&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-4163636559765369016?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/4163636559765369016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=4163636559765369016&amp;isPopup=true' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4163636559765369016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4163636559765369016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/capitulo-xiv-sancho-panza-se-subia-los.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sb0TF6eVTQI/AAAAAAAAAEk/7KiucnMrfZQ/s72-c/merida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-5658067053500559501</id><published>2009-03-12T14:45:00.003+02:00</published><updated>2009-03-12T15:05:03.345+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbkF1uWRD-I/AAAAAAAAAEc/bt7pQP6AYcY/s1600-h/PUDOR.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312283655992840162" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 217px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbkF1uWRD-I/AAAAAAAAAEc/bt7pQP6AYcY/s320/PUDOR.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora que nos acercamos a episodios que sí tienen que ver con realidades vividas (no me refiero tanto a la historia como al entorno que se describe), me empieza a entrar algo de pudor. ¿Podéis creerlo?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por eso, la foto de hoy es de la peli PUDOR, supongo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO XIII&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando detuvieron al novio de Marisa en la frontera de Holanda con Bélgica cargado de tripis, y en su más profundo interior sintió una suerte de alivio, supo no sólo que estaba enamorado sin remedio de esa mujer, que eso ya lo sabía, no: reconoció abiertamente que sería capaz de matar a un amigo, vender a su madre, robar a un ciego, mentir a un muerto y hasta regalar su alma al diablo con tal de estar con ella. Se le presentó como una revelación, o mejor, un estallido de luz que redujo a cascotes los muros de su moral, sólidamente edificada a base de catecismo, collejas y castigos. Fue como si su cráneo se abriese en dos, liberando de golpe prejuicios, tabúes, represiones… Sí, la amaba. Y su novio estaba en una cárcel belga por capullo. Y tampoco le deseaba mal, pero una temporadita en la trena bien le vendría para escarmentar, olvidarse de tonterías de trapicheos y, sobre todo, dejarle unas semanas a ella sólo para él. Era egoísta, lo sabía, pero la incomodidad que eso le ocasionaba era sobradamente contrarrestada por el celestial estado de pasar con ella 24 horas al día.&lt;br /&gt;Se acercaba La Navidad, y un mes antes de que cada estudiante marchara a casa de sus padres a pudrirse en las fiestas familiares, por Santiago ya se respiraba ese ambiente de celebración e inevitable nostalgia inútil que invade a la gente por esas fechas, las típicas cenas y borracheras de las pandillas, las entrañables despedidas y los generosos deseos para los demás.&lt;br /&gt;Así que Marisa, privada de novio, rezumaba una mimosa melancolía y le reclamaba todo el tiempo. Todo. Incluso le pidió que se instalase en su casa, durmiendo en otra habitación, por supuesto, para no estar sola.&lt;br /&gt;Y ahí empezó todo.&lt;br /&gt;Se les iba el día juntos. Él se levantaba y hacía el desayuno para los dos. Como ninguno tenía ánimo para ello, no iban a la Facultad; así que empleaban el día en nada, salvo en ir a &lt;em&gt;Simago&lt;/em&gt; a llenar la despensa. Marisa resultó ser una consumada cleptómana y por el precio de una barra de pan, una docena de huevos y un kilo de patatas volvían con la cesta hasta arriba: congelados de todo tipo, tabletas de chocolate, leche, aceite, mermeladas, pimientos de padrón, chorizos y productos de limpieza. Con esa frágil pinta de no romper un plato Marisa era una ladrona de cuidado. Por la tarde se dedicaban a escuchar música en casa y fumar porros, a los que él se había aficionado para acompañar a Marisa, sin gran entusiasmo al principio, aunque luego llegó a disfrutarlos de verdad. Él era más de pastillas, tal vez debido a que tenía fácil acceso a unas cuantas por compañeros que hacían prácticas en el hospital.&lt;br /&gt;Dado el estado nervioso en que se encontraba, con su novio encerrado en un talego extranjero, a Marisa le venía de perlas el arsenal de tranquilizantes que él manejaba. Y él gozaba sorprendiéndola con medicamentos nuevos, que luego probaban juntos, tirados en el sofá escuchando a King Crimson, Crosby Stills Nash &amp;amp; Young, ZZTop… mientras él leía El Quijote en voz alta. A ella le encantaba la historia del Caballero de la Triste Figura y por las tardes, en la modorra de la siesta y los tranquilizantes, le pedía que le leyera algún capítulo.&lt;br /&gt;Cuando el negro tomaba el relevo del gris en el cielo santiagués y había que encender la luz, Marisa preparaba un chocolate espeso y dulce, hecho con mucha paciencia y poca leche, donde hacían barquitos con las mil golosinas que el departamento de bollería de Simago había tenido la gentileza de regalarles. Por la noche, después de ver Poldark en la tele compartían una &lt;em&gt;dexedrina,&lt;/em&gt; o una &lt;em&gt;centramina&lt;/em&gt;, o un &lt;em&gt;bustaid&lt;/em&gt; y, con la excusa de estudiar, se ponían a hablar hasta el amanecer.&lt;br /&gt;En una ocasión, siempre ansioso por deleitarla con drogas cada vez más potentes, consiguió clorhidrato de morfina, en líquido inyectable. Pero como eso de la aguja les daba respeto, lo que hicieron fue verter el líquido en un par de algodones, que inmediatamente se aplicaron a la nariz, y aspiraron con todas sus fuerzas hasta que los algodones volvieron a quedar secos. Fue el primer contacto de ambos con los opiáceos y resultó ser tan grande, tan magnífico, tan poderoso aquel ciego, que juraron no volver a probarlo nunca más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juanjo, el novio de Marisa, permanecía encerrado en las mazmorras de Flandes desde principios de noviembre y aún le quedaba un largo camino para conseguir la extradición a España.&lt;br /&gt;Marisa le estuvo visitando nada más conocer la noticia de su apresamiento, pero volvió a los tres días desolada: seis meses no le quitaba nadie, a pesar de las poderosas influencias que ejercía sobre el consulado la familia de Juanjo. Éste era hijo de militar de alta graduación; un chaval de Orense que, como muchos otros de extracción parecida, engañaba a los viejos haciéndoles creer que estudiaba en una Facultad compostelana. Él y Marisa eran novios desde el instituto y constituían una pareja muy formal cuando arribaron a Fonseca, meca del estudiantazgo universitario.&lt;br /&gt;Pero Santiago tenía una noche muy golosa, con el cielo de chocolate y estrellas de colorines. La luna, una piruleta. Y la lluvia… bueno, la lluvia por las noches desaparecía, sí, creedlo, a partir de determinada hora de la madrugada siempre dejaba de llover y entonces se poblaba la plaza de La Quintana de guitarras, litronas y otras cosas que pasaban de mano en mano siempre por la izquierda.&lt;br /&gt;Los peludos ocupaban la gran escalinata de piedra románica, de unos cincuenta pasos de ancho y dieciocho escalones, bajo la cual, se sabía, discurría un pasadizo secreto que comunicaba La Catedral con el convento de clausura situado al otro lado de la plaza, y a través del cual, se decía, los curas iban a visitar de noche a las monjas, o viceversa. Dios y el Diablo separados por cincuenta pasos bajo tierra.&lt;br /&gt;Pero no es lo que sucedía bajo las escaleras de La Quintana el tema que nos interesa. Sino lo que pasaba arriba, donde los casi veinte escalones fríos y graníticos como escoltas rusos servían de gradería a los jóvenes que en ellos se apalancaban a mirar el centro de la plaza, tal que si allí se estuviese representando algún espectáculo invisible.&lt;br /&gt;Los días de sol, que también los hay en Compostela, era difícil encontrar localidad, de cómo se ponía aquello; uno tenía que otear entre el gentío y descubrir a su cuadrilla en medio del graderío para así garantizarse un sitio.&lt;br /&gt;Era el gran Café Gijón compostelano al aire libre, lugar de tertulia, encuentro y cambalache, donde recuncaban estudiantes de cualquier lugar de Galicia y sus alrededores leoneses, a los que se sumaban algunos vascos, que en no poca cantidad, iban a estudiar Farmacia en Santiago, y donde se intercambiaban pensamientos y sentimientos, ésos que afloran cuando apenas has abandonado la adolescencia y te crees mayor, que cada uno considera únicos hasta que los coteja con otros que resultan pensar y sentir lo mismo. Así se creaban afinidades o enemistades en las escaleras de La Quintana.&lt;br /&gt;Uno enseñaba el último punteo de Hendrix que acababa de sacar, otro sabía tocar &lt;em&gt;From the begining&lt;/em&gt; de Emerson Lake and Palmer y aquél de más allá se lucía interpretando una de Neil Young. Cada uno exponía lo que tenía, ya fuese su existencialismo, su agudeza para hacer chistes, su habilidad con la guitarra o su conocimiento sobre drogas. Era éste un tema muy recurrente en La Quintana. Siempre salía alguien que había descubierto una medicina nueva que te la daban sin receta y que colocaba un montón. Había poco acceso, y menos dinero, para las drogas ricas como el caballo o la coca, así que la peña se conformaba con beber voll-damm y tirar de drogas legales, que se vendían en las farmacias y que, si precisaban de receta, podían conseguirse a través de contactos en la Facultad de Medicina o en la de Farmacia. A veces, medicamentos tan insólitos como unas gotas para los oídos, disueltas en la cerveza, te proporcionaban un pedo espectacular.&lt;br /&gt;Las más solicitadas eran las anfetas, por aquello de que servían para estudiar, aunque mayormente lo del estudio no pasaba de ser una excusa para ponerse muy lúcido y marchoso. No es difícil deducir que más de uno acabó enganchado a los estimulantes y con el coco del revés para siempre.&lt;br /&gt;Luego estaban los porros, que nunca hicieron daño a nadie, salvo a los que alguna vez les dio una paranoia tremebunda y le cogieron miedo. Pero ésos, seguramente, ya estaban paranoicos antes de fumar.&lt;br /&gt;Y, por supuesto, los tripis: secantes, micropuntos, estrellas rojas… alucinógenos que te ayudaban a explorar en tu interior…&lt;br /&gt;Juanjo, el novio de Marisa, llevaba doscientos micropuntos cuando le ligaron en Meersel, muy cerquita de Breda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras semanas después de la detención de Juanjo no salían de casa más que para ir a mangar a &lt;em&gt;Simago.&lt;/em&gt; Las noches las pasaban hablando en la salita, con las piernas metidas bajo los faldones de la mesacamilla, rozándose tímidamente las pantorrillas, hasta que amanecía; Marisa melancólica y adorable, él febril y embelesado. Y cuando, después de mucho remoloneo, por fin cada mochuelo volvía a su olivo y se quedaba a solas en el cuarto de los invitados, se masturbaba frenéticamente, obviamente sin pensar en Marisa, sino en ella, &lt;em&gt;“Ella”:&lt;/em&gt; la fantasía de sus sueños. Hasta que se corría. Y la olvidaba. Y volvía a Marisa.&lt;br /&gt;Esto era así al principio.&lt;br /&gt;Un día decidieron que ya era tiempo de volver a dejarse ver por La Quintana.&lt;br /&gt;Y así fue como acabaron durmiendo juntos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-5658067053500559501?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/5658067053500559501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=5658067053500559501&amp;isPopup=true' title='46 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5658067053500559501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5658067053500559501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/ahora-que-nos-acercamos-episodios-que.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbkF1uWRD-I/AAAAAAAAAEc/bt7pQP6AYcY/s72-c/PUDOR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8181704614328771166</id><published>2009-03-11T15:31:00.002+02:00</published><updated>2009-03-11T15:43:40.997+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sbe__sdlDhI/AAAAAAAAAEU/JrybO3-eYzo/s1600-h/imagen6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311925386494676498" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sbe__sdlDhI/AAAAAAAAAEU/JrybO3-eYzo/s320/imagen6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;GRACIAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;GRACIAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y OTRA VEZ MÁS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;GRACIAS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XII&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No le faltaban motivos para darse prisa y dejarse de recatos a nuestra bella y enamorada fantasía sin nombre, pues la vida de él peligraba seriamente. Lo notaba día a día. Seguían viéndose con frecuencia en encuentros patéticos donde el morbo y la perversión romántica habían dado paso al sadismo y el mal gusto. Él siempre se presentaba demacrado, roto, en un estado físico penoso por el consumo de no sabía cuántas sustancias drogantes. Recurría siempre a ella para excitarse porque con la otra, la usurpadora, no se ponía, se diría que la amaba como se adora a una Virgen.&lt;br /&gt;Pero dado el estado de enajenación mental y escombro físico en el que él se encontraba últimamente y que día a día iba a peor, los juegos sexuales que tenía que inventar para alcanzar un orgasmo eran de una abyección que a ella no le importaba practicar con otras fantasías, pero que con él le resultaban tortuosas y vejantes.&lt;br /&gt;Muchas veces había estado con varios tíos, en alguna fantasía compartida con una compañera, y disfrutaba lo indecible. Por supuesto que le gustaba eso, ¿a quién no? Pero no con él, por favor. Con él no. Pues ese tipo de cosas eran las que le obligaba a hacer él últimamente para poder acabar corriéndose e inmediatamente pensar en la otra, la usurpadora. Y es que alcanzar una simple erección cada vez le costaba más. Eso era por culpa de la heroína, le había contado Janis Joplin, a la que fue a visitar a la estancia de las fantasías del Rock and Roll para informarse un poco sobre los efectos de las drogas cuando vio que él cada día estaba más raro, ido y desmejorado.&lt;br /&gt;-Si no se le pone, a su edad, ¿qué me has dicho que tenía, veinte? Pues si no se le pone con veinte eso es el caballo.&lt;br /&gt;Janis estaba echada sobre unos cojines indios, bebiendo bourbon a morro de una botella que sostenía en una mano. En la otra, un porro que desprendía un humo denso de olor muy penetrante. La miraba por la rendijilla de sus párpados siempre a punto de echar el cierre, amplificados por las lentes de unas inmensas gafas redondas. La cabeza despeluchada y la cara blancuzca llena de diminutas pecas. En aquella época todavía era una fantasía muy solicitada, ya que se había muerto ocho años antes y el mito estaba en su punto álgido.&lt;br /&gt;-¿El caballo? ¿Qué es eso? – preguntaba ella muy inocente, pues desconocía de todas las cosas que no tuviesen que ver con el sexo, que era para lo único que había sido creada.&lt;br /&gt;-El caballo es la heroína – y como ella negase con la cabeza, aclaró – una droga, que te quita el dolor del cuerpo y el del alma, que te adormece la conciencia y los sentidos… en todos los sentidos, ¿me entiendes? Es una droga fantástica, pero no para follar.&lt;br /&gt;La cantante muerta cerró los ojos con nostalgia y se perdió durante un buen rato en un insondable silencio ausente, probablemente rememorando algún buen pedo, o más posiblemente, añorando cuando estaba viva.&lt;br /&gt;Ella, sin saber qué hacer, si irse o quedarse, deslizó la mirada por la estancia donde vivían las leyendas del Rock. Al fondo, sentado en un taburete alto, completamente vestido de blanco, un negro cuyo rostro quedaba semioculto por el amplio ala de un sombrero más negro que él, tocaba la guitarra con la mano izquierda. También era muy famoso, y también se había muerto de sobredosis hacía poco. Le habían contado que quemaba guitarras delante de miles de personas y que era considerado poco menos que un dios.&lt;br /&gt;-Pero si quieres saber de heroína, pregúntale a Mark, anda por ahí – le espetó Janis continuando la conversación de antes, como si no la hubiese interrumpido durante más de un minuto.&lt;br /&gt;-No sé quién es Mark – contestó ella enseñando la más ingenua de sus sonrisas.&lt;br /&gt;-Mark Bolan. A ése sí que le gustaba el jaco. Se murió el año pasado y fíjate lo que son las cosas, no por el jaco, sino de una hostia en coche. Si, al final, la vida te acaba matando por una cosa o por otra. Claro que a saber el pedo que llevaban… – y volvió a cerrar los ojos para perderse en otra de sus ensoñaciones.&lt;br /&gt;Ella se quedó pensando si hacerle la pregunta que tanto miedo le daba hacer. Bastante valor le estaba echando, entrando sin permiso en las estancias de actores, músicos, estrellas famosísimas todas, mientras ella no era más que una insignificante fantasía sexual exclusiva, una guarra.&lt;br /&gt;A su alrededor, multitud de músicos, algunos de moda, otros eternos, algunos vivos todavía, pero la mayoría de ellos muertos, formaban corrillos, o fumaban solos por las esquinas. Reconoció a algunos de verlos en los discos que él ponía para hacer el amor con ella, pero la mayoría le resultaban extraños. Se sentía incómoda y observada, pero no se quería ir sin hacer la pregunta. Estaba a punto de soltarla, cuando la estrella de rock abrió los ojos del todo, como no lo había hecho hasta ese momento. Eran grimosamente claros. A ella no le pareció que fuese una chica muy agraciada, aunque decían que cantaba de muerte.&lt;br /&gt;-Eres muy guapa – le estaba diciendo con su voz rota, mientras daba un lingotazo al bourbon - ¿Te lo haces conmigo?&lt;br /&gt;Ella no sabía negarse a esas cosas porque era su condición. Además le interesaba ganarse a la Joplin, que también tenía mucho poder en las altas esferas.&lt;br /&gt;Pero ésta pareció leerle el pensamiento porque mientras la desnudaba con dedos temblorosos le dijo:&lt;br /&gt;-No te creas que por follar conmigo vas a conseguir mucho para tu causa. Ahora mismo la que maneja el cotarro, la que está de moda, la que los vuelve locos a todos, es la rubita estúpida ésa de Blondie, la Deborah Harry – había muchos celos en ese comentario hecho con los ojos cerrados y los labios prietos.&lt;br /&gt;-No, no lo hago por eso – y era, en parte, cierto. No lo hacía por eso, sino porque tenía una pregunta que no pensaba marcharse sin hacer.&lt;br /&gt;Así que la hizo:&lt;br /&gt;-¿Cómo es ser real?&lt;br /&gt;Janis abrió los ojos un poquito, lo justo para dar a entender que había escuchado la pregunta, y los volvió a cerrar.&lt;br /&gt;-Una putada – dijo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hasta hace bien poco, cada generación de la historia se ha visto diezmada por una guerra a la que todos los mozos tenían que acudir. Siempre ha sido así, desde los más remotos tiempos, antes de los Etruscos, de los Hititas, de los Aqueos o de los Egipcios. Siempre los jóvenes han ido a la guerra. Y unos volvían y otros no.&lt;br /&gt;La generación a la que pertenecía él no tuvo necesidad de ir a ninguna guerra para diezmarse, ella misma lo hizo sin tener que salir de casa más que para pillar. Al rebufo tardío de los hippies americanos y sin ningún interés por la lucha política porque Franco la acababa de espichar, como quien dice, heredaron un pacifismo indolente, con más ansia de rebeldía que de revolución, y cierta tendencia al hedonismo. Se rechazaba la violencia, porque requiere hacer ejercicio, más que nada; y se predicaba el amor, o sea el sexo, sólo que aquí no estábamos preparados para el amor, o sea el sexo, de tanto tiempo que lo habían mantenido oculto, llegando a convertirse en un mito terrorífico, más parecido a una gorgona de tres cabezas que a una Venus desnuda, así que el sexo no era más que fuente de frustraciones, complejos y pajas. Y los jóvenes recién desatados del férreo marcaje franquista, de curas, misas y hostias no todas consagradas, tenían que buscar el placer en otras cosas, sustancias que proveía la naturaleza, las farmacias y, fundamentalmente, los camellos. Sustancias que además les ayudaban a desinhibirse para ligar.&lt;br /&gt;En resumidas cuentas, que aquella generación también tuvo su guerra, que no se hizo con armas sino con drogas.&lt;br /&gt;Y allá se fue el reemplazo contento a esa guerra, como los chicos de las películas americanas que cantan alegres al desfilar, ésos que hacen lo que sea con tal de alistarse y el hecho de verse rechazados en la oficina de reclutamiento es un trauma que les despierta el espíritu de superación y así llegan a convertirse en héroes nacionales o en asesinos en serie, que para los yankis es lo mismo.&lt;br /&gt;Pues así de ilusionados fueron los ilusos setenteros en Santiago de Compostela al frente de la vida, cargados con su arsenal de drogas.&lt;br /&gt;En son de paz, claro está.&lt;br /&gt;Lo que aquellos incautos ignoraban es algo que ahora todo el mundo sabe: las drogas también las carga el diablo.&lt;br /&gt;Pero no es esta historia de drogas sino de amores. Imposibles, eso sí.&lt;br /&gt;Como el amor de una niña por un payaso.&lt;br /&gt;Como los ojos de esa niña.&lt;br /&gt;Imposibles.&lt;br /&gt;Como suelen ser los amores en la vida real.&lt;br /&gt;Imposibles.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-8181704614328771166?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/8181704614328771166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=8181704614328771166&amp;isPopup=true' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8181704614328771166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8181704614328771166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/gracias-gracias-y-otra-vez-mas-gracias.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sbe__sdlDhI/AAAAAAAAAEU/JrybO3-eYzo/s72-c/imagen6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-933143064253989111</id><published>2009-03-10T14:45:00.003+02:00</published><updated>2009-03-10T15:45:54.211+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbZsj7-BpfI/AAAAAAAAAEM/HoGQkcRmVUM/s1600-h/Con+Miguel+Ortiz+(Ciegos+en+la+playa)+Alfil+1994.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311552175179146738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 206px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbZsj7-BpfI/AAAAAAAAAEM/HoGQkcRmVUM/s320/Con+Miguel+Ortiz+(Ciegos+en+la+playa)+Alfil+1994.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Muchas gracias, queridos lectores por vuestro apoyo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pero flipo con dos cosas:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una, lo de la foto, que unos la veis y otros no. ¿Será como el Retablo de las Maravillas, que sólo lo veían los cristianos auténticos y en gracia de Dios?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo que me estremece de esa foto es que el niño que sale a mi lado ya debe debe de tener 30 años.¡Qué fuerte!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y la otra cosa que me hace flipar es que alguien vea ni un atisbo de pederastia en este capítulo. No sé si habéis currado de payasos alguna vez. Yo sí, muchas. Y no os podéis imaginar la panoplia de reacciones imprevisibles de los niños: desde el miedo, la admiración, el odio cerval, al amor más desatado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta novela no es autobiográfica, aunque sí parte de muchas experiencias vividas por servidor (Lo que no es autobiografía es plagio, dijo una vez alguien). Y, en concreto, este episodio de la niña me pasó de verdad hace muchos, muchísimos años, cuando uno era estudiante de la RESAD y se sacaba unas pelillas haciendo de clown. Y me dejó de piedra, tanto que aún no lo he olvidado después de 29 años. La sexualidad en los niños despierta, sin que ellos sean conscientes, desde muy tempranísima edad. Los que seáis padres tenéis que saberlo. Yo no lo soy, pero he hecho teatro infantil por un tubo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy estoy jodido, creo que que me he quedado sin pareja. En fin, no hay bien ni mal que cien años dure.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así que vamos a por otra entrega de DESPERTAR.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO XI&lt;br /&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para que tus sueños se cumplan lo primero que tienes que hacer es despertarte.&lt;br /&gt;Eso pensó ella, de súbito, cuando tomó la descabellada decisión de despertar.&lt;br /&gt;¿Cómo se despierta un sueño de un sueño? Porque ella no era más que eso: un sueño. Lo sabía, no era tonta ni estaba ciega.&lt;br /&gt;Cuando un ser humano despierta de un sueño vuelve a su vida real, donde los sueños pueden realizarse si uno los persigue con ahínco.&lt;br /&gt;Pero, ¿a qué mundo va a parar un sueño si despierta? ¿Puede alguien que no es más que un sueño despertar?&lt;br /&gt;Porque los sueños, cuando sueñan, sueñan que son realidad, así que despertar, para un sueño que sueña ser real, es volver al mundo de la irrealidad.&lt;br /&gt;Se estaba volviendo loca.&lt;br /&gt;Pero amaba a ese hombre como ninguna mujer real llegaría a amarle jamás. Y sólo siendo una mujer de carne y hueso podría demostrarlo de verdad.&lt;br /&gt;Quería ser humana y no imaginaria. Estaba dispuesta a pasar por todas las penalidades que eso conllevaba con tal de estar cerca del chico que amaba. Tenía que salvarlo, además.&lt;br /&gt;La zorra que había usurpado su puesto lo estaba matando, no de forma figurada, no, le conducía por el sendero de la muerte cierta si ella no lo impedía.&lt;br /&gt;De un tiempo a esta parte se había hecho tan notoria la degradación física y mental de él, que si no fuese por lo mucho que le amaba, resultaría grotesca.&lt;br /&gt;Por supuesto que él no dejaba de reclamarla, gracias a eso mantenía su posición de veterana en la estancia de las guarras.&lt;br /&gt;No faltaban voces en el Mundo de las Fantasías que exigían su expulsión, su eliminación inmediata; cosa que no era posible mientras ella estuviese presente en la mente de alguien, ésa era su tarjeta de residencia.&lt;br /&gt;En las más altas cúpulas del reino cundía cierta inquietud por el caso de la fantasía enamorada de su creador. No era caso inédito, también es cierto que no muy habitual, pero puntualmente sí había sucedido anteriormente que una fantasía se rebelase a su condición y desease ser real. Pero se trataba de reencarnaciones o resurrecciones; es decir, eran fantasías que ya habían sido seres humanos, habían muerto y desearon volver a ser reales.&lt;br /&gt;Algunas, muy pocas, lo habían conseguido, Jesús de Galilea, por ejemplo, que sólo después de morir pudo tener la visión de en qué se convertiría La Iglesia y se empeñó en volver a los tres días para intentar descabezar el monstruo que había engendrado. El Dalai Lama lo hace cada ciertos años. Pero no se sabía de ninguna fantasía que, una vez adquirida la condición humana, hubiese alcanzado el propósito que le había empujado tomar tan arriesgado y decisivo paso.&lt;br /&gt;Aún con todas, ella estaba decidida a darlo. No iba a resultar fácil, tendría que hacer mucho ruido, era necesario hacer tambalear las estructuras mismas de un mundo tan estructurado como era el de las fantasías.&lt;br /&gt;Empezó con el alarido infinito: un lamento desgarrador, profundo, hiriente, que se expandía por todo el Mundo de las Fantasías sin que nadie pudiese dejarlo de oír. Sólo cesaba cuando ella era reclamada por él y ejercía su oficio sexual. Pero enseguida lo retomaba. Y era casi continuo. En un mundo tan sosegado como el de las fantasías resultaba un disturbio incomodísimo del que nadie se podía abstraer.&lt;br /&gt;Siguió con las peleas.&lt;br /&gt;Pelearse era inconcebible en su mundo.&lt;br /&gt;Pues ella lo hacía. Con "la otra", que irremediablemente había entrado a formar parte de la comunidad de fantasías; aunque no en la estancia de las guarras, afortunadamente, sino en una contigua donde residían las fantasías amorosas platónicas. En cualquier caso, estaban lo suficientemente cerca como para que los encuentros fuesen inevitables. En esas situaciones ella se lanzaba a la yugular de "la otra" con la fiereza de un jaguar hambriento. Y no había manera de separarla. En cierta ocasión tuvo que acudir el mismísimo Hércules en persona, la fantasía muscular por excelencia, para reducirla. Aquel día todas las chicas, por añadidura, se volvieron locas. El pobre Hércules casi no sale vivo. Lo que debió de salir es relajadito, después de ser violado por más de una centena de fantasías salidísimas.&lt;br /&gt;Con todas estas estrategias consiguió que todo el Mundo hablase de ella y que su problema se convirtiese en conflicto de interés general. Nadie podía permanecer indiferente a su caso porque alteraba gravemente la armonía de toda la comunidad.&lt;br /&gt;Quería ser humana, e iba a conseguirlo. Y tenía que hacerlo pronto. Y pronto ya era tarde.&lt;br /&gt;-Pero, ¿tú sabes a lo que te expones?&lt;br /&gt;Las amigas la rodeaban en un intento de aplacarla o de, por lo menos, conseguir que dejase de gritar un rato, porque las tenía a todas tarumbas.&lt;br /&gt;-Me da lo mismo – decía ella en tono desafiante – pasaré por todo lo que haya que pasar, pero yo acabaré a su lado, lo sé.&lt;br /&gt;-Cariño – la que ahora hablaba era una fantasía que se lo hacía con muchos tíos a la vez, la verdad es que estaba muy buena, ella había tenido ocasión de certificarlo en alguna orgía a la que le había invitado y en la que se lo había pasado en grande siendo follada por tantos, aunque en ese momento no estaba para solazarse en esos recuerdos- , cuando te vuelvas humana te olvidarás de todo lo anterior. Y eso incluye que no te acordarás del motivo por el que decidiste hacerte humana. Ni siquiera recordarás que eras una fantasía.&lt;br /&gt;-¿Y tú eso como lo sabes?&lt;br /&gt;-Es lo que dicen por ahí.&lt;br /&gt;-Ah, lo que dicen por ahí. Pero nadie ha podido comprobarlo. Así que correré el riesgo.&lt;br /&gt;-Primero tienes que conseguir que el Consejo dé su aprobación – ésta era su mejor amiga, una chica bellísima, de senos firmes y labios suaves como algodón; nunca habían compartido fantasía, pero en los momentos libres en la estancia se besaban y hacían el amor con frecuencia; a ella le encantaba el tacto suave y morboso de la mano de la otra en su coño húmedo. Pero ahora no se acordaba de eso, apenas la escuchaba -. Y eso no es fácil – concluía la otra.&lt;br /&gt;-De hecho, nadie recuerda cuando fue la última vez que se rompió un condón. – sentenció una tercera, con la que no se lo había hecho nunca.&lt;br /&gt;Así que decidió acometer la tercera fase de su plan: prevaricar en las altas estancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recuerdo de John Travolta se escurría por su barbilla, sobre la que exhibía una sonrisa radiante.&lt;br /&gt;El ídolo de la época, la fantasía masculina más solicitada del último año jadeaba complacido.&lt;br /&gt;-Oh honey, you’re amazing.&lt;br /&gt;- Tú también tienes una polla muy rica, Johnny. Ya sabes que aquí me tienes para cuando quieras.&lt;br /&gt;-La verdad es que apetece, baby, porque eres muy guarra, pero las fans me dejan poco tiempo. ¿Qué te parece este nuevo paso que me he inventado?&lt;br /&gt;Y Travolta se pone a menear las caderas ante la fingida admiración de ella.&lt;br /&gt;-¿A que es bueno? – proseguía él, encantadísimo de conocerse.&lt;br /&gt;-Fantástico – repuso ella maquinalmente, pero sin dejarlo notar -. Yo quería pedirte un favor, Johnny.&lt;br /&gt;- Llámame Toni, Toni Manero - él seguía a lo suyo, espantando moscas con el rabo, que, en su desnudez, iba de aquí para allá en cada golpe de pelvis.&lt;br /&gt;-Toni. Toni, seguro que has oído hablar de mi caso.&lt;br /&gt;-Y quién no, nena. La verdad es que das una tabarra…&lt;br /&gt;-Pues quiero dejar de darla. Apóyame para que me concedan la humanidad, tú ahora estás muy bien colocado. Y yo sabré ser complaciente.&lt;br /&gt;-Yo poco puedo hacer. Bueno, un poco, avanzar algunos pasos, pero tarde o temprano te vas atopar con Oli…&lt;br /&gt;-¿Oli?&lt;br /&gt;-Olivia, la Newton-John. Ésa sí que está bien colocada este año. Se la tira la imaginación de más de medio mundo, desde esquimales a bereberes. Y es mujer, como tú. A ésa es a la que te tienes que ligar.&lt;br /&gt;-Pero no le van las tías.&lt;br /&gt;-¿Quién te ha dicho a ti eso? Todo es intentarlo. Y en último caso, la decisión final la tendrán los Jefes de Todo.&lt;br /&gt;-Ya. Y con esos ni intentarlo, ¿no?&lt;br /&gt;-¿Para qué? Con esos no tienes nada que hacer. ¿Me la chupas otra vez?&lt;br /&gt;-Claro, ven aquí.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-933143064253989111?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/933143064253989111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=933143064253989111&amp;isPopup=true' title='47 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/933143064253989111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/933143064253989111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/muchas-gracias-queridos-lectores-por.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbZsj7-BpfI/AAAAAAAAAEM/HoGQkcRmVUM/s72-c/Con+Miguel+Ortiz+(Ciegos+en+la+playa)+Alfil+1994.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>47</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3413884420531252551</id><published>2009-03-09T16:11:00.003+02:00</published><updated>2009-03-09T16:53:02.765+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbUtCL9hsWI/AAAAAAAAAEE/UgnpHbpV2e8/s1600-h/tartarin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311200851147207010" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 236px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbUtCL9hsWI/AAAAAAAAAEE/UgnpHbpV2e8/s320/tartarin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A ver, desfagamos entuertos.&lt;br /&gt;Ahora soy yo el que no entiende nada.&lt;br /&gt;Lo del público es una reflexión aparte, hasta ahí estamos de acuerdo, ¿no?&lt;br /&gt;Luego empieza lo que es la novela en sí. Que parece esto lo de las campanadas de nochevieja, que nadie se entera cuando son los cuartos y cuando empiezan las campanadas de verdad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los desvelos y desvaríos del narrador forman parte de la novela, evidentemente&lt;/strong&gt;. Sí, ya sé que es un toque un poco unamuniano, pero no lo hice aposta, me salió del alma, sin querer, como un cuesco que se te escapa al agacharte. Y lo dejé.&lt;br /&gt;Creía que eso estaba claro, pero veo que no. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Respondo a cosas: ¿Por qué se llama DESPERTAR? No sabría decirlo, pero no me imagino otro título.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Y cuándo se publicará? Eso quisiera yo saber, si alguien tiene contactos en editoriales...&lt;br /&gt;Yo también echo de menos a la beligerante gata chopada. Algo le habremos hecho.&lt;br /&gt;Ahora va la siguiente entrega de DESPERTAR, que comenzará después del "Salud y besos Nancho", ¿ok?&lt;br /&gt;Creo que ahora volvemos a Madrid, año 82, al cumpleaños de aquella niña que le tenía miedo a los payasos...&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO X&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MADRID 1982&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de haber ejecutado todos sus números y un puñado de canciones, los payasos afrontaron la recta final de su representación, la parte más fácil, en la que ya participaban los chavales en juegos simples como hacer de animales, convirtiéndose la salita de estar en un corral, un zoo o una selva, dependiendo de las afinidades de los niños por los diferentes bichos.&lt;br /&gt;En ese momento se alcanzaba la auténtica catarsis teatral que años más tarde nuestros payasos, ya convertidos en actores, perseguirán vanamente por tantos y tantos escenarios. El grupo humano se volvía jauría. Un cordero que ataca a un lobo, el ratón haciendo migas con el elefante, el pajarito espantando al gato, varios perros y muchos leones. El león es el animal favorito de los niños, o, al menos, el que más les gusta representar, tal vez porque ningún niño quiere ser segundo, rey del mundo, todos quieren ser primero, rey del cielo. Y todo el mundo sabe que el único rey de la selva es el león.&lt;br /&gt;También les gusta el tigre o el elefante, animales todos fuertes e invencibles.&lt;br /&gt;Las niñas se dividen entre las que optan por un animal agresivo, con el que aprovechan para vengarse de algunos niños que las tratan mal, y las que se encarnan en animalitos tiernos y vulnerables: ovejitas, gatitos mimosos o pajaritos.&lt;br /&gt;Pero a ninguno le gusta hacer de caballo. Eso esperan que lo haga el payaso, para montársele encima. Y así un puma o un elefante se pasean orgullosos a lomos de un rocín-payaso, que ya está con el cronómetro de su profesionalidad puesto en cuenta atrás, pensando en cobrar e irse de allí cuanto antes.&lt;br /&gt;Pero para que no haya conflicto, el payaso ha de pasear, bien al trote, bien al galope, a toda las caterva de infantes desatados, que se empujan unos a otros para descabalgar al otro y montarse el uno. A todo esto, el pobre jamelgo no puede dejar de piafar, befar, bufar y relinchar si quiere que la banda se trague el cuento y no empiecen a protestar.&lt;br /&gt;Ya sólo faltan cinco minutos – pensaba él, con alivio - , es hora de meter al equino en la cuadra, de dejar de hacer el ganso, repartir caramelos, hinchar los globos y montar el grand finale. ¡Adioooós niños!...Y para casa con cinco talegos en la talega.&lt;br /&gt;Pero esa vez no fue así. Faltaba por pasar lo único que él recordaría años más tarde. Lo que hizo que no volviese a vestir de payaso. Nunca más. Y no fue el motín, que también lo hubo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó cuando la niña de boca grande y ojos de color imposible, que había permanecido toda la hora parapetada tras la pila de cajas de juguetes, salió de su escondrijo tímidamente. Él estaba desembarazándose de su último jinete, un escorpión que le había cosido el cuello a picotazos, propinados por unas uñas afiladísimas y negras, mientras gritaba ¡Muere caballito, muere!&lt;br /&gt;Lo estaba arrojando al suelo fingiendo un encabritamiento, con cuidado de no matarlo, pero sí dándole un escarmiento.&lt;br /&gt;El escorpión salió escupido hacia la pared, donde se quedó incrustado mirando al payaso con cara de incredulidad.&lt;br /&gt;Pero éste ya no le prestaba atención, sólo tenía una sonrisa para la renacuaja de la que, en cualquier otra situación, hubiese pasado olímpicamente. Pero aquella mirada seria, muy seria, le inspiraba una ternura extraña que le ponía al punto de la lágrima. Le parecía no haber visto una mirada más triste en su vida. Una mirada que no se había apartado de él en los cincuenta y cinco minutos transcurridos. No era miedo al payaso, pensaba, lo que aquella cría sentía, sino una fascinación que a ella misma le asustaba.&lt;br /&gt;Así que se acercó a ella, todavía a cuatro patas, relinchando, ofreciéndole el lomo por si quería montar. Pero ella le miró a los ojos, muy de cerca, siempre seria, y le dijo:&lt;br /&gt;-¿Babe?&lt;br /&gt;Tenían los ojos a la misma altura, pues ella de pie no levantaba del suelo lo que él a cuatro patas.&lt;br /&gt;No supo qué responder. Un silencio demasiado largo para un payaso. Intentaba descifrar qué coño querría decir la niña con eso de babe. Ella repitió:&lt;br /&gt;-¿Tú, babe?&lt;br /&gt;No sabía qué significaba eso de babe, pero si para le niña era babe, sería babe.&lt;br /&gt;-Sí, yo babe. ¿Quieres montar?&lt;br /&gt;Ella negó muy seria con la cabeza y comenzó a acariciarle la crin.&lt;br /&gt;Como por arte de magia apareció un azucarillo en la palma de su mano y se lo ofreció al belfo del babe, que lo engulló sin rechistar.&lt;br /&gt;Cuando cayó en la cuenta de lo que estaba haciendo, el payaso se sintió gilipollas. Los niños pueden ser pa matarlos o pa comérselos, pero en ningún caso puedes dejarte avasallar por los chacales, ni chantajear por los corderillos.&lt;br /&gt;Entonces la niña le quitó la nariz roja y le señaló con el dedo.&lt;br /&gt;-¿Señó?&lt;br /&gt;-No, no soy un señor, soy un payaso – repuso él, recuperando su nariz y volviéndola a ubicar en su sitio, mientras exhibía la más amplia de sus sonrisas y largaba la más muñequil de sus voces. Decididamente se estaba comportando como un subnormal.&lt;br /&gt;La niña volvió a quitarle la nariz.&lt;br /&gt;- No, tú señó.&lt;br /&gt;Ella estaba muy seria y lo decía con gran convencimiento. Así que él optó por el cambio de estrategia.&lt;br /&gt;-Está bien, soy un señor, bueno, no, un chico.&lt;br /&gt;-¿Tico? – la niña, ya tomadas todas las confianzas, exploraba con su manita la nariz auténtica que había estado oculta bajo la del payaso.&lt;br /&gt;-Sí. Soy un chico pero hago de payaso.&lt;br /&gt;- ¿Poqué?&lt;br /&gt;-Para divertir a los niños como tú. Hoy especialmente para ti, que es tu cumple, ¿no?&lt;br /&gt;-¿Padamí?- la niña ya le cogía las mejillas con sus dos manos y le tiraba de los carrillos, fascinada, al parecer, con las diferentes caras que era capaz de moldear en el rostro de él.&lt;br /&gt;-Sí. Para ti.&lt;br /&gt;-¿Tico padamí?- la niña ya se había arrojado a abrazar a tico payaso babe&lt;br /&gt;-No, payaso para ti. El chico se tiene que ir.&lt;br /&gt;Afortunadamente, el resto de la manada estaba demasiado ocupada en descuartizar al otro payaso, que se había convertido en caimán y que había amenazado con comérselos a todos. Una montonera de niños rugientes cubría el cuerpo del osado principiante, cuya vida correría serio peligro si él no acudía en su ayuda. Así que recuperó la posición bípeda, ante la desilusión de la niña que ya no se quería separar de él, y a la que no tuvo más remedio que dejar su nariz, la postiza, en prenda. Le hizo un gesto para que le esperase. Y se puso manos a la obra, cual árbitro de rugby disolviendo una melé.&lt;br /&gt;Y llegó el momento de repartir los caramelos e inflar los globos. Éstos venían contados, porque no habían tenido la previsión de ir a comprar más, y temían que no hubiese suficientes para todos. Por suerte no fue así, y aún sobraron un par de ellos. Siendo la mayoría de la concurrencia menor de cinco años, los payasos tuvieron que hacer un gasto suplementario de su aliento, dejándose varios decilitros cúbicos de vida dentro de los globos.&lt;br /&gt;Ya todos los niños tenían su globito hinchado y sólo quedaba despedirse tirando caramelos al aire. Pero la niña le tenía cogido de la mano y le daba tirones para que se agachase. Él se acuclilló para decirle adiós.&lt;br /&gt;Ella seguía muy seria y muy quieta. Acercó su diminuta mano al pecho del payaso, la sostuvo unos segundos ahí apoyada.&lt;br /&gt;Sin dejar de estar seria.&lt;br /&gt;-¿Bum bum?- le preguntó como si le fuese la vida en ello.&lt;br /&gt;- Sí, ahí está el corazón, muy bien – el payaso se había puesto didáctico.&lt;br /&gt;-¿Yo bum bum?&lt;br /&gt;Entonces ella cogió la mano de él y suavemente se la acercó a su pecho. Pero no directamente. La deslizó por debajo de su blusita y la posó sobre la piel desnuda de su pecho, frotándose con ella levemente.&lt;br /&gt;-¿Tica yo?&lt;br /&gt;En ese momento sonrió, era la primera vez que lo hacía, pero fue una sonrisa tan inmensa que chocó contra las paredes de la habitación produciendo algunos desconchones en las paredes; y, por supuesto, en las entrañas del payaso que, entre la sorpresa y la fascinación tardó un segundo de más en retirar la mano espantado. Joder con la niña, a ver si ahora, encima, le iba a meter en un lío. ¿Y qué había dicho? ¿“Chica yo”?&lt;br /&gt;Decidió que ya había sido suficiente y que lo que procedía era salir de allí, ya.&lt;br /&gt;Entonces comenzó el motín.&lt;br /&gt;Los niños, furiosos y enrabietados lloraban como condenados a muerte.&lt;br /&gt;¿Qué demonios había pasado?&lt;br /&gt;Embebido como estaba despidiéndose de la cría no se había percatado de que a su compi le había dado por improvisar y les había dicho al resto de los niños que se sentasen sobre sus globos y los explotasen. Los chavales, encantados, lo habían hecho y habían disfrutado, entre la excitación y el miedo, de la traca de globos muriendo de golpe.&lt;br /&gt;Pero se habían quedado sin globos. Y querían otro. Y no había. Peligro. Mayday…mayday…&lt;br /&gt;Tuvieron que salir por patas para que los padres no se ensañasen con ellos. De acuerdo que habían soliviantado a los niños por una gilipollez, pero les habían tenido entretenidos y formales durante más de una hora. No había razón para que no les quisiesen pagar y, a cambio, les quisiesen pegar.&lt;br /&gt;Pero sí la había. Aunque los dos infortunados payasos nunca llegaron a sospecharlo.&lt;br /&gt;Alarmados por la algarada, los mayores habían entrado a ver qué diantres pasaba con los críos.&lt;br /&gt;Probablemente, alguno de ellos intuyó ver algo extraño en el comportamiento de uno de los payasos con la niña homenajeada. Posiblemente, algo debió de decirle al padre de la niña, porque, si no, no se explica que le hubiesen tenido que contener sus amigos para que no le rompiese la crisma al payaso por el que su hija, desconsolada, clamaba desde el pasillo:&lt;br /&gt;-¡Tico padamí!…¡Tico padamí…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se apearon en la estación de La Latina, callados. Salieron a la Plaza de la Cebada, en silencio.&lt;br /&gt;El sol acababa de ponerse y el cielo de la ciudad desplegaba toda su paleta de tonalidades.&lt;br /&gt;Dos payasos tristes en el corazón de un Madrid alegre.&lt;br /&gt;Uno de ellos se descuelga el inmenso bolsón remendado y a punto de explotar que pende de su hombro y, sin pensarlo, sin detener la marcha, lo arroja a un contenedor.&lt;br /&gt;Luego, sin dejar de caminar, busca en el cielo algún trazo de color imposible. Y, aunque halla muchos magníficos, preciosos, no encuentra el que está buscando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3413884420531252551?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3413884420531252551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3413884420531252551&amp;isPopup=true' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3413884420531252551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3413884420531252551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/ver-desfagamos-entuertos.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbUtCL9hsWI/AAAAAAAAAEE/UgnpHbpV2e8/s72-c/tartarin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3901030024063772119</id><published>2009-03-07T17:26:00.005+02:00</published><updated>2009-03-08T14:32:47.840+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbKZCj0XB4I/AAAAAAAAAD8/1wLz09N4wn4/s1600-h/imagen1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310475179876878210" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbKZCj0XB4I/AAAAAAAAAD8/1wLz09N4wn4/s320/imagen1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay públicos buenos, públicos mejores... y también hay públicos malos, espantosos. El público de Zamora es excepcional, por bueno. He podido constatarlo las dos últimas veces que he ido a actuar allí, con poquísima diferencia de tiempo y con obras muy distintas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es curioso que los actores también califiquemos al público, cuando éste no hace nada más que sentarse y ver qué le echan. Pero se nota el pulso que transmite desde el patio de butacas ese ente al que llamamos "el respetable" (por cierto que lo es); sobre todo en las comedias, en las que el actor recibe ese feed-back (perdonadme el anglicismo que suena a pedante, pero no sé cómo mejor definirlo) que hace que el actor se crezca al recibir inmediata respuesta en forma de carcajadas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;He conocido públicos que no se reían nada de nada, por lo que les tachábamos de "malos", y que, sin embargo, disfrutaron de la función tanto como aquél que se pasó la función descojonado de risa, sólo que, por idiosincrasia del pueblo, o por casualidades de la vida, a nosotros no nos lo transmitió ese día.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En ese sentido los actores también somos injustos en nuestra apreciación. De la misma manera que, a veces, también lo sois vosotros, nuestro público, al haceros composiciones conjeturadas sobre la forma de ser, o el estilo de vida, o la forma de pensar de los actores que seguís, generalmente derivadas de los personajes que nos ha tocado encarnar, o las declaraciones (generalmente mentirijillosas, que lo sepáis) que hacemos en los medios de comunicación a lo largo de nuestra vida.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dicho este rollo, vamos a los que nos interesa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Siguiente capítulo de DESPERTAR. &lt;div&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;(A PARTIR DE AQUÍ YA TODO ES NOVELA)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO IX&lt;br /&gt;LA FAMOSA CONVERSACIÓN EN LA FIESTA, QUE EL NARRADOR NUNCA PROMETIÓ CONTAR PERO QUE SE VIO OBLIGADO A HACERLO POR PRESIÓN DEL AUTOR&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El narrador no está de acuerdo con incluir esta escena en el relato, porque no le parece necesaria para el devenir de los hechos. Pero un ímpetu morboso del Autor, a quien todos nos debemos, le obliga a desempolvarla de olvido.&lt;br /&gt;Al narrador le resulta penoso rememorar aquellas guitarras de Clapton a todo trapo en el piso de la calle Santiago de Chile, zona nueva de Compostela. Le duele el inocente olor a marihuana y costo. Le duele recordar tanta rebelión y tanta ansia de cambiar el mundo en gente que murió sin comprobar que esto no hay quien lo cambie.&lt;br /&gt;Al narrador le joden la vida obligándole a narrar esto. Pero, ¿a quién le importa la vida de un narrador?&lt;br /&gt;Así que el narrador será escueto y transcribirá la conversación tal cual él la recuerda, sin acotaciones ni adornos literarios.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la fiesta organizada en el piso de su novio, Marisa se le acercó con un porro, que él rehusó.&lt;br /&gt;-¿Por qué estás tan soso?&lt;br /&gt;- ….&lt;br /&gt;- Seguro que no eres tan serio.&lt;br /&gt;- A veces&lt;br /&gt;-¿No fumas petas?&lt;br /&gt;- Me parece un esnobismo. Eso no hace nada.&lt;br /&gt;-¿Pero lo has probado?&lt;br /&gt;-Sí, un par de veces. Y no me hicieron nada. Me mareé un poco. Yo creo que no necesitamos estímulos externos para despertar la imaginación, ni para avivar los sentidos.&lt;br /&gt;-Tienes la mirada triste.&lt;br /&gt;-La vida es triste.&lt;br /&gt;- ¿Tú crees?&lt;br /&gt;-Estoy seguro, al fin y al cabo no es más que un largo paseo hacia la muerte.&lt;br /&gt;- Así visto…&lt;br /&gt;-Es como yo lo veo.&lt;br /&gt;-No me lo creo.&lt;br /&gt;-¿Lo qué?&lt;br /&gt;- Que la vida para ti no sea más que un largo paseo hacia la muerte.&lt;br /&gt;- Entonces , ¿qué es?&lt;br /&gt;- Muchas cosas. La oportunidad de conocer gente, por ejemplo. Para mí conocerte le da un nuevo aliciente a mi vida.&lt;br /&gt;-…..&lt;br /&gt;- ¿Tampoco te gusta la gente?&lt;br /&gt;- No me la creo. Todo el mundo va de algo que no es.&lt;br /&gt;- ¿Y qué es cada uno? ¿Tú sabes lo que eres?&lt;br /&gt;-Sí, una mierda en medio del infinito.&lt;br /&gt;- No digas tonterías. Eso es lo que vendes que eres, pero no creo que tú lo creas, realmente. Tienes muchas cosas dentro, se te nota. Y lo sabes. Lo que no sabes es cómo sacarlas.&lt;br /&gt;- A nadie le interesa lo que yo pueda llevar dentro.&lt;br /&gt;-¿Tú qué sabes?&lt;br /&gt;- Sí, porque a la gente no le importa lo que le pase a los demás. El mundo seguiría girando si ni tú ni yo existiésemos. No sé tus amigos, pero los míos seguirían haciendo su vida sin mí si yo no estuviese.&lt;br /&gt;- ¿Entonces qué eres, un cero a la izquierda?&lt;br /&gt;- Ni siquiera eso. Ser un cero a la izquierda significa algo. Más bien soy un cero en medio de un montón de números.&lt;br /&gt;- Pues para mí eres importante.&lt;br /&gt;- Si no me conoces de nada.&lt;br /&gt;- ¿Cómo que no? ¿No estamos hablando? Eso ya es algo.&lt;br /&gt;- Ya, de tonterías.&lt;br /&gt;- Vale. Pero es que la mayor parte de las relaciones humanas se establecen a partir de tonterías. No siempre puedes estar pensando en lo esencial, eso es un coñazo. Y, aunque no lo creas, es una postura muy egoísta ir soltándole a los demás tus rollos existenciales, les obligas a meterse en tu mundo oscuro, cuando cada quien intenta huir del suyo propio. ¿Qué crees, que mi vida es un jardín de rosas, que no hay cosas que me hacen llorar y desesperar de la vida todos los días? Despertarse cada mañana no es gratis, y las horas que te quedan por delante hasta que vuelvas a dormir son el precio que pagas por adelantado para tener el privilegio de volverte a despertar el día siguiente. Si ese precio te parece excesivo es que eres un poco rácano, ¿no crees? Sé generoso, tú lo eres, y paga el precio de vivir como si fuese calderilla que se te cae de los bolsillos.&lt;br /&gt;- No me lo creo…&lt;br /&gt;- ¿Qué es lo que no crees?&lt;br /&gt;- Lo que me cuentas. Ser generoso es otra pose, una forma más de egoísmo. Cuando eres generoso esperas un reconocimiento, una alabanza por parte de los demás. Das para recibir luego. Y si la gente no te corresponde en la medida que tú esperas te mosqueas con ella. Y la gente nunca responde.&lt;br /&gt;- Eres un coñazo, pero me encantas. No crees nada en la gente, ni siquiera en tus amigos.&lt;br /&gt;- Es que veo lo que hay debajo de sus máscaras.&lt;br /&gt;-Tú es que tienes rayos X en los ojos. Y eso es peligroso.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque desnudas con la mirada.&lt;br /&gt;-¿Tú crees? Venga ya.&lt;br /&gt;- En serio. A mí tu mirada me desnuda.&lt;br /&gt;- Vaya, lo siento. Procuraré mirar para otro lado.&lt;br /&gt;-Qué va, al contrario. Me gusta que me vean desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al narrador le desagrada sobremanera reavivar esta conversación en su memoria, porque el narrador, aún sin derecho a ello, siempre simpatizó con Marisa y le duele recordar la viveza, la lucidez y la magnífica belleza que exportaba esa mujer antes de que la heroína entrase en su vida.&lt;br /&gt;Al narrador las drogas le producen infinita mella y preferiría no tener que hablar de ellas. Pero no va a tener más remedio, porque estábamos en el año 78 y en aquel tiempo las drogas eran una alternativa, una referencia, una seña de identidad que distinguía a los espíritus nobles - que se drogaban -, de los infames, que creían en Dios o en Santiago Carrillo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3901030024063772119?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3901030024063772119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3901030024063772119&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3901030024063772119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3901030024063772119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/hay-publicos-buenos-publicos-mejores.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SbKZCj0XB4I/AAAAAAAAAD8/1wLz09N4wn4/s72-c/imagen1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-5204986552890077163</id><published>2009-03-04T17:25:00.003+02:00</published><updated>2009-03-04T17:35:48.105+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sa6fgO1FrDI/AAAAAAAAAD0/N2qL5Pk5N7g/s1600-h/imagen4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309356386801790002" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sa6fgO1FrDI/AAAAAAAAAD0/N2qL5Pk5N7g/s320/imagen4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO VIII&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se enamoró a primera vista, se enamoró a primera oída, porque antes de verla ya había sucumbido a su voz.&lt;br /&gt;Aquella voz que miraba a los ojos con franqueza, prometiendo rondas de amistad, había doblegado de una andanada todas las defensas levantadas en los más de mil años que le había costado llegar a la veintena.&lt;br /&gt;-Hola. Vienes a la fiesta, ¿no?&lt;br /&gt;Sólo le faltaba la puntilla para caer muerto… mirarla.&lt;br /&gt;De no ser por las greñas que despeinaban su educación, sus mitos y sus buenos modales de la cabeza a los hombros, todo el mundo podría haber percibido claramente cómo las orejas adquirían el color de las granadas maduras.&lt;br /&gt;Las melenas le protegían del rubor como le protegían de todo, bastaba con hundir los hombros y dejar caer el cuello hacia delante, y ya eras uno más de la banda disconforme, ajeno a todo lo que pasaba al otro lado de tus muros edificados con miedo y hastío precoz, ese hartazgo juvenil a no encontrar respuestas a preguntas que aún no sabes formular.&lt;br /&gt;De ahí la mirada siempre baja. Acaso buscando en el suelo una estrella caída del cielo que se dejase coger. Acaso mirando donde poner el pie para no tropezar tan a menudo. Acaso para no ver más que tu sombra. Acaso ocultando la vista para que no vean que ves.&lt;br /&gt;Pero la chica que se había dirigido a él no era muy alta, de modo que cuando se volvió lentamente, la mirada fija en el suelo, mostrando únicamente la testuz enmarañada, se topó a bocajarro con una espléndida sonrisa que parecía escudriñar por el quicio de sus guedejas buscando su mirada. Dos faros en la noche circulando en sentido contrario por el mismo carril. Peligro, choque frontal. En el último momento, cuando la colisión parece inevitable, da un volantazo de párpados y desvía la trayectoria de su mirada. Para encontrarse con una boca que parece mandarle besos, cuando, en realidad, no hace más que hablar.&lt;br /&gt;-Me llamo Marisa – decían los besos – estuvimos ayer en Platerías, ¿te acuerdas? Pero no hablamos mucho. – No habían hablado nada-. ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;Él escupió su nombre mirando a ninguna parte, como solía hacerlo cuando quería marcar paquete de tío invulnerable. Este tipo de respuestas desabridas solía bastar para que el/la interlocutor/a desistiese de cualquier tipo de acercamiento y fuese a interesarse por otra persona más asequible. Lo que resultaba ser el efecto diagonalmente contrario al pretendido con su actitud. Pues no era rechazo lo que él demandaba con su pose huraña, evidentemente. Nadie busca el rechazo de los demás, ni los dictadores, ni los dementes, ni los asesinos en serie. Nadie. Todo el mundo pretende reconocimiento, notoriedad, aceptación; en una palabra: aprecio. Incluso esos indeseables. Sólo que, en ellos, esa enfermiza compulsión por conseguirlo, que no para en medios, ni prejuicios, ni éticas que valgan, es la que convierte sus actos en monstruosos.&lt;br /&gt;Así que él quería agradar, y en la hosquedad que exhibía mezclaba el miedo a ser rechazado tal como era y el ansia de parecer más interesante.&lt;br /&gt;Pero si una persona interesante nos atrae no hay nada más repelente que una persona haciéndose la interesante. En eso no caía él.&lt;br /&gt;Iba a ser ella, Marisa, la que poco a poco le iría abriendo los ojos en ese sentido, la que le haría descubrir que había algo bello en él, que no precisaba de artificios ni poses de heroico desprecio.&lt;br /&gt;Y fue ella, Marisa, la que cambió el rumbo de su vida, desviándola de la ruta prevista, arrumbándola por los inciertos mares de las emociones fuertes hasta los mismísimos acantilados de la muerte.&lt;br /&gt;Amó a Marisa desde que la conoció. Y ya no pensó en nadie más ningún segundo de su vida. Salvo para masturbarse, que no podía hacerlo con Marisa, tanto la respetaba, y recurría, como siempre, a sus fantasías con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las mujeres, aunque se trate de fantasías, son muy intuitivas. El simple hecho de ser entes imaginados no tiene por qué privarles de sus atributos femeninos.&lt;br /&gt;Y ella supo desde la primera frase, desde la primera sílaba, que aquella chica iba a desbaratar el frágil idilio que estaba manteniendo con él.&lt;br /&gt;Y no podía competir con la intrusa, tenía todas las de perder, pues la otra era real y ella no.&lt;br /&gt;Más adelante, para animarse en los momentos de profunda desazón, se decía que la auténtica ventaja era ser imaginaria, pues él nunca se atrevería a hacer nada con una chica real, lo más que llegaría a hacer sería amarla en secreto; es decir: convertirla en su nueva fantasía. Pero al llegar a este corolario impepinable se deprimía más, hundiéndose en oscuros charcos de rabia. Aquella chica, no contenta con haber entrado a saco en la vida real de él, poniéndola patas arriba, ahora quería usurpar el puesto que ella por méritos propios ocupaba: el de fantasía exclusiva. Ya sólo le faltaba encontrársela bostezando aburrida por la estancia de las fantasías. Si eso sucedía se prometió arrancarle los ojos a la muy zorra; más que eso, arrancarle el aliento; más aún, arrancarle la vida.&lt;br /&gt;No obstante, acudía fielmente a las citas con él, siempre que él la solicitaba, aunque sus encuentros no volvieron a ser lo mismo. Para empezar, ya no había morbo, fin del sexo salvaje, procaz y plebeyo que a ella tanto le gustaba. Debido al estado enamoradizo y ñoño de su imposible amado, los polvos se tornaron lánguidos, no exentos de pasión, pero sin brutalidad ni perversión. Y lo peor de todo: cuando él estaba a punto de correrse, ella era expulsada sin contemplaciones de su lado, eyectada como un piloto al que han alcanzado el avión y salta en paracaídas, y su puesto era ocupado por la otra, quien recibía las caricias, los besos y ternuras del amante en el momento del orgasmo. El momento que a ella siempre más le gustó.&lt;br /&gt;Dejó de pasear colgada del brazo de su imaginación. No volvió a escuchar palabras amorosas al oído. Eran todas para la otra. Para ella sólo el jadeo, el bufido y el Eres una puta. Se había convertido en la sirvienta calientapollas que pone a tono al señorito y luego vuelve al cuarto de las escobas, desde donde escucha, sin poderlo evitar, los susurros amorosos que a ella le niega y a la otra dedica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Él, que nunca había cruzado más de dos frases con ninguna mujer que no fuese su madre, a quien nadie nunca había visto en compañía de fémina, que se moría de vergüenza ante la simple mirada de una de ellas, ahora pasaba más tiempo con Marisa que con ninguna otra persona. Tiempo real, no imaginario. Desde la fiesta a la que fue invitado por ella, se hicieron inseparables.&lt;br /&gt;Puede que un día, si no está mu harto, el narrador nos obsequie con la secuencia de aquella primera toma de contacto, donde dos almas gemelas se fundieron como metales incandescentes en un crisol de drogas y alcohol. Duro trabajo el del narrador, que no participa de la historia, pero ha de contarla fielmente y que se entienda, teniendo mucho cuidado de no excederse en sus propios puntos de vista, pues él no existe, sólo es el narrador. Y ahora al narrador se le ha ido la pinza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marisa tenía en él un nuevo amigo, su mejor amigo.&lt;br /&gt;Marisa tenía una sonrisa contagiosa.&lt;br /&gt;Marisa tenía mil respuestas diferentes para cada pregunta que él no sabía formular.&lt;br /&gt;Marisa tenía el poder de parar el tiempo con un gesto.&lt;br /&gt;Marisa tenía su corazón esclavizado.&lt;br /&gt;Marisa tenía una forma de moverse que le ponía malo.&lt;br /&gt;Pero, sobre todo y fundamentalmente, Marisa tenía novio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-5204986552890077163?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/5204986552890077163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=5204986552890077163&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5204986552890077163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/5204986552890077163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/capitulo-viii-santiago-de-compostela.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/Sa6fgO1FrDI/AAAAAAAAAD0/N2qL5Pk5N7g/s72-c/imagen4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-15471594538096340</id><published>2009-03-03T13:20:00.002+02:00</published><updated>2009-03-03T13:37:44.785+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Representaba yo "Defendiendo al Cavernícola" en Barna. Navidades del 2003. Me habían alquilado un piso en el Eixample con tan mala fortuna que estaban de obras en el edificio de al lado. Cada día me despertaban martillazos como bombas a las ocho de la mañana. Las más de las veces con importante resaca. En una de éstas, no puedo soportar más el ruido, ni el espantoso dolor de cabeza, me pongo un chándal, por encima el abrigo, y salgo despeluchado, pálido, desencajado, cual yonki en pleno mono, a comprarme lo que fuese a una farmacia.&lt;br /&gt;Me encuentro a Pepe Rubianes en Aribau, nos conocemos de vista y poco más. Se preocupa por mi aspecto. Le cuento el infierno que vivo todas las mañanas. Y, sin más, me ofrece las llaves de su casa en Sitges, creo recordar que era, para que pudiera vivir tranquilo el tiempo que me quedaba en Barcelona. No se las cogí porque apenas nos conocíamos y me dio corte.&lt;br /&gt;Qué grande, el tío.&lt;br /&gt;Tan grande como actor era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elecciones en mi tierra: De todos los resultados posibles, el peor.&lt;br /&gt;Y, encima, se muere Pepe Rubianes.&lt;br /&gt;Joder.&lt;br /&gt;Hoy estoy de luto, así que no hay entrega de la novela&lt;br /&gt;Lo siento&lt;br /&gt;Salud y besos&lt;br /&gt;Nancho&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-15471594538096340?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/15471594538096340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=15471594538096340&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/15471594538096340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/15471594538096340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/representaba-yo-defendiendo-al.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8802371206806197134</id><published>2009-03-01T15:04:00.003+02:00</published><updated>2009-03-01T15:26:43.065+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaqMzU175JI/AAAAAAAAADs/zYk1IGb2hxE/s1600-h/imagen2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5308209924205700242" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaqMzU175JI/AAAAAAAAADs/zYk1IGb2hxE/s320/imagen2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Qué pasará en las elecciones de hoy en mi tierra? ¿Volverán los ladrones, hijos de los que ya eran ladrones con Franco, a seguir mangoneando a gusto sin tener que hacer oposición? ¿O se mantendrán en el poder los choricillos de tres al cuarto que van de sociatas y que, como no lo llevan en los genes, roban fatal y los pillan a las primeras de cambio?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En serio que me preocupa... No quién gane, no: me preocupa que, gane quien gane, no te puedas fiar de ellos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin, que este viernes estaremos en Zamora con Los Cuernos. El fin de semana siguiente (viernes 13 y sábado 14) estaremos en Gijón y Avilés. Mientras, el mismo sábado 14, La Compañía del Tío Venancio (mis alumnos de teatro alcalaínos, que han formado compañía... algo de veneno les he inoculado, vive Dios) interpretará UN CRIMEN EN EL CIELO en la Sala Margarita Xirgú de Alcalá de Henares, a eso de las siete.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y el 25, miércoles, Castigados en el Gruta 77, no se olvidar...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y ahí va la séptima entrega de DESPERTAR&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Muchas gracias por los comentarios bonitos que me dejáis algunos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;CAPÍTULO VII&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una caricia. Luego un beso. Una palabra de amor en la penumbra. Y más besos. En los que no sólo hay deseo.&lt;br /&gt;-¿Sabes? Me estoy enamorando de ti, que no existes.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Claro que existo, aquí estoy. ¿No me sientes?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya, pero sólo eres un sueño, una fantasía. Yo necesito una chica de verdad, de carne y hueso. Lo entiendes, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿No eres feliz conmigo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Mucho, demasiado. Pero me acostumbras a estar solo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Me quieres?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Como a mí mismo.&lt;br /&gt;Los besos silenciaron las palabras e hicieron el amor despacito, prometiéndose eternidades y descendencias. Fue largo y relajante. Cuando llegó el orgasmo simultáneo, se dejaron caer exhaustos, uno al lado del otro. Besándose. A diferencia de otras veces, ella no desapareció en cuanto él se hubo saciado, sino que siguió a su lado, bañándole en caricias inspiradas por el mismo viento, mirándole con sus ojos pintados por el sol sobre el océano, filtrándose en sus poros como arena de las dunas.&lt;br /&gt;Pasaban mucho tiempo juntos. Él ya no sólo la reclamaba para apagar fuegos, la deseaba siempre a su lado, paseándola del brazo por Santiago, desde el hormigón hasta el empedrado y luego de vuelta al hormigón.&lt;br /&gt;Ella se había vuelto, no ya su amante, sino su confidente. Su pareja.&lt;br /&gt;Él, sencillamente, se estaba volviendo majara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las chicas la envidiaban. La mayoría de ellas no pasaban de ser fantasías efímeras por la cabeza de un solitario onanista. Algunas sólo vivían una vez. Las menos, las que habían conseguido instalarse como fantasía permanente en la cabeza de algún hombre, residían en una estancia lujosísima, hecha de espuma de nube, donde no hacían más que holgar y hablar entre ellas, a la espera de ser requeridas por su creador. Unas cuantas pertenecían a varios hombres a la vez, pues se ceñían a ciertos estereotipos muy acusados que producen morbo en el macho y no era difícil que diferentes mentes masculinas recurriesen a un mismo icono.&lt;br /&gt;Había varias que pertenecían a un mismo hombre, que, bien las turnaba, o bien se lo hacía con todas a la vez.&lt;br /&gt;Y muy pocas, poquísimas, llegaban a ser amadas en la imaginación de un solitario. Y pasaban largo rato con su hombre, no sólo para ser folladas.&lt;br /&gt;Pero lo que nunca había sucedido, nunca, jamás de los jamases, es que una fantasía se enamorase de su progenitor. Claro que se hacían las enamoradas, o las traviesas, o las calientes, o las tímidas, o las perversas, dependiendo de los deseos de ellos, pero en ningún caso, una vez acabado el “curro” seguían manteniendo esos sentimientos. Lo que hacían era sumirse en una indolencia extática, una felicidad sin motivo, una vida sin problemas.&lt;br /&gt;Así que todos miraban con extrañeza a esa fantasía enamorada.&lt;br /&gt;El caso había trascendido más allá de los etéreos muros de su estancia y se había propagado por los otros reinos del Mundo de la Fantasía, habitados por seres inmortales, luminosos, grandes estrellas de la historia, del cine o de las novelas, lugares que las chicas no conocían más que de oídas, pues al pertenecer al escalafón más bajo de la fantasía (la fantasía sexual anónima), no estaba bien visto que saliesen de su espumosa morada y se relacionasen con las fantasías superiores.&lt;br /&gt;Y aunque nunca se pringaban emocionalmente con sus creadores, eso no quería decir que no tuviesen sentimientos entre ellas, sobre todo entre las más veteranas que llevaban tiempo compartiendo la estancia. Era la amistad de los presos en el corredor de la muerte, nunca sabías cuando iba a ser la última vez que ibas a ver a tu compañera, eso sólo dependía de lo que pasase por la cabeza del respectivo hombre. Y depender de eso es como colgar de una rama asido por una sola mano: no sabes el tiempo que aguantarás, pero tarde o temprano acabarás cayendo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Él vivía en tres mundos. Dos eran reales. El otro no. Pero era, para él, el irreal más real que los reales, pues de la realidad siempre estaba ausente, mientras sus sueños los vivía con toda intensidad.&lt;br /&gt;Alternaba lo más noble y lo más bajo en su vida de realidad: compañeros pulcros y aplicados por el día, que le pasaban apuntes y le invitaban a sus casas a estudiar; y por las noches piojosos melenudos, bebedores de cerveza, porreros, triperos, camellos, yonkis y colgados, también estudiantes buenos pero traviesos que se dejaban descolgar un par de veces por semana. Entre esas dos faunas se movía. La domesticada y la indómita. El zoo y la selva.&lt;br /&gt;Y a ninguna de ellas pertenecía. Por eso se montó ese mundo paralelo, hecho de sueños imposibles y pánico a lo tangible.&lt;br /&gt;En su mundo alternativo no era estudiante sino otra cosa. Y vivía enamorado de ella, que le correspondía con el mismo ansia. Tantas veces pasaba en este mundo ficticio que la gente le daba por imposible y desdeñaba su autismo.&lt;br /&gt;Por el día:&lt;br /&gt;-Pero cómo, ¿no sabes que el parcial es dentro de tres días?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Él paseando con ella por la Alameda, haciéndose la foto en la cámara vieja que luego sale enmarcada en una corazoncito.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Tres días? Joder… ¿Y qué entra?&lt;br /&gt;-¿Desde cuándo no vienes a clase?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella diciéndole que le quiere bajo un soportal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Buf, no sé… tres meses, o así.&lt;br /&gt;-Pues te has perdido lo más gordo. Te puedo pasar los apuntes, pero me los devuelves mañana. ¿Me estás escuchando?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Él y ella besándose en las escaleras de La Quintana.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;-Que si vas a presentarte.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella le ama. Lejos de los soportales, lejos de La Alameda, muy lejos de La Quintana.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Claro… los apuntes…&lt;br /&gt;-Vale, ya te los fotocopio yo y pasas por mi casa por la noche a recogerlos…&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y por la noche, ponerse muy ciego para llegar a casa meterse en la cama y soñar con ella.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Por la noche… he quedado… bueno sí… ¿cuándo es el parcial?&lt;br /&gt;-Vete a tomar por el culo.&lt;br /&gt;Por la noche:&lt;br /&gt;-¿Nos movemos?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ah, si ella existiera de verdad, si apareciese de repente por esa puerta…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Tronco, que si nos movemos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Algún día tiene que aparecer, seguro. Ella existe, yo la he inventado, pero tiene que existir alguna que sea como ella…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;-Tú estás tonto, ¿o qué? Que nos movemos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Puede que esta sea la noche en que ella aparezca, no pienso irme a casa hasta agotarla&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y una voz que dice:&lt;br /&gt;-Déjalo, está colgao.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquella noche de otoño del 78 sucedió algo que iba a estremecer el castillito de naipes que se había montado.&lt;br /&gt;-Tío, espabila. Vamos a una fiesta.&lt;br /&gt;-¿Una fiesta? ¿Qué fiesta?&lt;br /&gt;-Con esta peña, los de ayer en Platerías, el tipo ése y su novia.&lt;br /&gt;Ya, el tipo ése y su novia. El tipo ése le había caído muy bien, incluso habían hablado largo rato entre voll-damm y voll-damm. A su novia no le había dirigido la palabra, apenas la mirada. Era muy guapa y simpática, con todo el mundo parecía llevarse bien aunque los acabase de conocer. Con todo el mundo menos con él.&lt;br /&gt;Le intimidaban las mujeres, sobre todo si le gustaban, y no recordaba haber mantenido una conversación de más de dos frases con ninguna. Nunca.&lt;br /&gt;De pronto, una voz suave, cantarina, de mujer, arrastrando un convoy de sonrisa franca y amigable.&lt;br /&gt;-Hola. Vienes a la fiesta, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En el Mundo de la Fantasía, en un rincón medio olvidado donde residen las fantasías sexuales, las Guarras, como despectivamente le llaman las fantasías de alcurnia, se oyó un grito desgarrador.&lt;br /&gt;No era el grito propio de una fantasía.&lt;br /&gt;El grito de una mujer traspasada en el pecho por la lanza de los celos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-8802371206806197134?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/8802371206806197134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=8802371206806197134&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8802371206806197134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/8802371206806197134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/03/que-pasara-en-las-elecciones-de-hoy-en.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaqMzU175JI/AAAAAAAAADs/zYk1IGb2hxE/s72-c/imagen2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-4816716733942144116</id><published>2009-02-26T16:03:00.003+02:00</published><updated>2009-02-26T16:32:36.826+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaalVtEb0DI/AAAAAAAAADk/rN6I3PlezUw/s1600-h/imagen1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307111003196739634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 232px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaalVtEb0DI/AAAAAAAAADk/rN6I3PlezUw/s320/imagen1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;"Calavera no chilla", me dijo una vez un amigo argentino que se decía en Argentina cuando algún crápula se quejaba de su resaca. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así que procuraré no chillar. Vosotros tampoco lo hagáis porque me estalla la cabeza.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahí va la sexta entrega de DESPERTAR.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Volvemos al Madrid el 82; por si no lo habíais pillado, 29 de octubre (día siguiente a que el Felipe ganase sus primeras elecciones, es anecdótico, pero no tanto...)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es mi obligación recordar que el 25 de marzo CASTIGADOS SIN POSTRE tocan en el GRUTA77 de CARABANCHEL, MADRID. Pedazo concierto va a ser.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO VI&lt;br /&gt;MADRID 1982&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella había pedido un &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt;. Pero no se lo habían traído. Le regalaron una Barbi con mil complementos, desde la casita, al coche de Kent; le regalaron un inmenso reloj mágico en el que diversos animales cantaban las horas; también le regalaron pinturas de colores y muchos libros llenos de dibujitos. Pero no un &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt;. Bueno, sí, como si ella fuese tonta, le habían traído un &lt;em&gt;babe &lt;/em&gt;de mentira, con balancines al final de las patas, al que en ningún momento hizo el menor intento de montar.&lt;br /&gt;-Ahí tienes tu &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt;, nena. Mira qué bonito… ¿No quieres montarlo? ¿Por qué? ¿Cómo hace el &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt;?...&lt;br /&gt;Los mayores eran malos y estúpidos, una palabra ésta que decía continuamente su hermano mayor cuando quería insultar a alguien y a ella le gustaba: estúpido; tenía que ser algo muy grave ser estúpido. Pues los mayores eran estúpidos, ¿ de verdad pensaban ellos que esa cosa dura, rígida, que no hacía más que balancearse de adelante para atrás era un &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt;? ¿No sabían distinguirlo de uno de verdad, que hace iiiii y mueve la cabeza y la cola para espantar las moscas? ¿O se creían de verdad que ella no sabría distinguirlo?&lt;br /&gt;Ella quería un &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt; al que poner un nombre y darle de comer zanahorias y muchos azucarillos.&lt;br /&gt;Por eso había estado inconsolable todo el día de su cumpleaños, las mejillas bañadas en sangre más que lágrimas, tanto era el dolor que sentía.&lt;br /&gt;Sus padres no tuvieron más remedio que anticiparle el contenido de la sorpresa que le tenían reservada a ella y sus amiguitos. Se lo dijeron con gran secreto:&lt;br /&gt;-Van a venir los payasos.&lt;br /&gt;El dolor dio paso al pánico. Los payasos eran esos señores que salían disfrazados en la tele, intentando comportarse como si fuesen niños y que decían “¿Cómo están ustedeeeees?”. No le gustaban un pimiento. De entrada, odiaba a los señores que se disfrazaban, desde que la llevaron a ver los Reyes Magos en el Corte Inglés. El Rey Melchor la había sentado en sus rodillas y le había preguntado qué quería que le trajesen ese año y si había sido buena.&lt;br /&gt;Había sentido el aliento cercano del Rey y le había dado muchísimo asco. Olía como el de su tío Ginés, que cuando venía a casa también la sentaba en las rodillas y cuyo aliento apestaba por culpa de que fumaba mucho, le había dicho su madre, y que fumar era muy, pero que muy malo.&lt;br /&gt;Y no se podía imaginar a un Rey Mago haciendo algo tan malo como fumar.&lt;br /&gt;Además, la cara del Rey le pareció como de cartón, no era real. Lo mismo que la barba, que estaba hecha de algodón. Ella no era consciente de que aquel hombre disfrazado de rey iba atiborrado de maquillaje y con barba postiza, pero no le dio buena espina un señor que fingía ser quien no era y que le preguntaba qué quería que le trajesen, cuando ella lo había dejado muy clarito, no en una, sino en cinco cartas que le había hecho escribir a su madre pidiéndoles un &lt;em&gt;babe&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-Hija, no hace falta mandar tantas cartas, con una les llega. ¿No ves que ellos son Magos? Se aprenden de memoria todas las cartas de todos los niños y no se les olvida ni una – le había dicho su madre cuando ella insistía para escribir una sexta carta.&lt;br /&gt;Pues aquel señor con la cara de cartón, barba de algodón, aliento de tío Ginés y que no sabía qué le había pedido, no era un Rey Mago. ¿Qué quería ese hombre malvado, separarla de sus padres para siempre? ¿O eran sus padres quienes querían deshacerse de ella y por eso la habían llevado allí engañada? No lograba entenderlo.&lt;br /&gt;Entonces se sintió indefensa, sola, en manos de un desconocido que suplantaba a quien no era con la única intención de raptarla. Y se puso a llorar como una descosida, presa de un ataque de pánico mortal. Los padres tuvieron que sacarla del regazo del falso Rey Mago precipitadamente y con mucha vergüenza.&lt;br /&gt;Por Reyes no le trajeron el&lt;em&gt; babe&lt;/em&gt; y sus papás lo justificaron por el escándalo que la niña le había montado al Rey Melchor. Era normal que el Rey se sintiera molesto y no la hubiese querido complacer. Y es que hay que tener mejor carácter y portarse bien con los Reyes Magos, porque, si no, el próximo año no te llevamos a ver la cabalgata.&lt;br /&gt;Y ahora estaba ahí, escondida tras una pila de cajas de juguetes, temblando de miedo porque al otro lado de esa puerta había unos señores disfrazados de niños a los que llamaban payasos.&lt;br /&gt;Que venían a raptarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Detrás de esa puerta hay una jauría de fieras – le explicaba él al otro, el novicio – es el público más exigente que tal vez nos encontremos en toda nuestra vida, ya lo verás. No hay que dejar que se nos distraigan ni un segundo, si no, estamos perdidos. Atención y concentración, ¿eh? Tú sígueme a mí en todo momento. Si te pierdes, yo te saco del lío.&lt;br /&gt;-¿Y puedo improvisar?&lt;br /&gt;-Lo justito, tú sígueme a mí. Vamos allá.&lt;br /&gt;Las manos enguantadas en blanco accionan la manija dorada y la puerta se abre.&lt;br /&gt;Cuarentaitantos ojos como ovnis en formación aguardan la intervención de los payasos, venidos de no sé sabe qué mundo es en el que viven los payasos.&lt;br /&gt;-Hola niñoooos…&lt;br /&gt;Y los niños responden&lt;br /&gt;-Hooolaaaa…&lt;br /&gt;- Somos Flipy y Flopy&lt;br /&gt;-Yo soy Flipy y éste es Flopy…&lt;br /&gt;-Nooo, yo soy Flopy y éste es Flipy…&lt;br /&gt;- Que no, que yo soy Flipy y tú eres Flopy…&lt;br /&gt;Los enanos ya se estaban desternillando, presagio de que todo iba a ir como la seda.&lt;br /&gt;Y así fue durante toda la representación, haciendo las delicias de la párvula audiencia con La Visita al doctor, El Juego de la silla, El Puentecito, los trucos de magia. En el truco de hacer desaparecer los pies siempre hay algún listo que mira por detrás y grita: “¡Lo tiene levantado!”, y al payaso le dan ganas de soltarle una colleja al puto niño pero se contiene. Así que, pasando por alto estos leves incidentes, todo transcurrió según lo previsto, incluida cierta situación tan tópica como la del gamberrete, cual es la niña asustadiza que no quiere saber nada con los payasos.&lt;br /&gt;Siempre hay algún niño que se asusta de los payasos o, simplemente, los odia, no se sabe por qué extraña razón, y se pasa toda la función con cara de pocos amigos o de terror, según los casos.&lt;br /&gt;Él conocía muy bien a este tipo de críos, casi siempre de entre los más pequeños, y sabía por experiencia que cualquier intento de acercamiento no sólo era infructuoso, podía ser peligroso. La reacción de un niño asustado ante la proximidad de la causa de sus temores es imprevisible. Así que, por lo general, trataba de ignorarlos.&lt;br /&gt;Pero aquella niñita de boca grande y ojos de color imposible le tenía cautivado desde que entró en la sala. Sabía que no lograría de ella ni una sonrisa en toda la tarde, incluso apostaba que no sería capaz de hacerla salir de detrás de aquel parapeto de cajas de juguetes apiladas, tal era el susto que tenía encima, la pobre.&lt;br /&gt;Así que quiso ignorarla, pero no podía evitar que los ojos se le fuesen constantemente hacia aquel ser, aquella aparición de fragilidad casi marcida y que le inspiraba tanta ternura, un inexplicable instinto de protección.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Continuará... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-4816716733942144116?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/4816716733942144116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=4816716733942144116&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4816716733942144116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/4816716733942144116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/02/calavera-no-chilla-me-dijo-una-vez-un.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaalVtEb0DI/AAAAAAAAADk/rN6I3PlezUw/s72-c/imagen1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-32232871847191834</id><published>2009-02-23T16:32:00.003+02:00</published><updated>2009-02-23T16:58:46.785+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaK2qzGrSRI/AAAAAAAAADc/qNXbdN93Mt0/s1600-h/imagen3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306004157384837394" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaK2qzGrSRI/AAAAAAAAADc/qNXbdN93Mt0/s320/imagen3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Queridos contertulios&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De vuelta estoy de mis giras por ahí. Aprovecho para avanzaros próximos eventos (por si a alguno le cuadra): Viernes próximo en Miranda de Ebro con Los Cuernos de Don Friolera. Al siguiente, lo mismo en Zamora, donde hay unos bares que están muy bien, pero no me acuerdo cómo se llaman, ni dónde están (y estuve hace muy poco con Las Flores y los Cerdos, puta memoria).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y el 25 de Marzo, no olvidarse, lo Castigados en Gruta 77, Carabanchel, Madrid.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y muchas cosas más que me da mucha pereza ponerme a escribir. Así que tiro de lo ya escrito y ahí va el quinto capítulo de Despertar. Es el quinto, creo, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y si no me falla la memoria, me parece que aún seguimos en Santiago de Compostela, "dónde la lluvia es arte", decían, y corría el 78...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CAPÍTULO V&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Santiago, donde la lluvia es arte”, rezaban los slogans. Mentira podrida. Santiago, donde la lluvia es una putada, donde la lluvia moja, donde la lluvia cae de todos lados menos del cielo. Donde la lluvia acaba por vencer al más poderoso ejército de optimismo. Ésa es Santiago. Una ciudad bipolar, sumida en algo más que neurosis por los dos extremos opuestos que conforman su personalidad: por un lado la Santiago centenaria, granítica, hecha de piedra sobre piedra, radiactiva por exceso de argón, que te contamina más allá del alma; por otro lado, la ciudad nueva, de pisos funcionales para estudiantes, paredes de papel de fumar, cafeterías con tele en color, tiendas de fotocopias y discotecas que sólo se despiertan de noche, como los camellos, como los cantantes de rock.&lt;br /&gt;Pero con un denominador común. En ambas ciudades llueve por igual.&lt;br /&gt;En la parte vieja, por lo menos, hay soportales por los que puedes caminar al cobijo de la infame lluvia que tanto echan de menos los turistas cuando llegan. “Que lástima, la vez que estuve en Santiago no me llovió…” La gente que viene de visita extraña la lluvia como si fuese un monumento más de la ciudad, pero para los que viven allí todos los días del año la lluvia no es sino un molesto monstruo que toma la ciudad, un Godzilla suelto por la calle, que te hace desistir de la idea de salir de casa, y si tienes que hacerlo por obligación, te obliga a ir corriendo, pegado a las paredes, refugiándote en cada portal, bajo cada cornisa. Porque el paraguas no sirve de nada en Santiago, Godzilla te lo arranca de las manos con un zarpazo, dejando un patético amasijo de varillas vueltas hacia fuera.&lt;br /&gt;En esa ciudad, donde el color del cielo y del suelo se confunde con bastante asiduidad, vive él.&lt;br /&gt;Camina ahora sin dirección fija, al abrigo de los soportales de la Rúa del Villar, oyendo caer la lluvia, a la que no quiere ni mirar porque la odia, las manos embutidas en los bolsillos de la trenca azul forrada de color butano, los hombros encogidos por la costumbre de guarecer el pecho del frío, el viento y la lluvia, también por estética. Pero, sobre todo, por cargar con el peso del mundo sobre sus espaldas.&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, para él el mundo era todo aquello que le rodeaba y podía abarcar. Y donde no acababa de encontrar un asiento en el que acomodarse. Por eso viajaba de pie. Por eso quiso apearse. De pronto fue consciente de la burrada que había hecho y dio gracias al diablo por ser patoso hasta para matarse. Se sintió vivo y este sentimiento no le hizo daño, incluso experimentó el subidón del que ha salido con vida de un accidente fatal. Se alegraba de haber fracasado en su intento de suicidio, más valía poder quejarse de su perra vida que no tener perra vida de la que quejarse. Se irguió de hombros, alzó la barbilla y caminó con la mirada alta. Por eso no se fijó en la viejecita enana con pinta de beata que se le echaba encima. La pobre cayó al suelo arrollada, su cabeza hizo Cloc contra el adoquinado centenario y allí se quedó, inmóvil, con los ojos abiertos mirando directamente a Dios. Él se agachó asustadísimo, creyendo que la señora estaba muerta, le puso la mano en el cuello para comprobar si había pulso y en esto recibe un bolsazo en toda la oreja. Y la estridente voz de la vieja.&lt;br /&gt;-A ver si mira por donde anda, habráse visto, el mocoso…&lt;br /&gt;Y una infinidad de improperios impropios de tan venerable ancianita.&lt;br /&gt;Al comprobar de manera tan patente que la vieja no había muerto le entraron ganas de rematarla ahí mismo, pero ya se había congregado un buen número de curiosos que tomaban partido por la señora, evidentemente, y le increpaban e insultaban, llamándole piojoso, hippie y delincuente. Y no lo hacían por solidaridad con la beata tirada en el suelo, ¿a quién le importa una vieja más o menos con la que está cayendo?, sino por inquina hacia el joven melenudo, que seguro que es rojo y no da un palo al agua malgastando los dineros que sus pobres padres se esfuerzan en conseguir para que él holgazanee y se drogue por las sacrosantas calles de tan venerable ciudad que, dicho sea de paso, la tienen perdida de mierda y por la que ya no puede una caminar tranquila con tanto drogadicto como hay.&lt;br /&gt;Él se alejó, mirando hacia los lados.&lt;br /&gt;Éste era el mundo en el que vivía él. Un mundo en el que para sentirte bien tienes que putear a otro.&lt;br /&gt;De pronto sintió hambre y cayó en la cuenta de que llevaba cuatro días sin comer. Cuatro días muriendo sin morir. Viviendo sin vivir. Porque un vivo que no hace cosas de vivo y no está muerto, ¿qué es?&lt;br /&gt;Cuatro días sin comer, cuatro días sin hablar con nadie, cuatro días sin…&lt;br /&gt;Sintió la punzante necesidad de ir a casa a gozar con ella. Y, si encontraba algo en la nevera, a cenar.&lt;br /&gt;Se encogió de hombros, más si cabe, y se zambulló bajo la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella vivía en un mundo irreal, rodeada de nubes de inconsciencia, gente famosa, guapa y desocupada. Se codeaba con diosas y demonios mientras pensaba en nada más que esperar a que le llamase él.&lt;br /&gt;Si existiese un estado de felicidad permanente no sería más ideal que el que ella y sus despampanantes compañeras disfrutaban. Y más que por las frecuentes orgías, que se sucedían día tras día, por los momentos de no hacer nada, divino limbo en que nuestras amigas se solazaban sin tener nada más que pensar que en ingeniar nuevos juegos sexuales. Erotismo y descanso, el sueño de cualquier humano.&lt;br /&gt;Pero ella no era humana.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Llegó a casa empapado. Se metió en su habitación a quitarse la ropa calada, se sacudió bien el pelo con una toalla y se tumbó sobre la cama. Estaba excitado antes de empezar a tocarse porque mientras se desnudaba ya estaba pensando en ella, en esa mujer imaginaria con la que se masturbaba desde siempre. Una extraña y hermosa mujer que no existía más que en su imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ella era una fantasía.&lt;br /&gt;Y después de haberle conocido a él, de satisfacer todos sus caprichos sexuales durante tanto tiempo, ya no podía resignarse a su condición de ser imaginario. Y daría todo lo que tuviese por tener que trabajar, pasar penurias, desengaños, berrinches, frustraciones y esfuerzos vanos como hacen los humanos, con tal de estar con él.&lt;br /&gt;Ella le amaba y él nunca se enteraría.&lt;br /&gt;No quería ser más una fantasía, quería ser humana, como él, para que él pudiese amarla y poseerla de verdad.&lt;br /&gt;Pero eso no podía ser.&lt;br /&gt;¿O sí?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-32232871847191834?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/32232871847191834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=32232871847191834&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/32232871847191834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/32232871847191834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/02/queridos-contertulios-de-vuelta-estoy.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SaK2qzGrSRI/AAAAAAAAADc/qNXbdN93Mt0/s72-c/imagen3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-2448225934102966708</id><published>2009-02-18T14:41:00.003+02:00</published><updated>2009-02-18T23:19:48.629+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZwJWx-_RJI/AAAAAAAAADU/PDtQ9uU_15U/s1600-h/imagen1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304124748114904210" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZwJWx-_RJI/AAAAAAAAADU/PDtQ9uU_15U/s320/imagen1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Leonor puede dar fe: lo dimos todo en el concierto de ayer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Estábamos en familia ( se veía venir) pero la familia disfrutó, o eso me pareció.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahí va otra entrega de DESPERTAR.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé si la vais siguiendo (no me atrevo a leeros, soy un puto cobarde), pero yo sigo, por si acaso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El último capítulo era Santiago 1978, creo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pues ahí seguimos, más o menos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;CAPÍTULO IV&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;SANTIAGO DE COMPOSTELA 1978&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;No hay lágrimas suficientes para anegar una pena, porque las penas flotan.&lt;br /&gt;Así que de nada le valía llorar hasta deshidratarse pues no dejaba de sufrir.&lt;br /&gt;La ausencia de noticias de su amado, que ya se prolongaba por cuatro días, la sumían en la agonía que precede a la muerte total. Sin él su existencia carecía de sentido. Sin él, ella desaparecería.&lt;br /&gt;Las otras chicas, que compartían morada con ella, la miraban consternadas y todo intento de animarla era inútil, y lo sabían. Aún así, la colmaban de palabras dulces y consuelos suaves, ante los que ella no reaccionaba.&lt;br /&gt;Hundida en su nubiloso colchón hecho de sueños, agua y amargura, no acertaba sino a sollozar ante el noble esfuerzo de sus compañeras.&lt;br /&gt;Incluso el sol y el viento habían intentado ponerse en contacto con ella en vano. A través de sus amigas le enviaban mensajes.&lt;br /&gt;-Me ha dicho el señor Sol que echa de menos verte las cachas. Así me lo ha dicho, el muy obsceno- le decía una.&lt;br /&gt;-Es que el Sol es un guarrillo- comentaba otra, intentando extraer una sonrisa como quien intenta extraer oro de una mina de carbón.&lt;br /&gt;-También el Viento me dice que extraña el olor de tu pubis- soltó una tercera.&lt;br /&gt;Ella sólo respondía con pucheros y vagidos que recordaban a un niño sin mamá.&lt;br /&gt;Vivía en un mundo irreal, pero en su locura amorosa había llegado a olvidarlo y eso era fatal para ella. Él nunca la amaría, debería tenerlo claro desde que empezaron sus encuentros; era una condición no escrita, pero ineludible en ese tipo de relaciones.&lt;br /&gt;No estaba hecha para ser amada, ninguna de ellas lo estaba. Su cometido comenzaba cuando algún hombre se excitaba y acababa con el orgasmo de él. No había más. Mientras algún tío salido requiriese tu presencia tu vida cobraba sentido. Si tenías suerte, alguno podía adoptarte como fija y tu vida en la paradisíaca residencia estaría garantizada por un tiempo.&lt;br /&gt;Se sabía que aquellas chicas que dejaban de ser solicitadas acababan por desaparecer y no se las veía más. No es que fueran expulsadas, no; directamente eran eliminadas. Mas no era ése el temor que padecía ella, no era eso lo que la hacía llorar. La causa de tanto desconsuelo era la falta de amor.&lt;br /&gt;Y ése era el punto que las otras no llegaban a comprender, pues el miedo a ser quitadas de en medio era lo único que las mantenía en vilo, pero ninguna de ellas había sentido amor por los hombres que las solicitaban, ni siquiera sabían qué era el amor. Simplemente sabían fingirlo, lo cual era más que suficiente para cumplir su cometido.&lt;br /&gt;-Deberías salir a que te dé el aire, si no cuando él te llame vas a estar hecha unos zorros.&lt;br /&gt;Quien le decía estas palabras era una con la que ella y él habían hecho tríos. Y no le caía demasiado bien por esto, sentía muchos celos cuando él la besaba, por no decir cuando copulaba con ella.&lt;br /&gt;De repente sintió la punzada de que tal vez estos últimos días se estuviese viendo a solas con la otra, lo vio claro: era eso.&lt;br /&gt;-¿Tú le has visto estos días?- preguntó con la voz ronca. Las demás chicas pegaron un respingo pues era la primera vez que articulaba una palabra en dos días.&lt;br /&gt;-No, que va. Yo le veo muy poco y sólo contigo- respondió la otra.&lt;br /&gt;-Dime la verdad, tengo que saberlo.- Tenía los ojos hinchados y rojos, los labios rajados y las mejillas brillantes y quebradas como el celofán usado.&lt;br /&gt;-Te lo juro por el Pato Lucas- repuso solemnemente la aludida.&lt;br /&gt;Las demás guardaron un respetuoso silencio al escuchar tan ilustre nombre&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delante de él se abrían dos pasadizos: uno oscuro, oscuro, como la conciencia de un rico. El otro destellaba iridiscencias fluorescentes y se vislumbraba, al final, una luz atenuada por innumerables recovecos, pero que se intuía intensísima en su fulgor.&lt;br /&gt;Flotando por un túnel de subconsciencia había llegado hasta ellos, sin saber muy bien cómo ni porqué.&lt;br /&gt;Optó por el camino brillante, aunque le dañase los ojos, aunque al avanzar por él los chispazos de color le fuesen retornando lentamente a una conciencia no deseada. Y se despertó con una arcada de la que sólo salió un líquido negruzco y acuoso pues todo lo sólido había sido expulsado ya mientras dormía y soñaba que moría.&lt;br /&gt;Un zumbido insoportable se había instalado en su cabeza, para recordarle una cosa:&lt;br /&gt;Estaba vivo.&lt;br /&gt;Y no supo si dar gracias o maldecir a Dios.&lt;br /&gt;Porque para él la vida no era sino eso: un zumbido en la cabeza que no te deja vivir.&lt;br /&gt;Un zumbido en la cabeza…&lt;br /&gt;El timbre de la puerta sonaba insistentemente, se levantó trastablillando de la cama, cruzó el pasillo, llegó al salón, comprobando que no había nadie en la casa. Ignoraba qué hora era, aunque por la luz que entraba por los ventanales se deducía que era por la mañana, mediodía, tal vez.&lt;br /&gt;Abrió la puerta, sin darse cuenta de que sólo llevaba puestos unos calzoncillos sucios, raídos y una camiseta pringada de vómito encostrado. En el descansillo, la vecina de al lado.&lt;br /&gt;- Siento despertarte, pero tu hermano no para de llamar toda la mañana. Me ha dicho que te despertase como fuese. Está al teléfono.- la señora parecía asustada y le miraba con aprensión.&lt;br /&gt;Arrastrando los pies y la conciencia cruzó el zaguán y entró en la casa de al lado, donde sobre una pequeña mesilla, se encontraba el ya conocido teléfono, único medio que tenía la familia de comunicarse con él: el teléfono de la vecina. La pobre señora soportaba estoicamente las llamadas que no eran para ella y siempre acudía amable a avisar. La voz de su hermanó bramó al otro lado del auricular.&lt;br /&gt;-¿Pero de qué vas, hijo de puta? ¿Tú te crees que se puede hacer eso?- estaba realmente cabreado, más que eso: encendido, furibundo.&lt;br /&gt;-No sé de qué me…- intentaba balbucir él, que sólo deseaba una cosa: dejarse caer en el suelo.&lt;br /&gt;-¿Cómo que de qué te hablo? De la carta que me ha llegado hoy. Mira, más te valía estar muerto de verdad, porque esto que has hecho no tiene nombre. ¿Tú sabes el susto que llevo encima todo el día, hijo de puta?&lt;br /&gt;Entonces recordó… Sí, recordó que, en plena borrachera, antes de tomarse las pastillas, escribió una carta de despedida, había bajado a la calle y la había echado al buzón. Y no estaba muerto, vaya corte. Ahora le tocaba aguantar el más que merecido chaparrón, que era justo lo que necesitaba en su estado.&lt;br /&gt;Le tocó, además, tener que explicarle a su hermano que había intentado suicidarse, cosa que no era fácil para él, como para su hermano no sería fácil encajarla. De alguna manera, siempre nos sentimos algo culpables cuando alguien muy cercano se quita la vida.&lt;br /&gt;Podemos entender la desesperación, la angustia o la depresión, pero no hasta el punto del suicidio. Eso sólo lo entienden los suicidas, que no es que sufran más que los demás, sino que tienen menos ganas de luchar y ninguna capacidad de conformarse con que la vida es lo que hay.&lt;br /&gt;Y él era un suicida en potencia: un joven atrapado en la tela de araña que la educación y el miedo habían tejido expresamente para él.&lt;br /&gt;Desahuciado por él mismo como estudiante y como persona, aterrizó en la pista de la adultez sin permiso, estrellándose con el avión de la adolescencia que apenas había despegado.&lt;br /&gt;Tras el último examen al que no se presentó decidió emborracharse, primero de vinos por la calle de El Franco, luego se tomó tres o cuatro, más bien cuatro que tres Tumbadioses en la Rúa del Villar, después fue a casa donde sus compis de piso tenían una botella de Jack Daniels, se la fue vaciando mientras hacía inventario del arsenal de pastillas que guardaba en los cajones de su armario. Privilegios de estudiar Medicina.&lt;br /&gt;En plena borrachera escribió la famosa carta que envió a su hermano.&lt;br /&gt;Por último ingirió una docena de pastillas variadas: fenobarbitales, hipnóticos y diazepinas.&lt;br /&gt;Y se echó a morir.&lt;br /&gt;Lo que él no supo es que a punto de perder la conciencia, y producto de la mezcla de alcoholes, vomitó y eso le salvó la vida. Pero se pasó dos días en una duermevela convulsa y febril de la que sólo salió merced al insistente zumbido del timbre.&lt;br /&gt;Durante los dos días siguientes estuvo vagando por las calles de Santiago como alma escapada de la Santa Compaña, buscando camellos con los que se endeudaba por unas cápsulas de dexedrina con las que venirse arriba unas horas.&lt;br /&gt;Durante esos cuatro días no comió.&lt;br /&gt;Durante esos cuatro días ni se acordó de ella.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Continuará...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-2448225934102966708?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/2448225934102966708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=2448225934102966708&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2448225934102966708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/2448225934102966708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/02/leonor-puede-dar-fe-lo-dimos-todo-en-el.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZwJWx-_RJI/AAAAAAAAADU/PDtQ9uU_15U/s72-c/imagen1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-3080657621343835439</id><published>2009-02-13T17:47:00.002+02:00</published><updated>2009-02-13T17:58:03.912+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZWYd4XQs7I/AAAAAAAAADM/7DXAQNghlnM/s1600-h/caballero+negro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302311775412204466" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 238px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZWYd4XQs7I/AAAAAAAAADM/7DXAQNghlnM/s320/caballero+negro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Venga, ahí va otra entrega, que me voy unos días fuera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Os recuerdo lo del concierto acústico del día 17 en POLANA (Barbieri 14), no sin matizar que cobran 20 eurazos por entrar. No sé porqué me da que vamos a estar solos...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En fin, a lo nuestro, que allá va el tercer capítulo&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nancho &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;CAPÍTULO III&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SANTIAGO 1978&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rara vez pasaban dos días seguidos sin que se viesen. Aunque ella era consciente de no ser la única, se preciaba de ser la favorita, la más asidua. Así que no pasaban más de dos días seguidos sin que se viesen.&lt;br /&gt;Ya habían transcurrido tres y ella se empezó a preocupar.&lt;br /&gt;El último encuentro había tenido lugar entre las dunas de la playa de Corrubedo:&lt;br /&gt;Ya bostezaba el día más caluroso del verano pensando en retirarse. La playa estaba vacía como sólo lo puede estar una playa gallega por muy buen día que haga. Dos únicos ocupantes remoloneaban tras la espantada general de sombrillas, termos y bocatas de tortilla que habían dejado ciertas zonas de la playa hechas un asco: ella y el sol descalzo y tibio que introducía sus pies en el mar, como catando la temperatura del agua antes de zambullirse. Ella también paseaba descalza, con las sandalias y la parte de abajo del bikini en la mano, sin rumbo fijo, ni procedencia cierta. Simplemente caminaba por la arena con las sandalias y la parte de abajo del bikini en la mano. Se lo había quitado a petición del viento, que quería acariciarle la entrepierna; se lo había pedido con esa gentileza de la que sólo el viento es capaz, y no pudo negarse. La ligera brisa de poniente, con el mimo de un amante experto, alzaba el vuelo del pareo, que se abría y cerraba a cada paso dejando al aire los muslos dorados y, de vez en cuando, el pubis desnudo.&lt;br /&gt;A su izquierda, una imponente duna le dijo que se le acercase y se atreviese a subirla. Ella lo hizo sin rechistar, le cayó simpática la solitaria duna, tendida al sol por los siglos, buscando una paz imposible a causa del insidioso viento que siempre la tenía en movimiento.&lt;br /&gt;Es uno de los seres más lentos del planeta, pensaba ella mientras ascendía la ladera de arena, sintiéndose dentro de un reloj que medía el tiempo en siglos.&lt;br /&gt;Al sol le llegaba el agua por las rodillas, y su luz anaranjada le hacía proyectar una sombra flacucha que la precedía en su ascensión.&lt;br /&gt;Cuando llegó a lo alto, se volvió para ver cómo el sol se había introducido en el horizonte hasta casi la cintura y seguía bajando de forma inexorable, sin dar saltitos como hacemos los humanos cuando nos metemos en el mar poco a poco y nos vienen las olas a la altura de los huevecillos. Pero al sol no parecía importarle lo fría que está el agua en Corrubedo.&lt;br /&gt;Contempló un rato la bola incandescente que se sumergía en el agua.&lt;br /&gt;-¿Y si eres una bola de fuego, y te introduces en el mar, cómo es que no echas humo al apagarte?- le preguntó al sol.&lt;br /&gt;El sol se río, con el agua llegándole al cuello. Ya no podía disimular que tiritaba un poco.&lt;br /&gt;-Mira que eres vacilona.&lt;br /&gt;-Y tú un golfo que te vas por ahí todas las noches y me dejas sola.&lt;br /&gt;-Sola no creo que te quedes tú, si te quedas sola es porque quieres, que estás de buena que te rompes.&lt;br /&gt;-Tú sí que estás bueno, ¿no te da vergüenza, a tu edad, tontear con una jovencita?&lt;br /&gt;-Hombre, a mí me habían dicho que tú… bueno, que… ya sabes…que, para empezar, tampoco eres tan jovencita… vamos que ya estás en edad de… y que, además, eres bastante complaciente… y…&lt;br /&gt;-Hasta mañana, sol.&lt;br /&gt;-Hasta mañana, guapa. Un día de éstos podíamos quedar tú y yo y glub glub glub.&lt;br /&gt;Y el sol se ahogó, un día más. Sin echar humo.&lt;br /&gt;Ella le dijo adiós con la mano y se dio la vuelta. Entonces lo vio, a lo lejos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Él también hablaba con el viento, pero el viento parecía no escucharle nunca. Y hablaba con el mar y las estrellas, como quien habla con Dios: inútilmente, sabiendo que no vas a obtener respuesta, pero con la insufrible esperanza de, al menos, recibir una señal, un suceso fuera de la norma, algo a lo que agarrarse para no tener que tomar decisiones solo.&lt;br /&gt;Cuando oyó la voz femenina en lo alto de la duna, lo primero que pensó fue en ponerse el traje de baño, no era cuestión de que le viesen desnudo, se podría buscar un lío; ya toda la peña conocía el caso de las tres chicas que se estuvieron bañando desnudas el fin de semana pasado y acabaron en el cuartelillo, por culpa de un tipo que las había visto de lejos y no tuvo otra cosa que hacer que ir con el cuento a la Guardia Civil.&lt;br /&gt;Hacía ya casi tres años que se había muerto Franco pero la represión era más fuerte que nunca.&lt;br /&gt;Mientras se calzaba el bañador se fijó en que la chica hablaba con alguien que él no veía. No se la distinguía bien, porque le pillaba a contraluz y estaba a más de doscientos metros, aunque el viento que salía del mar hacia la tierra le traía retazos de su conversa con el interlocutor anónimo. De pronto pudo escuchar nítidamente una frase. La chica decía: Hasta mañana, sol.&lt;br /&gt;Vale, pensó, la típica hippie iluminada, tan de moda en estos tiempos, que habla con la naturaleza y flipa con Pink Floyd.&lt;br /&gt;Así que se volvió a quitar el traje de baño y, al hacerlo, notó una incipiente excitación, en forma de corriente cosquilleante que llevó todo el tráfico sanguíneo al mismo lugar. Y todo por estar desnudo, aunque a tanta distancia fuese, ante una joven desconocida. Deseó que la chica, ya que había subido hasta lo alto de la duna, decidiese bajarla por el lado opuesto; o sea, el lado donde él se encontraba. Desnudo.&lt;br /&gt;Y sus deseos, por una vez, se hicieron órdenes, pues la chica, tras despedirse del sol con la mano, se giró y comenzó el descenso de la duna justo hacia él. ¿Le habría visto?&lt;br /&gt;Se tumbó en la arena y se hizo el dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A medida que se acercaba, iba constatando lo que venía pensando desde que comenzase el descenso: aquello era un hombre. Y estaba desnudo, tumbado boca arriba, aparentemente dormido. Le cruzó un pensamiento por la cabeza que le ruborizó no sólo las mejillas, sino también la parte interna de sus muslos. Podía notar cómo se le mojaba la entrepierna.&lt;br /&gt;No sabía qué hacer. El chaval estaba frito. O se lo hacía. Deseó que fuese esto último. Se detuvo ante él. El tipo debía de estar teniendo un sueño muy erótico porque se estaba empalmando muy seriamente. Dijo: Hola.&lt;br /&gt;Él abrió los ojos y dijo: Hola.&lt;br /&gt;Ella se sentó a su lado, dejando, como al descuido, el pareo entreabierto que permitía vislumbrar, al más mínimo movimiento de sus piernas, su monte de Venus cuidadosamente podado.&lt;br /&gt;-¿Qué haces?- preguntó ella.&lt;br /&gt;-Nada, que parece que me he quedado dormido- respondió él, visiblemente turbado, entre la vergüenza y el exhibicionismo, por la descomunal erección que mostraba y que no se le bajaba por más esfuerzo mental que pusiese. Empresa ésta, la de la flaccidez, a todas luces imposible porque la chica que se había sentado a su lado era una piba descomunal. Que, además, no llevaba nada bajo el pareo.&lt;br /&gt;Se miraron a los ojos por no ser muy descarados. Así estuvieron un buen rato, sin saber qué decirse y deseando poder mirar francamente a otro sitio.&lt;br /&gt;-Y tú, ¿qué haces?&lt;br /&gt;-Nada, pasaba por aquí.&lt;br /&gt;De pronto, y de manera apenas perceptible, ella no pudo resistir más y miró fugazmente allí donde el deseo de él palpitaba.&lt;br /&gt;Él se percató de esa mirada furtiva y sonrió.&lt;br /&gt;-No sé, seguro que estaba soñando algo erótico porque mira cómo me he despertado. Espero que no te moleste.&lt;br /&gt;-Al contrario, me encanta.&lt;br /&gt;-¿Sí?&lt;br /&gt;-Mucho- abrió las piernas indolentemente, dejando a la vista del mundo su precioso sexo- ¿Siempre la tienes así?&lt;br /&gt;-Cuando me despierto, siempre. Y teniéndote delante no creo que quiera bajarse. Voy a tener que darme un baño.&lt;br /&gt;-Déjala así, pobrecita.&lt;br /&gt;Y, diciendo esto, se inclinó, la cogió suavemente entre sus dedos y le plantó un beso en el glande, que respondió con un brinco de placer.&lt;br /&gt;Él se acercó a ella, lamió lentamente su cara, cerca de la comisura de los labios, dejó que su miembro se posase sobre el muslo de ella mientras daba paso a besarla apasionadamente. Ella cerró los muslos y comenzó a masturbarle con ellos. Él puso la mano sobre su vientre y, acariciándola con las yemas de los dedos, bajó hasta su pubis y empezó a jugar con su clítoris.&lt;br /&gt;-¿Y tú siempre te enrollas con desconocidos?- le preguntó él a la oreja.&lt;br /&gt;-Sólo si están desnudos y la tienen tan inmensa como la tuya.&lt;br /&gt;-Eso se lo dirás a todos.&lt;br /&gt;-Sí, soy un putón.&lt;br /&gt;-Me encantan las putas.&lt;br /&gt;-Pues fóllame y no dejes de llamarme puta.&lt;br /&gt;-Puta puta puta…&lt;br /&gt;Y así estuvieron rebozándose en arena hasta que hubo anochecido.&lt;br /&gt;Finalmente él se dejó caer encima de ella y juntos rodaron por la arena hasta quedar cual croquetas antes de ser metidas en la sartén.&lt;br /&gt;Ni siquiera se dijeron sus nombres.&lt;br /&gt;Él ni siquiera se despidió de ella y ya la había olvidado antes de vestirse.&lt;br /&gt;Ella musitó un Adiós sin esperar respuesta.&lt;br /&gt;Y, una vez más, desapareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa fue la última vez que se habían visto y ella empezaba a dudar que le fuese a ver nunca más.&lt;br /&gt;Y por primera vez lloró.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8112179806789697586-3080657621343835439?l=nanchonovo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nanchonovo.blogspot.com/feeds/3080657621343835439/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8112179806789697586&amp;postID=3080657621343835439&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3080657621343835439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8112179806789697586/posts/default/3080657621343835439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nanchonovo.blogspot.com/2009/02/venga-ahi-va-otra-entrega-que-me-voy.html' title=''/><author><name>Nancho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04886271026584648878</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZWYd4XQs7I/AAAAAAAAADM/7DXAQNghlnM/s72-c/caballero+negro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8112179806789697586.post-8534005855827665035</id><published>2009-02-11T14:29:00.003+02:00</published><updated>2009-02-11T14:38:49.498+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZLGVB55T8I/AAAAAAAAADE/fX97dk3gTjM/s1600-h/02+Cavernic.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301517775959314370" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 215px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_c8S75YKBKsk/SZLGVB55T8I/AAAAAAAAADE/fX97dk3gTjM/s320/02+Cavernic.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Amigüitos y amigüitas&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ahí va la segunda entrega de "DESPERTAR" (que es el título de la novela).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por cierto. el día 17 de este mes (febrero) actúa servidor en acústico en un garito llamado POLANA, calle Barbieri 14, Madrid.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El 25 de Marzo, os recuerdo que estaremos en GRUTA 77 con los Castigados a tope.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Pues nada, que disfrutéis&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Salud y besos&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;                                                        &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;CAPÍTULO II &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;                               MADRID 1982&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios, qué movida – pensó él todavía con el susto en el cuerpo y sin tenerlas todas consigo.- Esto sí que es una movida. Y no la mierda esa de “la movida de Madrid”.&lt;br /&gt;No todo era “movida” en Madrid. De hecho, él tenía muy claro que la tal movida no era tal. Cuando estaba en Santiago, ir de movida era ir a pillar, o a darse de hostias con alguien, o escapar de un piso del que llevaba ocho meses sin pagar, eludiendo la vigilancia de los sicarios del casero, o encerrarse en la facultad, o correr delante de los grises, después maderos. Eso era movida. Nada que ver con lo que en la capital se llamaba “movida”.&lt;br /&gt;¿Qué movida iba a haber ahora, si venía la libertad a espuertas? Aún quedaban por las aceras restos de la populosa juerga improvisada la noche anterior, en que el PSOE había ganado las elecciones generales y medio Madrid había salido a la calle a celebrarlo como si hubiese entrado la República, o como ilusamente celebra un gol el equipo modesto antes de que el grande le remonte metiéndole seis: todo el mundo besándose el escudo y señalándose el número con los pulgares.&lt;br /&gt;“¿Qué coño movida? Movida, la que acabo de tener. O la de Santiago. Eso sí era movida – sentenció para sus adentros, mientras el hipnótico traqueteo del metro ya le había transformado la cara de susto que traía en la clásica cara de nada, de nadie. -. Y no esa pantomima de movimiento artístico en manos de un puñado de niños pijos con fácil acceso a guitarras eléctricas (regalos de papá) que cantan canciones absolutamente intrascendentes, sin valor musical ninguno y penosamente ejecutadas.”&lt;br /&gt;Movida de supuestos artistas que se estaban matando con el jaco y encima presumían de ello, los muy imbéciles. A él, pensar en el caballo siempre le producía un escalofrío seco y una suerte de náusea.&lt;br /&gt;Mientras algunos se forraban con la estafa artística más importante de finales de siglo, él se pasaba la movida sobreviviendo en el metro con la guitarra moribunda comprada a plazos, vendiendo posturas de costo por los bares y trabajando de clown en fiestas privadas: en casas de niños ricos a los que los papis, por sus cumples, les contrataban una pareja de payasos que tuviesen a la prole y sus amiguitos entretenidos durante una hora.&lt;br /&gt;Para él, movida era lo que acababa de pasar en una de esas fiestas. Eso sí había sido una movida.&lt;br /&gt;Miró al payaso que dormía con cara de bobalicón a su lado.&lt;br /&gt;Habían tenido que salir su compañero y él a toda pastilla - sin desmaquillar, sin cambiar, bajando escalones de tres en tres calzados en zapatones de payaso, cargando los pesados bolsones medio abiertos que van soltando cosas que hay que pararse a recoger y seguir bajando porque te trincan, a riesgo de romperse los morros por las escaleras en el precipitado descenso -, huyendo de unos airados padres que no sólo se habían negado a pagarles, no: además los habían querido linchar.&lt;br /&gt;Dos payasos a la carrera por el barrio de Salamanca, sin mirar atrás, dando trompicones.&lt;br /&gt;Cargados con sus bártulos mal empacados, dos payasos entraron en el tubo de Diego de León, jadeando.&lt;br /&gt;El maquillaje desdibujado por el sudor y el forcejeo al que, incluso, habían llegado con algún padre furioso, confería a esos rostros un aire de irrealidad tétrica. Como si se hubiesen maquillado a bofetadas.&lt;br /&gt;-No entiendo por qué se han puesto así – le dijo su compañero cuando se hubo sentado en la plaza libre de un vagón antes de echarse a sobar como si nada.&lt;br /&gt;Él no quiso responderle, ni mirarle, siquiera, porque él sí creía saber el motivo de tan furibunda reacción de los mayores, por muy desproporcionada que ésta hubiese sido: porque su compañero era un patoso, un bocas, un tipo sin sentido de la medida, con el que no pensaba volver a trabajar más. Por su culpa los niños se habían puesto como basiliscos y se había montado la de dios es cristo. No había sido de extrañar que los padres de esos renacuajos se preocupasen, y llegasen a la conclusión de que esos dos payasos algo malo le habían hecho a sus niños que tan frenético desconsuelo mostraban en sus berridos.&lt;br /&gt;El suceso había sido lo suficientemente fuerte, estrambótico, kafkiano, esperpéntico, patético, como para no quitárselo de las cabezas que milagrosamente permanecían sobre sus hombros. Y lo peor no es que casi hubiesen cobrado, no, lo peor es que no habían cobrado. Ni un duro.&lt;br /&gt;Pero él no pensaba en eso, no pensaba en eso. No pensaba en el dinero perdido.&lt;br /&gt;Pensaba en otra cosa.&lt;br /&gt;Todavía no acababa de explicarse lo que había sucedido apenas unos minutos antes. Antes, antes. Antes de la bronca final. Dios… ¿qué le había dicho aquella mocosa de tres años? Y lo que era más desconcertante, ¿qué le había hecho?&lt;br /&gt;La brusca arrancada del tren le sacudió los pensamientos como si éstos estuvieran dentro de una coctelera. Miró a su partener que ya dormía con el cuello echado hacia atrás y la boca abierta, patética imagen de payaso indolente, sin gracia. Qué tío más colgao. En mala hora se le había ocurrido ofrecerle el trabajo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te apetece hacer de payaso? – le había soltado la otra tarde por los pasillos de la escuela de arte dramático, donde ambos aprendían a ser actores.&lt;br /&gt;-Ya sabes que yo nací payaso – le respondió el otro con una abierta sonrisa.&lt;br /&gt;Aunque compartían aula por segundo año y eran buenos camaradas, no habían trabajado juntos más que en improvisaciones de clase y en el taller de final de curso del año anterior. Era la primera vez que uno le proponía a otro hacer algo por dinero que no fuera trapichear.&lt;br /&gt;-Hostia, tío – proseguía el otro- siempre deseé que me llevaras a hacer de payaso, pero nunca me lo ofrecías.&lt;br /&gt;-Coño, ya sabes que somos un equipo fijo, pero se ha puesto enfermo mi compi y necesito un sustituto urgente para mañana.&lt;br /&gt;-Pues ya lo tienes.&lt;br /&gt;-Vale, esta tarde en mi casa ensayamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue de esta forma como dos estudiantes de teatro llegaron ante un ostentoso portal del barrio más noble de Madrid. Tienen largos pelos, largos sueños y visten chupas de cuero. Portan sendos bolsones de deporte tan atiborrados de cosas que parecen a punto de reventar.&lt;br /&gt;El sólido portón de hojas barnizadas, con aldabas como argollas en las que cabría el cuello de cada uno ellos, les abre las fauces invitándoles a ser tragados. De hecho el portal parece tener hasta lengua: una alfombra roja que parte desde el ascensor y se prolonga hasta los dos peldaños que dan a la calle. Una auténtica lengua stoniana en un lugar demasiado pijo.&lt;br /&gt;Un portero malencarado surge de esa inmensa garganta urbana como una halitosis y les corta el paso.&lt;br /&gt;-¿A dónde vais? – Ni siquiera les trata de usted, porque, al parecer, con las pintas que gastan los muchachos, no merecen tal deferencia.&lt;br /&gt;-Al segundo centro. Vamos a trabajar de payasos en un cumpleaños.&lt;br /&gt;-Ah, ya, de la pequeña… ¿Y vosotros sois los payasos? Pues no tenéis pinta de payasos.&lt;br /&gt;-¿No? ¿Y de qué tenemos pinta?- éste era su compañero, que no sabía tener la boca callada.&lt;br /&gt;-De sospechosos- responde el portero, que fue madero en tiempos de Franco, fijo. – El ascensor no funciona. La escalera está al fondo a la derecha. – añadió, dejando patente su militancia en la forma de remarcar la palabra “derecha”.&lt;br /&gt;-Ya, para nosotros, no funciona. ¿Has visto cómo ha dicho “derecha”? Este tío es un facha… – apenas llegó a decir su compañero antes de que él le tapase la boca y le arrastrase escaleras arriba.&lt;br /&gt;Apretujados en lo que es apenas un retrete, el más pequeño cuarto de baño de la casa, donde almacenan escobas, fregonas y mea la criada, camerino improvisado que la amable ama de casa les ha cedido para que se cambien y maquillen, repasan paso por paso los números que van a ejecutar, las canciones que van a cantar y los juegos con que van a distraer a la exigente au
